Bolivia vive 36 a√Īos de democracia sin poder sacudirse del caudillismo
Por: El Deber
Octubre 2018
Fotografia: La Razón

Han pasado 36 a√Īos desde que Hern√°n Siles Zuazo jur√≥ como presidente de la Rep√ļblica para poner fin a los reg√≠menes militares, pero luego de ocho elecciones generales, solo uno de los que lleg√≥ al poder por el voto popular no repiti√≥ su estancia en Palacio Quemado. El resto -V√≠ctor Paz Estenssoro, Hugo Banzer Su√°rez, Gonzalo S√°nchez de Lozada y Evo Morales- bebieron m√°s de una vez de las mieles del poder, aunque con distintas suertes y m√©todos para conseguirlo. Ahora, a las puertas de una nueva elecci√≥n, todo hace indicar que dif√≠cilmente el poder caer√° en las manos de un in√©dito en el arte de gobernar. Jos√© Orlando Peralta, polit√≥logo, lo explica en una sola frase: Bolivia sufre de caudillismo cong√©nito y lo que ha generado en la poblaci√≥n el anuncio de que Carlos de Mesa ser√° precandidato a las generales de 2019, no hace otra cosa que confirmarlo.

De prueba en prueba

Carlos Hugo Molina, abogado y exprefecto de Santa Cruz, ve que se ha ido construyento democracia entre grandes hitos y jalones. Ve los orígenes de la democracia actual en la Guerra del Chaco y la nueva visión de país que trajo en la Constituyente del 38, cuando se introdujo el constitucionalismo social. También tiene cimientos de la Revolución del 52, con la incorporación de nuevos actores políticos, como el sindicalismo, que terminó por apropiarse del Estado, o la recuperación de la democracia y lo que considera la "novísima incorporación de los territorios" en el concepto de democracia, vía la participación popular y las autonomías.

A√Īade que en los √ļltimos a√Īos estamos descubriendo nuevas modalidades de democracia, que antes era una lucha unificada contra la bota militar. Ahora ve una democracia en constante prueba entre formas de democracia autoritaria y democracia de ruptura.

Para Jerjes Justiniano, exrector de la Uagrm, exdiputado y excandidato a presidente por el Partido Socialista 1, la democracia nos ha vuelto mucho m√°s tolerantes y hemos aprendido a vivir en ella. Para los esc√©pticos, cuenta que √©l tuvo que vivir siete a√Īos en el exilio solo por pensar diferente, no por agredir a nadie ni por cometir ning√ļn delito.

Para Jorge Lazarte, politólogo, exconstituyente y exvocal de la Corte Nacional Electoral, vivimos una democracia primitiva y llena de paradojas: todos conmemoramos el Día de la Democracia, pero no estamos de acuerdo en qué quiere decir democracia, sino que cada bando tiene su propia definición. Es por eso que hoy habrá dos marchas antagónicas y cada una -la oficialista y la opositora- se arroga la verdadera representación de la democracia.

"La idea de democracia es tan actual y tiene tanto prestigio, que pueden servirse de ella incluso para matar la democracia. Y lo peor es que no le ponemos la suficiente atención. Los intelectuales deberían ser más específicos y reflexivos al momento de explicar en qué estamos pensando cuando decimos democracia", reclamó.

Para él, en 1982 no se recuperó la democracia, porque simplemente antes no se la tuvo. Cree que Bolivia está presa de una idea muy primitiva de la democracia, resumida en el voto, y que la lucha contra un régimen totalitario no necesariamente garantiza que sea una lucha por la democracia.

Justiniano se crispa ante la idea de que la democracia quedó lesionada con el fallo constitucional del 28 de noviembre, que habilitó a Evo Morales a una nueva repostulación, a pesar del referendo del 21-F. Considera un absurdo decir que el Gobierno de Morales se acerca a la dictadura, ya que fue elegido por el 61% de los electores en 2014.

Pese a que no está de acuerdo con la reelección del presidente, el que fuera su embajador en Brasil recuerda que con un 32% de los votos "Goni vendió al país" y que Jaime Paz Zamora vendió Guabirá con solo el 17% del favor del electorado. "No estoy de acuerdo con la reelección, pero este Gobierno es democrático. No es antidemocrático, porque está planteando el voto para la reelección. No está diciendo: 'Tengo la fuerza y esto se acabó'. Todos los partidos en la historia de la humanidad, desde la Grecia de Platón hasta nuestros días, han usado su mayoría para imponerse", dijo Justiniano.

Para Molina, será la ciudadanía la que se encargará de revertir esa nueva forma de interpretación constitucional de la soberanía y el voto introducida por la sentencia que habilitó a Evo Morales. Recuerda que así lo hizo con el gasolinazo y el Código Penal.

Carlos de Mesa, un síntoma

Peralta agrega otra particularidad al 36.¬ļ aniversario: habr√° dos movilizaciones y puede generarse violencia en nombre de la democracia. Otra cosa m√°s: el anuncio de Carlos de Mesa, a trav√©s de un video de YouTube, mostr√≥ que en la democracia boliviana se puede construir poder de formas muy distintas. Pone como ejemplo a Dem√≥cratas, que trata de generar un partido con mirada nacional sin tener un l√≠der nacional. Y tambi√©n a Samuel Doria Medina, que pese al trabajo en pol√≠tica no logra despertar esa misma sensaci√≥n de v√©rtigo que genera el expresidente, pese a que se ha agarrado de un partido que ya casi nadie recordaba, como el FRI. "La l√≥gica de un caudillo compitiendo contra otro hace que Carlos de Mesa pueda competir por la Presidencia contra Evo Morales en mejores condiciones que Manfred Reyes Villa, en 2009, y Samuel Doria Medina, en 2014", explica Peralta.

La reflexión final corresponde a Lazarte: "La democracia es Estado de derecho y el Estado de derecho son dos cosas primordialmete, el poder del Estado está limitado por el derecho de las personas, y el poder otorga garantías, es decir, respeta las libertades individuales". Eso es democracia.

CARACTER√ćSTICAS

DOS IDEAS EN MARCHA
Hoy tomar√°n las calles dos grupos contrapuestos que dicen representar a los herederos de la democracia: los oficialistas, que aseguran que ellos -o sus padres- fueron los que se enfrentaron a las dictaduras para recuperar la democracia y las plataformas y partidos opositores, que consideran que el fallo del 28 de noviembre de 2017 desconoce lo m√°s sagrado de la democracia, el voto.

INCONCLUSA
La consolidaci√≥n o institucionalizaci√≥n de la democracia como Estado de derecho es una de las tareas pendientes del proceso, seg√ļn Jorge Lazarte.

EL VOTO NO ES SUFICIENTE
No basta el voto para que un gobierno sea democr√°tico. Lazarte lo considera el concepto m√°s primitivo de democracia y recuerda que se puede votar por cuestiones que no son democr√°ticas. Un ejemplo son los gobiernos de Venezuela y Nicaragua que fueron elegidos en las urnas.

L√ćDER ANTES QUE PARTIDO
Carlos de Mesa acaba de demostrar que en el electorado boliviano el líder carismático puede sustituir a la estructura partidaria o al proyecto. Sin embargo, anota Peralta, esto no implica un proceso de poder con alcance similar al que ha construido Evo Morales y el MAS.

 

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