América latina puede convertirse en la mayor víctima de la Covid-19
Edición "dat0s 231"
Por: Edwin Miranda Vizcarra y Dat0s
Julio 2020

A partir de ese momento, se puede decir que la peste fue nuestro √ļnico asunto. Hasta entonces, a pesar de la sorpresa y la inquietud que hab√≠an causado aquellos acontecimientos singulares, cada uno de nuestros conciudadanos hab√≠a continuado sus ocupaciones, como hab√≠a podido, en su puesto habitual. Y, sin duda, esto deb√≠a continuar. Pero una vez cerradas las puertas, se dieron cuenta de que estaban, y el narrador tambi√©n, cogidos en la misma red y que hab√≠a que arregl√°rselas". Lo escribi√≥ Albert Camus en La peste, publicado en 1947, terror√≠ficamente vigente hoy, cuando subsistimos a la crisis de la Covid-19. Pero lo peor, en nuestra realidad, eclipsada por la erosi√≥n de la pandemia; personas desvanecidas, ya sin vida, en las puertas de los hospitales mal llamados Covid-19. Dram√°ticos videos, mujeres pidiendo socorro para no ver morir a un ser querido en la puerta de alg√ļn nosocomio indistintamente en La Paz, Santa Cruz o en el Beni; mientras en Cochabamba como para querer llamar la atenci√≥n, los muertos son velados en plena calle. "As√≠ se conmover√°n las autoridades de que necesitamos donde enterrar a nuestros muertos", dicen los familiares cubiertos de mascarillas. Los rastrillajes en casas particulares tambi√©n generaron sus propios dramas. "Cogidos en la misma red y que hab√≠a que arregl√°rselas", parafraseando de nuevo a Camus.

A los pocos d√≠as decretada la cuarentena, constatamos que el Hospital Obrero, el m√°s importante servicio de la red p√ļblica, segu√≠a atendiendo sin normas de cuidado a los enfermos pacientes que ingresaban por la misma puerta, tocaban el mismo m√°rmol fr√≠o de la recepci√≥n, los pasamanos de las gradas y usaban los mismos ba√Īos ensuciados. Y ya adentro, las enfermeras y los auxiliares de enfermer√≠a cumpl√≠an sus turnos sin los cuidados de bioseguridad que recomendaba la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS), sentada en el banquillo de los acusados por no haber alertado a tiempo sobre la expansi√≥n de la pandemia cuando brot√≥ en un mercado de Wuhan (China). Luego de 100 d√≠as el 60% de los trabajadores en salud de ese centro se han contagiado con la Covid - 19, generando un singular drama para sustituir con personal capacitado de enfrentar la pandemia.

Hace apenas unos d√≠as el presidente de los Estados Unidos reivindic√≥ sus amenazas retirando a modo de castigo la asistencia financiera al organismo. Donald Trump recibi√≥ a cambio embestidas de intelectuales y expertos en salud que no aceptan que la potencia mundial le d√© las espaldas al organismo como queriendo se√Īalar a un culpable. Entretanto, la pandemia avanzaba descontrolada por esta parte del planeta a un ritmo alucinado.

"Lo peor está por venir". La frase de Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, seis meses después de la primera notificación sobre la aparición del nuevo coronavirus ya era una voz tardía ante la amenaza de más contagios en América Latina.

La declaraci√≥n prof√©tica de la m√°xima autoridad de la OMS, lleg√≥ semanas despu√©s con desgracias. En La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, aparecieron de forma recurrente ata√ļdes con cad√°veres envueltos en bolsas negras, sobre carretillas, encima de ladrillos apilados en las calles y avenidas. Para aislar los sitios infectados, los vecinos crearon un per√≠metro de seguridad para evitar m√°s contagios. Un dirigente vecinal relat√≥ que algunos cad√°veres en Cochabamba no hallaron un dep√≥sito seguro y permanecieron por varios d√≠as junto a sus seres queridos dentro de sus mismas casas.

Estos escenarios dantescos son testimonios de los dram√°ticos momentos que est√°n viviendo miles de familias en medio de la pandemia. A pesar de esta cruda realidad, las autoridades insisten que los sistemas sanitario y funerario a√ļn no colapsaron sino solo se hallan saturados. Juego de palabras que en los hechos no tienen ninguna credibilidad en la poblaci√≥n. "Yo llam√© a las ambulancias para que nos ayuden porque le faltaba ox√≠geno a mi pap√° y no les dio la gana de venir. ¬ŅQu√© puedo hacer? Soy menor de edad (...) Si las autoridades no hacen nada, las familias van a sufrir m√°s", la historia es recurrente en cualquier ciudad de Bolivia.

Seis meses después de la alarma de la OMS, dejan 13 millones de casos confirmados, más de 700 000 muertos y tocadas las economías de prácticamente todos los países. Como si fuera poco, la OMS avisa que la transmisión se está acelerando y no se ha alcanzado el pico.

La ministra de Salud de Bolivia Eidy Roca dio tambi√©n razones al respecto. Dijo que el contagio comunitario ahora lleg√≥ al seno familiar. Es decir, la peste rebas√≥ el umbral de cada casa en Bolivia lo que podr√≠a generar m√°s enfermos y, por lo tanto, un desborde y descontrol. En este sentido, el director general de la OMS coment√≥ que, si bien parece que se ha estabilizado el n√ļmero de muertes a nivel global, algunos pa√≠ses han logrado un progreso significativo en la reducci√≥n de la mortalidad y otros la est√°n aumentando. El pa√≠s camina hacia √©ste horizonte.

Bolivia comienza a padecer por el virus

En Bolivia la peste del coronavirus (Covid-19) puso al descubierto el raqu√≠tico control sanitario del Estado, frente a la impotencia del Gobierno de responder con eficacia la contenci√≥n de la pandemia cinco meses despu√©s. La frase "lo peor est√° por venir", agrega motivos al dramatismo. La pandemia arrecia en Latinoam√©rica y Caribe, que ha pasado de 40 000 casos diarios a primeros de junio a m√°s de 60 000 a primeros de julio. Con Brasil, M√©xico, Per√ļ y Chile como los pa√≠ses que m√°s casos confirmados aportan.

Contra todo pron√≥stico, en Bolivia hasta fines de agosto la proyecci√≥n es que la cantidad de bolivianos infectados superar√≠a los 170 000 mientras que el reporte de decesos podr√≠a superar los 10 000, se√Īalan informes internacionales recabados por dat0s de centros de monitoreo internacional como la Universidad Johns Hopkins de los EEUU. En la estad√≠stica mundial, Bolivia ya lleg√≥ al puesto n√ļmero 40, con m√°s de 50 000 casos de la Covid-19, y al parecer no deja de subir, seg√ļn la misma universidad.

En un mensaje de twitter la presidenta transitoria Jeanine A√Īez, aislada por haber dado positivo a la Covid-19, puso al descubierto el lastre que est√° generando la pandemia en el Estado y la urgencia que existe de contener el virus, que no solo bajo el tel√≥n a un precario sistema de salud p√ļblico y privado, sino, el olvido y postraci√≥n al que dejaron al sector los gobiernos subnacionales (Gobernaciones y Alcald√≠as) los √ļltimos 14 a√Īos. La ministra de Salud tambi√©n contagiada dijo en un mensaje grabado que "si el Gobierno no hubiera dispuesto la cuarentena r√≠gida en los meses de marzo, abril y mayo, adem√°s de parte de junio, se hubiera llegado al mill√≥n de contagios". Pero m√°s all√° de que las cifras sigan subiendo hasta que alcance el pico, el desconcierto impacta en lo √≠ntimo de todos los hogares de bolivianos por la falta de criterio de quienes han tenido en sus manos el poder, desatendiendo la salud a niveles infrahumanos.

Estadísticas

Seg√ļn reporte diario de la Alcald√≠a de La Paz de los 2 483 casos positivos acumulados de coronavirus Covid-19, 1 083 corresponden a la poblaci√≥n de entre 20 y 39 a√Īos.

En el grupo de entre 0 a 19 a√Īos existen 151 personas que dieron positivo al coronavirus; de 20 a 39 a√Īos, 1 083; de 40 a 59 a√Īos, 909 casos; y de 60 a m√°s a√Īos, 340; de todo estos el 47% son mujeres y el 53% varones, todos en el municipio de La Paz.

El Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) en Cochabamba reporta a diario al Sedes entre 14 y 23 levantamientos por lo que propuso habilitar camiones frigoríferos para guardar, momentáneamente cadáveres frente al colapso de los cementerios.

En Cochabamba en un solo día las brigadas identificaron 24 personas sospechosas, siete aislados, 20 confirmados que hacen su manejo en domicilio y 15 que no quisieron ser atendidas, informó el Sedes.

En Santa Cruz los rastrillajes se inician al despuntar el alba hasta que el sol cae. Son 250 voluntarios que se suman a esta tarde que alcanza en el mejor de los casos a 20.00 familias de cinco unidades familiares.

 

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