Encuestas, guerra sucia y el s√ļper periodista
Por: Redacción dat0s
Octubre 2019

Edición "dat0s 226"

La diversidad de los resultados de las encuestas han abierto la brecha. Una experta en marketing pol√≠tico que convers√≥ con dat0s (ver entrevista de tapa en Express Capital en esta misma edici√≥n) dice que las encuestas son respetables y que los pol√≠ticos se deber√≠an fijar y trabajar en base a sus resultados. Hay analistas pol√≠ticos en cambio que convienen en afirmar que no son representativas y que no son confiables. Entre ambos, significa que los datos que se obtienen de las encuestas est√°n sujetos a una continua cr√≠tica que fragmenta en lugar de orientar. Pero incluso as√≠, aunque se desconf√≠e en ellas, siguen siendo una herramienta √ļtil aunque con menos valor, enfrentadas a audiencias mejor informadas.

Evo Morales, por ejemplo, ha dicho sinceramente que no cree en las encuestas. Abiertamente, no se sabe lo que piensan los demás candidatos ni sobre este ni otros temas álgidos. Sobre lo poco que conocemos hasta ahora de ellos y sus programas de Gobierno; por ejemplo, ninguno ha planteado una propuesta concreta sobre la producción agropecuaria que podría convertir a Bolivia en una potencia a nivel global. Lo dicen estudios serios de varias organizaciones internacionales muy respetadas. Que Bolivia tiene esas capacidades. Pero ninguno de los aspirantes a la presidencia quiere hablar del tema. Los líderes políticos no tienen una propuesta para impulsar el desarrollo agroindustrial y así, dejan al azar una diversidad de temas cruciales del desarrollo. El Cabildo del 1.5 millón celebrado en Santa Cruz sería una hipocresía si no se mide la dimensión de los incendios en la Chiquitanía en la magnitud de los negocios de la agroindustria y el impulso para que Bolivia se convierta en un eje de la producción alimentaria.

No se puede plantear el federalismo defendiendo el Medio Ambiente y empe√Īarse en seguir siendo el motor del desarrollo. Entonces habr√≠a que preguntar: ¬Ņde d√≥nde salen los recursos? Una dualidad que no miden las encuestas, pero s√≠ las audiencias mejor informadas.

 

Encuestas y "guerra sucia"

Hace a√Īos, el jefe del MNR Gonzalo S√°nchez de Lozada, era todo lo contrario; un fiel disc√≠pulo de las encuestas. Y su verbo plasmado en sus resultados. No hab√≠a movimiento ni declaraci√≥n que hac√≠a sin su complemento. Sus equipos de campa√Īa crearon el discurso del l√≠der en torno a las encuestas y las muestras de los grupos focales como nos muestra la pel√≠cula Our Brand is Crisis, producida por el actor George Clooney, inspirada en el documental hom√≥nimo muestra la estrategia electoral de 2002 en Bolivia. Greenberg Carville Shrum (GCS), la compa√Ī√≠a de branding pol√≠tico y campa√Īas, responsable del triunfo de Goni en 2002, no solamente incid√≠a en el resultado de sus encuestas y en los estudios de orientaci√≥n, sino que, eso le serv√≠a, a la vez, para atacar al adversario pol√≠tico.

As√≠, se dise√Ī√≥ la "guerra sucia" para bajar al favorito en esas elecciones. Por eso, Greenberg Carville Shrum se las jug√≥ al todo en esas eleccions. Consigui√≥ subir a S√°nchez de Lozada pero alent√≥ una trepada incontrolable del candidato que ven√≠a atr√°s en las encuestas. En ese proceso el favorecido fue el candidato del MAS, Evo Morales, que acab√≥ segundo. Y tres a√Īos despu√©s sin tanta ciencia alcanz√≥ un apabullante 54% de los votos que lo consolid√≥ como un fen√≥meno electoral.

La pregunta que hay que hacerse 13 a√Īos despu√©s es a qui√©n favorecer√° el discurso del cuidado y protecci√≥n del Medio Ambiente si se entiende que detr√°s de su impacto esta la configuraci√≥n y consolidaci√≥n de un modelo de desarrollo vigorosamente alentado por las √©lites cruce√Īas. El discurso sobre la "destrucci√≥n del planeta" se ha comenzado a debatir a nivel global siguiendo empe√Īosamente un discurso elaborado, cuanto menos hip√≥crita, de la crema y nata mundial alentando la imagen sobrepuesta de una adolescente sueca, con sindrome de Asperger

 

Campa√Īa at√≠pica

En el caso particular boliviano respecto a las elecciones de octubre, si los pol√≠ticos tendr√≠an que fijarse y trabajar en torno a las encuestas, como plantea la experta colombiana, estar√≠an tan confundidos como lo est√°n los electores. En este proceso electoral se han presentado las m√°s sorprendentes encuestas, lo que hace pensar en que hay mano escondida en varias o en alguna de ellas. La de Jubileo, por ejemplo, ha sido defendida hasta la obstinaci√≥n por el rector de la Universidad Mayor de San Andr√©s (UMSA); se dice que es la m√°s grande y representativa en torno a 14.000 boletas, que tiene m√©ritos como se√Īala la experta Alicia Pe√Īaranda, pero que demuestra un af√°n de¬†convencimiento agudo que plantea algunas interrogantes. Waldo Albarrac√≠n, ha desafiado a propietarios y a periodistas de los medios de comunicaci√≥n a que la publiquen.

Y cuando su pedido no dio resultado; acus√°ndolos de vendidos a todos por igual. A los periodistas de la redacci√≥n les pidi√≥ sublevarse, y a sus propietarios los descalific√≥ por aliados al Gobierno. ¬ŅEs √©ticamente correcto ese accionar? ¬ŅCu√°n pol√≠ticamente correcto puede ser desde el otro lado, prohibir y ganarse la enemistad de los electores, prohibiendo su difusi√≥n?

Esta es una campa√Īa at√≠pica y de victimizaci√≥n. Los coletazos de una "guerra sucia" llegan por factores de √≠ndole externa. C√≥mo alentar la arenga de campa√Īa de Felipe Quispe Huanca, el Mallku de que "a Mesa se lo tumba f√°cil".


El papel de los medios

Para estas elecciones tambi√©n han surgido cr√≠ticas en torno al papel de los medios lo que a estas alturas viene a ser relativo por la explosi√≥n de las redes sociales. Un flaco favor al periodismo independiente y responsable es el caso de algunas presentadoras con la cara de una supuesta autoridad moral para hacer entrevistas incisivas. Es un periodismo que podr√≠a haber gustado antes del advenimiento de los medios digitales. La funci√≥n de un periodista hoy ya no es igual. Hoy gravita m√°s el peso de comprender la realidad; adecuar el lenguaje y conocer los temas con cierta profundidad en cualquier entrevista o debate La televisi√≥n ya no es la misma de antes. El periodista de otrora ha sido sustituido por el S√ļper Periodista del futuro que debe ofrecer educaci√≥n y conocimiento para permanecer en el rating; elaborar con piense, editar, publicar y comercializar su imagen. El proceso mucho no ha cambiado.

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