La paradoja del éxito de las multinacionales en la "economía plural" del presidente de Bolivia
Por: BBC Mundo
Octubre 2019
Fotografia: Getty Images

En 2002, Bolivia era testigo de cómo la superconocida "M" amarilla desaparecía del país. Terminaba la desventura de McDonald's en suelo boliviano.

La ic√≥nica cadena de comida r√°pida se desped√≠a de tierras bolivianas tan solo cinco a√Īos despu√©s de su desembarco luego de no lograr los resultados esperados.

Bolivia en aquel entonces llevaba¬†m√°s de 15 a√Īos de gobiernos liberales, con vocaci√≥n de mercado y apertura a capitales internacionales.

Sin embargo su econom√≠a estaba tan contra√≠da que comprar un men√ļ de esa cadena internacional resultaba muy caro para la mayor√≠a de los bolivianos, incluidos los de la clase media.

Así, ese país se convirtió en el primero de Latinoamérica en el que McDonald's llegó a estrellarse y cerrar sus puertas.

Ahora, 17 a√Īos despu√©s, mucho ha cambiado en Bolivia. Lo que m√°s,¬†el giro ideol√≥gico del pa√≠s que pas√≥ de tener presidentes alineados a los mandatos del mercado a uno que en sus discursos fustiga sin clemencia al capital internacional y las transnacionales.

Y que adem√°s envi√≥ un claro mensaje al mundo en su primer a√Īo de mandato al decretar la nacionalizaci√≥n de los hidrocarburos.

La paradoja es que -seg√ļn analistas e inversores-¬†hoy McDonald's triunfar√≠a sin problemas como ya lo hacen varios cientos de franquicias y compa√Ī√≠as internacionales que desembarcaron en el pa√≠s en la √ļltima d√©cada.

La Bolivia socialista de Evo Morales (quien busca un cuarto mandato presidencial en las elecciones de este 20 de octubre) se convirtió en terreno fértil para cadenas extranjeras de comida, ropa, electrodomésticos y también para las transnacionales dedicadas a rubros como el petróleo, la minería o la agroindustria.

Una década tarde

Se estima que Bolivia llegó a la era del consumo global al menos una década tarde.

Entre finales del siglo pasado y principios del actual, en ese país casi no se veían los centros comerciales y tampoco aparecían las cadenas internacionales de comida que ya se multiplicaban a lo largo de muchas ciudades latinoamericanas.

Apenas un pu√Īado de multinacionales se arriesgaron a invertir en una Bolivia en crisis y pobre. De acuerdo al Banco Mundial, en 2002¬†el 63% de sus habitantes viv√≠a por debajo de la l√≠nea de pobreza, mientras que para 2018 esa cifra se redujo al 35%.

Adem√°s, la inversi√≥n extranjera directa en el pa√≠s alcanzaba US$250 millones en 2005, mientras que en a√Īos m√°s recientes lleg√≥ hasta los US$1.750, seg√ļn la Comisi√≥n Econ√≥mica para Am√©rica Latina (Cepal).

"Ese cambio tan grande es el que nos ha favorecido bastante", explica Alfredo Troche, expresidente de la C√°mara Boliviana de Franquicias y analista de mercados.

Troche le explica a BBC Mundo que, en la √ļltima d√©cada,¬†son m√°s de 300 las cadenas internacionales que decidieron ingresar a Bolivia, principalmente en los rubros de alimentos, moda, entretenimiento y servicios, sin contar las multimillonarias inversiones hechas por las petroleras y mineras llegadas del exterior..

"Antes el mercado era muy peque√Īo, nada atractivo,¬†pero desde 2010 las marcas comenzaron a ingresar con mucha m√°s fuerza sobre todo por la apertura de centros comerciales", indica Troche.

El analista se√Īala que "los indicadores macroecon√≥micos favorables y el crecimiento sostenido son una buena se√Īal para las inversiones extranjeras" y ese fue uno de los factores determinantes.

A√Īade que el crecimiento del ingreso de cadenas internacionales al pa√≠s¬†es de alrededor de 11% anual.

Santa Cruz de la Sierra, la ciudad boliviana con mayor población y donde hacen base la mayoría de las industrias nacionales y extranjeras, es la principal anfitriona de las cadenas internacionales y de las transnacionales petroleras y de la agroindustria.

Le sigue La Paz, la sede de los poderes del país.

Socialismo para unos, capitalismo para otros

Samuel Doria Medina quedó en segundo lugar en las elecciones presidenciales de 2014 y su bancada en el Congreso es la más numerosa de la oposición.

Adem√°s, es el empresario que trajo a Burger King a Bolivia a principios de siglo¬†y mantuvo a flote a la franquicia durante los a√Īos de recesi√≥n en el pa√≠s. Ahora tiene operaciones en los rubros del turismo y los alimentos.

El político, en entrevista con BBC Mundo, sostiene que el auge de las transnacionales en Bolivia se explica porque Morales gobierna con "capitalismo para sus amigos y socialismo para sus enemigos".

"Morales trata de atraer inversi√≥n extranjera para intentar remplazar con ella a la inversi√≥n p√ļblica y por eso tiene un doble discurso que est√° totalmente divorciado de la realidad", indica Doria Medina.

Seg√ļn Doria Medina, el presidente boliviano "dice una cosa y hace otra" cuando se estrella contra el capitalismo internacional y es al mismo tiempo amigo de grandes capitalistas.

"Hay contradicciones muy grandes. Sectores como los productores de coca, que no pagan impuestos, tienen la licencia para practicar un capitalismo salvaje impulsado por el gobierno. Lo mismo sucede con los grandes empresarios agroindustriales que tambi√©n son muy cercanos para Evo Morales", se√Īala.

Doria Medina apunta que Bolivia es un pa√≠s con inseguridad jur√≠dica y escasa incidencia de la separaci√≥n de poderes, lo que dificulta las condiciones para invertir a menos que seas parte del esquema de "capitalismo de amigos" donde se encuentran compa√Ī√≠as muy poderosas de diferentes rubros.

Parad√≥jicamente, a√Īade el entrevistado, ahora son los bolivianos los que tienen mayores dificultades para realizar emprendimientos econ√≥micos por la burocracia y las pol√≠ticas de impuestos.

"Hay muchas empresas petroleras multinacionales que han recibido muchos favores y obtuvieron condiciones muy favorables gracias al gobierno, pese a que el discurso oficialista habla de una nacionalización de los hidrocarburos", concluye.

Los beneficios

Las transnacionales en los rubros de hidrocarburos y minería, por ejemplo, son las grandes beneficiarias de la explotación de los recursos naturales bolivianos, sostienen expertos del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), con sede en La Paz.

"El ciclo de precios altos de las materias primas ha alentado la explotación acelerada y, en muchos casos, desmedida, de hidrocarburos y minerales. El resultado ha sido la elevación absoluta de ganancias para las transnacionales y, en ausencia de obligatoriedad de la exploración (de nuevas vetas o campos), la peligrosa reducción de las reservas (de Bolivia)", explica a BBC Mundo el analista Carlos Arze.

El experto se√Īala que los privilegios a los que acceden las petroleras van desde incentivos a la producci√≥n y reconocimiento de costos hasta la "apertura de √°reas protegidas y parques nacionales a la explotaci√≥n hidrocarbur√≠fera".

Seg√ļn datos del CEDLA,¬†las transnacionales controlan el 80% de la producci√≥n de hidrocarburos de Bolivia y, tras lo que han explotado todos estos a√Īos, no han invertido en exploraci√≥n o desarrollo de nuevos campos.

"En los casi 14 a√Īos de gobierno no se ha descubierto ning√ļn campo nuevo importante", apunta Arze.

En el caso de la miner√≠a, el experto se√Īala que el caso m√°s ilustrativo es el de la transnacional San Crist√≥bal, que administra la mina que produce la mayor cantidad de los principales minerales met√°licos para exportaci√≥n.

"Paga al Estado menos del 10% del valor de sus exportaciones por concepto de regalías e impuestos", afirma el investigador de CEDLA.

"El secreto del éxito boliviano"

Para el gobierno de Evo Morales, el "secreto de su crecimiento económico y social" es lo que bautizaron como Modelo Económico Social Productivo Comunitario

As√≠ lo indica el ministro de Econom√≠a, Luis Arce Catacora, se√Īalado de ser uno de los art√≠fices del llamado "milagro boliviano" que coloc√≥ a la econom√≠a del pa√≠s entre las que m√°s crecieron en Am√©rica Latina durante los √ļltimos a√Īos.

Arce Catacora no coincide con aquellos que se√Īalan a las transnacionales como las grandes beneficiarias de la explotaci√≥n de los recursos naturales.

El ministro asegura que la nacionalización de los hidrocarburos fue uno de los tres pilares de la transformación económica de Bolivia junto a la redistribución de los ingresos y la participación activa del Estado en la economía.

"La nacionalización determinó que los recursos que antes se iban al extranjero remesados por las empresas transnacionales que operaban en nuestro país se queden para el disfrute de los bolivianos", afirma Arce Catacora.

El ministro sostiene que los bonos y la política redistributiva iniciados en el gobierno de Morales es el motivo por el que Bolivia amplió su capacidad de consumo.

"(Los bonos) tuvieron un efecto dinamizador de la demanda interna que benefici√≥ no solo a los consumidores bolivianos,¬†sino tambi√©n al sector empresarial grande, mediano, peque√Īo y hasta la micro empresa, que vieron aumentadas sus ventas como en ning√ļn per√≠odo de la historia del pa√≠s", concluye.

Un país que gasta

Arce Catacora no lo menciona, pero el analista de mercados Alfredo Troche sí reconoce que el aumento de la capacidad de gasto en Bolivia no solo ha beneficiado a la industria nacional sino también a la transnacional.

"La gente ha cambiado. Por ejemplo, como hay distancias cada vez más largas y menos tiempo, a mediodía prefieren comer un pollo frito o una hamburguesa en lugar de ir a sus casas. Por eso las franquicias siguen creciendo", indica.

Pero no se trata solo de comida, el relativamente nuevo consumismo boliviano ya puso en alerta a los industriales locales que ven que la preferencia por los productos extranjeros es cada vez mayor.

As√≠ lo viene alertando la Confederaci√≥n Nacional de Mediana y Peque√Īa Empresa de Bolivia desde hace algunos a√Īos.

"Hay una cultura de consumir lo extranjero,¬†buscan los productos de marca y no calidad", se√Īal√≥ la entidad preocupada por el descenso en sus ventas ante la llegada masiva de mercader√≠a del exterior.

Esta preocupaci√≥n ya motiv√≥ al gobierno a establecer que un porcentaje de los bonos que perciben los trabajadores por Navidad y fin de a√Īo¬†tenga que ser gastado en productos nacionales.

Una medida que muestra que, entre los muchos cambios (buenos, regulares o malos) que se produjeron en los tres mandatos que lleva Evo Morales, est√°n los h√°bitos de gasto y consumo de los bolivianos.

Por ello, en criterio de Alfredo Troche, si McDonald's quiere volver a Bolivia, este es el momento.

 

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