Especial: Movilizaci贸n Poselectoral
Edición "dat0s 227"
Por: Redacci贸n dat0s
Noviembre 2019
Fotografia: Revista dat0s 227
Fotografia: Revista dat0s 227

Desde este mi茅rcoles y en los pr贸ximos seis d铆as dat0s compartir谩 con sus lectores, material especial sobre la movilizaci贸n poselectoral que ha sumido al pa铆s en una crisis sin precedentes. Para la comprensi贸n hist贸rica de sus efectos iniciar谩 la serie con un recuento desde la recuperaci贸n de la democracia en 1982, los posteriores pactos de gobernabilidad que abri贸 paso al denominado "neoliberalismo", pasando por el agotamiento del modelo econ贸mico dependiente en octubre de 2003, hasta la posterior instalaci贸n del Gobierno del MAS que culmina con la movilizaci贸n poselectoral de octubre de 2019 que ha sumido al pa铆s en uno de sus momentos m谩s dram谩ticos de la 煤ltima d茅cada. 21 d铆as de movilizaci贸n que derivaron en la "renuncia" de Evo Morales a la presidencia y la posterior conformaci贸n de un Gobierno transitorio que debe convocar en los pr贸ximos meses a nuevas elecciones en medio de un estallido social que trata de ser contenido con el Ej茅rcito en las calles.


I. Para entender la emergencia (la recuperaci贸n de la democracia y la pactada)

Una primera parte de esta historia es comprender el movimiento pol铆tico acumulado desde 1982 con la recuperaci贸n de la democracia hasta el quiebre poselectoral de las pasadas elecciones de este a帽o. Sus actores y posteriores consecuencias.

Para explicar la movilizaci贸n despu茅s del proceso electoral de octubre se hace necesario recorrer un poco a la historia para que se entienda el concepto manido de democracia que se ha convertido en el primer tema de discusi贸n en el pa铆s. Similar en un contexto m谩s amplio al que vivi贸 el a帽o 78麓 cuando Bolivia peleaba por la recuperaci贸n de la democracia. Entonces un grupo de mujeres palliris de las minas de Llallagua, Potos铆, mantuvieron una huelga de hambre que origin贸 un movimiento de descontento contra la dictadura militar que ven铆a de gobernar siete a帽os con las libertades conculcadas. Un primer argumento de an谩lisis por lo tanto es el rechazo al esquema militar que se hab铆a extendido entonces con la ideolog铆a de Seguridad Nacional que repercuti贸 en todas las naciones del Cono Sur.

El m茅todo de la huelga de hambre dio pie a que el entonces presidente Hugo Banzer cediera la apertura electoral en la que, igual que ahora, se habl贸 de un gigantesco fraude electoral que oblig贸 al Gobierno militar a anular el proceso convocando a nuevas elecciones. Hasta el a帽o 1982 el pa铆s se empantan贸 con otros dos procesos electorales en los que ninguna de las fuerzas pol铆ticas consigui贸 la mayor铆a parlamentaria obligando a retrasar el traspaso de mando a un nuevo presidente. La resistencia entonces creci贸 fragmentada y grupos radicales de las FFAA encabezados por Luis Garc铆a Mesa -condenado a 30 a帽os de prisi贸n sin derecho a indulto- se anim贸 a dar un golpe de Estado que descabez贸 a la oposici贸n. Todo ese periodo estuvo marcado por la resistencia de los cuadros pol铆ticos organizados.

Hern谩n Siles Zuazo (MNRI), candidato de la Unidad Democr谩tica Popular (UDP) -organizaci贸n que congreg贸 en su seno una base de partidos de izquierda y agrupaciones sociales y sindicales de mineros, fabriles, campesinos y otros sectores- empozado como presidente en 1982 tuvo que renunciar anticipadamente al cargo por la crisis econ贸mica duramente su administraci贸n por una inflaci贸n que sobrepas贸 la barrera de 20.000%. Este segundo factor, el econ贸mico, es fundamental para entender el actual movimiento. De acuerdo a todos los an谩lisis econ贸micos uno de los atributos del actual modelo es el crecimiento econ贸mico sostenido que permite a las ciudades hoy movilizadas, adquirir productos sin largas fi las y la moneda que entonces no ten铆a ning煤n valor frente al d贸lar; que a diferencia de hoy mantiene una paridad estable con relaci贸n a la moneda norteamericana.

La composici贸n de fuerzas pol铆ticas al no conseguir mayor铆as por el voto fragmentado inaugur贸 la democracia pactada con el primer Gobierno de estas caracter铆sticas que se conform贸 entre el MNR de Paz Estenssoro y ADN de Hugo Banzer en 1985, tras la salida de Siles Zuazo. Ese Gobierno fren贸 la hiperinflaci贸n con la Nueva Pol铆tica Econ贸mica (NPE) y descabez贸 a los residuos del movimiento popular sincronizados en la Marcha por la Vida de alrededor 20.000 trabajadores mineros y una resistencia debilitada del movimiento popular.

La democracia pactada sucesivamente se altern贸 el poder luego en las elecciones de 1989 cuando el ganador de esas elecciones Gonzalo S谩nchez de Lozada fue desplazado por un acuerdo entre ADN de Banzer y el MIR de Jaime Paz, que de ser tercero en ese proceso asume la presidencia hasta 1993, a帽o en el que finalmente el MNR de S谩nchez de Lozada gana con una mayor铆a importante, pero sin control de los 贸rganos legislativos. En esa gesti贸n se aplican pol铆ticas sociales como la Participaci贸n Popular y medidas de ajuste econ贸mico como la Capitalizaci贸n de las empresas p煤blicas que pasan a ser controladas por la empresa privada con capitales for谩neos.

El Gobierno del MNR cede la presidencia a ADN de Banzer en el a帽o 1997. La gesti贸n gubernamental de Banzer Su谩rez es interrumpida por una enfermedad terminal que lo obliga a renunciar a la presidencia en 2001, sustituido por su vicepresidente Jorge Tuto Quiroga que concluye ese periodo en medio de un panorama electoral incierto ya que los pactos de gobernabilidad estaban ingresando a un periodo de agotamiento e incredulidad pues no sirven para mejorar las condiciones de vida de las mayor铆as nacionales.

En las elecciones de 2002 acaba imponi茅ndose nuevamente el MNR de S谩nchez de Lozada en una alianza muy criticada con el MIR de Paz Zamora con quien arreglan un nuevo acuerdo de gobernabilidad que es derrocado apenas un a帽o despu茅s por una poblada de descontento que se origina en febrero de 2003 provocando una veintena de muertos y culmina en octubre de ese mismo a帽o con la huida del presidente a los Estados Unidos.

Las peculiaridades de ese periodo de Gobierno, estuvieron marcadas por la crisis econ贸mica que no pudo ser controlada por la alianza MNR - MIR. En febrero un "impuestazo" a la polic铆a es el detonante de esa crisis en un violento enfrentamiento entre polic铆as y militares de la guardia presidencial. En la ocasi贸n se denuncia un supuesto magnicidio contra el presidente. Los manifestantes toman las calles de La Paz e incendian instituciones p煤blicas, ministerios y saquean algunas tiendas del comercio.

El papel de la polic铆a y las FFAA

Durante la crisis de febrero negro, es fundamental entender el papel de la Polic铆a Nacional y de las Fuerzas Armadas que son las que desencadenan desde horas de la ma帽ana de un lunes 10 los luctuosos acontecimientos que son el primer anuncio del descontento contra el Gobierno de S谩nchez de Lozada. Entonces el ministro de Gobierno determina crear un "impuestazo" para los uniformados que ya entonces peleaban por mejores condiciones y justas reivindicaciones sectoriales. Atrincherados en el Grupo Especial de Seguridad (GES), pr贸ximo al Palacio Quemado, se valen de una manifestaci贸n de estudiantes del colegio Ayacucho que en horas de la ma帽ana irrumpen en la plaza Murillo sin custodia policial y proceden a lanzar piedras y palos contra la casa de Gobierno, movimiento que horas despu茅s da lugar a una protesta armada de la polic铆a amotinada que apunta armas al palacio de Gobierno. En la acci贸n mueren algunos efectivos militares, hecho que desata un enfrentamiento sangriento en inmediaciones de la plaza Murillo.

El presidente S谩nchez de Lozada ordena una represi贸n violenta contra los sublevados que deriva en bajas del cuerpo policial, mientras turbas enardecidas son igualmente reprimidas por el Ej茅rcito. De ese periodo se puede rescatar el papel de los militares que cierran fi las para preservar el orden constitucional en defensa del Gobierno constituido. Los mandos castrenses dirimen el pleito horas despu茅s logrando retomar la calma, mientras los polic铆as consiguen la derogatoria del "impuestazo".

Tras la crisis de febrero negro, queda abierta una herida muy profunda en la composici贸n de las fuerzas pol铆ticas que respaldaban a S谩nchez de Lozada. Para superar el clima de debilitamiento pol铆tico del Gobierno se suman al acuerdo MNR - MIR todas las fuerzas con presencia congresal, del que queda excluido el MAS que endurece su posici贸n en un clima de inestabilidad social con medidas de protesta como el bloqueo de carreteras que son una constante en ese periodo.

El ascenso del Movimiento al Socialismo (MAS)

Hace 16 a帽os, en octubre de 2003, los aliados del Gobierno de Gonzalo S谩nchez de Lozada se reunieron de emergencia frente al impacto de las movilizaciones que hab铆an ganado las calles de la sede de Gobierno por el malestar creciente y la negativa de esa administraci贸n de convocar una Asamblea Constituyente para modificar algunas reglas del juego democr谩tico, a la que se suman planteamientos de orden econ贸mico inaceptables para el Gobierno de la coalici贸n. Evo Morales que en esas elecciones obtiene el 20% de los votos, ocupando el segundo lugar, crec铆a alentado por las federaciones de hoja de coca del Chapare que asumen una resistencia voraz bloqueando carreteras en alianza con otras organizaciones sociales, sindicales y campesinas. Debilitado el Gobierno de S谩nchez de Lozada por el escenario adverso se ve forzado a renunciar tras el estallido de una protesta en El Alto a la que se suman grupos de vecinos, mineros, sectores de trabajadores, campesinos y otros sectores.

El vicepresidente de S谩nchez de Lozada, Carlos Mesa, se suma al descontento ciudadano y rompe con S谩nchez de Lozada indicando que 茅l no se manchar铆a las manos con la muerte de 68 personas en las manifestaciones violentas que se registran en El Alto.

Las protestas que duran una semana en medio de una crisis econ贸mica que concluye con un acuerdo negociado ya entonces con las organizaciones sociales encabezadas por Felipe Quispe Huanca y dirigentes populares de ramas afines que entronan a Mesa a la presidencia con una serie de condicionamientos que hacen imposible la gobernabilidad. Tanto as铆 que Mesa renuncia en mayo de 2005 en medio de una aguda crisis pol铆tica. Su Gobierno, en una salida sui generis, en lugar de entregar la presidencia al presidente del Senado Hormando Vaca Diez (+), empoza a la primera magistratura del pa铆s al presidente de la Corte Suprema de Justicia Eduardo Rodriguez que al finalizar 2005 convoca anticipadamente a un nuevo proceso electoral.

Evo Morales obtiene en esas elecciones la mayor铆a logrando m谩s del 50% de los votos, en una votaci贸n considerada hist贸rica. De ah铆 en m谩s la historia es la que estamos viviendo los bolivianos con sucesivas repostulaciones del l铆der del MAS que se mantiene inamovible en el poder desde enero de 2006. En febrero de 2016, sin embargo, un plebiscito convocado por el Gobierno para modificar la constituci贸n forzando otra reelecci贸n de Morales, vota contra la reelecci贸n del primer mandatario para las elecciones de 2019 en una cerrada consulta. Pero, ocurre lo imprevisto: invocando un art铆culo de la constituci贸n sobre derechos humanos desconoce el resultado en las urnas y el MAS con mayor铆a en la Asamblea Legislativa vota a favor de su reelecci贸n.

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