Investigaci√≥n: El escaso inter√©s p√ļblico por la industria farmac√©utica
Edición "dat0s 234"
Por: Redacción dat0s
Noviembre 2020

La crisis declarada en el mundo por la Covid-19 ha instalado en el mundo la necesidad de aplicar profundas reformas para potenciar el compromiso con la salud. Por qué en Bolivia la importación de medicamentos le resta méritos a la producción nacional y posterga la reactivación.

 

En plena pandemia del nuevo coronavirus, la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (AGEMED) del Ministerio de Salud, decidió imprimir una lista de 500 medicamentos esenciales para evitar que las farmacias les suban el precio. En medio de la confusión, nadie dispuesto a comprar un producto para salvar la vida a un familiar, se paraba a pedir explicaciones. La medida resultó tan infructuosa como muchas que se atienden de igual forma en la agencia estatal de medicamentos. Y mientras el coronavirus se alastraba por el país contabilizando cientos de muertos, dat0s trató de encontrar explicación al colapso del sistema de salud tan frágil como un cascarón que se triza en mil pedazos. En los días posteriores, la Asociación de Representantes, Importadores y Distribuidores de Fármacos de Bolivia (ASOFAR) no respondió un cuestionario con preguntas puntuales sobre la composición del mercado de importación y comercialización de insumos y equipos médicos y en qué condiciones desarrolla sus actividades. Desde entonces hasta el cierre de la presente edición, se han contabilizado más de 8 800 muertos por la pandemia en Bolivia.

Si bien estas cifras exig√≠an respuestas inmediatas, la mayor√≠a de los pa√≠ses en el mundo no estaban preparados para atenuar la alarma provocada por la enfermedad cuyo origen esencialmente tiene que ver con la mutaci√≥n de los h√°bitos de consumo humano de mam√≠feros que se venden en los mercados de alimentos de China. La poblaci√≥n mundial se encerr√≥ en cuarentenas interminables y la par√°lisis de millones de trabajadores provoc√≥ una de las peores crisis sanitarias que la humanidad recuerde despu√©s de la Segunda Guerra Mundial. El cuadro era desgarrador. Im√°genes de cremaciones colectivas se intensificaron para evitar m√°s contagios. La humanidad estaba viviendo la peor emergencia sanitaria de los √ļltimos 50 a√Īos.

En Bolivia, el Gobierno transitorio que hab√≠a asumido la administraci√≥n en medio de denuncias de fraude en las elecciones celebradas el mes de octubre de 2019, tras una revuelta popular que hizo tener una guerra civil, sin capacidad de respuesta; atin√≥ a lanzar mano de protocolos sugeridos por la OMS y conform√≥ un Comit√© Cient√≠fico que recomend√≥ equipar hospitales p√ļblicos en condiciones b√°sicas y extremar acciones para frenar el pico de transmisi√≥n de la pandemia. De hecho, decret√≥ una cuarentena que entre r√≠gidas y flexibles dura desde el pasado marzo sin mayores alteraciones para evitar concentraciones p√ļblicas y la expansi√≥n del virus.

En tales circunstancias, dat0s inici√≥ consultas para conocer a ciencia cierta la capacidad de respuesta de los actores comprometidos con la salud p√ļblica y las condiciones de producci√≥n de medicamentos de los laboratorios nacionales. Elabor√≥ un organigrama interno y sali√≥ a hablar con autoridades en salud y con los grupos que componen el entramado de la medicina en Bolivia. Hablando con unos y otros, en medio de tediosas esperas, llegamos a la conclusi√≥n de que el Estado sobrepone la importaci√≥n de productos farmac√©uticos a la producci√≥n nacional, que de acuerdo a todas las fuentes consultadas tiene una capacidad instalada superior a la que muchos creen. Muchas empresas nacionales que fabrican medicinas operan con tecnolog√≠a de punta, con capacidad de producci√≥n en tiempo real. Otra de las conclusiones es que el potencial de la industria farmac√©utica no est√° debidamente aprovechado por el Estado para generar condiciones de crecimiento y reactivaci√≥n econ√≥mica que beneficie a la poblaci√≥n.

Las cajas de salud son entes burocráticos y demasiado pesados para entender que la salud no es un negocio y si lo fuera, debería impulsarse primero en condiciones de apertura para la industria nacional.

Las licitaciones acaban por lo general planteando un problema sin soluci√≥n; por ahora, empresas extranjeras se llevan la torta m√°s grande para abastecer de medicamentos al mercado interno, alrededor de un 70%. Adem√°s, existen otros inconvenientes que dificultan la interconexi√≥n que debe haber para planificar la salud. Si para abastecer de medicamentos los afiliados a alg√ļn seguro deben pasar horas en largas y molestosas colas a la espera de un medicamento gen√©rico, imag√≠nese el lector lo que ocurre cuando se trata de dotar al enfermo de medicamentos de marca que por lo general provienen de laboratorios extranjeros, chinos, hind√ļs y de otros pa√≠ses. El clima reinante no es el mejor.

Por qué las estadísticas difieren

Pero no es solo este el problema. Hay casos que ilustran la confusi√≥n sobre las cifras que maneja el sector; por ejemplo, con el n√ļmero de laboratorios que existen en Bolivia. Seg√ļn el Perfil Farmac√©utico del Estado Plurinacional de Bolivia elaborado por el Ministerio de Salud en el a√Īo 2019, exist√≠an 26 laboratorios. Seg√ļn el documento "Estad√≠sticas Estructurales de la Industria Manufacturera" del INE, existen 22 laboratorios. Por su parte, la C√°mara Boliviana de la Industria Farmac√©utica (CIFABOL) indica que tiene registrados 19 laboratorios. Y, hasta enero del 2020, AGEMED, inform√≥ que existen 36 industrias farmac√©uticas y de medicamentos y 606 importadoras. Un dato para tomar en cuenta es que solo 82 productos farmac√©uticos est√°n regulados por la agencia estatal del medicamento. De todos estos laboratorios (dependiendo la fuente de informaci√≥n), solo cuatro poseen el Certificado de Buenas Pr√°cticas de Manufactura.

De acuerdo a cifras oficiales facilitadas por la misma agencia estatal, Bolivia importa alrededor del 60% de medicamentos para atender la salud p√ļblica. Indica que cuenta con un total de 6 981 registros sanitarios importados y que la cantidad de provisi√≥n de medicamentos extranjeros para surtir el mercado asciende a 4 944 productos. Estos datos explican por qu√© se ha dejado a la deriva el est√≠mulo a la producci√≥n nacional. La AGEMED se√Īala que del 100% de las empresas en sus registros, apenas 14.2% son laboratorios nacionales y el 85,8% empresas importadoras de medicamentos. Vale decir, que el mercado de los productos farmac√©uticos en Bolivia se encuentra saturado por las importaciones.

"En base a la Lista Nacional de Medicamentos Esenciales (LINAME), la industria nacional atiende la demanda de 39.7% de medicamentos esenciales. El saldo, 60,3% est√° cubierto por medicamentos importados del extranjero", de acuerdo a datos facilitados por la agencia estatal de medicamentos. Seg√ļn sus registros en l√≠nea, el n√ļmero de empresas importadoras se ha incrementado claramente y, por consiguiente, el volumen de sus operaciones.

El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) da cuenta que la "evoluci√≥n de las importaciones de medicamentos durante los √ļltimos a√Īos subi√≥ de US$ 177 millones en 2014 a US$ 189,3 millones el a√Īo 2015. Un a√Īo despu√©s, subi√≥ a US$ 190,4 millones y en 2017 alcanz√≥ el nivel m√°s alto, llegando a los US$ 199,6 millones".

ASOFAR que ha cumplido reci√©n 58 a√Īos de vida institucional y aglutina a m√°s de 70 asociados parecer√≠a no tener el panorama claro a la hora de responder consultas puntuales, planteadas por este corresponsal. Su presidenta, Cecilia Ortu√Īo, no dice por ejemplo en qu√© porcentaje aument√≥ la importaci√≥n y comercializaci√≥n de los medicamentos, insumos y equipos m√©dicos durante la pandemia. No precisa tampoco en qu√© √°reas el sector logr√≥ metas orientadas a regular su comercializaci√≥n en el mercado interno. S√≠, se hace fuerte cuando se refiere al contrabando y la falsificaci√≥n. Una actividad enraizada en Bolivia no solo en el sector de la salud, sino en muchos otros restando competitividad a la industria nacional.

Eso s√≠, la memoria institucional de ASOFAR habla de la necesidad de contar con una nueva Comisi√≥n Farmacol√≥gica Nacional netamente operativa y coherente en los avances del rubro, una entidad estatal regulatoria √°gil que permita atender eficientemente los 2.5 millones de tr√°mites que realizan las empresas que conforman el mercado farmac√©utico que, al correr los a√Īos, sostiene un crecimiento exponencial. Consultamos baj√≥ qu√© condiciones deber√≠a crearse esa Comisi√≥n; s√≠ existe una pol√≠tica nacional que permita promover las reformas y s√≠ considera que la AGEMED cumple su funci√≥n al otorgar certificados permisos y licencias para la importaci√≥n a diestra y siniestra. Estas consultas no fueron absueltas por la Asociaci√≥n.

El presidente de la Cámara Nacional de Industria (CNI) Ibo Blazicevic, dijo al respecto que la importación está frenando el desarrollo de la industria nacional.

Una industria con potencia

Otro de los entes institucionales consultados, la C√°mara Boliviana de Industria Farmac√©utica (CIFABOL), se√Īal√≥ a dat0s que si existir√≠an condiciones m√≠nimas para fomentar la producci√≥n nacional podr√≠a satisfacer la provisi√≥n de medicamentos que demanda el Estado hasta en un 75% del mercado interno. "Tenemos capacidad para abastecer hasta un 70% y 75% los productos de la LINAME, considerando que hay un 25% de medicamentos que son vacunas, hormonas, entre otros que requieren una mayor tecnolog√≠a para su producci√≥n".

La misma CIFABOL observa que para ampliar el uso de la capacidad productiva de la industria se necesita una efectiva colaboraci√≥n del Gobierno, acciones que tendr√≠an que sintetizarse en una participaci√≥n equitativa de la industria frente a los importadores con medidas de fortalecimiento y promoci√≥n a la industria nacional; adem√°s de promover el consumo de medicamentos bolivianos y, por √ļltimo, implementando el Estado medidas arancelarias que permitan condiciones de reciprocidad con los pa√≠ses exportadores.

Dat0s consultó si la industria farmacéutica tiene la capacidad de generar una cadena de valor que permita su crecimiento tecnológico. "La cadena de valor de la industria farmacéutica tiene varios componentes por su estrecha relación con la investigación y el desarrollo y el proceso productivo; las fases posteriores de almacenamiento, distribución y abastecimiento. Planteamos optimizar cada uno de los eslabones de la cadena ya que la industria farmacéutica invirtió importantes recursos económicos, no solo en infraestructura y equipos de alta tecnología, sino adicionalmente en la formación de recursos humanos".

"Creemos que estamos avanzando en estos temas y aunque a√ļn falta alcanzar niveles √≥ptimos, el avance tecnol√≥gico del sector de la industria es bastante din√°mico". Y para que no queden dudas sobre estas metas en CIFABOL aseguran que la industria farmac√©utica nacional est√° a la altura de otras en la regi√≥n.

Mercados regionales

Las reformas que plantean las c√°maras y asociaciones ligadas al sector, deber√°n estar enmarcadas en los procesos de armonizaci√≥n del r√©gimen legal y la aplicaci√≥n de reglas tanto dentro como fuera del pa√≠s. Solo para tomar en cuenta: en Latinoam√©rica, sobre la base de pol√≠ticas promovidas por la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y el Mercado Com√ļn del Sur (MERCOSUR), se plantean objetivos comunes que apuntan "lograr disponibilidad y acceso con equidad a medicamentos para las poblaciones m√°s desprotegidas en el continente".

Y para alcanzar estos objetivos no es que se tenga que empezar de cero. De hecho, se pudo establecer que la decana Política Nacional del Medicamento plantea, de antemano, dos grandes pilares para construir una estrategia nacional de la industria farmacéutica. El Sistema Nacional de Vigilancia y Control de Medicamentos y el Sistema Nacional Único de Suministro, sistemas que de manera conjunta garantizarían el acceso equitativo y oportuno a medicamentos seguros, eficaces y de calidad reconocida en el Sistema Nacional de Salud.

¬ŅQu√© debe resolver la industria para repuntar?

Si a pesar de contar con una industria eficiente y de renombre internacional el Estado privilegia la importaci√≥n de f√°rmacos, la pregunta es ¬Ņc√≥mo se explica est√° realidad? En la lista de medicamentos autorizados por el Ministerio de Salud, sistema que est√° administrado por AGEMED y la Lista Nacional de Medicamentos Esenciales (LINAME), solo 400 √≠tems (medicamentos) corresponden a la producci√≥n nacional, mientras que 1 000 tienen que ver con medicinas importadas, es decir, provenientes de laboratorios extranjeros, chinos, argentinos, chilenos, hind√ļs, colombianos o paraguayos.

De esta manera se echa al canasto el Artículo 41 de la Constitución Política del Estado (CPE) que en el capítulo referido al Derecho a la Salud, reza que "el Estado garantizará el acceso de la población a los medicamentos, priorizará los medicamentos genéricos a través del fomento de su producción interna y, en su caso, determinará su importación, pero además el derecho a acceder a los medicamentos, no podrá ser restringido por los derechos de propiedad intelectual y comercialización, y contemplará estándares de calidad y (medicamentos de) primera generación".

Autoridades de entidades p√ļblicas dedicadas al sistema en salud con los que convers√≥ dat0s, revelaron que m√°s de la mitad de las marcas de ampicilinas, corresponden a laboratorios extranjeros y, en un porcentaje m√≠nimo a la industria nacional. "Reglamentos que est√°n por debajo de la ley ordenan recetar ampicilinas y lamentablemente esto es aceptado por el Ministerio de Salud", dijeron. La AGEMED tiene que ver mucho con esta situaci√≥n. La entidad, extremadamente burocr√°tica y hasta carente de efectividad profesional, acepta la importaci√≥n de medicamentos de marca, en cantidades superiores a los medicamentos gen√©ricos. "Viene una importadora, registra 15 productos y los acepta, pero no sucede lo mismo con los medicamentos que tienen procedencia nacional, restringen su comercializaci√≥n. Ah√≠ est√° el problema, necesitamos hacer varias reformas", plantearon las fuentes consultadas en el sistema de salud p√ļblico.

El Administrador Regional de la Caja Nacional de Salud (CNS), Carlos Urquidi, respaldo esa informaci√≥n. "El sistema de seguridad social m√°s grande que tiene el Estado compra medicamentos en funci√≥n al listado certificado por la LINAME". Afirma que es necesario realizar una revisi√≥n exhaustiva a la lista anual de medicamentos, y por supuesto, al r√©gimen legal vigente con el prop√≥sito de darle cabida a la compra de medicamentos fabricados por laboratorios nacionales. "Tiene que existir una pol√≠tica gubernamental m√°s fluida sobre la Pol√≠tica Nacional del Medicamento que permita acceder a mejores precios y m√°s vol√ļmenes".

Reformas a la Ley del Medicamento e incentivos tributarios

La industria farmacéutica ya planteó hace más de un lustro algunos desafíos estructurales para el desarrollo del sector. Por ejemplo, la necesidad de fortalecer a la autoridad del medicamento, realizando gestiones para dotarla de los recursos necesarios y autonomía de gestión; fomentar medidas de promoción y estímulo al desarrollo de la industria (equidad y mayor control de las importaciones, mecanismos para arancelarios, propiedad intelectual); y mayor control a los medicamentos falsificados y de contrabando que se interna al país.

¬ŅQu√© avance sustancial tuvieron y c√≥mo respondieron las autoridades nacionales a las propuestas?

"Tristemente, ninguno", se lamenta un industrial de la farmacia. "Es muy difícil lidiar con estos problemas más si no existe institucionalización en las entidades que manejan el sector, y mucho más, la competencia profesional que deben mostrar las autoridades que hasta ahora es muy baja, porque existe mucha rotación de funcionarios en el Ministerio de Salud, y las entidades descentralizadas como AGEMED y LINAME".

"Como si fuera poco, la corrupción institucional y la inexistencia de controles fronterizos, agudizan el problema estructural que existe en el sector", acotó. La industria nacional asegura que podría tener índices de crecimiento más elevados y menciona los siguientes puntos como limitantes a su crecimiento:

  • Apertura indiscriminada del mercado nacional a productos extranjeros.
  • Contrabando de medicamentos y surgimiento de la falsificaci√≥n.
  • Falta de control a la comercializaci√≥n de medicamentos il√≠citos, falsificados y de contrabando.
  • Escases de recursos para investigaci√≥n y desarrollo. Necesidad de actualizaci√≥n de la legislaci√≥n que a menudo no es cumplida.
  • Escaso incentivo al consumo de productos nacionales.
  • Mercado de consumo relativamente peque√Īo con creciente preferencia de medicamentos alternativos o de uso tradicional.

Las cifras del sector

AGEMED reveló que la industria farmacéutica nacional movió hasta febrero de 2020 aproximadamente US$ 496.2 millones. Los registros oficiales a los que tuvo acceso este medio detallan lo siguiente: los seguros privados manejan en promedio US$ 250 millones, la seguridad a corto plazo US$ 45 millones, los Gobiernos Municipales US$ 35 millones y finalmente, los Gobiernos Departamentales erogan un promedio de US$ 16.2, millones. Lo que llama la atención, sin embargo, también es el dinero que moviliza el contrabando ilegal de medicamentos en Bolivia.

Seg√ļn la AGEMED, la actividad del contrabando moviliz√≥ en el √ļltimo a√Īo alrededor de US$ 150 millones.

Para entender mejor c√≥mo funciona el sector en cuanto a la demanda de medicamentos, empresarios ligados al rubro explicaron una distinci√≥n entre la demanda que tiene el sector p√ļblico y el privado de seguridad social. En ese sentido el Estado, a trav√©s del Ministerio de Salud y AGEMED, articulan el sistema p√ļblico de salud. De esta manera, las compras p√ļblicas de medicamentos se llevan a cabo mediante procesos de licitaci√≥n que deben publicarse en el Sistema de Contrataciones Estatales. En los procesos de adjudicaci√≥n, aunque el Estado asegura que protege la industria nacional, la competitividad en precios de la producci√≥n asi√°tica en particular, la ubican en una posici√≥n de ventaja, lo que implica que el consumo de f√°rmacos en el pa√≠s tiene origen chino y/o hind√ļ. Miembros del directorio de la CNS precisaron que el sistema es obsoleto, burocr√°tico y sugirieron que se deben realizar profundas reformas en la adquisici√≥n de medicamentos.

Durante la pandemia del coronavirus se dispuso de al menos 80 millones de bolivianos para la compra de medicamentos. Anualmente, la Caja dispone de un presupuesto de Bs 144 millones, pero a raíz de la crisis sanitaria, los techos presupuestarios subieron extraordinariamente. "Los lotes mayores de compra fueron hechos a las más grandes empresas importadoras", reveló el doctor Urquidi.

Como se puede ver la industria farmac√©utica nacional creci√≥ en los √ļltimos a√Īos y es tan competitiva como la extranjera. Sin embargo, requiere incentivos y pol√≠ticas de Estado claras para su desarrollo. El reconocimiento de que a pesar de los avances cient√≠ficos y tecnol√≥gicos por los que atraviesa la humanidad, que se convertir√°n en el nuevo orden de desarrollo y crecimiento tras la pandemia del nuevo coronavirus, obliga a repensar este cuadro a veces cl√≠nico e incre√≠blemente adverso para proteger la industria local.

Lo dec√≠a el padre de la medicina Hip√≥crates hace m√°s de 2 000 a√Īos. "Recopilar de manera organizada los s√≠ntomas para predecir el curso de la enfermedad". Parecer√≠a una iron√≠a que en pleno siglo XXI no hayamos encontrado la f√≥rmula para recopilar la atenci√≥n que la salud requiere.

 

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