Verdades inc贸modas (I Parte)
Edición "dat0s 233"
Por: Redacci贸n dat0s
Septiembre 2020
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Fotografia: Revista dat0s 233

El periodismo de la forma como le gustar铆a al poder. Por qu茅 inc贸moda el periodismo de investigaci贸n. El Gobierno de Evo Morales anuncia un juico contra la tercera revista m谩s poderosa del planeta. "La Rep煤blica de la coca铆na". Verdad o especulaci贸n.

En 2013 el Gobierno del entonces presidente Evo Morales decidi贸 iniciar un proceso contra la revista brasile帽a Veja por una publicaci贸n que citaba a altas autoridades de esa administraci贸n por sus relaciones con el narcotr谩fico. Una ola de denuncias coincidi贸 en la 茅poca para demostrar que la conexi贸n exist铆a y que los niveles hab铆an llegado tan arriba que la factibilidad del negocio parec铆a irrefutable. En el recuento hist贸rico, vale recordar que algunos senadores de la oposici贸n comenzaron a mover los hilos de esta relaci贸n que a medida que avanzaba converg铆a ciertos riesgos por la proximidad de algunos intereses. Era dif铆cil franquear las barreras, pues a pesar de que los hechos demostraban que la relaci贸n pudo ser cierta, faltaba el componente de la prueba que hace ver铆dico algo que a simple vista puede ser tan solo una especulaci贸n. Las relaciones de la prensa independiente con el Gobierno atravesaban una de sus peores facetas. Al punto que el propio presidente se daba el derecho a recriminar en p煤blico a periodistas que cuestionaban atropellos cometidos en el ejercicio de su funci贸n; rasgo que enturbi贸 la relaci贸n en la medida que hac铆a implosi贸n en las narices de la nueva estructura armonizada por el Ejecutivo para silenciar a ciertos sectores de la prensa.

En ese tira y afloja la revista Veja us贸 su poder para refrescar que hab铆a que decir ciertas cosas. El Gobierno trat贸 de impedir que estas denuncias encontraran cause en la repercusi贸n diaria de las noticias. En la edici贸n 149 de agosto de 2012 dat0s reflej贸 con particular estilo; el saca ronchas sin muchos matices.

En su edici贸n de 10 de mayo de 2006 la tapa de la revista Veja destac贸 la foto del entonces presidente de Brasil Luiz In谩cio Lula da Silva de espaldas con una patada en el trasero estampada con una bota manchada de petr贸leo. El t铆tulo original de la revista dec铆a "Esa doli贸" haciendo alusi贸n a la afectaci贸n de los intereses de la empresa estatal del petr贸leo brasile帽a, Petrobras, tras la nacionalizaci贸n de los hidrocarburos decretada por el Gobierno del presidente Morales. La nota de tapa se completaba con el subt铆tulo: "Lula se durmi贸 como el 麓gur煤麓 de Am茅rica Latina y se despert贸 como el bobalic贸n de la corte del venezolano Hugo Ch谩vez que tram贸 el robo del patrimonio brasile帽o en Bolivia".

El 1ro de mayo de 2006 el presidente Morales que luc铆a casco y overol, dijo que los recursos que hasta ese d铆a eran "saqueados" por empresas extranjeras en la explotaci贸n de hidrocarburos pasaban a manos bolivianas. El anunci贸 irrit贸 en general a la prensa de Brasil, pero muy particularmente a la revista Veja que adem谩s de abrir edici贸n escribiendo la nota de tapa, ironiz贸 con el rid铆culo que sufr铆a Lula por inoperante. Acert贸 duros t茅rminos para el equipo de colaboradores del mandatario brasile帽o que atesoraban -seg煤n la revista- el gas como el punto m谩s alto de las relaciones entre los dos gobernantes "socialistas". Adem谩s, el tema era extremadamente sensible en la percepci贸n de la opini贸n p煤blica brasile帽a. El gas boliviano cubr铆a casi un 100% de la demanda brasile帽a. La noticia incomod贸 a amplios sectores del periodismo brasile帽o. M谩s a煤n porque poco antes de asumir el cargo, Evo Morales estuvo en Brasil y prometi贸 establecer un nivel de relacionamiento 贸ptimo como socio estrat茅gico con el gigante latinoamericano.

Hasta antes de enero de 2006, Bolivia exist铆a en la redacci贸n del Grupo Abril -que edita la revista Veja - apenas de manera tangencial, sin identificar una l铆nea de comportamiento cr铆tico. Seg煤n los medios de comunicaci贸n brasile帽os, el vecino boliviano, poseedor de una de las reservas m谩s ricas de gas del planeta, deb铆a seguir motorizando las entregas del energ茅tico sin fijar conexi贸n con asuntos internos que despertaran la atenci贸n de hechos puntuales de la turbulenta pol铆tica boliviana. Hasta esa fecha, los sucesivos gobiernos bolivianos hab铆an mantenido una enorme discreci贸n en admitir que los intereses brasile帽os podr铆an ser afectados por un Gobierno de corte "socialista", por el apoyo indisimulado del bolivariano Hugo Ch谩vez en la campa帽a electoral de 2005.

A lo sumo, se le hab铆a pasado por la cabeza a un ex director de YPFB que con Brasil se pod铆an seguir haciendo buenos negocios en vista a las particularidades hist贸ricas de sus gobiernos. En enero de 2004 asumi贸 la presidencia de Brasil, Lula da Silva, hombre identificado con las luchas sociales de su pa铆s; mientras que en Bolivia desde enero de 2006 gobernaba Evo Morales, conductor de un "proceso de cambio", que ya entonces fue calificado para cierta prensa en Brasil como un Gobierno "cocalero". Con similares intereses pol铆ticos e ideol贸gicas la alianza parec铆a fortalecerse con el socio venezolano.

Esa perspectiva hist贸rica incomod贸 a las elites de los pa铆ses lim铆trofes. Evo Morales manifest贸 que devolver铆a a Bolivia su "soberan铆a nacional" despu茅s de 500 a帽os de sometimiento. Ese discurso era apreciado no solo en Brasil, ya que un grueso de los pa铆ses desarrollados del primer mundo expres贸 inter茅s en contribuir el surgimiento de un Gobierno de corte "indigenista"; cuyo ep铆teto ha sido bastante difundido sin perjuicios por la cultura brasile帽a. Sin muchas vueltas, Morales identific贸 a los grupos que hab铆an entregado las riquezas naturales a intereses transnacionales. Y fue a por ellos. Lula se manten铆a al ristre por su proximidad ideol贸gica con el nuevo Gobierno boliviano.

EL PAPEL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACI脫N

Con sutilezas y algunas diferencias, la mayor铆a de los medios de comunicaci贸n de la regi贸n hab铆an sido manejados durante las d茅cadas de los a帽os ochenta y noventa por intereses de grupos corporativos. Ocurri贸 en Venezuela, Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Ecuador y menos, pero tambi茅n en Bolivia. Tras la llegada de Evo al poder, el c铆rculo de influencia de estos medios se repleg贸 en una tarea estrat茅gica. Pero no tuvo que pasar mucho tiempo. Los medios del espa帽ol Grupo Prisa que trabajaban en Bolivia pasaron a sus manos. Encandilado por las recomendaciones del presidente Ch谩vez, el Gobierno insufl贸 recursos para crear su propia maquinaria medi谩tica. Se fund贸 el peri贸dico Cambio, se potenci贸 el semanario La 脡poca y se instal贸 la red de radiodifusi贸n "Patria Nueva" en todo el pa铆s. Y poco a poco se fue haciendo del control de influyentes medios impresos y televisivos. Un caso por dem谩s emblem谩tico fue la compra del peri贸dico La Raz贸n que a帽os atr谩s hab铆a sido fundado por empresarios identificados con el Gobierno del general Banzer y luego con el de Gonzalo S谩nchez de Lozada.

En Brasil, los poderosos consorcios de comunicaci贸n establecieron una l铆nea cr铆tica contra los gobiernos de corte populista. La onda expansiva tambi茅n alcanz贸 al presidente Lula. El hasta entonces jefe del Partido de los Trabajadores (PT), hab铆a logrado una incontrastable victoria en las elecciones de 2003. Su pasado ligado al sindicato de los Metal煤rgicos en Sao Paulo y su alianza con sectores antes postergados identificados con la izquierda, gener贸 un clima muy particular en gran parte de la media brasile帽a. Veja fue impiadosa con Lula y con el PT.

En Argentina se hab铆an dividido las aguas. El presidente N茅stor Kirchner se apur贸 en conformar grupos de apoyo con sectores de la prensa afines a su administraci贸n. El mandatario quer铆a enfrentar el influyente poder de algunas corporaciones de prensa que, como en Brasil, hab铆an extendido sus tent谩culos en otras 谩reas de los negocios corporativos; desde la televisi贸n por cable, pasando por radios, agencias de informaci贸n; cine, editoriales de libros, revistas y peri贸dicos de alcance nacional. Sus relaciones con los medios variaron de acuerdo a la nomenclatura de apoyos y simpat铆as. El Gobierno argentino se apresur贸 en redactar una cuestionada Ley de Medios que achic贸 el horizonte de los multimedia. Los intereses del grupo Clar铆n fueron afectados. El provocador medi谩tico Marcelo Tinelli, se sum贸 a los acuerdos promovidos por Kirchner desde Canal 13. Y as铆, otros influyentes periodistas enquistaron su apoyo a lo que en Argentina se conoci贸 con el nombre del "relato oficial".

LOS PARADIGMAS: VENEZUELA Y ECUADOR

Siguiendo el modelo cubano, Hugo Ch谩vez, que alienta la "Revoluci贸n Socialista del Siglo XXI", fue inclemente con los medios cr铆ticos a su gesti贸n. Desde 1999 cuando asumi贸 el poder se registraron al menos un par de intentonas golpistas en su contra. Las conspiraciones que denunci贸 para derrotarlo ten铆an, seg煤n el mandatario, un fuerte componente en los medios de comunicaci贸n. En 2002, tras el frustrado golpe c铆vico-militar que estuvo muy cerca de deponerlo, su Gobierno sac贸 del a铆re im谩genes inc贸modas que se difund铆an por algunas cadenas de televisi贸n. Desde entonces, la relaci贸n de su Gobierno con los propietarios de los medios fue de mal en peor. En 2007 anunci贸 el cierre de la Cadena Radio Caracas Televisi贸n (CRCT), acusada de promover actividades subversivas. Similar medida afect贸 a una treintena de estaciones de radio. Ocurri贸 lo mismo con Globovisi贸n que tuvo que pagar una millonaria multa para evitar su cierre. La estaci贸n fue acusada por hacer apolog铆a del delito. Muchos cr铆ticos han se帽alado que el 煤ltimo ataque del ecuatoriano Rafael Correa a los medios de comunicaci贸n en la reciente cumbre de la OEA, celebrada en Cochabamba, dej贸 una mala imagen de su Gobierno ante el mundo. El mandatario ecuatoriano denunci贸 que en Am茅rica Latina la prensa miente y manipula. "Debemos buscar una prensa libre y verdadera", sentencio en la ocasi贸n. Es obvio que el mandatario tiene una p茅sima relaci贸n con la prensa. Abri贸 procesos a tres directivos del diario El Universo sentenciados a tres a帽os de c谩rcel y a pagar una multa de 29 millones de euros por delitos de injuria y difamaci贸n. Aunque m谩s tarde los "perdon贸", el mal hab铆a sido hecho. Correa desisti贸 de una demanda contra otros dos periodistas por el libro El Gran Hermano, en el que se develan contratos millonarios suscritos entre el Estado con empresas vinculadas al hermano del mandatario.

LA SITUACI脫N EN BOLIVIA

Durante al menos los 煤ltimos a帽os muchas cosas se han dicho del Gobierno de Evo Morales y sus relaciones con los medios de comunicaci贸n. Ministros y altas autoridades han empleado t茅rminos peyorativos para calificar el trabajo de la prensa. El mismo presidente Morales ha sido extremadamente duro con el periodismo al que le debe en gran medida su ascenso al poder. En una ocasi贸n llam贸 a un periodista del peri贸dico La Prensa a su lado en acto p煤blico para recriminarlo por haber citado su nombre en una investigaci贸n sobre los misteriosos 33 camiones de contrabando en Pando. Pero cada vez que se escucha la intensi贸n manifiesta de modificarse la Ley de Imprenta, el Gobierno reencausaba su conducta. En t茅rminos generales la relaci贸n no ha dejado de ser tensa.

Pero lo que nunca se imaginar铆a el Gobierno del MAS es que una de las denuncias m谩s lapidarias contra su administraci贸n se haya escrito m谩s all谩 de las fronteras. La revista Veja devel贸 las supuestas relaciones de algunas autoridades del Gobierno del presidente Morales con el narcotr谩fico. Primero se descalific贸 la informaci贸n y luego se procedi贸 al ataque como generalmente ocurre cuando una investigaci贸n period铆stica incomoda. El Gobierno instruy贸 cerrar filas contra la revista. El ministro de la Presidencia Juan Ram贸n Quintana apuntado por Veja como el principal protagonista de una reuni贸n con el narcotraficante brasile帽o Maximiliano Dorado, anunci贸 que procesar铆a a la revista. En una entrevista concedida a los periodistas C茅sar Galindo y Enrique Salazar de Red Uno, Quintana dijo que jam谩s se reuni贸 con Dorado e indic贸 que su funci贸n es "proteger al presidente Morales". Como prueba de que la revista ment铆a, exigi贸 que deber铆an mostrarse im谩genes de su ingreso al domicilio del narcotraficante. Desmereciendo el contenido de Veja dijo que es un ejemplo de lo que el periodismo no debe hacer. Tambi茅n el vicepresidente coment贸 que Veja es un "folleto" poco serio. El nuevo embajador de Bolivia en Brasil, Jerjes Justiniano al ser posesionado como embajador de Bolivia en Brasil dijo que "sentar谩 la mano a la revista" y unos d铆as despu茅s se帽al贸 que Veja es una "revista de porquer铆a". Este conjunto de declaraciones deriv贸 en una especie de manto protector y la decisi贸n posterior de no investigar la denuncia.

En continuas declaraciones el Gobierno ha apuntado a la prensa por ser responsable de "mentir" para enlodar al Gobierno del presidente Morales. Aunque algunos hechos refuerzan esas "mentiras". En los casos del amauta Valent铆n Mejillones detenido con 240 kilos de coca铆na l铆quida y el de las hermanas Elba y Juana Ter谩n a su vez hermanas de una alta dirigente del oficialismo, detenidas con 147 kilos de pasta base de coca铆na en la regi贸n del Chapare.

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