El coronavirus est√° mutando. ¬ŅQu√© significa esto?
Por: Apoorva Mandavilli / The New York Times
Diciembre 2020
Fotografia: ABC

Los funcionarios de Reino Unido y Sudáfrica afirman que las nuevas variantes se transmiten más fácilmente. Pero eso no es todo, dicen los científicos.

Justo cuando las vacunas empiezan a dar esperanzas para salir de la pandemia, las autoridades brit√°nicas advirtieron sobre una nueva variante altamente contagiosa del coronavirus que circula en Inglaterra.

Tomando como referencia la rápida propagación del virus en Londres y sus alrededores, el primer ministro Boris Johnson impuso el confinamiento más estricto en el país desde marzo.

"Si el virus cambia su método de ataque, debemos cambiar nuestro método de defensa", afirmó.

Una multitud que intentaba salir de la ciudad a toda prisa cuando las restricciones entraron en vigor abarrotó las estaciones de tren de Londres. El domingo, los países europeos comenzaron a cerrar sus fronteras a los viajeros del Reino Unido, con la esperanza de cerrarle el paso a la nueva versión del patógeno.

En Sud√°frica, surgi√≥ una versi√≥n similar del virus que, seg√ļn los cient√≠ficos que la detectaron, comparte una de las mutaciones observadas en la variante brit√°nica. Ese virus se ha encontrado en hasta el 90 por ciento de las muestras cuyas secuencias gen√©ticas se analizaron en Sud√°frica desde mediados de noviembre.

A los cient√≠ficos les preocupan estas variantes, pero no les sorprenden. Los investigadores han registrado miles de peque√Īas modificaciones en el material gen√©tico del coronavirus a medida que se ha propagado por todo el mundo.

Algunas variantes se vuelven m√°s comunes en una poblaci√≥n solo por casualidad, no porque los cambios de alg√ļn modo potencien al virus. Sin embargo, a medida que se hace m√°s dif√≠cil que el pat√≥geno sobreviva, debido a las vacunas y a la creciente inmunidad de las poblaciones humanas, los investigadores tambi√©n anticipan que el virus obtenga mutaciones √ļtiles que le permitan propagarse con mayor facilidad o escapar a la detecci√≥n del sistema inmunitario.

"Es una verdadera advertencia de que debemos prestar m√°s atenci√≥n", se√Īal√≥ Jesse Bloom, bi√≥logo evolutivo del Centro de Investigaci√≥n del C√°ncer Fred Hutchinson en Seattle. "Sin duda, estas mutaciones se van a propagar y, en definitiva, la comunidad cient√≠fica necesita monitorear estas mutaciones y describir cu√°les tienen efectos".

La variante británica tiene alrededor de veinte mutaciones, incluyendo varias que afectan la manera en que el virus se fija en las células humanas y las infecta. Estas mutaciones pueden permitir que la variante se replique y se transmita con mayor eficiencia, afirmó Muge Cevik, experta en enfermedades infecciosas de la Universidad de San Andrés, en Escocia, y asesora científica del gobierno británico.

Sin embargo, la estimaci√≥n de una mayor transmisibilidad (los funcionarios brit√°nicos dijeron que la variante era hasta un 70 por ciento m√°s transmisible) se basa en el modelado y no se ha confirmado en los experimentos de laboratorio, a√Īadi√≥ Cevik.

"En general, creo que necesitamos tener un poco m√°s de datos experimentales", dijo. "No podemos descartar del todo el hecho de que algunos de estos datos de transmisibilidad puedan estar relacionados con el comportamiento humano".

En Sud√°frica, los cient√≠ficos tambi√©n se apresuraron a se√Īalar que el comportamiento humano estaba impulsando la epidemia, no necesariamente nuevas mutaciones cuyo efecto sobre la transmisibilidad a√ļn no se ha cuantificado.

El anuncio británico suscitó la preocupación de que el virus pudiera evolucionar para hacerse resistente a las vacunas que acaban de darse a conocer. Las preocupaciones se centran en un par de alteraciones en el código genético del virus que podrían hacerlo menos vulnerable a ciertos anticuerpos.

No obstante, varios expertos pidieron cautela, con el argumento de que el virus tardar√≠a a√Īos, no meses, en evolucionar lo suficiente como para volver impotentes a las vacunas actuales.

"Nadie debería preocuparse por la posibilidad de que surja una sola mutación catastrófica que, de repente, inutilice toda la inmunidad y los anticuerpos", afirmó Bloom.

"Va a ser un proceso que suceder√° a lo largo de varios a√Īos y requiere la acumulaci√≥n de m√ļltiples mutaciones virales. No funciona como un interruptor de encendido y apagado", agreg√≥.

El matiz científico importó poco a los vecinos del Reino Unido. Los neerlandeses, preocupados por la posible afluencia de viajeros portadores de la variante, dijeron que suspenderían los vuelos desde el Reino Unido a partir del domingo 20 de diciembre de 2020 hasta el 1 de enero de 2021.

Italia también suspendió los viajes aéreos y, el domingo, los funcionarios belgas promulgaron una prohibición de 24 horas para las llegadas del Reino Unido por aire o por tren. Alemania está elaborando un reglamento que limita los viajeros procedentes del Reino Unido y Sudáfrica.

Seg√ļn los medios locales, otros pa√≠ses tambi√©n est√°n considerando prohibiciones, entre ellos Francia, Austria e Irlanda. Espa√Īa ha pedido a la Uni√≥n Europea una respuesta coordinada a la prohibici√≥n de los vuelos. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, pidi√≥ al gobierno de Donald Trump que considerara la posibilidad de prohibir los vuelos procedentes del Reino Unido.

En Inglaterra, los funcionarios de transporte dijeron que aumentar√≠an el n√ļmero de agentes de polic√≠a que vigilan centros de actividad, como las estaciones de tren, para asegurarse de que solo se realicen viajes esenciales. El domingo, el secretario de Salud del pa√≠s, Matt Hancock, dijo que las personas que abarrotaron los trenes eran "sin duda, irresponsables".

Y agregó que las restricciones que Johnson impuso podrían estar en vigor durante meses.

Como todos los virus, el coronavirus es un metamorfo. Algunos cambios genéticos son inconsecuentes, pero otros pueden darle una ventaja.

Los cient√≠ficos temen en particular esta √ļltima posibilidad. La vacunaci√≥n de millones de personas puede forzar al virus a realizar nuevas adaptaciones, mutaciones que le ayuden a evadir o resistir la respuesta inmunitaria. Ya hay peque√Īos cambios en el virus que han surgido de manera independiente en varias ocasiones en todo el mundo, lo que sugiere que las mutaciones son √ļtiles para el pat√≥geno.

La mutación que afecta la susceptibilidad a los anticuerpos (cuyo nombre técnico es la deleción 69-70, en referencia a que faltan letras en el código genético) se ha observado al menos tres veces: en los visones daneses, en personas del Reino Unido y en un paciente inmunodeprimido que se volvió mucho menos sensible al plasma convaleciente.

"Esta cosa se transmite. Se contagia. Se adapta todo el tiempo", se√Īal√≥ Ravindra Gupta, un vir√≥logo de la Universidad de Cambridge que la semana pasada detall√≥ la recurrente emergencia y propagaci√≥n de la deleci√≥n. "Pero la gente no quiere o√≠r lo que decimos, que es que este virus mutar√°", agreg√≥.

La nueva deleción genética cambia la proteína de la espiga (conocida como proteína S) que se encuentra en la superficie del coronavirus, que el virus necesita para infectar las células humanas. Las variantes del virus con esta eliminación surgieron de manera independiente en Tailandia y Alemania a principios de 2020 y se hicieron prevalentes en Dinamarca e Inglaterra en agosto.

Inicialmente los científicos habían pensado que el nuevo coronavirus era estable y consideraban poco probable que escapara a la respuesta inmune inducida por la vacuna, dijo Deepeti Gurdasani, un epidemiólogo clínico en la Universidad Queen Mary de Londres.

"Pero en los √ļltimos meses ha quedado muy claro que pueden ocurrir mutaciones", dijo. "Creo que estos mutantes se volver√°n m√°s comunes al incrementarse la presi√≥n de selecci√≥n a causa de la vacunaci√≥n masiva".

Varios artículos recientes han demostrado que el coronavirus puede evolucionar para evitar ser reconocido por un solo anticuerpo monoclonal, una mezcla de dos anticuerpos o incluso un suero convaleciente administrado a un individuo específico.

Por suerte, el sistema inmunitario del cuerpo en conjunto es un adversario mucho m√°s formidable.

Las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna inducen una respuesta inmune solo a la prote√≠na S ubicada en la superficie del coronavirus. No obstante, cada persona infectada produce un amplio, √ļnico y complejo repertorio de anticuerpos contra esta prote√≠na.

"Digamos que tenemos mil armas de grueso calibre que apuntan al virus", afirmó Kartik Chandran, experto en virus de la Facultad de Medicina Albert Einstein de Nueva York. "Sin importar cómo el virus se retuerza y entreteja, no es tan fácil encontrar una solución genética que pueda realmente combatir todas estas diferentes especificidades de los anticuerpos, sin mencionar los otros brazos de la respuesta inmune".

En resumen: será muy difícil para el coronavirus escapar de las defensas del cuerpo, a pesar de las muchas variantes que pueda adoptar.

Escapar de la inmunidad requiere que un virus acumule una serie de mutaciones, cada una de las cuales permite al pat√≥geno erosionar la eficacia de las defensas del cuerpo. Algunos virus, como el de la influenza, acumulan esos cambios con relativa rapidez. Pero otros, como el virus del sarampi√≥n, no re√ļnen casi ninguna de las alteraciones.

Inclusive el virus de la influenza necesita de cinco a siete a√Īos para reunir suficientes mutaciones para escapar por completo del reconocimiento inmunitario, se√Īal√≥ Bloom. Su laboratorio public√≥ el viernes 18 de diciembre un nuevo informe que muestra que los coronavirus del resfriado com√ļn tambi√©n , pero eso sucede a lo largo de muchos a√Īos.

La escala de las infecciones en esta pandemia puede estar generando una r√°pida diversidad en el nuevo coronavirus. Aun as√≠, la gran mayor√≠a de la gente en todo el mundo a√ļn no se ha infectado, y eso ha dado esperanzas a los cient√≠ficos.

"Me sorprender√≠a un poco que vi√©ramos una selecci√≥n activa para el escape inmunitario", declar√≥ Emma Hodcroft, investigadora molecular de salud p√ļblica de la Universidad de Berna en Suiza.

"El virus todavía no necesita hacer eso en una población que en su mayoría no ha estado expuesta, pero es algo que queremos cuidar a largo plazo, en particular cuando empecemos a vacunar a más gente", explicó.

Inmunizar a alrededor del 60 por ciento de la poblaci√≥n en el transcurso de un a√Īo y mantener el n√ļmero de casos bajo mientras eso sucede ayudar√° a minimizar las posibilidades de que el virus mute de manera significativa, afirm√≥ Hodcroft.

Aun así, los científicos necesitarán seguir de cerca la evolución del virus para detectar mutaciones que puedan darle una ventaja sobre las vacunas.

Los científicos monitorean de manera rutinaria las mutaciones en los virus de la gripe para actualizar las vacunas y deberían hacer lo mismo con el coronavirus, dijo Trevor Bedford, biólogo evolutivo del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle.

"Puede imaginarse un proceso como el que existe para la vacuna contra la gripe, en el que se intercambian estas variantes y todos reciban la vacuna anual de covid", dijo. "Creo que eso es lo que en general ser√° necesario".

La buena noticia es que la tecnolog√≠a utilizada en las vacunas Pfizer-BioNTech y Moderna es mucho m√°s f√°cil de ajustar y actualizar que la de las vacunas convencionales. Las nuevas vacunas tambi√©n generan una respuesta inmune masiva, por lo que el coronavirus puede necesitar muchas mutaciones durante a√Īos antes de que sea necesario actualizar o ajustar las vacunas, dijo Bedford.

Mientras tanto, él y otros expertos dicen que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y otras agencias gubernamentales deberían establecer un sistema nacional para vincular las bases de datos de secuencias virales con datos de campo, entre ellos si se produjo una infección a pesar de contar con la vacuna.

"Estos son consejos √ļtiles para que los cient√≠ficos y los gobiernos pongan en marcha sistemas ahora, antes de que los necesitemos, especialmente cuando comenzamos a vacunar a las personas", dijo Hodcroft. "Pero el p√ļblico no deber√≠a necesariamente entrar en p√°nico".

Isabella Kwaicolaboró con reportes desde Londres y Matina Stevis-Gridneffdesde Bruselas. Sheri Finkcolaboró con la reportería desde Sudáfrica.

Apoorva Mandavilli es reportera del Times y se enfoca en ciencia y salud global. En 2019 ganó el premio Victor Cohn a la Excelencia en Reportaje sobre Ciencias Médicas. @apoorva_nyc

 

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