La misteriosa infecci贸n que se esparce por el mundo debido a la resistencia a antimic贸ticos
Por: The New York Times
Abril 2019
Fotografia: The New York Times

En mayo, un hombre de edad avanzada fue internado en el hospital Monte Sina铆 de Brooklyn para una intervenci贸n quir煤rgica en el abdomen. Una prueba de sangre revel贸 que estaba infectado con un germen reci茅n descubierto, tan mortal como misterioso.

Era un hongo llamado Candida auris, el cual ataca a la gente que tiene un sistema inmunitario debilitado y se est谩 propagando en silencio por todo el mundo. En los 煤ltimos cinco a帽os ha sido reportado en una unidad neonatal en Venezuela, se esparci贸 por un hospital en Espa帽a, forz贸 a un centro m茅dico prestigioso en el Reino Unido a cerrar su unidad de cuidados intensivos y se han observado casos en India, Pakist谩n y Sud谩frica.

Recientemente, C. auris lleg贸 a Nueva York, Nueva Jersey e Illinois, por lo cual los Centros para el Control y la Prevenci贸n de Enfermedades (CDC) lo a帽adieran a una lista de g茅rmenes clasificados como "amenazas inmediatas".

El anciano en Monte Sina铆 muri贸 en ese hospital despu茅s de noventa d铆as de hospitalizaci贸n, pero C. auris subsisti贸. Las pruebas lo detectaron en todos los rincones de su habitaci贸n, en una forma tan invasiva que el hospital requiri贸 de un equipo especial de limpieza y tuvo que quitar parte de las losetas del piso y el techo para erradicarlo.

En parte, C. auris es as铆 de tenaz porque no responde a los principales f谩rmacos antimic贸ticos; un nuevo ejemplo de una de las amenazas a la salud m谩s intratables del mundo: la aparici贸n de infecciones resistentes a los medicamentos.

Durante d茅cadas, los especialistas en salud p煤blica han advertido que el uso indiscriminado de antibi贸ticos est谩 disminuyendo su eficacia, que han aumentado la expectativa de vida por su capacidad para curar infecciones bacterianas que alguna vez fueron com煤nmente mortales; pero, tambi茅n ha habido un auge de hongos resistentes a los medicamentos.

"Es un problema enorme", se帽al贸 Matthew Fisher, profesor de Epidemiolog铆a de las Enfermedades F煤ngicas en el Imperial College London (Escuela Imperial de Londres) y autor de un聽estudio reciente sobre la resistencia de los hongos a los f谩rmacos. "Dependemos de poder tratar a esos pacientes con antimic贸ticos".

En t茅rminos sencillos, los hongos, al igual que las bacterias, est谩n desarrollando defensas para sobrevivir a los medicamentos modernos.

Estas llamadas superbacterias o superg茅rmenes tienen mayor letalidad entre personas con sistemas inmunitarios no desarrollados o comprometidos, como los de los reci茅n nacidos, ancianos, fumadores, diab茅ticos y personas con ciertas enfermedades autoinmunes. Los especialistas alertan de que, a menos que se desarrollen nuevos f谩rmacos efectivos y se ataje el uso de medicamentos antimic贸ticos cuando son innecesarios, el riesgo mort铆fero de estos hongos y bacterias resistentes se expandir谩 a poblaciones m谩s saludables.

Un estudio financiado por el gobierno brit谩nico calcula que si no se establecen pol铆ticas para frenar el aumento de la resistencia a los medicamentos, en 2050 podr铆an morir diez millones de personas en todo el mundo a causa de esas infecciones. Esa cifra supera los ocho millones de personas que se calcula morir谩n de c谩ncer este 2019. En la actualidad, las muertes por infecciones resistentes a los medicamentos rondan los 700.000 fallecimientos.

Los antibi贸ticos y antimic贸ticos son esenciales para combatir las infecciones que contraen las personas, pero los antibi贸ticos tambi茅n se emplean para prevenir enfermedades en los animales de granja, mientras que los antimic贸ticos se aplican adem谩s para evitar que se pudran los cultivos agr铆colas. Algunos cient铆ficos indican que el uso cada vez mayor de herbicidas y fungicidas en los cultivos est谩 contribuyendo a la aparici贸n de hongos resistentes a los medicamentos entre seres humanos que consumen esos cultivos.

A pesar de que el problema est谩 aumentando, hay poco conocimiento por parte de la poblaci贸n, en parte debido a que la existencia de infecciones resistentes con frecuencia se mantiene en secreto. Los hospitales y los gobiernos locales son renuentes a publicar la aparici贸n de los brotes, tanto de bacterias como de hongos, por temor a que los consideren focos de infecci贸n.

Mientras, los g茅rmenes se esparcen entre pacientes y personal de salud en los hospitales o con el equipo m茅dico; son transportados en la carne y vegetales fertilizados por esti茅rcol de las granjas que usan los antibi贸ticos, y cruzan fronteras por medio de viajeros y en las exportaciones e importaciones.

C. auris, que infect贸 al hombre hospitalizado en el hospital Monte Sina铆, es uno de decenas de bacterias y hongos peligrosos que han desarrollado resistencia.

Otras cepas destacadas del hongo Candida -uno de los causantes m谩s comunes de las infecciones en el torrente sangu铆neo que se presentan en los hospitales- no han desarrollado una resistencia importante a los f谩rmacos, pero los CDC indican que m谩s del 90 por ciento de las infecciones causadas por C. auris son resistentes al menos a un medicamento y el 30 por ciento son resistentes a dos o m谩s f谩rmacos.

Seg煤n los CDC, casi la mitad de los pacientes que contraen C. auris fallecen en noventa d铆as. No obstante, los especialistas a nivel mundial no han determinado de d贸nde vino en primera instancia.

"Es una criatura de la laguna negra", se帽al贸 Tom Chiller, director del departamento dedicado a los hongos en el CDC. "Surgi贸 en alg煤n sitio y ahora est谩 en todas partes".

Brotes silenciados

A finales de 2015, Johanna Rhodes, especialista en enfermedades infecciosas del Imperial College London, recibi贸 una llamada de emergencia del Royal Brompton Hospital, en las afueras de Londres. El C. auris llevaba meses instalado ah铆 y el hospital no pod铆a deshacerse de 茅l.

"No tenemos idea de d贸nde viene. Nunca hemos escuchado de 茅l. Solo se extendi贸 como el fuego", record贸 Rhodes que le dijeron. Acept贸 ayudar al hospital a identificar el perfil gen茅tico del hongo y eliminarlo de las habitaciones. Sugiri贸 usar un aparato especial para rociar per贸xido de hidr贸geno en aerosol en la habitaci贸n que fue usada por un paciente con C. auris, con la teor铆a de que el vapor eliminar铆a el hongo de todas las esquinas. El aparato rociador estuvo prendido durante una semana. Luego pusieron una placa con gel para que atrajera a cualquier microbio a煤n existente y que ese creciera ah铆, dijo Rhodes.

El 煤nico organismo que segu铆a presente era C. auris.

Se estaba propagando, pero no se dijo nada fuera del hospital. El Royal Brompton, centro especializado en padecimientos del pulm贸n y del coraz贸n a donde llegan tambi茅n pacientes adinerados de Medio Oriente y de toda Europa, alert贸 al gobierno brit谩nico y les inform贸 a los pacientes infectados, pero no hizo declaraciones p煤blicas.

Este p谩nico silenciado se est谩 volviendo la norma en los hospitales de todo el mundo. Las instituciones y los gobiernos nacionales, estatales y locales se han mostrado renuentes a divulgar la presencia de los brotes de las infecciones resistentes con el argumento de que no tiene caso asustar a los pacientes actuales... ni a los futuros pacientes.

Silke Schelenz, infect贸loga en el Royal Brompton, consider贸 "muy muy frustrante" la falta de celeridad por parte del gobierno y del hospital en las primeras etapas del brote.

"Evidentemente, no quer铆an perder su buena reputaci贸n", se帽al贸 Schelenz. "No hab铆a afectado nuestros resultados quir煤rgicos".

Para finales de junio de 2016, un art铆culo publicado en una revista cient铆fica inform贸 acerca de "un brote en curso de cincuenta casos de C. auris" en el Royal Brompton y el hospital tom贸 una medida extraordinaria: cerr贸 su sala de terapia intensiva durante once d铆as. Una vez m谩s, sin hacer ninguna declaraci贸n.

Unos d铆as despu茅s, el hospital finalmente reconoci贸 el problema al hablar con un peri贸dico. El encabezado de The Daily Telegraph advert铆a: "Sala de terapia intensiva cerrada tras la aparici贸n de un nuevo y mortal supergermen en el Reino Unido".

Sin embargo, poco se supo del asunto a nivel internacional, aunque ya hab铆a comenzado un brote incluso m谩s grande en Valencia, Espa帽a, en el Hospital Universitario y Polit茅cnico de La Fe. Al igual que el Royal Brompton, este hospital espa帽ol no emiti贸 ning煤n comunicado. A la fecha, a煤n no lo ha hecho.

El secretismo indigna a defensores de los derechos de pacientes, quienes afirman que la gente tiene derecho a saber si existe alg煤n brote para decidir si visitar un hospital para alg煤n problema que no sea de urgencia, como una intervenci贸n electiva. "驴Por qu茅 diablos estamos leyendo sobre un brote casi un a帽o y medio despu茅s y no est谩 en las primeras planas al d铆a siguiente de que ocurre?", coment贸 Kevin Kavanagh, presidente de Health Watch USA, una organizaci贸n sin fines de lucro para la defensa de los pacientes.

Los funcionarios de salud se帽alan que publicar la presencia de brotes atemoriza a los pacientes respecto a una situaci贸n acerca de la cual no pueden hacer nada, en especial cuando los riesgos no son claros. "Ya es lo suficientemente dif铆cil para los especialistas en atenci贸n m茅dica descifrar estos organismos", coment贸 Anna Yaffee, quien trabajaba en los CDC como investigadora en materia de brotes. "En verdad es imposible comunicarlo a la poblaci贸n".

Los funcionarios de Londres s铆 alertaron a los CDC sobre el brote en el Royal Brompton cuando estaba ocurriendo. Los funcionarios en CDC se percataron de que ten铆an que difundir esa informaci贸n a los hospitales de Estados Unidos. El 24 de junio de 2016, CDC lanz贸 una advertencia a todo el pa铆s y abri贸 una cuenta de correo electr贸nico, candidaauris@cdc.gov, para recibir preguntas. Snigdha Vallabhaneni, integrante clave del equipo especialista en hongos, dijo que esperaba recibir muy pocos comentarios, "tal vez un mensaje al mes".

No obstante, a las pocas semanas, su buz贸n revent贸. Seg煤n CDC, tan solo en Estados Unidos se hab铆a informado de 587 casos de personas que hab铆an contra铆do el C. auris. Los s铆ntomas -fiebre, dolor y fatiga- aparentemente son comunes, pero cuando una persona se infecta, en especial si ya tiene un sistema inmunitario d茅bil, esos s铆ntomas comunes pueden ser letales.

驴Qu茅 tanto afectan los pesticidas?

Debido a que CDC trabaja para restringir la propagaci贸n del C. auris resistente a los medicamentos, sus investigadores han estado intentando responder a esta inquietante pregunta: 驴en qu茅 parte del mundo surgi贸?

La primera vez que los m茅dicos se encontraron con C. auris fue en 2009 en Jap贸n: estaba en el o铆do de una mujer (auris quiere decir o铆do en lat铆n). En ese momento parec铆a un primo inocuo de las infecciones mic贸ticas comunes y f谩cilmente tratables. Tres a帽os despu茅s, apareci贸 en Nijmegen, en los Pa铆ses Bajos, en un resultado poco com煤n de una prueba en el laboratorio del microbi贸logo Jacques Meis, quien estaba analizando una infecci贸n en el torrente sangu铆neo de dieciocho pacientes procedentes de cuatro hospitales de India. Pronto empezaron a surgir cada mes nuevos grupos de C. auris en diferentes partes del mundo.

Cuando los investigadores de CDC compararon el genoma entero de muestras de Candida auris de India, Pakist谩n, Venezuela, Sud谩frica y Jap贸n, descubrieron que su origen no era de un solo lugar y que no hab铆a solo una cepa de auris. La secuencia del genoma mostr贸 que hab铆a cuatro versiones diferentes del hongo, con diferencias tan grandes que indicaban que estas cepas se hab铆an separado hac铆a miles de a帽os y que hab铆an surgido como pat贸genos resistentes de cepas inofensivas del medioambiente en cuatro lugares diferentes al mismo tiempo.

"De alguna manera, dio un salto casi de manera simult谩nea y al parecer se propag贸 ya resistente a los f谩rmacos, lo que en verdad es asombroso", coment贸 Vallabhaneni.

Existen diferentes teor铆as sobre lo que sucedi贸 con C. auris. Meis, el investigador neerland茅s que registr贸 el hongo en 2012, se帽al贸 que 茅l pensaba que los hongos resistentes a los medicamentos se estaban desarrollando debido al uso excesivo de fungicidas en los cultivos.

A Meis le interesaron los hongos resistentes cuando escuch贸 sobre el caso de un paciente en los Pa铆ses Bajos de 63 a帽os que falleci贸 en 2005 a causa del hongo Aspergillus. Se comprob贸 que era resistente a un tratamiento antimic贸tico de vanguardia llamado itraconazol. Ese f谩rmaco es pr谩cticamente una copia de los pesticidas de azol que se espolvorean en los cultivos de todo el mundo.

Chiller, el encargado del departamento de hongos del CDC, alberga la teor铆a de que quiz谩 el C. auris se aprovech贸 del uso excesivo de los fungicidas. Tiene la idea de que el hongo en realidad ha existido durante miles de a帽os, pero que no era un germen especialmente agresivo. Sin embargo, a medida que los azoles empezaron a destruir hongos m谩s comunes, lleg贸 la oportunidad de C. auris para llenar el vac铆o.

Sigue sin resolverse el misterio del origen del Candida auris y parece que, por el momento, su procedencia es menos importante que detener su propagaci贸n.

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