¬ŅPor qu√© el jab√≥n funciona?
Por: Ferris Jabr / The New York Times
Marzo 2020
Fotografia: Jonathan Corum y Ferris Jabr

Probablemente comenz√≥ con un accidente hace miles de a√Īos. De acuerdo con una leyenda, la lluvia arrastr√≥ la grasa y las cenizas de los frecuentes sacrificios de animales a un r√≠o cercano, en donde formaron una espuma con una sorprendente capacidad para limpiar la piel y la ropa. Tal vez la inspiraci√≥n tuvo un origen vegetal en las soluciones espumosas que se producen al hervir y moler ciertas plantas. Sin importar c√≥mo ocurri√≥, el antiguo descubrimiento del jab√≥n alter√≥ la historia humana. Aunque nuestros ancestros no pudieron haberlo previsto, el jab√≥n se convertir√≠a a la larga en una de nuestras defensas m√°s efectivas contra los pat√≥genos invisibles.

Generalmente, las personas piensan en el jab√≥n como algo suave y relajante, pero desde la perspectiva de los microorganismos, a menudo es extremadamente destructivo. Una gota de jab√≥n com√ļn diluida en agua es suficiente para romper y matar a muchos tipos de bacterias y virus, incluyendo al nuevo coronavirus que actualmente se propaga alrededor del mundo. El secreto del impresionante poder del jab√≥n es su estructura h√≠brida.

El jab√≥n est√° hecho de mol√©culas en forma de alfiler, cada una de las cuales tiene una cabeza hidrof√≠lica -se enlaza f√°cilmente con agua- y una cola hidrof√≥bica, que evade el agua y prefiere vincularse con aceites y grasas. Estas mol√©culas, cuando est√°n suspendidas en el agua, flotan de manera alterna como unidades solitarias, interact√ļan con otras mol√©culas en la soluci√≥n y se ensamblan a s√≠ mismas en peque√Īas burbujas llamadas micelas, con cabezas que apuntan hacia afuera y colas que permanecen en el interior.

Algunas bacterias y virus tienen membranas lip√≠dicas que asemejan micelas de doble capa con dos bandas de colas hidrof√≥bicas intercaladas entre dos anillos de cabezas hidrof√≠licas. Estas membranas est√°n cubiertas con prote√≠nas importantes que permiten a los virus infectar a las c√©lulas y desempe√Īar tareas vitales que mantienen vivas a las bacterias. Los pat√≥genos envueltos en membranas lip√≠dicas incluyen a los coronavirus, el VIH, as√≠ como a los virus que causan hepatitis B y C, herpes, √Čbola, zika, dengue y numerosas bacterias que atacan los intestinos y el tracto respiratorio.

Probablemente comenz√≥ con un accidente hace miles de a√Īos. De acuerdo con una leyenda, la lluvia arrastr√≥ la grasa y las cenizas de los frecuentes sacrificios de animales a un r√≠o cercano, en donde formaron una espuma con una sorprendente capacidad para limpiar la piel y la ropa. Tal vez la inspiraci√≥n tuvo un origen vegetal en las soluciones espumosas que se producen al hervir y moler ciertas plantas. Sin importar c√≥mo ocurri√≥, el antiguo descubrimiento del jab√≥n alter√≥ la historia humana. Aunque nuestros ancestros no pudieron haberlo previsto, el jab√≥n se convertir√≠a a la larga en una de nuestras defensas m√°s efectivas contra los pat√≥genos invisibles.

Generalmente, las personas piensan en el jab√≥n como algo suave y relajante, pero desde la perspectiva de los microorganismos, a menudo es extremadamente destructivo. Una gota de jab√≥n com√ļn diluida en agua es suficiente para romper y matar a muchos tipos de bacterias y virus, incluyendo al nuevo coronavirus que actualmente se propaga alrededor del mundo. El secreto del impresionante poder del jab√≥n es su estructura h√≠brida.

El jab√≥n est√° hecho de mol√©culas en forma de alfiler, cada una de las cuales tiene una cabeza hidrof√≠lica -se enlaza f√°cilmente con agua- y una cola hidrof√≥bica, que evade el agua y prefiere vincularse con aceites y grasas. Estas mol√©culas, cuando est√°n suspendidas en el agua, flotan de manera alterna como unidades solitarias, interact√ļan con otras mol√©culas en la soluci√≥n y se ensamblan a s√≠ mismas en peque√Īas burbujas llamadas micelas, con cabezas que apuntan hacia afuera y colas que permanecen en el interior.

Algunas bacterias y virus tienen membranas lip√≠dicas que asemejan micelas de doble capa con dos bandas de colas hidrof√≥bicas intercaladas entre dos anillos de cabezas hidrof√≠licas. Estas membranas est√°n cubiertas con prote√≠nas importantes que permiten a los virus infectar a las c√©lulas y desempe√Īar tareas vitales que mantienen vivas a las bacterias. Los pat√≥genos envueltos en membranas lip√≠dicas incluyen a los coronavirus, el VIH, as√≠ como a los virus que causan hepatitis B y C, herpes, √Čbola, zika, dengue y numerosas bacterias que atacan los intestinos y el tracto respiratorio.

"Act√ļan como palancas y desestabilizan todo el sistema", dijo el profesor Pall Thordarson, director interino de Qu√≠mica en la Universidad de Nueva Gales del Sur. Las prote√≠nas esenciales se derraman de las membranas rotas en el agua que las rodea, matando a las bacterias e inutilizando a los virus.

En t√°ndem, algunas mol√©culas de jab√≥n interrumpen los enlaces qu√≠micos que permiten a las bacterias, los virus y la mugre adherirse a las superficies, sac√°ndolos de la piel. Las micelas tambi√©n se pueden formar alrededor de part√≠culas de suciedad, as√≠ como fragmentos de virus y bacterias, al suspenderlos en jaulas flotantes. Cuando te enjuagas las manos, todos los microorganismos que han sido da√Īados, atrapados y matados por las mol√©culas de jab√≥n son arrastrados por el agua.

Al considerar todos los factores, los desinfectantes para manos no son tan confiables como el jab√≥n. Los desinfectantes con al menos el 60 por ciento de etanol act√ļan de manera similar, al derrotar a las bacterias y a los virus mediante la desestabilizaci√≥n de sus membranas lip√≠dicas. Sin embargo, no pueden remover f√°cilmente los microorganismos de la piel. Tambi√©n hay virus que no dependen de membranas lip√≠dicas para infectar las c√©lulas, as√≠ como bacterias que protegen sus delicadas membranas con escudos resistentes de prote√≠na y az√ļcares. Los ejemplos incluyen a las bacterias que pueden causar meningitis, neumon√≠a, diarrea e infecciones de la piel, al virus de la hepatitis A, el de la polio, as√≠ como los rinovirus y los adenovirus (causantes frecuentes del resfriado com√ļn).

Estos microbios más resistentes generalmente son menos susceptibles a la masacre química del etanol y el jabón. Sin embargo, la limpieza vigorosa con agua y jabón puede expulsar a estos microbios de la piel, por lo que el lavado de manos es más efectivo que el desinfectante. El desinfectante a base de alcohol es un buen respaldo cuando el agua y el jabón no están disponibles.

En una era de cirug√≠a rob√≥tica y terapia gen√©tica, es todav√≠a m√°s maravilloso que un poco de agua con jab√≥n, una receta antigua y b√°sicamente sin cambios, persista como una de nuestras intervenciones m√©dicas m√°s valiosas. Durante el transcurso del d√≠a, todo tipo de virus y microorganismos se adhieren a nuestra piel provenientes de objetos y personas en el ambiente. Cuando sin darnos cuenta nos tocamos los ojos, la nariz o la boca -un h√°bito, seg√ļn indica un estudio, que ocurre con una frecuencia tan alta hasta de cada 2,5 minutos- brindamos a los microbios potencialmente peligrosos un portal a nuestros √≥rganos internos.

Florence Nightingale, la estadística y enfermera inglesa, también promovió el lavado de manos a mitad del siglo XIX, pero no fue sino hasta la década de 1980 que los Centros de Prevención y Control de Enfermedades emitieron las primeras pautas de higiene de manos aprobadas a nivel nacional, que fueron las primeras en el mundo.

El lavado con agua y jab√≥n es una de las pr√°cticas claves de la salud p√ļblica que puede lentificar de manera significativa la tasa de contagio de una pandemia y limitar el n√ļmero de infectados, lo que evita una sobrecarga desastrosa a los hospitales y las cl√≠nicas. Sin embargo, la t√©cnica solo funciona si cada persona lava sus manos de manera frecuente y exhaustiva: genera una buena espuma, t√°llate las palmas y el dorso, frota tus dedos intercal√°ndolos entre ellos, talla las puntas de los dedos contra las palmas y gira un pu√Īo jabonoso alrededor de tus pulgares.

O como dijo recientemente la funcionaria de salud canadiense Bonnie Henry: "L√°vate las manos como si hubieras estado cortando chiles jalape√Īos y necesitaras cambiarte los lentes de contacto". Incluso las personas que son relativamente j√≥venes y saludables deber√≠an lavarse las manos de manera regular, especialmente durante una pandemia, porque pueden propagar la enfermedad a aquellos que son m√°s vulnerables.

El jabón es más que un protector personal; cuando se usa de la manera apropiada, se vuelve parte de una red de protección comunitaria. A nivel molecular, el jabón funciona al separar las cosas, pero a nivel de la sociedad, ayuda a mantenernos unidos. Recuerda esto la próxima vez que tengas el impulso de evitar hacer una parada en el lavabo: la vida de otras personas está en tus manos.

 

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