"Ya va siendo hora de que la humanidad sea adulta y empiece a decidir qué cosas no puede hacer"
Por: BBC Mundo
Mayo 2020
Fotografia: Getty Images

"¬°Eso me suena a curas!".

Si uno no quiere eso por respuesta, mejor no empezar una entrevista con Juan Luis Arsuaga pregunt√°ndole si la crisis del covid-19 es una especie de advertencia, algo que le recuerda al ser humano cu√°l es su sitio.

El paleont√≥logo espa√Īol, premio Pr√≠ncipe de Asturias y uno de los mayores expertos del mundo en la evoluci√≥n de nuestra especie, se alarma ante la expansi√≥n cual virus del "pensamiento m√°gico", advierte sobre los peligros de sustituir a Dios con la ciencia y llama a utilizar la raz√≥n para solucionar los problemas que plantea la pandemia.

Lo que sigue es un extracto del diálogo que mantuvo con BBC Mundo el catedrático, también codirector del yacimiento de Atapuerca y director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos, desde su confinamiento en Madrid.

Es paleont√≥logo y, como usted mismo la define, su profesi√≥n consiste en estudiar el pasado, el pasado de la evoluci√≥n, la historia de la vida. ¬ŅC√≥mo encaja esto que estamos viviendo en esa historia?

La vida es una crisis permanente. Muchas veces se pregunta: "¬ŅQu√© es lo que causa la extinci√≥n de las especies?". Pero la pregunta est√° mal formulada.

La pregunta es: "¬ŅQu√© es lo que hace que las especies no se extingan?", porque todas las especies est√°n siempre al borde de la extinci√≥n.

Unas son m√°s resilientes que otras, pero un mundo estable, tal y como se concibe la estabilidad, no es real. El mundo est√° en permanente inestabilidad.

Esto nos ha pillado en un momento en el que est√°bamos convencidos de que pod√≠amos controlar nuestro futuro, tal vez hasta dirigir la evoluci√≥n, cambiar su curso. ¬ŅNos pone en nuestro sitio como especie?

Eso me suena a curas, a predicadores. Ya solo falta que nos digan que nos lo merecemos, que es un castigo de la naturaleza.

Toda la predicación bíblica que está aflorando ahora me parece lo más grave de esta epidemia. Es la vuelta de los charlatanes, del pensamiento mágico, algo que pensábamos que de verdad había desaparecido.

"Arrepent√≠os", solo les falta decirles. "Es el √ļltimo aviso".

Nadie había pensado que se habían acabado las epidemias. Tal es así, que hay una especialidad médica dedicada a ellas: la epidemiología.

Hay que utilizar el pensamiento racional para solucionar los problemas.

Vivir es estar permanentemente a punto de morir. La vida de las sociedades, de cualquier sistema, en realidad, es un equilibrio din√°mico"
Me refería a si esto nos ha recordado que somos animales, que nos pone en nuestro sitio, a la par de otras especies animales.

¬°Nos recuerda que volamos en Ryanair!

Lo que nos ha pasado es que viajamos en Ryanair, con el se√Īor de la derecha tosiendo y el de detr√°s tambi√©n, hacinados... ¬Ņas√≠ c√≥mo no van a extenderse los virus?

Pero la soluci√≥n no es un predicador, (que nos advierta que) "es el √ļltimo aviso, pecadores". La soluci√≥n pasa por (preguntarnos) c√≥mo lo hacemos.

¬ŅC√≥mo hacemos para que haya un vuelo barato de Madrid a Londres, en el que no viajemos hacinados y con el que no quememos combustible f√≥sil?

La pregunta es, entonces: ¬Ņa qu√© renunciamos?

Esto nos tiene que llevar a una solución técnica. Vivimos en un mundo diferente, y nos estamos viendo con problemas diferentes.

Pero esto no tiene nada de particular. Vivir es estar permanentemente a punto de morir.

La vida de las sociedades, de los ecosistemas, de cualquier sistema, en realidad, es un equilibrio din√°mico. Consiste en que le quitas un pilar y no se cae.

La definición de vida más acertado que yo conozco es uno de Karl Popper: All life is problem solving. Los minerales no tienen problemas, los muertos tampoco. Es la vida: resolver problemas.

Usted ha dicho que no hay que pensar en esto como un gran cambio hist√≥rico, que los grandes cambios hist√≥ricos son el resultado de una concatenaci√≥n de crisis. Pero ¬Ņqu√© pasa si esta es la primera de una serie de crisis?

Depende de la recurrencia.

Todas las cat√°strofes tienen una recurrencia. As√≠, si construyes un paseo mar√≠timo pegado al borde del mar, sabes que cada 10 a√Īos va a ser destruido por las olas y que vas a tener que reconstruirlo.

Y luego hay fen√≥menos todav√≠a m√°s catastr√≥ficos con recurrencias de 100 a√Īos o 500 a√Īos.

Entonces ¬Ņqu√© se puede hacer? Si yo viviera en una zona s√≠smica, construir√≠a edificios antis√≠smicos.

¬ŅY qu√© pasa si la concatenaci√≥n es de crisis de distinta naturaleza? Como ahora, que a la sanitaria le seguir√° la econ√≥mica...

Pues que puede acabar con una civilización entera. Así pasó con el Imperio romano.

La salud de una sociedad est√° en su capacidad de reponerse, de recuperarse de las crisis.

Pasa como con la salud de un individuo. T√ļ te puedes morir de una gripe. Tu sistema inmunitario se pone a prueba cada d√≠a del a√Īo. Entonces, en funci√≥n de cu√°l sea tu capacidad de superar una crisis, vivir√°s m√°s o menos.

En el caso del Imperio romano, se le fue juntando todo. Me refiero al de Occidente, porque hay que recordar que el Imperio romano de Oriente siguió hasta el siglo XV.

El Imperio romano de Occidente tenía muchas crisis: económicas, políticas, sociales, de recursos naturales, climáticas... y, claro, las olas venían demasiado seguidas y no le daba tiempo de reponerse de una para enfrentar la siguiente.

A la ciencia ahora de pronto se le atribuyen las cualidades de la religión. Creer que la ciencia va a sustituir a Dios es pensamiento mágico"
(También está el ejemplo de cuando) Irlanda vivía de la patata. Cuando se produjo la crisis del escarabajo de la patata, murieron cientos de miles de irlandeses de hambre.

Un escarabajo mató a un gran porcentaje de la población y el resto emigró a América. ¡Un escarabajo que afectaba a la patata!

Este tipo de crisis se puede producir y, cuando lo hace, destruye una sociedad por completo. Sería absurdo negar esta posibilidad.

Ahora ¬Ņqu√© es lo que tenemos que hacer? Pues que no haya otra pandemia como esta, porque no podemos confinarnos todos los a√Īos. No hay econom√≠a que resista un confinamiento cada a√Īo.

En consecuencia, tendremos que aprender.

Que no haya otra pandemia no es lo que prevén los epidemiólogos...

Bueno, epidemias va a haber, por eso hay epidemiólogos. Lo mismo que hay bomberos, porque va a haber fuegos.

¬ŅPero te imaginas que haya ahora en Londres un incendio como aquel que (en 1666) destruy√≥ la ciudad entera? No ha vuelto a ocurrir.

Epidemias habr√°, pero si son de esta envergadura y cada tres a√Īos, acabar√°n por completo con nuestro mundo.

Usted dice que los charlatanes han vuelto a la palestra. Pero los científicos también. Quizá no se les haya escuchado nunca como en estos días.

Eso esperemos, pero ahora vamos a ver si esto es lo de Santa B√°rbara y los truenos o no.

Muchos me preguntan "¬Ņy? ¬Ņhemos aprendido la lecci√≥n?". Pues lo vamos a ver en seguida.

En Espa√Īa lo vamos a saber en tres meses, en los pr√≥ximos Presupuestos Generales del Estado. Si seguimos siendo igual de r√°canos (en la parte destinada a la ciencia, la investigaci√≥n, la salud y la educaci√≥n), pues no, no habremos aprendido.

"Ha llegado la hora de que la humanidad sea adulta", ha dicho. ¬ŅA qu√© se refiere?

Es que ya va siendo hora de que sea adulta y empiece a decidir qué cosas no puede hacer.

Es de nuevo lo del pensamiento mágico, que tiene una ventaja: papá y mamá se ocupan de todo, aunque a veces nos castigan, pero es por nuestro bien. Nos mandan una epidemia para que aprendamos quién manda aquí.

Pero aquí ya no hay papá y mamá. Y eso sirve para el clima, para la destrucción de los recursos marinos... vale para todo.

A mí, de todas maneras, lo que me preocupa es que ha aparecido otro tipo de religión: la religión de la ciencia.

Eso parece una contradicción.

Yo no quiero una religión de las ciencias, no me interesa, pero cada día lo veo más.

Por ejemplo, en una conferencia digo: "Tenemos un problema con la energía, porque cada generación consume el doble o el triple de energía que la anterior. A eso se le llama una progresión geométrica y nos lleva al abismo".

Entonces siempre hay uno que se levanta y dice: "No, pero la ciencia lo va a solucionar".

¬°Eso es un pensamiento religioso! Pensar que la ciencia va a sustituir a Dios es pensamiento m√°gico.

Ya solo falta que nos digan que nos lo merecemos, que es un castigo de la naturaleza. Toda la predicación bíblica que está aflorando ahora me parece lo más grave de esta epidemia"

No tenemos ninguna fuente de energía barata. "El Sol", me dicen. Sí, pero no se puede acumular.

A la ciencia ahora de pronto se le atribuyen las cualidades de la religión, incluyendo la inmortalidad. Es decir, vamos a tener energía limpia, de todo, gratis, y además vamos a ser inmortales.

¬ŅY qui√©n lo va a hacer? "La ciencia". Eso es pensamiento m√°gico.

Lo que la ciencia dice, en realidad, es: "Si no quieres tener c√°ncer de pulm√≥n, no fumes". No te dice: "T√ļ fuma, que yo ya voy a encontrar la forma de evitar el c√°ncer de pulm√≥n" o "t√ļ come muchas grasas, que yo te voy a solucionar el problema de la arterioesclerosis".

No, te dice: "No comas grasas y no fumes, porque te vas a enfermar".

La verdadera ciencia te pone frente a tus limitaciones y hay que renunciar.

¬ŅPero qui√©n decide a qu√© se renuncia y qui√©n lo tiene que hacer?

Por ejemplo, en Madrid, dentro de toda esta tragedia, ha surgido una discusión interesante.

Para poder reabrir las cafeter√≠as, hay que distanciar a la gente. "Para eso necesitamos toda la acera", dicen los due√Īos. "Como vamos a tener menos clientes, necesitamos m√°s espacio".

"Un momento ¬Ņnos van a quitar toda la acera? La acera es nuestra", dicen los vecinos.

Consecuencia: habrá que organizarlo. No todo el mundo puede tener lo que quiere. Es decir, no van a poder ocupar toda la acera, pero tienen el derecho a recuperarse económicamente.

Es un ejemplo, pero se llama armonización social y lo hace la política, en el sentido más noble de la palabra. Y ahora hay mucho espacio para la política.

Es la hora de la pol√≠tica. La pol√≠tica tiene que ordenar y organizar los m√ļltiples intereses en conflicto"

T√ļ dices que es la hora de la ciencia y yo digo que lo es de la pol√≠tica.

La pol√≠tica tiene que ordenar y organizar los m√ļltiples intereses en conflicto, no la ciencia. La ciencia no debe decir c√≥mo se tienen que organizar las residencias de ancianos.

Ahora tendrá que ver la sociedad, a través de sus representantes, cómo lo organiza todo y cómo hace compatibles el turismo, la economía, los viajes, los derechos de las personas.

Sobre el impacto de la pandemia en la historia, otros expertos coinciden en que m√°s que remodelarla, la acelerar√°. ¬ŅQu√© opina usted de esto?

Me parece de lo m√°s inteligente.

Esta pandemia es hija de esta sociedad. No se habría podido dar en otra época. Es impensable fuera de nuestra sociedad, nuestro mundo, pertenece a él.

Pero habría que preguntar por ejemplos. No hay teoría que resista los ejemplos.

Lo que va a desaparecer es algo que ya estaba desapareciendo. Habría acelerado la desaparición de algo que ya estaba ocurriendo.

Por lo tanto, podría pasar con el cine, pero no con el turismo. No es que los viajes estuvieran en decadencia y que esto sea la puntilla.

Hablar de futuro con un paleontólogo parece una paradoja...

Para nada. La gente me suele preguntar c√≥mo va a ser el futuro, pero es que yo s√© c√≥mo va a ser. Soy el √ļnico profeta de verdad (r√≠e).

Viviremos todos en ciudades de 14 millones de habitantes, prácticamente toda la humanidad. Hay una tendencia hacia la globalización y la vida en grandes conurbaciones.

¬ŅC√≥mo ser√° la vida en M√©xico dentro de 150 a√Īos? Pues toda la gente vivir√° en Ciudad de M√©xico.

A día de hoy, de los 56 millones de habitantes que tiene Inglaterra, unos 9 millones viven el gran Londres, la zona conurbada. Casi el 20%, se dice pronto. Ese es el futuro.

Pero ¬Ņpor qu√© ser√° posible que casi toda Inglaterra viva en Londres? Por las conexiones.

Eso va a ser el mundo: grandes n√ļcleos urbanos, muy bien comunicados entre s√≠. Esto es, un escenario perfecto para el coronavirus.

Y no van a ser las enfermedades como esta el √ļnico problema. Va a haber problemas de contaminaci√≥n ambiental, de energ√≠a, de seguridad, de desequilibrios... Pero es lo que hay.

Y ah√≠, te puedes imaginar dos futuros posibles: uno tipo Blade Runner, una cosa horrible, o uno maravilloso, con zonas verdes, jardines, sin contaminaci√≥n, gente en transporte p√ļblico...

Puedes imaginar un Londres horrible o uno delicioso. Yo creo que deberíamos apostar por el delicioso.

Veo que es usted un optimista.

Es que el pesimista no hace nada. Es un egoísta que se justifica. Un egoísta que utiliza el pesimismo como coartada para no hacer nada.

El optimista es el que cambia las cosas. El pesimista no cambia nada. El predicador tampoco.

 

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