Reconciliación
Edición "dat0s 235"
Por: Homero Carvalho Oliva
Enero 2021
Fotografia: Revista dat0s 235

Por fin se fue el 2020, un a√Īo que se proyectaba como de grandes transformaciones y que, sin embargo, ser√° recordado como el a√Īo de la peste, el a√Īo en el que todos los planes naufragaron. Muchos escritores y fil√≥sofos han escrito al respecto y recordaron grandes novelas cuyos argumentos giran en torno a pandemias hist√≥ricas o apocal√≠pticas, luego hicieron sus propias especulaciones literarias y/o filos√≥ficas acerca del miedo a la muerte que se ha infiltrado en nosotros y permanecer√° incluso cuando se empiece a aplicar la tan esperada vacuna. En fin... estamos apestados y como afirmaba Andr√© Malraux: "Cada hombre se parece a su dolor" y este es el nuestro.

 

Cultura y cuarentena

Durante la cuarentena los escritores y poetas en particular usamos y abusamos de las trasmisiones en vivo o grabadas de encuentros literarios, lecturas de poesía y debates sobre narrativa, poesía o cultura en general. Las plataformas virtuales nos trajeron muchos beneficios: se editaron libros y revistas digitales (ya perdí la cuenta en las que me incluyeron en estos meses pandémicos), se organizaron encuentros literarios y festivales de poesía en los que participaron poetas nacionales e internacionales que, quizá, de manera presencial hubiera sido imposible de invitar. Hubo ferias del libro virtuales en varios países y tuvimos la oportunidad de participar junto a autores que admiramos o de verlos y escucharlos en sendas conferencias. Habrá que hacer notar, empero, que toda esta transformación digital en los ambientes fríos de los ordenadores, han privado a las mayorías de su asistencia presencial que han convertido las manifestaciones artísticas menos accesibles y cerradas.

En Santa Cruz las diferentes ferias del libro que se hicieron este a√Īo tambi√©n de manera virtual contaron con centenas de autores, tanto as√≠ que las videoconferencias se cruzaban con otras convocadas por distintas instituciones, grupos de escritores o simplemente por alg√ļn autor de buena voluntad que planificaba una reuni√≥n virtual y convocaba a sus amigos y listo.

La virtualidad democratiz√≥ la literatura, escritores y lectores que no pod√≠an acceder a los encuentros presenciales, por m√ļltiples razones, en estos meses lograron participar como protagonistas o como p√ļblico en acontecimientos que reun√≠an a escritores y poetas de todo el mundo; fueron tantos los encuentros virtuales que las redes se sobresaturaron de los mismos y los poetas y escritores hemos llegado a fin de a√Īo agotados, pero felices de hacer conocer nuestras obras a trav√©s de las plataformas virtuales.

Las tareas del 2021

La cultura es el elemento que puede unir a una nación quebrada en varios pedazos sociales, políticos y económicos. El actual Gobierno debe recordar que los hacedores de cultura somos el espíritu, el ajayu, de una nación, su identidad y armonía con el universo y proponer acciones que busquen la unidad, como si se tratara de kintsugi, ese arte japonés que repara los objetos de cerámica que se rompen ya sea con oro o plata, dejando que las fracturas o fisuras sean parte de la historia del objeto, es decir que las cicatrices deben visibilizarse en lugar de ocultarse y hay que hacerlo siguiendo la línea propuesta por el vicepresidente Choquehuanca, la línea de la reconciliación y el reencuentro nacional. Quiero creer que no es solamente un discurso demagógico.

Para ello el actual Gobierno debe ajustar su discurso con sus acciones, por ejemplo: fue un acierto reabrir el Ministerio de Culturas, para desde all√≠ ejecutar pol√≠ticas que nos muestren a los bolivianos que son m√°s las cosas que no unen que las que nos separan; sin embargo, la ministra encargada de este despacho inici√≥ su gesti√≥n con una acci√≥n que nada tiene que ver con las funciones constitucionales de esa cartera: amenaz√≥ con meter presos a los integrantes de ciertos grupos juveniles contrarios al Gobierno. Si han cometido alg√ļn delito es tarea de otras instancias como los ministerios de Gobierno y Justicia o la Fiscal√≠a. El Ministerio de Cultura debe ocuparse de dise√Īar una estrategia que nos devuelva el "ajayu" que a√ļn est√° perdido. El 2021 tiene que ser un a√Īo en el que llevemos adelante la resiliencia tan necesaria para curar heridas, algunas tan antiguas como las monta√Īas de Los Andes o los r√≠os amaz√≥nicos. Solamente para que nos reconozcamos voy a detallar algunas de las cosas que nos unen, ya sean buenas o malas, no importa, porque debemos aprender a querernos con nuestros defectos y con nuestras virtudes:

En el lenguaje

Puede ser que tengamos una lengua ind√≠gena materna pero la mayor√≠a hablamos castellano. Por encima de los "dejos" o acentos propios de cada regi√≥n, fen√≥meno que se repite en todos los pa√≠ses del mundo con sus propias y simp√°ticas caracter√≠sticas, en Bolivia debemos reconocer que muchas de las palabras que creemos propias de un lenguaje regional provienen de otros √°mbitos ling√ľ√≠sticos del mismo territorio nacional. As√≠ es como tenemos palabras del habla oriental o "camba" que tienen origen quechua o aimara. Tal es el caso de "pascana", "patasca" o "liquichiri" y no es raro escuchar a un joven colla (pace√Īo) decir que ya tiene "corteja" refiri√©ndose a su enamorada. (Complete la lista).

En la m√ļsica

Nadie puede negar que la voz m√°s hermosa que se haya escuchado en nuestro pa√≠s haya sido la de la cruce√Īa Gladis Moreno, a qui√©n la Universidad de San Sim√≥n y el Concejo Municipal de Cochabamba le brindaron un merecido homenaje que ni siquiera en su tierra cruce√Īa se lo hab√≠an ofrendado.

El segundo himno cruce√Īo fue escrito por el orure√Īo Gilberto Rojas y que "Ni√Īa Camba", uno de los taquiraris m√°s divinos que se han podido crear tambi√©n sea de otro compositor de la ciudad de la espectacular Diablada: C√©sar Espada. O que la "En las playas desiertas del Beni", fue escrito por el cochabambino Jos√© Aguirre Ach√°. El segundo himno pace√Īo, Collita, fue compuesto por el cochabambino Fernando Rom√°n Saavedra en ritmo de taquirari que es un ritmo oriental. ¬°Oh Cochabamba querida!, el segundo himno de la llajta es un taquirari.

Cuando salimos al exterior, ya seamos cambas, collas, chapacos, chaque√Īos, nos emocionamos al escuchar las canciones de los cochabambinos Kjarkas o las interpretaciones de la tarije√Īa Enriqueta Ulloa, que fue concejal en La Paz, o de Gisela Santa Cruz.

Una pregunta de refer√©ndum: ¬ŅSabe usted cu√°ntas veces ha cantado "Viva mi patria Bolivia"? ¬ŅSabe usted que en el gran corso cruce√Īo ya se baila la pace√Ī√≠sima danza caporal y que una fraternidad cruce√Īa gan√≥ el concurso nacional de caporales?

En la ciudad de La Paz la mayor√≠a de las fraternidades que integran la popular entrada folcl√≥rica del Gran Poder est√°n constituidas por mestizos. Es obvio que los ind√≠genas u originarios no bailan las danzas que en las ciudades se esmeran en perfeccionar. ¬ŅAcaso ha visto usted a un ind√≠gena del oriente saltar como lo hacen los bailarines de los Tobas en las ciudades andinas? Y se supone que el baile es de tierras bajas.

En la literatura

Jorge Su√°rez, poeta y narrador yungue√Īo, escribi√≥ "El otro gallo", uno de los m√°s simp√°ticos y representativos cuentos de la idiosincrasia cruce√Īa, y el beniano Ruber Carvalho "La mitad de la Sangre", una novela que bien puede ser la historia de Santa Cruz y el Beni en los √ļltimos cien a√Īos. El pace√Īo Augusto C√©spedes escribi√≥ la novela "Tr√≥pico enamorado" situada geogr√°ficamente en el Beni. El escritor cruce√Īo Enrique Finot escribi√≥ "El cholo Portales" donde el protagonista es un personaje mestizo del occidente boliviano. No creo que exista alg√ļn boliviano que no se sienta orgulloso del pace√Īo Franz Tamayo, del potosino Ricardo Jaimes Freyre, o que no se conmueva leyendo los magistrales versos de los pace√Īos Jaime S√°enz y Oscar Cerruto, del cruce√Īo Ra√ļl Otero Reiche, de la orure√Īa Alcira Cardona, del tarije√Īo Octavio Campero o del sucrense Edmundo Camargo o llore con las po√©ticas canciones de la chuquisaque√Īa Matilde Casazola. En la actualidad tenemos extraordinarios escritores, tanto poetas como narradores que ganan premios y son publicados en el extranjero con mucha frecuencia. ¬°Todo un orgullo nacional!

En las artes pl√°sticas

¬ŅAcaso cuando miramos los arc√°ngeles arcabuceros no nos sentimos orgullosos de que hayan sido imaginados y pintados en territorio que ahora es Bolivia? Los murales del sucrense Walter Sol√≥n, del pace√Īo Miguel Alandia, y del cruce√Īo Lorgio Vaca, son admirables; tanto como los hermosos cuadros de los pace√Īos Arturo Borda y de Armando Jord√°n, los orure√Īos hermanos Lara, las acuarelas del pace√Īo Ricardo P√©rez Alcal√°, del cruce√Īo Tito Kuramoto; as√≠ como de la pace√Īa Mar√≠a Luisa Pacheco y de tantos otros. Tambi√©n tenemos y tuvimos artistas extranjeros que se vinieron a vivir a Bolivia como Jorge R√≥zsa de Hungr√≠a. En general muchos de nuestros maravillosos artistas pl√°sticos exponen en galer√≠as de todo el mundo.

En la religión

Sabemos que Bolivia es un pa√≠s de mayor√≠a cat√≥lica que venera a v√≠rgenes, la mayor cantidad de fieles y devotos a la Virgen quechua de Urkupi√Īa son cruce√Īos y no es extra√Īo ver al Ekeko, el idolillo enano barrig√≥n de la abundancia, en hogares de tierras bajas. Los que se compran camiones primero los hacen bendecir en la iglesia y luego los ch'allan.

En lo político

As√≠ como no todos los que se dicen de izquierda lo son, no siempre los alcaldes nacidos en sus municipios han sido los mejores: Hern√°n Castro, nacido en Vallegrande, es recordado como uno de los mejores alcaldes de la ciudad de los anillos; Manfred Reyes Villa, pace√Īo, lo fue de Cochabamba. Juan del Granado, cochabambino, tuvo la preferencia de la ciudad de La Paz. El cochabambino Ernesto Su√°rez fue Prefecto del Beni. ¬ŅQu√© hace posible estas paradojas? Que hemos nacido en un mismo territorio: Bolivia, somos bolivianos. Sin embargo, no todo es bueno ni tiene porque serlo, ya dije que los bolivianos tenemos muchos defectos y entre ellos hay algunos que nos identifican como la impuntualidad, los bolivianos somos puntualmente retrasados siempre llegamos media hora retrasados a nuestras citas y todav√≠a pedimos que "por respeto" a los retrasados sigamos esperando, cuando la consideraci√≥n deber√≠a ser a los que llegaron puntuales.

Nuestra diversidad cultural no debería ser un problema, sino la solución misma aprovechando la experiencia histórica y los conocimientos y quehaceres ancestrales acumulada por nuestros pueblos. Nuestra diversidad cultural debería ser nuestro mayor capital como nación, en la que se apoye todo el entramado conceptual y principista del nuevo pacto social que esperemos resulte de todo este caos. De toda esta "ch'ampa guerra" dijo un colla; de este "chirivital" apoyó un camba. Una parte mayoritaria del pueblo boliviano eligió a los actuales gobernantes; sin embargo, es su obligación gobernar para todos los bolivianos y eso es lo que esperamos del 2021.

 

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