Wimbledon: Djokovic es de titanio
Por: El Pa铆s
Julio 2019
Fotografia: Clive Brunskill (Getty)

Novak Djokovic se sacude el pecho como Tarz谩n, porque acaba de deshacer el enredo y terminar con la agon铆a de una tarde 茅pica. Acaba de imponerse al se帽orial Roger Federer en la final m谩s larga de la historia de Wimbledon -7-6, 1-6, 7-6, 4-6 y 13-12, en 4h 57m, superando as铆 las 4h 48m entre el suizo y Rafael Nadal en 2008- y obtiene as铆 un laurel que ya le hace levitar con 16 grandes, cinco de ellos logrados en el santuario brit谩nico. Comprime as铆 la carrera por ser el tenista m谩s laureado y niega por tercera vez a Federer en una final de Londres, por tercera ocasi贸n tambi茅n en un duelo dirimido al marat贸n de los cinco sets.

No hab铆an transcurrido ni cinco minutos y el vello de los presentes ya se hab铆a erizado. Pieles de gallina en La Catedral. Comenz贸 Federer produciendo zumbidos, ese sonido persuasivo que se oye cada vez que su cordaje escupe un rev茅s cortado y peina la coronilla de la red. Se escucha entonces el murmullo, porque la caricia no es m谩s que la antesala a la intervenci贸n violenta de su derecha, siempre afilada y cortante, y si no que se lo pregunten a Djokovic. El hombre chicle se hart贸 de contorsionarse para devolver todas y cada una de las bolas del primer parcial, jugado al ritmo que quiso el suizo y embellecido por la fastuosa exhibici贸n de facultades del rival.

Disputaba Nole a la vez dos partidos. Enfrente estaba Federer, y por dentro los demonios intentando abrir el candado y escapar de la jaula, porque la grada alentaba con descaro a su ojito derecho y eso a 茅l, muy buen tipo pero tambi茅n muy orgulloso, le escuece y mucho. Le castigaba el de Basilea con slices liftados y tiros arquitect贸nicos, planos y angulados a m谩s no poder, pero ah铆 que llegaba 茅l, una oda a la elasticidad. No hay tenista que domina esa faceta como el de Belgrado, que resisti贸 al acoso y salv贸 un cuarto juego envenenado para guiar el pulso hacia un manglar enga帽oso, a un tie break resuelto a su favor despu茅s de un doble cambio de ritmo.

Esconde Djokovic mil trucos en la manga, y aunque se dej贸 atrapar -del 3-1 a favor al 4-5 adverso- le sali贸 bien la treta: enmara帽贸 a Federer y le remont贸 (7-5), infligi茅ndole te贸ricamente mayor da帽o. Ya un set arriba, no pocos preve铆an un declive an铆mico y f铆sico del suizo que no lleg贸, porque lejos de venirse abajo el rey de la hierba reaccion贸 como un torbellino: baj贸n de adrenalina del adversario y 25 minutos de tenis org谩smico. Regresaba entonces el pulso al punto de partida y el desarrollo sigui贸 los mismos par谩metros, intentando Federer profundizar y excepcional Nole en la r茅plica, eterno insurgente.

Dispuso al competidor feroz, al aguerrido combatiente que no se inclina nunca por muy feo que se haya puesto todo, y sorte贸 una situaci贸n l铆mite que desequilibr贸 de nuevo el partido. Con 5-4 y Federer tocando con la yema de los dedos su segundo set, traz贸 un saque soberbio y apag贸 las llamas. Maneja todas las leyes Djokovic, maestro del resto y de tantas otras variables, el tenista total que quiz谩 no tenga el carisma de Nadal o el virtuosismo innato de genio, pero que posee m谩s herramientas que ninguno porque conjuga pausa, aceleraci贸n y personalidad; t茅cnica, f铆sico y un car谩cter ind贸mito; atributos del tenis cl谩sico con el v茅rtigo de la modernidad.

Se volvi贸 a adjudicar el desempate (7-4) y entonces, La Catedral se pronunci贸 otra vez sin ning煤n tipo de contenci贸n: "隆Let's go, Ro-ger, let's go!". Y el Alad铆n de la raqueta, siempre fiel a la llamada de sus feligreses, se reh铆zo por segunda vez. Dos roturas en la cuarta manga, sacando partido a otro indescifrable baj贸n de Djokovic, y destino a la traca final. Quinta manga. Bofetada de Djokovic y respuesta inmediata (4-3). No quer铆a mirarlo Mirka Vavrinec, esposa y m谩xima fan de Federer, taquic谩rdica durante el toma y daca. Volvi贸 a quebrar el suizo y parec铆a tenerlo hecho, pero de repente se ceg贸 y Djokovic abort贸 dos puntos de partido, contragolpeando con otro break (8-8).

M谩s dinamita. Antes, con 6-5, Nole tuvo un lapsus y le pregunt贸 al juez si hab铆a desempate... Y despu茅s, con 11-11, salv贸 una doble opci贸n de rotura y recibi贸 los silbidos de la grada, y un warning del 谩rbitro despu茅s por golpear un micr贸fono de ambiente. El tensi贸metro se dispar贸 a mil en Wimbledon, pero el caliente balc谩nico se mantuvo fr铆o como el hielo y el inmutable Federer perdi贸 la precisi贸n. Devolvi贸 la bola con la ca帽a, en forme de homerun, y la final interminable y memorable cay贸 del lado del campe贸n de titanio tras el desempate (7-3), por primera vez tras el novedoso l铆mite del 12-12.

Ya son 16 grandes para Nole, cinco de ellos en Londres. Los mismos que un tal Bj枚rn Borg, pero a 茅l eso no le vale: a Djokovic solo le vale ser el mejor.

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