El triste final de un déspota
Por: Carlos Rodriguez San Martín
Octubre 2020
Fotografia: ABI

Arturo Murillo ha sido destituido de su rol estelar en el Gobierno transitorio despu√©s de haber jugado el triste papel de la derrota. Hoy las redes sociales estaban infestadas de comentarios contra el l√≠der de Creemos Luis Fernando Camacho pero nada dijeron los sectores conservadores que act√ļan en la red de Murillo y de otros personajes que avivaron desde octubre de 2019 la derrota electoral apabullante.

Fue Murillo quien azuz√≥ en los o√≠dos de la presidenta transitoria el triste papel de Rasput√≠n venido a menos. Sin parecerse al m√≠stico ruso que empleaba sus poderes prof√©ticos y de sanaci√≥n para influir al zar, Murillo en cambio se convirti√≥ en la armadilla perfecta para actuar desde un puesto clave en el Gobierno, el de la seguridad del Estado, para mantener a pique y repique a sus adversarios empleando para cada ocasi√≥n la omn√≠vora capacidad de furia articulada con el mismo empe√Īo contra sus rivales pol√≠ticos.

Se le escuchaba lo que debía contestar la presidenta transitoria en sus intervenciones con la prensa. No cejó de denunciar al anterior Gobierno por sus vínculos con el narcotráfico y en su arremetida atropelló regiones en las que la presencia del partido saliente gozaba de respaldo popular. No contento con eso intentó coartadas poco atinadas para demostrar que ejercía el poder y la razón al mismo tiempo, denunciando fechorías, las mismas que cometía en sus intrépidas acciones.

Se present√≥ casi siempre temerario vestido de polic√≠a y no dej√≥ de exhibir una arrogancia desmedida. Se dice que fue uno de los activos impulsores en la decisi√≥n de hacer de A√Īez candidata en lugar de cumplir la misi√≥n de convocar a elecciones -una vez autoproclamada presidenta- para ahuyentar los fantasmas del pasado. Esa di√°spora la oblig√≥, faltando pocas semanas para la contienda electoral a renunciar a su candidatura, ya tarde; sin posibilidades de articular la unidad que podr√≠a enfrentar al MAS. Murillo uso con desmedida autoridad consignas extremistas: fraude, corrupci√≥n y narcotr√°fico. Estribillos que se convirtieron en el lamento de las campa√Īas que peleaban contra el masismo.

Los resultados del domingo 18 son una lecci√≥n variopinta de la debacle de sectores pol√≠ticos y de la propia prensa encasillados en la arremetida contra los candidatos del MAS Luis Arce y David Choquehuanca. Sus consignas bumer√°n se convirtieron en el faro de la campa√Īa proselitista que los condujo a la derrota.

 

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