Dios, Familia y Honor, el verdadero credo de Jimmy Morales
Por: El Pa铆s
Octubre 2015
Fotografia: RT

Tras su fachada amable, el vencedor en Guatemala es un conservador patriotero y religioso

El Temor a Dios. La Familia. El Honor. Por este orden y en may煤sculas. Esos son los principios rectores de Jimmy Morales Cabrera. En cualquier manual, esto bastar铆a para clasificar al presidente electo de Guatemala como un conservador puro y duro. Pero no en el pa铆s centroamericano, donde el trepidante curso de los 煤ltimos meses ha trastocado las casillas y convertido a este c贸mico, te贸logo y economista en el centro de las esperanzas de un cambio social. En el palad铆n de una nueva Guatemala. Un anhelo de dimensiones hist贸ricas detr谩s del que se agazapan no pocas dudas.

Hasta septiembre, Morales jam谩s hab铆a ganado una elecci贸n. Lo m谩s lejos que hab铆a llegado fue al tercer puesto en la pugna por la alcald铆a de la ciudad dormitorio de Mixco. Obtuvo 13.045 votos, 7,95% del padr贸n. La nada. Pero dos circunstancias han permitido que este humorista de modales suaves haya abandonado las esquinas del tablero y tocado el cielo electoral.

La primera ocurri贸 en 2012, cuando la facci贸n m谩s radical de los militares veteranos le ofreci贸 entrar en el Frente de Convergencia Nacional. Un peque帽o partido necesitado de una cara nueva. Morales, con un doctorado en Seguridad Estrat茅gica, acept贸 y pronto se hizo con la direcci贸n de ese todoterreno castrense. Desde entonces le persigue la acusaci贸n de ser un ap茅ndice de los halcones militares. Un sector ultramontano que niega la salvaje represi贸n de los a帽os ochenta y pide la retirada de los juicios contra los altos mandos. 脡l lo niega una y otra vez. Pero su discurso nacionalista, sus loas a la heroicidad patria y su ferocidad contra los "intereses extranjeros" no dejan de levantar sospechas.

La segunda oportunidad le lleg贸 en abril pasado cuando su formaci贸n a煤n era minoritaria. El hartazgo ante la corrupci贸n empuj贸 a un pu帽ado de ciudadanos sin filiaci贸n pol铆tica a convocar en las redes sociales una protesta contra el gobierno. Fresca, clara y sin intermediaci贸n de ning煤n partido, la llamada dio en el blanco. Decenas de miles de ciudadanos indignados la secundaron. Fue el inicio de una vertiginosaprimavera del descontento. Un movimiento plural y ac茅falo, entroncado con fen贸menos como el 15-M espa帽ol, que con el paso de los meses logr贸 derribar al corrupto general Otto P茅rez Molina e hizo albergar la esperanza de un nuevo comienzo para Guatemala.

La ilusi贸n se marchit贸 cuando se puso en marcha el cron贸metro electoral. La propia naturaleza de la protesta jug贸 en su contra. Sin l铆deres ni estructura, no tuvo a quien presentar. Su fuerza se difumin贸. Pero no se perdi贸. La energ铆a liberada por la ola de indignaci贸n fue absorbida por ese candidato teleg茅nico que tambi茅n clamaba contra la corrupci贸n. Morales, conocido por su serie humor铆stica Moralejas, dej贸 entonces de ser pintoresco. Su marginalidad se volvi贸 atractiva.

Aunque nunca se hab铆a acercado p煤blicamente a las manifestaciones, el acelerador de la antipol铆tica le catapult贸. En este salto, le ayud贸 la sencillez de su mensaje. Tambi茅n su origen humilde. Morales no era casta. Ni se le conoc铆a ning煤n esc谩ndalo. Era el hijo de una vendedora ambulante. Se hab铆a hecho a s铆 mismo. Poco importaba que algunas de sus ideas viniesen en odres antiguos. Su rechazo al matrimonio gay y al aborto quedaron en segundo plano. Tampoco tuvo relevancia su fuerte religiosidad, sus discursos de evangelista, sus paternales y ros谩ceas met谩foras. El 6 de septiembre pasado, Morales, de 46 a帽os, venci贸 en la primera vuelta. Derrib贸 a los saurios del sistema y asent贸 su imparable camino a la jefatura de Estado. El c贸mico de chiste f谩cil hab铆a sido tomado en serio por la naci贸n. Este domingo, present谩ndose como la 煤nica opci贸n de cambio, remat贸 su ascenso.

Nadie cree que en su programa guarde la piedra filosofal para Guatemala. Sus contenidos son livianos, casi aeroest谩ticos. Grandes palabras para grandes problemas. Lo que importa es su lema de campa帽a: Ni corrupto ni ladr贸n. Ese es el mensaje que le ha dado la victoria. Ah铆 clav贸 su estrategia. Presentarse como el negativo de un sistema desfalleciente y odiado. Sin un partido conocido, sin un historial al que se pudiera reprochar nada. S贸lo 茅l. El hijo de Jos茅 Everardo y Celita Ernestina. El candidato sin tacha. El hombre que proclama que su sue帽o es que en las aulas de su pa铆s se ense帽e que Jimmy Morales fue el mejor presidente de Guatemala. El 14 de enero tomar谩 el poder. Tendr谩 entonces cuatro a帽os para demostrado.

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