Instrospección & Proyección | La vacuna del bien y el mal
Edición "dat0s 235"
Por: Revista dat0s
Enero 2021
Fotografia: Revista dat0s 235

La vacuna contra la covid-19 ha encontrado a una población angustiada por los efectos irreparables de un encierro mundial que sometió a todos quedándose en casa. La vacuna como todo tiene adeptos y críticos.

La vacuna contra el nuevo coronavirus se va a convertir en uno de los episodios ins√≥litos este 2021, detr√°s de la que se ocultan aberrantes contradicciones y millonarios negocios. Atisbos de una esperanza de alto precio. Se calcula en promedio que una vacuna costar√° entre 5 a 15 d√≥lares. Casi la mayor√≠a de los pa√≠ses del mundo han destinado cientos de millones de d√≥lares para adquirir la vacuna de al menos 7 laboratorios que desde que apareci√≥ la pandemia a comienzos de 2020, han estocado reverendas pu√Īaladas de optimismo, confianza y seguridad que deviene en la inmunizaci√≥n colectiva.

Que quede claro que no todos los habitantes del globo terráqueo tendrán condiciones para acceder a la vacuna. La euforia ha resignado a quienes se oponen a ser adiestrados en esta generalidad que impone el orden mundial. Tampoco accederán a la vacuna las poblaciones pobres en los países subdesarrollados, que representan alrededor del 40 por ciento de la masa poblacional

El panorama es a√ļn aterrador. Con quien uno hable sea quien sea y desde la posici√≥n que ocupe, demuestra cierta esperanza de que la vacuna devuelva la normalidad. No parece ser el caso y si lo es, de una voluntad impuesta. Al comenzar la pandemia a principios de 2020, la mayor√≠a de los ciudadanos en muchas partes del mundo aplaudieron la celeridad con las que sus gobiernos dispusieron aviones para retornar a sus compatriotas varados en alg√ļn punto del mapa. Lo que pasa hoy a casi un a√Īo de ese hecho humanitario es que las naves surcan los cielos transportando vacunas por millones para experimentar en el organismo a fin de inmunizarlo del covid-19. ¬ŅSer√° esto verdaderamente as√≠? La pregunta cabe y no est√° resuelta hasta que estos laboratorios multinacionales, acompa√Īen desde sus gigantescos monitores las campa√Īas de vacunaci√≥n.

El ruido que ha generado la vacuna no parec√≠a s√≥lido hasta que la imagen de una dama de m√°s de 90 a√Īos pos√≥ para las c√°maras de las agencias de noticias mostrando una sonrisa expiatoria y de acompa√Īamiento propagand√≠stico a√ļn incierto. En el mismo cuadro seguido de im√°genes repudiables, varios mandatarios de los pa√≠ses del primer mundo, han seguido el ejemplo. El electo presidente estadounidense Joe Biden ha hecho lo propio compartiendo sonrisas a flor de piel con su vicepresidenta Kamala Harris. Y otros varios que no dicen nada posiblemente por su incorporaci√≥n al selecto grupo.

Los laboratorios han desarrollado enclaves sacrosantos abriendo la puerta para que de las campa√Īas de vacunaci√≥n no se libre nadie. Los comunicados de las poderosas compa√Ī√≠as farmac√©utica comenzaron a formar cuerpo de atenci√≥n por lo que se viene, desligando cualquier responsabilidad sobre efectos secundarios. Otro punto que incorpora la maloliente redacci√≥n en todos los idiomas es a juzgar por ellos mismos, informaci√≥n adicional solo y cuando los contratos de venta est√©n sobre la mesa. El chantaje obliga a tener precauci√≥n. Adem√°s, todos los laboratorios quieren garant√≠as de seguridad de que una vez soltado el buey no perder√°n la soga. Cien por ciento de indemnizaci√≥n en caso de eventuales acciones judiciales por efectos adversos y, en caso eso ocurra, no ser sometidos a tribunales locales de los pa√≠ses que adquieran las dosis.

En esta parte del globo usamos ejemplos imp√ļdicos por su tama√Īo. Brasil el m√°s poblado con 230 millones de habitantes se mueve a jugar los intereses en c√≠rculos de extra√Īa peculiaridad. Las vacunas sustitutas del carnaval comenzar√°n a suministrase el 20 de enero. Brasil ha comprado 9 millones de dosis a la farmac√©utica CoronaVac con posibilidades de acrecentar veinte millones de muestras adicionales. Para el 21 de enero tambi√©n est√° prevista la llegada de m√°s 15 millones de dosis de la vacuna desarrollada por el laboratorio AstraZeneca de Oxford que tiene sociedad con Microsoft.

Parecería que todo se desarrolla en paz y armonía, pero no es así. El clima previo ha sido de disputas políticas, falta de planeamiento; clima normal en países latinoamericanos llevados de la mano de Dios por la mueca de desigualdad y disputas entre unos y otros. Políticos, claro, que hurgan hasta los ojos para vacunar a la población, la mayor cantidad posible.

La inmunizaci√≥n en los 27 estados que componen la Uni√≥n Europea ya comenz√≥ desde el pasado 27 de diciembre. All√≠ quien aplaude es el laboratorio Pfizer. Con reglas similares, la farmac√©utica espera que la Agencia Europea de Medicamentos (AEM) levante se√Īal para iniciar la vacunaci√≥n. Los Estados Unidos comenz√≥ a suministrar el inmunizante desde mediados de diciembre 2020. La FDA, agencia reguladora de medicamentos, recomend√≥ la aprobaci√≥n del uso en casos de emergencia del medicamento desarrollado por la farmac√©utica Moderna.

Independientemente de los laboratorios, cronogramas y procedimientos, hay una discusi√≥n mundial en torno a la obligatoriedad de la vacuna y restricciones para quienes se opongan a recibir la dosis. Mientras unos alertan sobre los peligros de la falsa contradicci√≥n entre libertad y soberan√≠a absoluta cuando se trata de salud p√ļblica, los otros creen todo lo contrario. Los primeros indican que "un ser humano no puede comprometer la libertad, la salud y la vida de otras personas". Ya los segundos alertan sobre los riesgos de usar la vacuna. Observan que lleva un componente esterilizante desarrollado para controlar el crecimiento de la poblaci√≥n, tema de debate desde que el coronavirus apareci√≥ en Wuhan.

Se sabe que hay una población reacia a ser vacunada comparativamente similar al grado de aceptación de sus jefes de Estado. Los ciudadanos de los países cuyos presidentes no siguieron los protocolos e impusieron una normalidad incluso en los peores momentos del contagio, se resisten a la vacuna. Otro segmento de la población hace cortocircuito con laboratorios por el país de origen. Muchos no confían en la fabricación de los laboratorios chinos. En cambio, se muestran a favor de las norteamericanas, seguidas de las que se están fabricando en Inglaterra y finalmente en Rusia.

Toda esta parafernalia tiene un clima de conexión con una realidad lacerante que ha golpeado en el corazón de una parte, la minoría de la población mundial, sin capacidad de reacción, sometida obligatoriamente a recluirse en su tecnología 5G, mientras crece la brecha entre los que tienen y quienes probablemente no sobrevivan el cataclismo.

 

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