La odisea de Evo para salir de Bolivia a México: "Un viaje por la política latinoamericana"
Por: El País
Noviembre 2019
Fotografia: Alfredo García /El País

Hace apenas un mes, Evo Morales bromeaba a bordo del Falcon 900 presidencial boliviano de que se trataba del "avi√≥n secuestrado". As√≠ defin√≠a a la aeronave que tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en Austria en 2013 despu√©s de que, volviendo de un viaje a Rusia, le negaran sobrevolar Francia, Portugal, Espa√Īa e Italia por los rumores de que Edward Snowden viajaba a bordo. Aquello, no obstante, ha quedado en una minucia despu√©s de la odisea que ha supuesto su salida de Bolivia hacia M√©xico, donde ha llegado este martes pasadas las 11 de la ma√Īana. Un periplo que el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, ha resumido como "un viaje por la pol√≠tica latinoamericana".

El jefe de la diplomacia ha relatado, a grandes rasgos, lo que ha supuesto la odisea para el l√≠der boliviano, que el lunes acept√≥ el ofrecimiento de M√©xico de otorgarle el asilo pol√≠tico por razones humanitarias. "Un periplo por diferentes espacios y decisiones pol√≠ticas", ha se√Īalado, durante la rueda de prensa matutina del presidente Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador, que asist√≠a ensimismado en segundo plano al relato de Ebrard.

En la ma√Īana del lunes, seg√ļn han confirmado fuentes oficiales a este diario, M√©xico envi√≥ un avi√≥n de la fuerza armada a recoger a Morales en previsi√≥n de que este aceptar√≠a el asilo ofrecido. El plan era viajar a Lima, con la autorizaci√≥n del Gobierno de Per√ļ, y esperar all√≠ las "autorizaciones competentes" de Bolivia. "Imaginar√°n ustedes el problema, en virtud de que est√°n en medio de un proceso muy complejo y no se sabe muy bien qui√©n decide qu√©", ha se√Īalado Ebrard en un relato en el que el lenguaje diplom√°tico caminaba de la mano de los eufemismos. "Son los militares los que mandan, esto es un golpe, esto es un golpe", relataba a √ļltima hora de la noche una fuente oficial mexicana, pr√≥xima a L√≥pez Obrador, que pide el anonimato.

A primera hora de la tarde, los militares bolivianos comunicaron que aceptaban que Evo Morales fuese trasladado a M√©xico, por lo que el avi√≥n de las fuerzas armadas despeg√≥ de Lima. Cuando lleg√≥ al espacio a√©reo boliviano, no obstante, se le neg√≥ el acceso y la aeronave tuvo que regresar a Lima. Es en ese intervalo, seg√ļn fuentes oficiales, fue cuando M√©xico hizo p√ļblico, de forma apresurada, que le hab√≠a otorgado el asilo pol√≠tico a Morales e hizo hincapi√© en la necesidad de preservar la integridad del l√≠der boliviano.

Las horas de espera en Lima son eternas. La operaci√≥n est√° a punto de irse al traste. Se complica hasta la recarga de combustible en el aeropuerto peruano, pues se exige un pago en efectivo que retrasa a√ļn m√°s el despegue. Mientras, las gestiones entre el Gobierno mexicano y los militares bolivianos no cesan. Al frente de ellas, el canciller; el subsecretario para Am√©rica Latina, Maximiliamo Reyes, y la embajadora de M√©xico en Bolivia, Mar√≠a Teresa Mercado. El mando de la fuerza a√©rea boliviana termina por otorgar el permiso para recoger a Morales, esta vez de forma definitiva, "lo cual dice qui√©n tiene el poder ahora en Bolivia", ha incidido Ebrard.

El avión mexicano llegó, en torno a las siete de la tarde, al aeropuerto de Chimoré, en el departamento de Cochabamba, donde Morales se resguardó desde que renunció a la presidencia, forzado por las protestas y la presión de los militares. Morales, pues, abandonó su país desde una antigua base estadounidense, donde la DEA operaba en la lucha contra el narcotráfico y que el líder boliviano había convertido en un aeropuerto internacional en el corazón de la selva.

Los momentos de mayor tensi√≥n, sin embargo, estaban por llegar. M√©xico ten√≠a previsto usar la misma ruta de regreso. Seg√ļn el relato de Ebrard, en torno a las 19.30 hora local, cuando el avi√≥n estaba a punto de salir, el canciller peruano le dijo que "por las valoraciones pol√≠ticas" suspend√≠a el permiso para recargar combustible en Lima. "Fue el peor momento, porque fuera del aeropuerto boliviano se hab√≠an congregado seguidores de Morales y hab√≠a militares dentro", se√Īal√≥ el jefe de la diplomacia mexicana.

La espera fue muy tensa hasta que se logró un plan alternativo, en el que tuvo un papel importante el presidente electo de Argentina. Alberto Fernández habló con el presidente de Paraguay, Mario Abdo, para pedirle que dejara volar el avión mexicano con Morales hasta Asunción y ahí poder recargar combustible. El canciller paraguayo se comunicó con Ebrard para darle la autorización y asegurarle que la aeronave podía esperar el tiempo que fuese necesario en la capital del país sudamericano.

Ya de camino a Asunción, y ante la garantía de que allí podrían recargar combustible, el Gobierno mexicano pidió al peruano que permitiesen al avión sobrevolar su espacio aéreo, sin necesidad de aterrizar en su territorio, lo cual sí les fue autorizado. Al mismo tiempo, se consultó con Ecuador si, en caso de necesitar una nueva recarga, se podría usar el aeropuerto de Guayaquil. También recibieron el visto bueno.

A punto de despegar de Paraguay, desde Bolivia se le comunic√≥ a M√©xico que, con Morales a bordo, ya no podr√≠an sobrevolar el espacio a√©reo, por lo que todo se volv√≠a a retrasar. El embajador de Brasil en La Paz se ofreci√≥ entonces a ayudar y se consigui√≥, "casi milagrosamente", seg√ļn Ebrard, un permiso para volar en la l√≠nea fronteriza entre Bolivia y Brasil. De ah√≠, el plan de viaje era salir a Per√ļ y de Per√ļ cruzar el espacio de Ecuador para llegar a aguas internacionales y seguir rumbo a M√©xico. El avi√≥n tiene una autonom√≠a de 11 horas por lo que, recargado de combustible, ya no era necesaria una parada.

Con todos los permisos asegurados, al filo de las 2 de la madrugada, despegaba el avi√≥n con Evo Morales desde Asunci√≥n. El l√≠o ha sido tan monumental que, a√ļn en la ma√Īana del martes, Ebrard asegur√≥ que Ecuador les hab√≠a impedido sobrevolar el espacio a√©reo, aunque m√°s tarde se desdijo. Pasadas las 11 de la ma√Īana, Evo Morales aterriz√≥ como asilado pol√≠tico en M√©xico. Un pa√≠s que, dijo nada m√°s pisar su suelo: "Me ha salvado la vida".

 

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