Policía en Colombia: por qué es militar y no civil (y qué tiene que ver con las demandas de las recientes protestas)
Por: BBC Mundo
Septiembre 2020
Fotografia: AFP

La policía en Colombia no depende del Ministerio de Gobierno o de Justicia, sino del de Defensa. Y eso marca una diferencia sustancial con lo que ocurre en otros países.

Así es que los delitos de los que son acusados los agentes se investigan y sancionan en la justicia militar, pese a que en la Constitución y en el Código Penal la policía está configurada como un ente civil.

Un cambio en ese sentido es una de las reformas que manifestantes, expertos y pol√≠ticos piden ahora que la fuerza p√ļblica volvi√≥ al escenario tras la muerte de Javier Ord√≥√Īez, un abogado de 45 a√Īos, detenido y brutalmente sometido por dos oficiales el martes en Bogot√°.

El miércoles, el caso desató una nueva ola de indignación.

Los enfrentamientos entre manifestantes y polic√≠as que se registraron ese d√≠a y el siguiente dejaron, seg√ļn el balance del Ministerio de Defensa hecho p√ļblico el jueves, 10 muertos, siete de ellos en Bogot√° y tres en Soacha, un municipio aleda√Īo. Tambi√©n resultaron heridos 209 civiles y 194 polic√≠as.

Seg√ļn la Alcald√≠a de Bogot√°, sufrieron no solo del uso desproporcionado de armas de baja letalidad, que fue el caso de Ord√≥√Īez, sino disparos con armas de fuego.

Este √ļltimo estallido social se da en un pa√≠s que en noviembre de 2019 vivi√≥ una ola de violencia que, de hecho, incluy√≥ denuncias de abuso policial.

Y ahora el gobierno de Iván Duque responde con la misma estrategia de noviembre: más presencia policial en las calles, anuncio de investigaciones a los abusos y defensa de la actuación "férrea, gallarda" de la policía.

Por su parte, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, denunci√≥ una campa√Īa de "estigmatizaci√≥n" de la fuerza p√ļblica en redes sociales y otra de "incitaci√≥n a la violencia" por parte de miembros de la oposici√≥n, entre ellos el excandidato presidencial Gustavo Petro.

La muerte de Ord√≥√Īez cerr√≥ el par√©ntesis que impuso la pandemia al estallido que demandaba cambios en la pol√≠tica econ√≥mica, social y educativa del gobierno y una implementaci√≥n m√°s proactiva del acuerdo de paz firmado con la guerrilla en 2016.

Porque parte de la deuda de ese acuerdo, coinciden analistas consultados por BBC Mundo, ha sido sacar a las Fuerzas Armadas de la lógica del conflicto.

Por qué es militar

El Monitor de Fuerza Letal, un centro de estudios que estudia los abusos de las fuerzas del orden, atribuye a las policías en Brasil, Venezuela y El Salvador índices de brutalidad y homicidios de civiles mucho más altos que a la de Colombia.

En esos países, así como en Chile o México, las policías también se unen parcialmente al ejército en su función de defensa del Estado.

Pero Alejo Vargas, un veterano experto en seguridad de la Universidad Nacional en Bogot√°, advierte sobre la particularidad del caso colombiano: "Todo en la polic√≠a colombiana es muy √ļnico, porque hist√≥ricamente se han usado a los militares y a los polic√≠as para cualquier cosa, con el resultado de que tenemos una polic√≠a muy militarizada y un ej√©rcito muy policial".

El profesor indica que esto "ni siquiera tiene origen en el conflicto armado, porque desde principio de siglo la policía ha tenido labores militares y viceversa, como ocurrió en la masacre de las bananeras (1928), que tuvo que haber sido controlada por policías, pero fueron solados los que mataron a 1.800 trabajadores en una protesta.

"Con el tiempo, todas las policías latinoamericanas se fueron reformando hacia la civilidad, pero en Colombia el conflicto siempre lo impidió y ahora, bueno, el conflicto no ha acabo, entonces difícil".

Un ejemplo vigente de la militarización de la policía son los Comandos Jungla, unidades militares de la policía que luchan contra el narcotráfico y la insurgencia y cuentan con sofisticados procedimientos y armamentos.

Alberto Sánchez Galeano, investigador en seguridad ciudadana, explica que la policía fue clave en la lucha contra las guerrillas, porque "los combates para defender las unidades policiales le daban tiempo al ejército para replegarse y pensar estrategias".

"La militarizaci√≥n de la polic√≠afue parte de la supervivencia del Estado", se√Īala.

Pero eso, aunque necesario en su momento, tuvo consecuencias: la policía es hoy un ente autónomo, que se reforma y se controla a sí mismo y ve en la protesta social una amenaza casi subversiva.

Qué hay que reformar

Ni los escándalos ni los homicidios por abusos en la policía colombiana son nuevos: entre 2017 y 2019, cada mes murieron un promedio de 18 civiles a cuenta de presuntos abusos policiales, de acuerdo a Temblores, una ONG.

Y cada vez que la atenci√≥n del pa√≠s se vuelca hacia la fuerza p√ļblica, los gobiernos lanzan reformas, comisiones y estrategias de capacitaci√≥n en derechos humanos para atender los problemas.

Seg√ļn los expertos consultados, sin embargo, nada de eso ha producido un cambio estructural.

Para María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz, "la policía no cuenta con una orientación, un liderazgo y una subordinación civil que determine sus funciones".

"T√ļ hablas con ellos (polic√≠as y militares) y tienen una sensaci√≥n de orfandad, porque ning√ļn civil les hace seguimiento, les mide sus indicadores, verifican si est√°n cumpliendo o no las pol√≠ticas de Estado", a√Īade.

"Entonces los civiles no cumplen con sus funciones de pensar las políticas del país, pero les echan la culpa a los militares y policías de que son corruptas y no saben para dónde van", sostiene.

Sánchez Galeno coincide: "Uno no resuelve con policías lo que fractura con malas políticas. Hoy dicen que el problema es una reforma policial, y sí, eso hay que plantearlo en el corto y largo plazo, pero la policía no puede seguir pagando el costo de malas políticas educativas, sociales y políticas".

La policía, entonces, puede pasar al ministerio del Interior o Justicia y se pueden consolidar protocolos claros de control, sanción y capacitación en derechos humanos que se sostengan en el tiempo y respondan a criterios civiles en lugar de militares.

Pero, como manifiestan las protestas, la demanda no es solo para reformar la policía: es para que Colombia supere la violencia, la desigualdad y la corrupción. El cambio es de fondo.

 

Imprimir
Enviar Articulo

Lo más leido en:
Mundo
Crimen & Drogas
Medio Ambiente