Una abrumadora mayor铆a de chilenos aprueba enterrar la Constituci贸n de Pinochet
Por: El Pa铆s
Octubre 2020
Fotografia: EPA

Chile ha optado este domingo por superar la herencia m谩s pesada de Augusto Pinochet, la Constituci贸n vigente. La ciudadan铆a ha aceptado iniciar un proceso para redactar una nueva ley fundamental y tratar de encauzar, as铆, el descontento que explot贸 en forma de protesta y violencia hace justo un a帽o, en octubre de 2019. Con el 99,3% escrutado, los que votaron a favor del cambio ha sido aplastante: 78,3%, contra el 21,7% de aquellos que han rechazado la idea. La participaci贸n, clave para dar legitimidad a la consulta, ha alcanzado el 50%, acorde con la media desde que el voto es voluntario (a partir de 2012).

Tambi茅n fue contundente la elecci贸n del organismo que la redactar谩: una convenci贸n compuesta por 155 ciudadanos que ser谩n elegidos en abril para ese fin, con car谩cter paritario entre hombres y mujeres. Esta alternativa ha sumado un 79% de las preferencias, contra un 21% que eligi贸 la convenci贸n mixta, que habr铆a estado compuesta por 172 miembros, entre ciudadanos y parlamentarios. "Hoy ha triunfado la ciudadan铆a y la democracia y la paz sobre la violencia", ha indicado el presidente Sebasti谩n Pi帽era en La Moneda, arropado por todo su Gabinete.

Ha sido una jornada en la que Chile ha mostrado su cultura c铆vica y, por la noche, miles de personas se han reunido en la zona de la plaza de Italia, en el epicentro de las concentraciones en Santiago, y otras ciudades del interior. Aunque en los 煤ltimos a帽os el pa铆s sudamericano ha alcanzado r茅cords regionales de abstenci贸n, similares a los de Colombia, la participaci贸n se mantuvo en el 50%, incluso con las restricciones de movimiento y reuni贸n decretadas contra la pandemia de la covid-19. La tendencia de las 煤ltimas elecciones a la baja participaci贸n -que alcanz贸 un m铆nimo de 36% en las municipales de 2016- se ha revertido en parte este domingo, pese a la crisis sanitaria, que esta semana ha superado los 500.000 contagios totales en Chile y ha provocado la muerte de 13.944 personas desde marzo. Con 9.748 pacientes con la covid-19 en etapa activa, los protocolos sanitarios que pusieron en marcha las autoridades para evitar la propagaci贸n del virus lograron convencer a la ciudadan铆a de ir a votar sin temor a contagios.

El movimiento popular que impuls贸 este refer茅ndum no est谩 liderado por partidos o sindicatos, as铆 que ninguna fuerza pol铆tica puede arrogarse un triunfo que, sobre todo, ha protagonizado la ciudadan铆a.

La diferencia entre los que aprobaron y rechazaron la idea de reemplazar la Constituci贸n vigente no constituye, por lo tanto, un espejo de la correlaci贸n de fuerzas entre el oficialismo del Gobierno de derechas de Pi帽era y la oposici贸n. Entre los que votaron por un nuevo texto se encuentran tambi茅n parte de los votantes de derechas, no solo de la izquierda y el centroizquierda, aunque los que se opusieron al cambio son sobre todo de la derecha doctrinaria. As铆, este lunes arranca la verdadera batalla en la pol铆tica chilena: la elecci贸n de los 155 ciudadanos que redactar谩n la nueva ley, que tendr谩 lugar el 11 de abril.

El oficialismo parece que ha salido mejor parado que la oposici贸n en esta nueva etapa. Aunque en este sector conviv铆an hasta hoy dos almas -los que aprobaban y rechazaban una nueva Constituci贸n-, hay un consenso bastante claro en torno a la estrategia pol铆tica en las otras elecciones locales y regionales que tendr谩n lugar en paralelo en abril. No ocurre lo mismo con la oposici贸n, donde algunas de las fuerzas de izquierdas, como el Partido Comunista y el Frente Amplio, tienen dificultades para negociar con los sectores moderados que conformaron la Concertaci贸n (1990-2010).

Aunque ser铆a ficticio pensar que todos los que aprobaron el cambio de Constituci贸n sean de la oposici贸n, en el Gobierno preocupa la reacci贸n en la calle. En La Moneda no se ha ocultado el temor a posibles revueltas protagonizadas por quienes entiendan que el resultado del refer茅ndum es, en realidad, un plebiscito revocatorio contra Pi帽era, como se ha deslizado en algunos sectores.

Tras la elecci贸n de los miembros de la convenci贸n que tiene que redactar la nueva Constituci贸n, a m谩s tardar a mediados de mayo, el grupo empezar谩 sus trabajos en los 15 d铆as posteriores, y se elegir谩 un presidente. Desde ese momento dispone de nueve meses para redactar y aprobar el texto constitucional que deber谩 ratificarse en un nuevo plebiscito, esta vez de car谩cter obligatorio. Este plazo de nueve meses puede ser prorrogado, por una sola vez, por tres meses. Por lo tanto, el nuevo texto constitucional debe estar terminado, como mucho, a principios de junio de 2022. En esa fecha, un nuevo presidente estar谩 gobernando Chile.

Las im谩genes que se observaron hoy en las calles, en las redes sociales y en los medios de comunicaci贸n -largas colas para votar tanto en Chile como en el extranjero- anticipan una alta participaci贸n. El refer茅ndum se celebr贸 durante una primera ola de la covid-19 todav铆a activa y con un detallado protocolo sanitario, por lo que los votantes asistieron a los 2.715 locales disponibles siguiendo las recomendaciones. Ni la pandemia ni la violencia de hace una semana frenaron la afluencia de votantes.

El problema de la participaci贸n

La participaci贸n electoral en Chile disminuy贸 de forma sostenida desde las primeras presidenciales y parlamentarias tras la vuelta a la democracia, seg煤n los datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La tendencia se acrecent贸 en 2012, cuando comenz贸 a regir el voto voluntario. La participaci贸n cay贸 desde el 87% en 1989 hasta el 50% en la segunda vuelta presidencial de 2017, con el m铆nimo hist贸rico del 36% en las 煤ltimas municipales de 2016. Seg煤n el PNUD, Chile tambi茅n destacaba por su baja participaci贸n electoral en comparaci贸n con otros pa铆ses de la regi贸n y de la OCDE e incluso si se lo comparaba con el promedio de participaci贸n en pa铆ses con voto voluntario (59%).

Este domingo se vieron las ganas de participar en un proceso electoral hist贸rico que busca encauzar el malestar social. La gente respet贸 la distancia en las largas colas que se formaron fuera de los locales de votaci贸n y la gran mayor铆a llevaba mascarilla e hidroalcohol. En la televisi贸n local mostraron a una chilena de 76 a帽os, Rosa, que por primera vez sal铆a de su casa desde marzo, cuando se inici贸 la pandemia. Como sufre de hipertensi贸n y diabetes, iba enfundada en un traje de pl谩stico para evitar contagios.

Muchos j贸venes, las generaciones que han protagonizado las protestas, tambi茅n llegaron a emitir su sufragio temprano. Son los que conforman mayoritariamente el censo electoral: un 57,9% no ten铆a edad de votar en el refer茅ndum de 1988, sobre la continuidad de Pinochet, o no hab铆a ni siquiera nacido en esa 茅poca. En las pasadas elecciones presidenciales y parlamentarias de 2017, el grupo que menos particip贸 corresponde a quienes ten铆an entre 18 y 24 a帽os (35%), seguidos por quienes se encontraban entre los 25 y los 34 a帽os (36%). Falta a煤n para conocer en detalles los datos, pero muy probablemente ha sido la participaci贸n de esta generaci贸n la que ha definido este plebiscito.

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