El IDH 2020 desvela cómo los países más acomodados lo son a costa del planeta
Por: El País
Diciembre 2020
Fotografia: ORLANDO SIERRA / AFP

Noruega es el pa√≠s m√°s desarrollado del mundo, seg√ļn el √ļltimo √ćndice de Desarrollo Humano (IDH) de la ONU que mide la prosperidad en funci√≥n de las condiciones de vida de la poblaci√≥n, as√≠ como el acceso a la educaci√≥n y la salud. Pero si en la ecuaci√≥n se incluye la presi√≥n que ejerce sobre el planeta -sus emisiones de CO‚āā y la huella que deja su consumo- cae 15 posiciones en la lista. Islandia cae 26 escalones, Australia 72 y Estados Unidos 45. El batacazo se lo llevan Singapur (-92) y Luxemburgo (-131). En resumen, sus habitantes viven acomodadamente a costa del medio ambiente. En la parte baja de la tabla, sin embargo, los pa√≠ses m√°s pobres apenas obtienen una calificaci√≥n de desarrollo distinta si se tiene en cuenta su impacto sobre el medio ambiente. Casi no tienen, aunque son los que m√°s sufren cat√°strofes clim√°ticas.

"Como muestra este informe, ning√ļn pa√≠s del mundo ha logrado un desarrollo humano muy alto sin ejercer una gran presi√≥n sobre el planeta. Pero podr√≠amos ser la primera generaci√≥n en corregirlo", explic√≥ Achim Steiner, administrador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en un encuentro con periodistas previo a la presentaci√≥n este martes del nuevo √ćndice de Desarrollo Humano 2020.

En el 30 aniversario de este documento que calcula la prosperidad de los países, el PNUD propone redefinir el desarrollo. No es la primera vez. Su creación en 1990, supuso una disrupción: el IDH buscaba medir el progreso más allá del ingreso, el PIB e indicadores meramente económicos. Desde entonces, ha ajustado el cálculo a la desigualdad de sus sociedades y también a la brecha de género. Ambos parámetros ocasionan ligeros cambios en las posiciones de la lista base (condiciones de vida, educación y salud). La inclusión de indicadores relacionados con el impacto de los países sobre el medio ambiente ocasiona, sin embargo, importantes variaciones en la parte alta de la tabla.

"Ahora mismo hay un espacio vac√≠o entre alcanzar el desarrollo humano alto y una baja presi√≥n en el planeta", anot√≥ Pedro Concei√ß√£o, director de la oficina del PNUD responsable de este estudio, en la cita virtual con la prensa. Ning√ļn pa√≠s logra alt√≠sima prosperidad sin impactar en demas√≠a al medio ambiente, pero hay buenos ejemplos. Uno de los que destacan los autores es Costa Rica, que ocupa la posici√≥n 62 de 189 en el IDH, pero que asciende 37 posiciones si se tiene en cuenta su nivel de emisiones y la huella ecol√≥gica de su consumo. "Ya ha aprovechado la energ√≠a hidroel√©ctrica y ha descarbonizado en gran medida la producci√≥n de electricidad", anotan. Espa√Īa, por su parte, sube 11 puestos desde la casilla 25.

El objetivo de esta nueva medici√≥n, asegur√≥ Steiner, no es "se√Īalar con el dedo" a los pa√≠ses, sino que tomen "decisiones inteligentes" para llenar ese espacio sin due√Īo de un desarrollo humano elevado compatible con los l√≠mites planetarios y m√°s equitativo. En su opini√≥n, la crisis de la covid-19 brinda una oportunidad para conseguir que crecimiento econ√≥mico no sea sin√≥nimo de destrucci√≥n medioambiental e incremento de la desigualdad. Para ello, la reactivaci√≥n de la actividad, paralizada por los confinamientos y la limitaci√≥n de la movilidad para frenar la pandemia, debe contemplar medidas muy distintas de lo que se ven√≠a haciendo antes de 2020. "Lo de siempre no funciona", insisti√≥ en esta idea que ha remarcado en cada presentaci√≥n, intervenci√≥n o entrevista durante el a√Īo.

As√≠, el administrador del PNUD apunt√≥ que "los combustibles f√≥siles est√°n altamente subsidiados". Concretamente con cinco billones de d√≥lares, o lo que es lo mismo, el 6,5% del PIB global, seg√ļn un estudio del Fondo Monetario Internacional, citado en el informe del IDH. Unas ayudas que, por contra, no est√° recibiendo la gente vulnerable. "Hemos sugerido a los pa√≠ses que aprueben un ingreso m√≠nimo temporal para los m√°s pobres, los m√°s golpeados por esta crisis. Si cierras las econom√≠as para contener al virus, no puedes condenar a la gente a quedarse sin ingresos y, b√°sicamente, a la inanici√≥n. Tenemos una emergencia de hambre y la pobreza est√° en aumento. Estos son solo s√≠ntomas de corto plazo de una senda de desarrollo que nos ha dado progreso material, pero que nos ha acercado cada vez m√°s al precipicio, no solo en t√©rminos clim√°ticos, sino tambi√©n sociales; solo hay que ver las protestas que suceden por todo el planeta. El riesgo es que volvamos a donde est√°bamos al comienzo de 2020‚Ä≥, analiz√≥ Steiner.

"En el desarrollo no se trata de elegir entre personas o árboles; sino que tenemos que repensar de qué modo progresamos", remarcó Steiner. Hay que hacerlo, agregó Conceição, porque "la actividad humana están cambiando los procesos naturales en un nivel planetario". La presión es tal que "no solo nos ponemos en riesgo a nosotros mismos como especie, sino a toda la vida en la Tierra", advirtió el experto.

En esta era geológica que algunos científicos han convenido en llamar del Antropoceno, pues pone el foco en el impacto humano en el planeta, se puede conseguir tomar el control para variar el rumbo actual hacia la destrucción. "Los humanos ejercen más poder sobre el planeta que nunca. Es hora de usar ese poder para redefinir a qué llamamos progreso, uno en el que nuestras huellas de carbono y consumo ya no estén ocultas", anotó Steiner.

El informe enumera alguno de esos mecanismos posibles para el cambio. "Primero, a trav√©s de las normas sociales (como lo es el uso de bolsas de pl√°stico, por ejemplo). Lo segundo son los incentivos: sabemos que actualmente los precios determinan nuestras elecciones, pero no incorporan los da√Īos al planeta. Lo tercero, hay que dejar de considerar la preservaci√≥n del medio ambiente como algo que limita lo que podemos hacer; sin embargo, tenemos que ver en la naturaleza una oportunidad de continuar el desarrollo con menos presi√≥n sobre el planeta", resumi√≥ Concei√ß√£o.

La clasificaci√≥n del IDH tradicional comparada con la nueva ajustada a la presi√≥n sobre el planeta se puede consultar en la p√°gina 241 del an√°lisis que el PNUD ha redactado para sostener una idea: el bienestar de las personas es indivisible de la habitabilidad de la Tierra. Por eso, el desarrollo humano no puede ser definido como hasta ahora nunca m√°s, ignorando al medio ambiente. De momento, el organismo de la ONU ha puesto sobre la mesa esta propuesta "experimental", seg√ļn sus t√©rminos, de medici√≥n del progreso. El objetivo: que los dirigentes tomen decisiones para mejorar la vida humana y preservar lo que la hace posible.

 

Imprimir
Enviar Articulo

Lo más leido en:
Mundo
Crimen & Drogas
Medio Ambiente
Actualidad