El cierre de las f√°bricas de Ford pone fin a una era en Brasil
Por: El País
Enero 2021
Fotografia: Paulo Fridman / Getty

La empresa, que concentrará su producción en Argentina y Uruguay, fue hace un siglo la primera gran automovilística que desembarcó en el gigante sudamericano

Ford anunci√≥ este lunes que cierra sus tres f√°bricas en Brasil. La decisi√≥n, parte de la reestructuraci√≥n mundial de la firma estadounidense que impulso la popularizaci√≥n del autom√≥vil, supone la p√©rdida de 5.000 empleos, es un varapalo para el Gobierno Bolsonaro y una humillaci√≥n para el orgullo brasile√Īo porque concentrar√° la producci√≥n sudamericana en Argentina y Uruguay. La salida de la primera gran compa√Ī√≠a automovil√≠stica instalada en Brasil, adonde lleg√≥ hace 101 a√Īos, es tambi√©n el fin una era que incluy√≥ el sue√Īo fracasado de levantar una ciudad-f√°brica en el coraz√≥n de la Amazonia.

Despedirse de Brasil, donde mantendr√° una sede regional, le va a suponer a la compa√Ī√≠a unos gastos de 4.100 millones de d√≥lares (3.400 millones de euros). Dos de las plantas, las ubicadas en Cama√ßari (Bah√≠a), que produce los modelos Ka y EcoSport, y en Taubat√© (S√£o Paulo), fabricante de motores y transmisiones, detendr√°n definitivamente la producci√≥n ya. La tercera, en Horizonte (Cear√°), de donde sale un modelo de jeep, operar√° hasta final de a√Īo. Este final se ve√≠a venir desde que en 2019 Ford clausur√≥ su factor√≠a m√°s antigua, en el cintur√≥n industrial de S√£o Paulo. De todos modos, es un mazazo por el impacto en empleos directos e indirectos, en la recaudaci√≥n de impuestos y por lo que supone para la confianza en la recuperaci√≥n econ√≥mica tras la pandemia. No es la √ļnica baja reciente. Mercedes Benz dej√≥ de producir aqu√≠ el mes pasado.

El coronavirus convirti√≥ 2020 en un a√Īo especialmente catastr√≥fico para la industria automovil√≠stica en todo el mundo. La pandemia supuso la casi total paralizaci√≥n de las 65 empresas fabricantes de Brasil, de modo que en abril -primer mes completo de confinamiento- salieron de sus plantas menos de 2.000 autom√≥viles. El sector ha cerrado 2020 con una ca√≠da de ventas del 26%, por encima de la media global.

A eso se suman cuestiones estructurales como el alto coste de producir en el Brasil por sus leyes proteccionistas y los derechos laborales, adem√°s del complej√≠simo sistema tributario, que requiere que una compa√Ī√≠a dedique 1.500 horas anuales a pagar impuestos. "La alta carga fiscal brasile√Īa marca la diferencia a la hora de tomar decisiones. El coste de cada autom√≥vil producido aqu√≠, por ejemplo, solo se duplica debido a los impuestos", record√≥ la patronal industrial Fiesp al comentar "la triste noticia".

Las cuentas no le salen a Ford pese a que Brasil es un mercado suculento gracias a sus 210 millones de habitantes. El vicepresidente, Hamilton Mour√£o, recalc√≥ el lunes que "la empresa ha ganado mucho dinero en Brasil y podr√≠a haber esperado hasta porque nuestro mercado es mucho mayor". Ford ha perdido cuota hasta convertirse en la quinta marca en volumen en un pa√≠s que adem√°s lleva seis a√Īos con la renta congelada.

El traslado de la producci√≥n de Ford a pa√≠ses vecinos pone tambi√©n en cuesti√≥n los generosos subsidios invertidos en el sector en las √ļltimas d√©cadas, que seg√ļn especialistas como el economista Marcos Lisboa aumentaron la dependencia de las empresas y redujeron su productividad.

Y es un golpe para el discurso liberalizador del Gobierno liderado por Jair Bolsonaro. "Desentona con la fuerte recuperaci√≥n del sector [industrial]", declar√≥ el ministro de Econom√≠a, Paulo Guedes, que intenta desde hace meses acelerar la tramitaci√≥n de dos reformas de calado, la tributaria y la de la funci√≥n p√ļblica. A causa de la pandemia Bolsonaro, que lleg√≥ al poder con planes de adelgazar el Estado todo lo posible, puso en marcha uno de los mayores programas de ayudas directas del mundo. El panorama econ√≥mico es sombr√≠o. El Gabinete arranca 2021 bajo la amenaza de la crisis fiscal -la deuda p√ļblica supera el 100% por las ayudas del coronavirus-, con el paro disparado al 14% (14 millones de desempleados), millones de personas en riesgo de caer de nuevo en la pobreza extrema y una inflaci√≥n del 4,5%, r√©cord.

Alex Agostini, economista jefe de Austin Rating, explica que "por supuesto, la salida abre los ojos para ver si alguna otra gran empresa también se marcha. El impacto en empleos en las ubicaciones de las fábricas es grande, pero no a nivel nacional. Pero hay empresas satélites de componentes, por lo que el impacto en la cadena de producción es muy grande".

La centenaria historia de Ford en el gigante sudamericano incluye un episodio ex√≥tico. En los a√Īos veinte del siglo pasado, poco despu√©s del desembarco en Brasil, su fundador, Henry Ford, impuls√≥ la creaci√≥n de una ciudad en pleno coraz√≥n de la Amazonia. Bautizada como Fordlandia, los restos de los ruinosos edificios siguen en pie en medio de la selva como recordatorio de un grandioso sue√Īo incumplido. La ciudad fue levantada a orillas del r√≠o Tapajos como una gran planta de producci√≥n de caucho adem√°s de hogar de los empleados, pero la llegada del caucho sint√©tico y lo remoto del lugar arruinaron el ambicioso proyecto.

 

Ford anunci√≥ este lunes que cierra sus tres f√°bricas en Brasil. La decisi√≥n, parte de la reestructuraci√≥n mundial de la firma estadounidense que impulso la popularizaci√≥n del autom√≥vil, supone la p√©rdida de 5.000 empleos, es un varapalo para el Gobierno Bolsonaro y una humillaci√≥n para el orgullo brasile√Īo porque concentrar√° la producci√≥n sudamericana en Argentina y Uruguay. La salida de la primera gran compa√Ī√≠a automovil√≠stica instalada en Brasil, adonde lleg√≥ hace 101 a√Īos, es tambi√©n el fin una era que incluy√≥ el sue√Īo fracasado de levantar una ciudad-f√°brica en el coraz√≥n de la Amazonia.

Despedirse de Brasil, donde mantendr√° una sede regional, le va a suponer a la compa√Ī√≠a unos gastos de 4.100 millones de d√≥lares (3.400 millones de euros). Dos de las plantas, las ubicadas en Cama√ßari (Bah√≠a), que produce los modelos Ka y EcoSport, y en Taubat√© (S√£o Paulo), fabricante de motores y transmisiones, detendr√°n definitivamente la producci√≥n ya. La tercera, en Horizonte (Cear√°), de donde sale un modelo de jeep, operar√° hasta final de a√Īo. Este final se ve√≠a venir desde que en 2019 Ford clausur√≥ su factor√≠a m√°s antigua, en el cintur√≥n industrial de S√£o Paulo. De todos modos, es un mazazo por el impacto en empleos directos e indirectos, en la recaudaci√≥n de impuestos y por lo que supone para la confianza en la recuperaci√≥n econ√≥mica tras la pandemia. No es la √ļnica baja reciente. Mercedes Benz dej√≥ de producir aqu√≠ el mes pasado.

El coronavirus convirti√≥ 2020 en un a√Īo especialmente catastr√≥fico para la industria automovil√≠stica en todo el mundo. La pandemia supuso la casi total paralizaci√≥n de las 65 empresas fabricantes de Brasil, de modo que en abril -primer mes completo de confinamiento- salieron de sus plantas menos de 2.000 autom√≥viles. El sector ha cerrado 2020 con una ca√≠da de ventas del 26%, por encima de la media global.

A eso se suman cuestiones estructurales como el alto coste de producir en el Brasil por sus leyes proteccionistas y los derechos laborales, adem√°s del complej√≠simo sistema tributario, que requiere que una compa√Ī√≠a dedique 1.500 horas anuales a pagar impuestos. "La alta carga fiscal brasile√Īa marca la diferencia a la hora de tomar decisiones. El coste de cada autom√≥vil producido aqu√≠, por ejemplo, solo se duplica debido a los impuestos", record√≥ la patronal industrial Fiesp al comentar "la triste noticia".

 

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