El gobierno ecuatoriano apostó por China para una represa que ahora se resquebraja
Por: The New York Times
Diciembre 2018
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Fotografia: Federico Rios Escobar para The New York Times

La presa se vislumbra al lado de un volc√°n activo que desprende columnas de ceniza hacia el cielo.

Desde hace décadas los funcionarios advierten que la construcción de la represa es un peligro. Los geólogos dicen que un terremoto podría acabar con ella.

Ahora, tan solo dos a√Īos despu√©s de su inauguraci√≥n, han aparecido miles de fisuras en la presa. La reserva est√° obstruida por sedimentos, arena y ramas de √°rboles, y la √ļnica ocasi√≥n en la que los ingenieros trataron de regular las instalaciones para que corriera a toda su potencia, estas se sacudieron con violencia y ocasionaron un cortocircuito en la red el√©ctrica nacional.

Se suponía que esta presa gigantesca en la selva, financiada y construida por China, comenzaría a hacer realidad las ambiciones de Ecuador: solventar sus necesidades de energía y ayudar a sacar al país de la pobreza.

En cambio, se ha vuelto parte de un escándalo nacional que envuelve al país en corrupción, cantidades peligrosas de deuda y un futuro muy ligado a China.

Casi todos los funcionarios ecuatorianos de alto nivel involucrados en la construcción de la presa se encuentran en prisión o han sido sentenciados por delitos de corrupción. Entre ellos están un exvicepresidente, un exministro de Electricidad e incluso el excontralor general del Estado que supervisaba el proyecto y aparece en una grabación hablando sobre sobornos chinos.

Encima está el costo del proyecto: cerca de 19.000 millones de dólares en préstamos chinos, no solo por esta presa -conocida como Coca Codo Sinclair- sino también por puentes, autopistas, sistemas de irrigación, escuelas, clínicas y media decena de otras represas; préstamos que el gobierno tiene problemas para pagar.

No importa si Ecuador puede costear esos proyectos: China cobrar√° de cualquier modo.

Para liquidar, China puede quedarse con el 80 por ciento de la exportación más valiosa de Ecuador, el petróleo, porque muchos de los contratos se liquidan con crudo y no con dólares. De hecho, China obtiene el petróleo con descuento y luego lo vende con una ganancia adicional.

Extraer suficiente petróleo para poder pagarle a China se ha vuelto imperativo para Ecuador, a tal punto que está perforando pozos cada vez más adentro de la selva amazónica, lo cual amenaza con profundizar la deforestación.

Eso no es todo. Amarrado por las deudas, el actual presidente Len√≠n Moreno ha recortado el gasto social, los subsidios a la gasolina, varias agencias gubernamentales y m√°s de mil empleos p√ļblicos. La mayor√≠a de los economistas espera que el pa√≠s caiga en una recesi√≥n, para la indignaci√≥n ciudadana.

"China se aprovechó de Ecuador", dijo Carlos Pérez, el actual ministro de Energía y Recursos Naturales No Renovables. "La estrategia de China es clara: asumir el control económico de los países".

La historia sobre la construcción de la presa une a dos aliados naturales, ambos ansiosos por cambiar el curso del hemisferio y desplazar a Estados Unidos como la mayor potencia en el continente.

China dejó claros sus planes hace una década, cuando buscó posicionarse en América Latina durante la crisis financiera mundial para darles a los gobiernos una vía de escape y una promesa: "Tratarnos como iguales", una clara crítica al enfoque usual estadounidense.

Funcionó. China ahora es el principal socio comercial en América del Sur; ha sembrado infraestructura en la región y ha dejado a su paso una cantidad relevante de préstamos. También ha cosechado beneficios políticos, como lograr que varias naciones latinoamericanas rompieran relaciones diplomáticas con Taiwán.

No obstante, como lo demuestra esta enorme presa en Ecuador, las dos partes est√°n lejos de ser socias en igualdad de condiciones.

Ambas naciones estuvieron dispuestas a ignorar fallas importantes en el dise√Īo, un estado econ√≥mico dudoso para costear la construcci√≥n y advertencias de grupos independientes de que los estudios t√©cnicos para la presa eran obsoletos.

Sin embargo, con una estrategia que ha aplicado al dar miles de millones de dólares en préstamos en todo el mundo en desarrollo, China nunca se enfrentó a un gran riesgo financiero.

Ecuador era el que se estaba jugando todo, de modo que ahora el país busca nuevos préstamos para llenar los huecos, incluido más dinero por parte de China.

En diciembre, Moreno viajó a China para renegociar parte de la deuda de su país y pedir un préstamo de 900 millones de dólares adicionales.

"Los chinos lanzaron el anzuelo", dijo Steve Hanke, economista de la Universidad Johns Hopkins. "A fin de cuentas, ¬Ņqu√© tienen estos pa√≠ses? Gato por liebre".

'Sabíamos que la relación no sería fácil'

Cuando Fernando Santos, ministro de Energía en la década de 1980, se enteró de que la presa Coca Codo Sinclair se iba a construir, no lo podía creer.

En su √©poca, los funcionarios hab√≠an rechazado una versi√≥n mucho m√°s peque√Īa del proyecto. Dijo que la idea en su totalidad estaba destinada al fracaso debido al volc√°n que se encuentra en las cercan√≠as. En 1987 un terremoto de una escala considerable hab√≠a diezmado la infraestructura petrolera en el √°rea.

"El volc√°n ha estado activo desde que los espa√Īoles llegaron a Ecuador en el siglo XVI", coment√≥ Santos, por lo que invertir tanto dinero "en una ubicaci√≥n de tanto riesgo era una insensatez".

Hubo otras se√Īales de alarma.

The New York Times tuvo acceso a una revisi√≥n independiente del proyecto en 2010, elaborada por una agencia gubernamental mexicana, que advert√≠a que la cantidad de agua en la regi√≥n para hacer funcionar la presa no se hab√≠a estudiado en casi treinta a√Īos.

Desde esa fecha, Ecuador ha sufrido serias sequías y existía la preocupación de que sus glaciares se estuvieran derritiendo debido al cambio climático.

Luciano Cepeda, exgerente general de la presa, dijo que, a pesar de esas advertencias, los altos funcionarios ecuatorianos presionaron para avanzar con la construcci√≥n del proyecto porque "un nuevo estudio habr√≠a tomado varios a√Īos" y no quer√≠an retrasarlo.

Hasta un diplom√°tico chino en Ecuador, quien pidi√≥ mantener su anonimato porque no estaba autorizado para hacer declaraciones p√ļblicas, mencion√≥ que ten√≠a dudas sobre el proyecto.

"No le prestamos suficiente atención a los informes ambientales", confesó.

El historial de China es alentador y al mismo tiempo preocupante. Su enorme presa de las Tres Gargantas, que corta el r√≠o Yangts√© y tiene una altura de 185 metros, era el proyecto hidroel√©ctrico m√°s grande en el mundo, dise√Īado para producir veinte veces m√°s energ√≠a que la enorme presa Hoover en Estados Unidos. No obstante, medidas inadecuadas de seguridad ocasionaron la muerte de cien trabajadores, la presa provoc√≥ el desplazamiento forzado de m√°s de un mill√≥n de personas y el da√Īo ambiental fue considerable, incluida la destrucci√≥n de bosques.

Había en juego fuerzas geopolíticas más poderosas que los riesgos ambientales. El presidente de Ecuador en aquel momento, Rafael Correa, había prometido modernizar a su país y liberarlo de la influencia de Estados Unidos.

Correa, elegido en 2006 gracias a una ola que llevó a la izquierda al poder en toda América Latina, arremetió contra Estados Unidos con feroces discursos antiimperialistas. En 2007, se negó a renovar un arrendamiento que permitía la operación de vuelos de vigilancia antinarcóticos desde una base de la fuerza aérea ecuatoriana.

No pasó mucho tiempo para que las instituciones financieras occidentales estuvieran en la mira de Correa. Denunció al Fondo Monetario Internacional con el argumento de que imponía restricciones a su gasto. Luego, en 2008, incumplió el pago de deuda exterior de su país por un monto de 3200 millones de dólares e invitó a China a solventar el incumplimiento del pago.

"Correa quería librarse de los bancos y las instituciones occidentales", comentó Diego Borja, quien fue ministro coordinador de la Política Económica de ese presidente. "Sabíamos que la relación con China no sería fácil".

Borja y otros funcionarios quedaron estupefactos ante los términos de los préstamos chinos. La mayoría provenía de un prestamista propiedad del Estado, el Banco de Exportaciones e Importaciones de China, que tenía tasas de interés elevadas y exigía a Ecuador usar empresas chinas en la construcción, con lo cual eliminaba a la posible competencia.

China parec√≠a especialmente interesada en el petr√≥leo de Ecuador, uno de los miembros m√°s peque√Īos de la OPEP. En un acuerdo de 2009, China le prest√≥ a Ecuador mil millones de d√≥lares, que se pagar√≠an con env√≠os de petr√≥leo a la empresa petrolera propiedad del Estado, PetroChina.

"Pero no teníamos otras opciones", recordó Borja. "Nos habían cerrado las puertas de Occidente".

De manera repentina, Correa tuvo acceso a dinero, pero surgió una nueva crisis: el país se estaba quedando sin energía. Una sequía estaba acabando con las reservas del país y estaba paralizando sus presas. En lugar de buscar otra fuente, Correa dobló la apuesta en la energía hidroeléctrica.

Los funcionarios mencionaron que el entonces ministro de Electricidad Alecksey Mosquera fue el primero en mencionar Coca Codo Sinclair: un megaproyecto que se supon√≠a proveer√≠a una tercera parte de la electricidad del pa√≠s y representar√≠a la inversi√≥n √ļnica m√°s grande en la historia de Ecuador.

Acab√≥ construy√©ndose junto a las laderas del volc√°n Reventador y casi con el doble de tama√Īo de la presa propuesta que se hab√≠a rechazado d√©cadas antes.

Cuando finalmente se inauguró, a finales de 2016, el presidente de China, Xi Jinping, visitó Ecuador para celebrar.

Sin embargo, apenas dos días antes de la visita, ya reinaba el caos en la presa.

Los ingenieros habían tratado de generar la totalidad de los 1500 megavatios de energía del proyecto, pero ni las instalaciones ni la red eléctrica de Ecuador podían con esa cantidad de energía. El equipo se estremecía peligrosamente y hubo apagones por todo el país, de acuerdo con los funcionarios.

A los ecuatorianos nunca se les mencionó la falla y desde entonces no se ha intentado hacer una prueba con la energía a toda su capacidad.

Ahora la presa, en general, funciona a media capacidad. Los expertos dicen que dado su dise√Īo -y el ciclo de estaciones secas y de lluvia de Ecuador- podr√≠a generar la cantidad de energ√≠a a su m√°xima capacidad solo durante unas cuantas horas al d√≠a, seis meses del a√Īo.

Solo si todo funciona a la perfección.

No obstante, Ecuador todav√≠a tiene que pagar la deuda. El pr√©stamo de¬† 1700 millones de d√≥lares del Banco de Exportaciones e Importaciones de China es lucrativo para ese pa√≠s: tiene una tasa de inter√©s del siete por ciento a lo largo de quince a√Īos. Tan solo en intereses, Ecuador debe 125 millones de d√≥lares al a√Īo.

Ahora, muchos ecuatorianos dicen que la carga recae en ellos.

Bajo el zumbido constante de las torres de transmisi√≥n de la presa, a los residentes del peque√Īo poblado de Cucuja ahora les preocupa que las torres se derrumben con los constantes deslaves que caen por las laderas. Los ge√≥logos dicen que los chinos no construyeron cimientos s√≥lidos para las torres.

Otra queja es la factura de luz. María Esther Tello pagó 60 dólares en noviembre para mantener encendidas las luces de su casa, un precio impresionante dadas las promesas del gobierno de que los precios de la electricidad disminuirían.

"¬ŅD√≥nde quedaron los impuestos de mi madre?", pregunt√≥ la hija de Mar√≠a Esther, Isbela Nole, mientras ayudaba a cosechar y pelar habas y frijoles para pagarle al gobierno.

Evidencias de posibles sobornos

A la entrada de la estación de turbinas de la presa hay una inscripción grabada en mármol.

"Jorge Glas Espinel, vicepresidente de la rep√ļblica", dice la placa, despu√©s de mencionar el nombre de Correa. "Por ser los verdaderos forjadores y visionarios de hacer esta monumental obra".

Ahora Glas se encuentra en una celda en Ecuador, sentenciado a seis a√Īos de prisi√≥n.

Fue sentenciado por aceptar sobornos de la empresa que es la principal competencia de China en proyectos de infraestructura en casi toda Latinoam√©rica: Odebrecht, el gigante brasile√Īo de la construcci√≥n. Los fiscales estadounidenses afirman que Odebrecht pag√≥ 33,5 millones de d√≥lares en sobornos en Ecuador como parte de un plan a nivel mundial para hacerse de contratos.

Ahora los funcionarios ecuatorianos están investigando si los chinos también sobornaron a Glas y a otros en su entorno.

"No creo que sea una casualidad que las mismas personas gestionaran todos esos proyectos", comentó Pérez, actual ministro de Energía.

Los funcionarios involucrados incluyen al exministro Mosquera, quien est√° cumpliendo una sentencia de cinco a√Īos por aceptar un mill√≥n de d√≥lares de Odebrecht, y a Carlos Polit, excontralor general del Estado, quien fue acusado de recibir 4 millones de d√≥lares de la empresa brasile√Īa. Ricardo Rivera, otro socio cercano de Glas, tambi√©n fue sentenciado por recibir pagos de los brasile√Īos.

No obstante, hay evidencia que sugiere que los funcionarios también aceptaron sobornos de China.

Los procuradores ecuatorianos dicen que ya fue confirmada la existencia de una grabaci√≥n secreta hecha por un ejecutivo de Odebrecht, que se entreg√≥ a los fiscales en Brasil y se filtr√≥ a los medios brasile√Īos. En la grabaci√≥n, hecha en 2016 en la casa del excontralor Polit, el ejecutivo y este hablan de un soborno.

En la grabación, el empresario menciona que Glas estaba "pidiendo mucho dinero" a través de Rivera.

Luego, el ejecutivo explicó que le habían dicho que "era una obligación porque los chinos ya habían pagado".

La grabaci√≥n ya desat√≥ una investigaci√≥n en Ecuador, en especial en torno a Rivera, quien dijo ser el representante personal del vicepresidente durante m√ļltiples visitas a China, seg√ļn los procuradores.

Los fiscales dicen estar investigando trece transferencias bancarias por un monto de 17,4 millones de dólares que autorizó Rivera a una cuenta de HSBC en Hong Kong. Los fiscales ecuatorianos dicen que consideran que las transferencias bancarias son auténticas y quieren saber cómo fue que Rivera depositó tanto dinero en China.

Hasta hace poco, el fiscal general del Estado, Pa√ļl P√©rez, encabezaba una investigaci√≥n sobre corrupci√≥n por parte de los chinos, y viaj√≥ a ese pa√≠s en noviembre para solicitar ayuda. Sin embargo, P√©rez renunci√≥ de manera inesperada el 13 de noviembre, poco despu√©s de su regreso de China. No respondi√≥ a nuestras solicitudes para una entrevista.

Un abogado de Glas negó que su cliente hubiera estado involucrado en actos de corrupción relacionados con Coca Coda Sinclair, y describió a Glas como "un hombre honesto y honorable"; argumentó que los problemas en la presa eran "imperfecciones menores".

Correa, el expresidente, se encuentra en el exilio en Bélgica, acusado de organizar el secuestro de un opositor. Muchos de sus subordinados han sido sentenciados por corrupción o también están fugitivos.

Ni Polit ni un abogado de Rivera respondieron a nuestras solicitudes de declaraciones. Tampoco Sinohydro, la gigantesca constructora propiedad del Estado chino que construyó la presa.

7648 grietas

Al acercarse a Coca Codo Sinclair por el río Quijos, no parecería que hay una presa cerca.

Buena parte de la reserva que contiene el suministro de agua del proyecto est√° llena de peque√Īos √°rboles y arbustos que forman una barricada en la arena. Algunas veces los barcos encallan debido a que el sedimento es muy grueso.

Los trabajadores de la presa dicen que la obstrucci√≥n de los sedimentos, consecuencia de los defectos en el dise√Īo, es tan solo el problema m√°s reciente.

Desde 2014 los t√©cnicos observaron grietas en los distribuidores chinos de acero inoxidable que inyectan agua a las turbinas. En diciembre de ese a√Īo, trece trabajadores chinos y ecuatorianos murieron cuando un t√ļnel se inund√≥ y colaps√≥.

Un ingeniero veterano envi√≥ en secreto documentos al entonces presidente Correa para informarle sobre los problemas, seg√ļn los documentos a los que tuvo acceso el Times. El ingeniero fue despedido d√≠as despu√©s, seg√ļn exfuncionarios.

Polit, el excontralor general, llevó a cabo auditorías entre 2012 y 2015, pero solo mencionaron críticas menores sobre retrasos laborales y subcontrataciones no autorizadas, que derivaron en multas insignificantes para los chinos.

Los funcionarios judiciales ecuatorianos dijeron que están investigando si los chinos pagaron sobornos a Polit y otros funcionarios para que hicieran caso omiso de los problemas. Dicen que esto fue parte de la investigación de Pérez antes de su renuncia.

Se han desarrollado 7648 fisuras en la maquinaria de la presa, seg√ļn un informe gubernamental, debido al uso de acero de calidad inferior y soldadura inadecuada por parte de Sinohydro. La arena y los sedimentos tambi√©n son preocupaciones mayores, debido a que pueden da√Īar equipo fundamental.

En una visita reciente, un ingeniero miraba nervioso mientras las lecturas provenientes de la computadora mostraban el flujo de arena hacia la presa. No obstante, los trabajadores dicen que algunas veces se confunden debido a las traducciones de mala calidad.

En un letrero en chino est√° escrito: "Grupo de Bombeo de Corriente Continua (CD)".

En espa√Īol dice otra cosa: "Grupo de presi√≥n de Washington, D. C.".

Los problemas de comunicación se extienden río abajo.

La fuerte sedimentaci√≥n significa que los ingenieros liberan espor√°dicamente enormes cantidades de agua para limpiar el sistema, lo que ocasiona inundaciones r√°pidas donde habita Carlos Usam√°, un agricultor de ca√Īa de az√ļcar. Usam√° se queja de que nadie informa nada.

Dijo que en diciembre, su hermano y un amigo estaban pescando cerca de otra presa de construcción china cuando una inundación los arrastró río abajo.

Sus cadáveres fueron encontrados dos días después.

'Adictos a los préstamos'

El c√ļmulo de deuda ha motivado que los nuevos gobernantes del pa√≠s despotriquen contra China, tanto como lo hicieron contra Estados Unidos.

"No vamos a pagar", dijo Pérez, el actual ministro de Energía, en referencia al posible costo multimillonario que implica arreglar la presa Coca Codo Sinclair.

Sin embargo, escapar de la órbita de China será difícil, comentó Risa Grais-Targow, analista de la consultora Eurasia Group.

"Saben que no tienen muchas fuentes de financiamiento, así que van a regresar a tocar a la puerta de China", afirmó.

China ya ha hecho algunas concesiones con Ecuador, como pagar 92 centavos de dólar más por barril de petróleo. La porción del petróleo de Ecuador con destino a China también ha disminuido, de un 90 a un 80 por ciento.

No obstante, el gobierno todav√≠a necesita 11.700 millones de d√≥lares para financiar su deuda y, seg√ļn los analistas, todav√≠a no tiene miles de millones.

Adem√°s de China, el nuevo gobierno est√° acudiendo a las instituciones que Correa sataniz√≥: el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, pero algunos est√°n preocupados de que Ecuador simplemente est√© buscando a otro grupo de due√Īos financieros.

"Somos adictos a los préstamos", dijo Santos, el exministro de Energía.

Leopoldo Gómez, quien trabaja en unas instalaciones de tratamiento de agua construidas durante el gobierno de Correa, concuerda.

"Ahora nos damos cuenta de que hay cosas que no necesitábamos... como la presa", manifestó.

 

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