Mal clima y amenazas de juicios políticos
Edición "dat0s 226"
Por: Revista Noticias, agencias y dat0s
Octubre 2019
Fotografia: Revista dat0s 226

Los presidentes de EEUU y Brasil son apuntados por rupturistas y sectores influyentes de los dos países acuden al debate sobre un impeachment para recortar sus mandatos.

 

Aires de impeachment se escuchan rugiendo en el horizonte de la pol√≠tica. Cuando no, los rumores llegan cargados desde Brasil y, aunque parezca extra√Īo, la ola hace epicentro tambi√©n en los Estados Unidos. Los apuntados: Jair Bolsonaro en Brasil y Donald Trump en EEUU, aunque por circunstancias distintas. Trump est√° a un a√Īo de culminar su mandato y se ha puesto a trabajar en la reelecci√≥n con un lema sugerente que endulza los o√≠dos de las clases medias del pa√≠s. Si cuando gan√≥ la nominaci√≥n para hacerse del control de la Casa Blanca estamp√≥ el estribillo visceral "Hagamos de los Estados Unidos grande de nuevo", hoy no menos atractivo resulta su "Mantengamos la grandeza de los Estados Unidos". Pero antes de que este sue√Īo pueda cumplirse, sectores de la pol√≠tica norteamericana han puesto el dedo sobre la llaga apuntando al mandatario.

El informe Mueller, publicado en su integridad hace un par de semanas, dif√≠cilmente habr√° convencido a ning√ļn republicano de quebrar la pi√Īata que forma el partido en torno a Trump. Tras casi dos a√Īos de investigaci√≥n, el fiscal especial exonera al presidente de conspiraci√≥n con Rusia. Mueller no presenta cargo alguno, tampoco acusa a Trump de obstrucci√≥n a la Justicia. Sin embargo, aporta 10 episodios que, a su juicio, pueden constituir material para acusarlo por el delito de "traici√≥n a la Constituci√≥n y a la Seguridad Nacional". A este episodio se debe sumar uno reciente que ha abierto los ojos en la oposici√≥n para reactivar un juicio de destituci√≥n contra el presidente despu√©s de que se filtrara una conversaci√≥n entre Trump en el presidente de Ucrania en el que el norteamericano presiona para que se investigue al hijo de su posible rival en las elecciones de 2020, Joe Biden.

Este incidente ha reactivado el pedido de un impeachment hasta el punto de que tres de los principales candidatos dem√≥cratas, las senadoras Elizabeth Warren y Kamala Harris y el exministro Juli√°n Castro, lo han apoyado p√ļblicamente.

Un poco al sur, su amigo Jair Bolsonoro, a quien le est√° costando afianzar su mandato a menos de un a√Īo en el cargo ya enfrenta los primeros reclamos de un impeachment. El manejo pol√≠tico en las c√°maras legislativas que parec√≠a s√≥lido con la conformaci√≥n molecular de bancadas oficialistas y de oposici√≥n est√°n tratando de poner freno a los exabruptos de Bolsonaro al que se suman sectores de las fuerzas que apoyaron su vertiginoso ascenso al Planalto.¬† Si a Trump el impeachment es por hacer de EEUU "m√°s grande de nuevo" con aspavientos como aquel pedido al presidente de la FED de reducir las tasas o sino "marchaos a casa", a Bolsonaro se lo apunta por su indiferencia en temas que para el Brasil son moneda de uso corriente. El mandatario brasilero le rest√≥ importancia a la brutal matanza en una c√°rcel (62 presos fueron asesinados en la prisi√≥n de Altamira, en el norte del pa√≠s); justific√≥ el trabajo infantil y afirm√≥ que no hay hambre en Brasil. Esta √ļltima declaraci√≥n a tono de desespero cuando se mostr√≥ desafiante ante una sociedad que sabe que uno de los principales temas en la agenda de cualquier Gobierno es reducir los √≠ndices que mantiene al gigante latinoamericano sumido en los lugares m√°s bajos en materia de desarrollo social.

También ninguneó a los habitantes de la zona nordeste del país, la más pobre de Brasil y la que menos atención merece del Gobierno, de este y los anteriores; y le restó peso a los crímenes cometidos durante la dictadura: provocó al presidente de la Orden de Abogados de Brasil (OAB), Felipe Santa Cruz al asegurar que él sabía cómo había muerto su padre, desaparecido durante la dictadura. "Es importante que yo separe mi papel de hijo extremadamente agredido de mi rol como presidente de la OAB. La Orden no debate el pedido de impeachment de Jair Bolsonaro, pero pide que el presidente se comporte como presidente y respete la Constitución y las leyes", contestó Santa Cruz, de quien se esperaba una presentación ante la Justicia. Pero el fantasma del juicio político no se desvanece.

"En estos siete meses, Bolsonaro se convirtió en el presidente más impopular de la historia brasilera. Pero no sé si están las condiciones dadas para un impeachment. Más importante que discutir si este presidente cometió un crimen, me parece entender si Bolsonaro está mentalmente capacitado para gobernar", analiza el periodista brasilero Thomas Traumann. Bolsonaro se convirtió en el presidente más impopular de la historia brasilera, y se expone a un impechment como Rousseff, Trump y Abdo.

"Yo soy as√≠. No existe una estrategia. Si estuviese preocupado sobre 2022 (a√Īo en que podr√≠a buscar la reelecci√≥n) no har√≠a esas declaraciones", contest√≥ Bolsonaro en reportaje con el diario O Globo. Pero entre sus aliados militares hay alarma: una reuni√≥n de emergencia los convoc√≥ para trazar un plan para exponerlo menos y limitar sus declaraciones.

En la cuerda floja

En el c√≠rculo rojo de Bolsonaro insisten que el pedido de impeachment es un blef de la oposici√≥n. Pero Brasil tiene una historia de juicios pol√≠ticos recientes. El que llev√≥ a la renuncia en 1992 de Fernando Collor de Mello, y m√°s recientemente la destituci√≥n de Dilma Rousseff: proceso que se inici√≥ a fines de 2015 con la aceptaci√≥n del presidente de la C√°mara de los Diputados, Eduardo Cunha (hoy condenado a m√°s de 15 a√Īos de prisi√≥n) de una denuncia por crimen de responsabilidad ofertada presentada por el procurador H√©lio Bicudo y los abogados Miguel Reale y Janaina Paschoal.

Hoy Reale figura justamente entre los juristas consultados para deponer a Bolsonaro. El autor de la petición de destitución de la expresidenta ya había calificado las declaraciones del presidente Bolsonaro como "ultrajantes", "crueles" y hasta reveladoras de presunta "insania". "Yo ni siquiera hablaría de juicio político sino de incapacidad para ejercer el cargo", marcó duro Reale. "Es inaceptable lo que dijo Bolsonaro", se sumó Joao Doria, gobernador del estado de San Pablo y aliado del presidente. Y los diputados opositores ya hacen cuentas para el quórum necesario para pedir el juicio político del presidente por falta de decoro.

Desde Dilma, en la regi√≥n los pedidos de impeachment ya no parecen imposibles. En Paraguay se dan en simult√°neo discusiones para apartar a Mario Abdo y a su vicepresidente Efra√≠n Alegre. Todo deviene de las negociaciones que el presidente llev√≥ con Brasil por la energ√≠a generada en la planta de Itaip√ļ, y que Paraguay vende "a precio irrisorio" seg√ļn la oposici√≥n del Frente Grande.

En Estados Unidos, los rumores de impeachment y hasta de una deposición por "insania" para dejar a Mike Pence a cargo, sonaron desde los primeros meses de la asunción de Donald Trump en 2016. Pero al magnate lo salvó la creciente economía. Hoy, hasta Nancy Pelosi, la diputada demócrata que impulsaba el juicio político ha decidido freezar sus planes: el ataque directo contra un presidente que se ha vuelto fuerte los pone en riesgo de perder los distritos que hoy controlan.

A Bolsonaro en cambio, la econom√≠a no lo acompa√Īa: las estimaciones de crecimiento cayeron del 2,5% al 2% para este a√Īo. El mercado ya comenz√≥ a pasarle factura y el vicepresidente Hamilton Mour√£o marca sus diferencias en la pol√≠tica comercial asegurando que la "apertura de la noche para el d√≠a va a acabar la industria brasilera".

Es la econom√≠a, est√ļpido

Desde la izquierda, ya comenzaron a articularse -al reiniciarse las actividades legislativas tras el receso inviernal-, para presentar un pedido de impeachment. "No podemos tapar el sol con la mano. Bolsonaro tiene que ser impedido. Es un criminal que idolatra a genocidas, torturadores y dictadores. √Čl y su clan milicia no llevan al pa√≠s a un Estado policial autoritario que corroe la democracia", resalt√≥ el diputado Paulo Pimenta, l√≠der en la C√°mara baja del Partido de los Trabajadores (PT). "Bolsonaro necesita dejar de lado las pol√©micas. Llevamos siete meses de gobierno y todos los d√≠as tenemos alguna confusi√≥n. Brasil necesita muchas cosas, el pa√≠s est√° pasando por una transformaci√≥n, pero √©l no colabora para que la situaci√≥n est√© m√°s calma", insiste el vice l√≠der del PSL en la C√°mara baja, el diputado Alexandre Frota.

Los diputados que est√°n llevando adelante las reformas a la ley previsional -y que pretenden avanzar en una nueva reforma laboral- no quieren la crisis pol√≠tica que traer√≠a un juicio pol√≠tico. Y le piden al presidente que se modere y se concentre en la econom√≠a. Ese es el objetivo principal para recuperar la confianza, pero Bolsonaro parece m√°s interesado en crear crisis constantes que opacan los logros de la gesti√≥n: en el √ļltimo mes, el s√ļper ministro de econom√≠a Paulo Guedes y el canciller Ernesto Henrique Fraga Ara√ļjo se anotaron el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Uni√≥n Europea, un acuerdo comercial con Estados Unidos, el proyecto de la reforma previsional en el Congreso y la leve reducci√≥n del desempleo.

Si Bolsonaro no se modera como le piden, Mourão es una opción tangible: se muestra en reuniones con empresarios, miembros de la sociedad civil, diplomáticos, medios de comunicación y líderes de la oposición. "El vicepresidente ha demostrado ser una persona muy constructiva, informada y moderada", lo festejó el embajador alemán en Brasil, Georg Witschel.

Una encuesta reciente de Datafolha se√Īala que apenas el 18% de los brasile√Īos considera que el desempe√Īo de Mour√£o es "malo u horrible", la vereda opuesta de Bolsonaro que tiene menos del 30% de imagen positiva, la peor calificaci√≥n para un nuevo presidente en la historia de Brasil.

"Como cucarachas"

M√°s de 60 presos murieron durante un mot√≠n que tuvo lugar en una c√°rcel de la localidad brasile√Īa de Altamira, en el norte de Brasil. El mot√≠n que se origin√≥ cuando un grupo de presos entr√≥ en otro m√≥dulo donde permanec√≠an recluidos miembros de una facci√≥n rival tuvo al menos a 16 personas decapitadas, mientras que un n√ļmero indeterminado falleci√≥ por el fuego provocado, seg√ļn O Globo. Bolsonaro se neg√≥ a comentar sobre la masacre. Sin embargo, d√≠as despu√©s fue a la carga con una reforma legislativa que ampara a la Polic√≠a y los ciudadanos que disparen a presuntos delincuentes.

"Los criminales morir√°n como cucarachas" (con la nueva ley proarmas), sostuvo el presidente brasile√Īo que intentar√° que el Congreso apruebe el paquete de medidas que "provocar√°n un importante descenso de la criminalidad", seg√ļn sus propias palabras.

 

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