Por qué la idea de que América Latina gira hacia la derecha o izquierda perdió sentido en 2019
Por: BBC Mundo
Diciembre 2019
Fotografia: EPA

 

Entre tantas incertidumbres que deja el 2019 en América Latina, algo parece claro: la noción de que la región gira a la derecha o izquierda ha perdido sentido.

Los movimientos pendulares hacia un lado y otro del espectro político parecían la norma en el subcontinente a lo largo de la década que termina.

En 2010, buena parte de la regi√≥n estaba ba√Īada por la "marea rosa" surgida durante la d√©cada anterior, tras la elecci√≥n de varios gobiernos de izquierda en Sudam√©rica.

Pero ese fen√≥meno cambi√≥ de sentido en los √ļltimos a√Īos, con la llegada de varios gobiernos m√°s a la derecha en pa√≠ses como Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Per√ļ.

Como si semejante balanceo fuera poco, algunos analistas sugerían que el subcontinente podía girar otra vez a la izquierda tras la elección de Andrés Manuel López Obrador en México y el regreso del peronismo al poder en Argentina este mes.

Sin embargo, la recta final del "marat√≥n electoral" que ha transcurrido en Am√©rica Latina (con elecciones en 15 pa√≠ses desde 2017) se√Īala algo distinto.

La región carece de un rumbo político definido, la inestabilidad crece y el ánimo de la ciudadanía parece dirigido contra los gobiernos de turno, sean de derecha o izquierda.

En cinco de las seis elecciones que hubo este a√Īo en Latinoam√©rica el voto fue por cambiar al partido en el poder. La restante, en Bolivia, qued√≥ trunca por acusaciones de fraude que derivaron en la renuncia del presidente Evo Morales, quien sostiene que hubo un golpe de Estado en su contra.

El humor antigobierno fue evidente adem√°s en las recientes protestas que estallaron en varios pa√≠ses de la regi√≥n, desde la Bolivia del socialista Morales hasta el Chile del conservador Sebasti√°n Pi√Īera.

"Esa idea de que bastaría colocar a la derecha o izquierda en el poder en América Latina y las cosas quedarían resueltas, no funciona hoy", dice Mauricio Santoro, politólogo de la Universidad del Estado de Río de Janeiro, a BBC Mundo.

Viejos problemas, nuevas frustraciones

Los expertos se√Īalan varias razones para que aumentara el malestar social latinoamericano y dejara de funcionar el p√©ndulo pol√≠tico-electoral regional.

Un factor fundamental del descontento es la desaceleración y estancamiento económicos que padecen la mayor parte de las economías de la región a partir de 2014, con el fin del boom de las materias primas.

La primera reacción en varios países fue cambiar de gobiernos de izquierda a otros derecha, pero estos tampoco han logrado la anhelada recuperación.

La tasa de crecimiento promedio de las econom√≠as regionales en 2019 ser√° de 0,1%, se√Īal√≥ la Comisi√≥n Econ√≥mica para Am√©rica Latina y el Caribe (Cepal) este mes.

Y las proyecciones para 2020 son de una expansión promedio de apenas 1,3%.

"De proseguir este escenario, el septenio 2014-2020 ser√≠a el de menor crecimiento econ√≥mico en la regi√≥n en los √ļltimos 40 a√Īos", advirti√≥ el informe de la Cepal.

A esto se suman viejos problemas irresueltos de Latinoamérica como la desigualdad, la violencia y la corrupción, que contribuyen al desprestigio de los gobiernos de turno y de las élites políticas en general.

El panorama choca con la expectativa que millones de latinoamericanos tienen desde la d√©cada pasada de consolidar su ascenso a la clase media, un sue√Īo que para muchos ahora se aleja.

"Aqu√≠ hay un √©nfasis demasiado grande en que la derecha o la izquierda van a dar una respuesta. Las ideolog√≠as han sido sobrepasadas. Tuvieron su oportunidad y no supieron hacerlo mejor", se√Īal√≥ Marta Lagos, directora la encuesta regional Latinobar√≥metro, en una entrevista reciente con BBC Mundo sobre el estallido de protestas en varios pa√≠ses.

Lagos explic√≥ que 70% de la regi√≥n cree que "se gobierna para una minor√≠a". El sondeo Latinobar√≥metro 2018 indic√≥ adem√°s que los partidos pol√≠ticos son las instituciones democr√°ticas que re√ļnen menor nivel de confianza: apenas 13%.

"En América Latina, el ciclo electoral actual revela el aumento de la polarización política, así como la intensidad de la frustración que producen las élites políticas", sostuvo el sueco Instituto internacional para la democracia y asistencia electoral (Idea) en su informe de este mes sobre "El estado de la democracia en el mundo y en las Américas 2019".

Y observó que el "desencanto ha impulsado a los votantes a apoyar a líderes antisistema situados tanto a la izquierda como a la derecha".

La moda: cambio de gobiernos

Entonces, m√°s que una inclinaci√≥n hacia alg√ļn lado del espectro pol√≠tico, la novedad en la regi√≥n ahora parece ser el cambio constante de gobiernos.

Los argentinos, en vez de reelegir al centro-derechista Mauricio Macro en octubre, votaron como presidente al peronista Alberto Fernández secundado en la vicepresidencia por Cristina Fernández de Kirchner, que gobernó desde 2007 hasta 2015, cuando triunfó Macri.

En Uruguay fue electo en noviembre el candidato opositor de centro-derecha Luis Lacalle, tras 15 a√Īos de gobiernos de la coalici√≥n izquierdista Frente Amplio.

En Guatemala, Alejandro Giammattei ganó en su cuarto intento la presidencia en agosto. En Panamá, triunfó el candidato opositor de centro-izquierda Laurentino Cortizo en mayo.

Y en El Salvador, Nayib Bukele rompi√≥ en los comicios de febrero con 30 a√Īos de bipartidismo y alternancia en el poder de la izquierda y la derecha tradicionales.

Un denominador com√ļn de todos es que fueron votados con la expectativa de renovar el ejercicio del gobierno, cuidar m√°s de los recursos p√ļblicos, ser m√°s firmes contra la corrupci√≥n y el delito, y promover mejoras econ√≥micas.

Son las mismas promesas que en 2018 llevaron a un ultraderechista como Jair Bolsonaro y a un izquierdista como López Obrador a presidir las dos mayores democracias de la región: Brasil y México.

Todo esto ocurre mientras cae la felicidad o el estado de bienestar subjetivo en varios pa√≠ses de Am√©rica Latina, seg√ļn el Informe Mundial de la Felicidad producido por la Red de soluciones para un desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.

"Se ha encontrado que la infelicidad de los ciudadanos se traduce en votos contra el gobierno en ejercicio", indicó el informe 2019.

Y citó el caso específico de México, donde tras la elección de López Obrador se registró una recuperación del nivel de satisfacción hasta los niveles de 2013.

"En México la gente tiene optimismo respecto al gobierno nuevo, pero si eso no se concreta en los próximos 12 meses viene una gran frustración", advierte Mariano Rojas, un economista que en el pasado contribuyó con ese informe.

A su juicio, el reto para América Latina es encontrar un modelo de desarrollo que contemple el bienestar de su gente más allá del crecimiento de la economía o del ingreso per cápita.

"Lo que vemos es una b√ļsqueda m√°s que una alternativa clara", dice Rojas a BBC Mundo. "La gente tiene malestar y lo canaliza contra los gobiernos, pero no tenemos una alternativa... y pensar que la alternativa es la izquierda o la derecha ser√≠a un grave error".

 

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