Relaciones Norte Sur | Qué debe esperar América Latina de Biden
Edición "dat0s 235"
Por: Revista dat0s
Enero 2021
Fotografia: Revista dat0s 235

Joe Biden y su vicepresidenta Kamala Harris han sido declarados personajes del a√Īo 2020 por la revista Time. Los nuevos l√≠deres de la de los Estados Unidos deben encontrar otras caras en Am√©rica latina. El equilibrio mundial que mira a la regi√≥n.

C uando Biden gui√≥ por √ļltima vez la pol√≠tica de los Estados Unidos para Am√©rica Latina como principal emisario del presidente Barack Obama, casi todos sus pa√≠ses eran gobernados por una fuerte presencia de l√≠deres populistas que volcaron la espalda al imperialismo norteamericano y sus intereses. Las naciones de la regi√≥n en general, cumpl√≠an sus propias reglas alentando una corriente de cambios que sucedieron bien en algunas naciones y mal en otras. Los preceptos de la ayuda norteamericana basada en postulados principistas de elecciones libres y justas, separaci√≥n de poderes y otras reglas establecidas en la carta democr√°tica de 2001 de la Organizaci√≥n de Estados Americanos, entraron en una fragante disputa con las propias reglas que facilitaron una nueva etapa en las relaciones de AL con EEUU.

Fue en medio de un boom econ√≥mico de m√°s de una d√©cada, en el que superaron a muchas otras regiones del mundo en importantes avances como la reducci√≥n de la pobreza extrema. El porcentaje de personas que viv√≠an en esa franja se hab√≠a reducido a 30%, desde 45% al comienzo del milenio, y las filas de la clase media se hab√≠an incrementado, elevando el nivel de vida y las expectativas populares de una vida a√ļn mejor en el futuro.

Avanzando r√°pidamente hasta 2020 nos encontramos que la democracia liberal que aliment√≥ la estrategia norteamericana est√° contra las cuerdas. Todos los esfuerzos concentrados han encontrado como respuesta otro norte. Basta citar como ejemplos los casos de Chile, donde la derecha tuvo que aceptar una Asamblea Constituyente o Per√ļ donde los manifestantes depusieron dos presidentes en menos de una semana. En los dos pa√≠ses los manifestantes han sido en su mayor√≠a j√≥venes dispuestos a cambiar las condiciones de una democracia que les ha privado en los hechos de salud y educaci√≥n. La otra cara de la medalla, los populistas, se ganaron cada vez m√°s elecciones y, una vez en el cargo, han manipulado el poder para fortalecer su ventaja. Venezuela y Nicaragua son los casos m√°s pat√©ticos, mientras que M√©xico, Colombia, Bolivia, Guatemala y El Salvador se encuentran entre muchos pa√≠ses de Am√©rica Latina calificados parcialmente como libres.

La fe del p√ļblico en la promesa de la democracia se ha desgastado. Seg√ļn el grupo de encuestas sin fines de lucro Latino bar√≥metro, menos de la mitad de los latinoamericanos creen ahora que la democracia es la mejor forma de Gobierno (casi 10 puntos porcentuales menos desde 2015). Pocos se sienten bien con sus sistemas judiciales, y en Brasil, Per√ļ y El Salvador menos de uno de cada diez ciudadanos aprueba sus legislaturas y sus partidos pol√≠ticos. Las campa√Īas anticorrupci√≥n se han agotado en gran medida. La √©pica investigaci√≥n brasile√Īa de corrupci√≥n Lava Jato se desvaneci√≥ cuando el Congreso tom√≥ medidas legislativas para limitar las investigaciones y mensajes de texto filtrados empa√Īaron la imparcialidad percibida de los fiscales y el famoso juez Sergio Moro, que ocupaba la cartera de Justicia en Brasil que hab√≠a apoyado la candidatura del presidente Bolsonaro, cay√≥ en desgracia.

Con gobiernos como los de Argentina anterior a la presidencia de Alberto Fern√°ndez, Chile de Sebasti√°n Pi√Īera o la Bolivia de la presidenta transitoria Jeanine A√Īez, la pol√≠tica de los Estados Unidos a la regi√≥n pretendi√≥ restablecer un clima favorable a sus intereses, pero AL considerada el patio trasero del imperialismo norteamericano, ha cambiado ya sea por descuido o la propia efervescencia encausada por los populismos que en su momento miraron con especial atenci√≥n a China y Rusia como aliados potenciales. Ese cuadro expuesto en la vitrina de la nueva AL, impone una nueva visi√≥n internacional en el que el gran perdedor ha sido EEUU. Incluso, uno de los aliados del Gobierno del expresidente Donald Trump, el brasile√Īo Jair Bolsonaro ha anunciado que la corrupci√≥n del sonado caso Lava Jato ha terminado en su pa√≠s (lo que significa que no es necesario realizar m√°s investigaciones), incluso a medida que aumentan las pruebas contra sus propios familiares.

Este es el clima que debe encontrar el presidente Joe Biden en AL. La covid-19 aceler√≥ las diferencias en un mundo polarizado enviando a m√°s de 40 millones de personas a la miseria de acuerdo a datos de la CEPAL. AL enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes a causa de la migraci√≥n. La desesperaci√≥n econ√≥mica, la violencia y los efectos del cambio clim√°tico. Un panorama adverso que jam√°s podr√° ser el mismo a de los a√Īos 80 cuando los Estados Unidos era la potencia dominante en la regi√≥n a la que se han sumado en el siglo XXI otros jugadores de igual peso y tama√Īo.

 

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