Siete días de enero: así llevó Trump a Estados Unidos e Irán al borde de la guerra
Por: The New York Times
Enero 2020
Fotografia: Getty Images

Por: Peter Baker, Ronen Bergman, David D. Kirkpatrick, Julian E. Barnes y

El avi√≥n iba demorado y el escuadr√≥n asesino empezaba a preocuparse. Los listados internacionales mostraban que el vuelo 6Q501 de Cham Wings Airlines, programado para despegar desde Damasco, Siria, a las 19:30 con destino a Bagdad, hab√≠a salido; pero en realidad, seg√ļn reportes de un informante en el aeropuerto, el avi√≥n segu√≠a estacionado y el pasajero marcado como objetivo a√ļn no llegaba.

Las horas pasaban y algunos de los involucrados en la operación se preguntaban si debían cancelarla. Pero entonces, justo antes de que la puerta del avión se cerrara, una caravana de autos se estacionó en la pista. De uno de los autos emergió el general Qasem Soleimani, el cerebro detrás la seguridad de Irán, y abordó el avión junto a dos guardaespaldas. El vuelo 6Q501 despegó, con tres horas de retraso, rumbo a la capital iraquí.

El avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Bagdad justo después de la medianoche, a las 00:36, y los primeros en desembarcar fueron Soleimani y su comitiva. Al final de la pasarela lo esperaba Abu Mahdi al-Muhandis, un funcionario iraquí a cargo de las milicias y cercano a Irán. El grupo ocupó dos autos, los cuales se enfilaron hacia la noche, seguidos muy de cerca por drones estadounidenses MQ-9 Reaper. A las 0:47, varios misiles impactaron los vehículos, envolviéndolos en llamas y dejando adentro diez cadáveres carbonizados.

La operaci√≥n que aniquil√≥ a Soleimani, comandante de la Fuerza Quds de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Isl√°mica de Ir√°n, puso a Estados Unidos al borde de una guerra con Ir√°n y sumi√≥ al mundo en siete d√≠as de turbulenta incertidumbre. La historia de esos siete d√≠as, y la planificaci√≥n secreta de los meses que le antecedieron, figura como el episodio m√°s peligroso hasta el momento en los tres a√Īos de la presidencia de Donald Trump.

La decisión del mandatario de escalar décadas de conflicto latente con Irán detonó un drama extraordinario en el ámbito mundial, la mayoría entre bastidores. En las capitales de Europa y Medio Oriente, líderes y diplomáticos hicieron todo lo posible para impedir una nueva guerra, mientras que en la Casa Blanca y el Pentágono, el presidente estadounidense y sus asesores ordenaron enviar más soldados a la región.

El líder de facto de Arabia Saudita se alarmó tanto que envió a su hermano a Washington para sostener una reunión clandestina con Trump. Los líderes europeos, indignados por no haber sido informados, se movilizaron rápidamente para evitar que Irán intensificara el conflicto. En tal caso, los estadounidenses ya habían desarrollado planes para atacar un barco de comando y control y realizar un ataque cibernético con el objetivo de incapacitar parcialmente el sector petrolero y de gas de Irán.

Sin embargo, Estados Unidos tambi√©n envi√≥ mensajes secretos a trav√©s de mediadores suizos, en los que exhortaba a Ir√°n a no responder con tal fuerza que Trump se sintiera obligado a ir a√ļn m√°s lejos. Luego de la respuesta de Ir√°n -diecis√©is misiles dirigidos a bases que alojaban soldados estadounidenses y que no causaron ning√ļn herido, en una demostraci√≥n relativamente inofensiva de fuerza- un mensaje lleg√≥ a trav√©s de los suizos: no habr√≠a m√°s represalias, por ahora. El mensaje, remitido a Washington a los cinco minutos de ser recibido, convenci√≥ al presidente de cesar la escalada.

Cuando la semana culminó sin la guerra que muchos temían, Trump se jactó de haber eliminado a un enemigo de Estados Unidos. Sin embargo, la contienda entre ambas naciones no ha terminado. Irán podría cobrar venganza de otras maneras. Los líderes de Irak podrían expulsar a las fuerzas estadounidenses de su país, por lo que, con su muerte, Soleimani conseguiría lo que intentó y nunca logró en vida. Y en la confusión, un avión ucraniano de pasajeros fue derribado por un misil iraní, lo que dejó a 176 personas muertas.

El incidente le ofreció un breve motivo de celebración a los aliados de Trump, además de distraer la atención del inminente juicio en el Senado estadounidense por el proceso de destitución al presidente. Sin embargo, Trump enfrenta cuestionamientos, incluso entre sus colegas republicanos, sobre las distintas justificaciones que tanto él como su equipo de seguridad nacional han ofrecido para el ataque. El secretario de Estado, Mike Pompeo, sostuvo inicialmente que había sido necesario anticiparse a un ataque "inminente", afirmación que el mandatario de Estados Unidos amplificó al decir que cuatro embajadas estadounidenses habían sido marcadas como objetivos.

Sin embargo, funcionarios del gobierno afirmaron que no sabían realmente cuándo o dónde podría ocurrir este ataque y un funcionario del Departamento de Estado dijo que era "un error" usar la palabra "inminente". Además, algunos comandantes del alto mando militar se sorprendieron de que Trump eligiera lo que ellos consideraban una opción radical con consecuencias imprevisibles.

Este recuento -sustentado en entrevistas con decenas de funcionarios del gobierno de Trump, oficiales militares, diplomáticos y analistas de inteligencia de Estados Unidos, así como de Europa y Medio Oriente- ofrece nuevos detalles sobre los que podrían ser los siete días más trascendentales de la presidencia de Trump.

La confrontaci√≥n quiz√° haya empezado por accidente. Durante a√Īos, Ir√°n ha promovido fuerzas asociadas en Irak, buscando competir con la influencia de las tropas estadounidenses que llegaron durante la invasi√≥n de 2003. A partir de finales del a√Īo pasado, las milicias apoyadas por Ir√°n comenzaron a lanzar misiles a las bases iraqu√≠es que alojaban a soldados estadounidenses, medida que caus√≥ tensi√≥n m√°s que provocar verdadero da√Īo.

As√≠ que cuando algunos cohetes impactaron la base militar K1 cerca de Kirkuc el 27 de diciembre y ocasionaron la muerte de Nawres Waleed Hamid, un contratista civil estadounidense, adem√°s de dejar muchos otros heridos, la √ļnica sorpresa fueron las bajas. Hezbol√°, el grupo paramilitar apoyado por Ir√°n responsabilizado por la agresi√≥n, hab√≠a realizado el mes anterior al menos otros cinco ataques con cohete a bases con estadounidenses sin resultados letales.

Los funcionarios de inteligencia de Estados Unidos que vigilaban las comunicaciones entre Hezbol√° y la Guardia de Soleimani descubrieron que los iran√≠es quer√≠an mantener la presi√≥n sobre los estadounidenses, pero no ten√≠an previsto escalar el conflicto de baja intensidad. Seg√ļn funcionarios estadounidenses, los misiles cayeron en un lugar y en un momento en el que el personal iraqu√≠ y estadounidense normalmente no estaba all√≠, por lo que la muerte de Hamid fue una cuesti√≥n de mala suerte.

Pero eso no les importó a Trump y su equipo. Había muerto un estadounidense, así que el presidente, que en junio canceló un ataque de represalia a diez minutos de suceder y que normalmente se ha abstenido de aplicar acciones militares en respuesta a las provocaciones de Irán, ahora debía tomar una decisión.

Sus asesores le dijeron que Ir√°n quiz√° hab√≠a malinterpretado su renuencia a usar la fuerza como una se√Īal de debilidad. Para restablecer el poder de disuasi√≥n, Trump deb√≠a autorizar una respuesta contundente. Dos d√≠as despu√©s, el presidente accedi√≥ a atacar cinco lugares en Irak y Siria, lo que caus√≥ la muerte de 25 miembros de Kataeb Hezbol√° y dej√≥ heridos a unos cincuenta m√°s.

Dos días después, el 31 de diciembre, manifestantes pro-Irán apoyados por muchos miembros de la misma milicia, respondieron con la irrupción en las instalaciones de la embajada estadounidense en Bagdad y provocaron incendios. Preocupados por la posibilidad de que se repitiera una situación como la toma de la embajada en Irán en 1979 o el ataque de 2012 en un puesto diplomático en Bengasi, Libia, Trump y su equipo ordenaron la movilización rápida de más de cien marines de Kuwait a Bagdad.

Los marines recibieron poca información sobre su misión o la situación en el terreno. Todo lo que sabían mientras cargaban sus armas con municiones era que se les había enviado a proteger la embajada con una orden clara: si los manifestantes ingresaban al complejo había que matarlos.

Algunos marines hicieron chistes sobre Rules of Engagement, la película en la que Samuel L. Jackson interpreta a un comandante cuya unidad dispara contra una muchedumbre de manifestantes en una embajada, lo que desencadena un incidente internacional y una corte marcial. Pero cuando los marines llegaron a Bagdad no tuvieron que abrir fuego. Usaron armas no letales como gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes y el asedio terminó sin derramar sangre.

Aun as√≠, Trump sigui√≥ mostr√°ndose inquieto y listo para autorizar una respuesta m√°s firme. El mismo 31 de diciembre, cuando apenas hab√≠an arrancado las protestas, empez√≥ a circular un documento secreto firmado por Robert O'Brien, asesor de seguridad nacional, en el cual enumera blancos potenciales, incluyendo una planta de energ√≠a iran√≠ y un barco de comando y control usado por la Guardia para dirigir peque√Īas naves que asedian buques petroleros en las aguas alrededor de Ir√°n. Durante meses, el barco hab√≠a sido una molestia permanente para los estadounidenses, en especial tras una serie de ataques encubiertos a buques petroleros.

El documento también presentaba una opción más provocadora: marcar funcionarios iraníes específicos como blancos de un ataque militar. De acuerdo con funcionarios que vieron el documento, uno de los blancos mencionados era Abdul Reza Shahlai, un comandante iraní en Yemen que ayudó a financiar grupos armados en la región.

Otro de los nombres en la lista era el del general Soleimani.

Soleimani no era para nada un nombre conocido en Estados Unidos, pero los funcionarios estadounidenses lo consideraban responsable de m√°s inestabilidad y muertes en Medio Oriente que casi cualquier otra persona.

En su calidad de líder de la Fuerza Quds, Soleimani era, de hecho, el segundo hombre más poderoso en Irán y estaba involucrado en la gestión de guerras "por poderes" en Irak, Siria, Líbano y Yemen, incluyendo una operación de bombas camineras y otros ataques que asesinaron a alrededor de 600 soldados estadounidenses durante el apogeo de la guerra de Irak.

A los 62 a√Īos, con un rostro delgado, cabello entrecano y barba recortada, Soleimani era conocido por viajar sin chaleco antibalas ni protecci√≥n personal y colaborar con algunas de las figuras m√°s despiadadas en la regi√≥n; compart√≠a almuerzos con los combatientes y les dec√≠a que cuidaran de sus madres, de acuerdo con un comandante de campo de Hezbol√° que lo conoci√≥ en Siria.

Despu√©s de d√©cadas de trabajar en las sombras, Soleimani hab√≠a emergido en a√Īos recientes, despu√©s de la Primavera √Ārabe y la guerra contra el Estado Isl√°mico, como la figura p√ļblica m√°s asociada con el objetivo de Ir√°n de lograr el dominio regional. Comenzaron a circular fotograf√≠as suyas en las que aparec√≠a en visitas al frente de combate en Irak y en Siria, durante una reuni√≥n en Teher√°n con el l√≠der supremo de Ir√°n y sentado con el l√≠der de Hezbol√°, Has√°n Nasrala, en L√≠bano. Cuando el presidente sirio, Bashar Al Asad, visit√≥ Teher√°n el a√Īo pasado, fue Soleimani quien le dio la bienvenida.

Para finales de 2019, Soleimani pod√≠a presumir numerosos logros iran√≠es: Al Asad, un aliado iran√≠ de mucho tiempo, hab√≠a asegurado su posici√≥n en el poder en Damasco, la capital siria, tras ganar una guerra civil sangrienta, librada en diversos frentes y durante varios a√Īos, y la Fuerza Quds ten√≠a una presencia permanente en la frontera de Israel. Adem√°s, el Estado Isl√°mico hab√≠a sido derrotado en Siria e Irak -en parte gracias a fuerzas terrestres que √©l hab√≠a supervisado-, un √°rea en la que √©l y Estados Unidos compart√≠an intereses.

Seg√ļn funcionarios, durante los √ļltimos dieciocho meses hab√≠an hablado de la posibilidad de atacar a Soleimani. Como supon√≠an que ser√≠a demasiado dif√≠cil atacarlo en Ir√°n, se consider√≥ la posibilidad de ir por √©l en una de sus visitas frecuentes a Siria o Irak. As√≠ que se cultiv√≥ a agentes en siete entidades distintas para que vigilaran sus movimientos: el ej√©rcito sirio, la fuerza Quds en Damasco, Hezbol√° en Damasco, los aeropuertos de Bagdad y Damasco y en Irak en el Kataeb Hezbol√° y en las Fuerzas de Movilizaci√≥n Popular.

Cuando la tensión con Irán alcanzó su punto más álgido en mayo, debido al ataque a cuatro buques cisterna petroleros, John Bolton, quien era entonces asesor de seguridad nacional del presidente Trump, solicitó a las fuerzas armadas y a las agencias de inteligencia que estudiaran nuevas opciones para desalentar la agresión de parte de Irán. Entre las opciones presentadas estaba matar a Soleimani y a otros líderes de la Guardia Revolucionaria. A partir ese momento, las labores para rastrear los viajes de Soleimani se volvieron más intensas.

Para septiembre, el Comando Central de Estados Unidos y el Comando Conjunto de Operaciones Especiales fueron incorporados al proceso de planear una posible operación. Se discutieron alternativas en Siria e Iraq. Siria parecía más complicado por dos motivos: porque el ejército estadounidense tenía ahí menos libertad de movimiento y porque Soleimani pasaba la mayor parte de su tiempo entre oficiales de Hezbolá y no se quería involucrarlos en la operación y arriesgar una nueva guerra con Israel.

Los agentes reclutados en Siria e Irak comenzaron a presentar informes sobre los movimientos de Soleimani, de acuerdo con un funcionario involucrado. La vigilancia revel√≥ que volaba en distintas aerol√≠neas y que a veces se le compraban billetes en m√°s de una compa√Ī√≠a para confundir a sus enemigos. Llegaba al avi√≥n en el √ļltimo momento posible y se sentaba en la primera fila de la clase de negocios de tal manera que pudiera bajar del avi√≥n antes que nadie.

Soleimani parti√≥ en su √ļltimo viaje el d√≠a de A√Īo Nuevo, vol√≥ a Damasco y despu√©s continu√≥ en auto a L√≠bano para reunirse con Nasrala, el l√≠der de Hezbol√°, antes de regresar a Damasco esa tarde. Nasrala afirm√≥ en un discurso posterior que durante esa reuni√≥n le hab√≠a advertido a Soleimani que los medios informativos de Estados Unidos se estaban enfocando en √©l y publicaban su fotograf√≠a.

"Esta fue la preparación mediática y política para su asesinato", dijo Nasrala.

No obstante, recuerda que Soleimani se rio, dijo que esperaba morir como un mártir y le pidió a Nasrala que rezara porque así fuera.

Ese mismo día, en los cuarteles de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en Langley, Virginia, la directora de esa agencia, Gina Haspel, trabajaba para cumplir con esa plegaria.

Haspel recibió información que indicaba que Soleimani se preparaba para trasladarse de Siria a Irak. Algunos funcionarios le dijeron que había inteligencia adicional de que trabajaba en un ataque a gran escala con la intención de sacar a las fuerzas estadounidenses de Medio Oriente.

No exist√≠a una sola pieza definitiva de inteligencia. M√°s bien, seg√ļn los funcionarios, los agentes de la CIA se refirieron al "efecto mosaico": fragmentos m√ļltiples de informaci√≥n que juntos indicaban que Soleimani estaba organizando fuerzas de poder en la regi√≥n, incluyendo en L√≠bano, Yemen e Irak, para atacar embajadas y bases estadounidenses. Varios funcionarios dijeron que no ten√≠an suficiente informaci√≥n concreta para describir la amenaza como "inminente", a pesar de la afirmaci√≥n de Pompeo, pero s√≠ que vieron un patr√≥n preocupante.

Aunque m√°s tarde Pompeo asegur√≥ que un ataque as√≠ pod√≠a matar a "cientos", otros funcionarios dijeron que no hab√≠a informaci√≥n espec√≠fica de inteligencia que sugiriera tal riesgo. A lo largo de los a√Īos la mayor√≠a de los complejos estadounidenses en la regi√≥n se han ido fortificando, lo que hace que tal cantidad de bajas sea poco probable. En ning√ļn momento de las √ļltimas dos d√©cadas, incluso durante el peor momento de la guerra en Irak, ha habido fuerzas hostiles capaces de lograr un ataque tan letal de manera simult√°nea contra un blanco estadounidense.

Sin embargo, Haspel estaba convencida de que había evidencia de que se aproximaba un ataque y defendió que las consecuencias de no atacar a Soleimani eran más peligrosas que esperar, de acuerdo con funcionarios. Mientras otros se preocupaban por las represalias, ella aseguró a sus colegas que la respuesta de Irán sería mesurada. De hecho, predijo que la respuesta más probable sería un ataque fallido de misiles de Irán en bases iraquís donde hubiera tropas estadounidenses.

Había poca oposición para asesinar a Soleimani entre los asesores sénior de Trump, pero algunos funcionarios del Pentágono estaban asombrados de que el presidente eligiera la que ellos consideraban la opción más extrema, y a algunos funcionarios de inteligencia les preocupaba que no se hubieran analizado a fondo las posibles ramificaciones a largo plazo, en particular si la acción en territorio iraquí motivaba a Irak a expulsar a las fuerzas de Estados Unidos.

"Todo esto me parece al azar", dijo Marc Polymeropoulos, un exmiembro de alto rango de la CIA que se retir√≥ el a√Īo pasado.

El gobierno de Trump ha dicho que Soleimani se dirigía a Bagdad para continuar con la coordinación de un plan de ataque, pero hay distintas teorías en torno al propósito de su viaje a Irak.

El general Soleimani hace mucho que ha sido un agente de poder en la política iraquí y dos políticos de ese país con vínculos en Irán dijeron que se dirigía a Bagdad para ayudar a destrabar el remplazo del primer ministro después del colapso del gobierno en noviembre, durante las protestas anti Irán.

Pero el primer ministro encargado, Adel Abdul Mahdi, a√ļn en funciones mientras se forma el nuevo gobierno, le dijo al parlamento despu√©s del ataque que Soleimani ten√≠a otro prop√≥sito: traer la respuesta iran√≠ a la oferta saud√≠ de reducir las tensiones. El conflicto entre Ir√°n y Arabia Saudita se hab√≠a estado calentando. Despu√©s de que las fuerzas iran√≠es fueron culpadas por el ataque a dos sitios petroleros saud√≠es en septiembre y la negativa de Trump de responder militarmente, los funcionarios saud√≠es tem√≠an estar vulnerables y hab√≠an abierto un canal alterno de comunicaci√≥n.

En su discurso ante el parlamento, Abdul Mahdi dijo que había planeado reunirse con el general Soleimani horas después de su llegada a Bagdad.

Un funcionario saud√≠ dijo que desconoc√≠a que Soleimani llevara alg√ļn mensaje y algunos analistas dudan de la versi√≥n de Abdul Mahdi. "Eso es risible", dijo Mohamed Alyahya, editor jefe de Al Arabiya English, un sitio de noticias en Arabia Saudita. "¬ŅDe pronto, un d√≠a antes de morir, este hombre es un extraordinario diplom√°tico?".

Otra teoría, propuesta por un funcionario de inteligencia involucrado en la operación, afirma que Soleimani visitaba Irak para hacer que su milicia chiita reprimiera por la fuerza las protestas contra Irán. Esperaba instaurar un nuevo gobierno hostil a Estados Unidos que incluso expulsara a las fuerzas estadounidenses del país.

Cualesquiera que haya sido su objetivo, Soleimani murió entre fierros retorcidos en el aeropuerto de Bagdad. En total, diez personas fueron asesinadas: Soleimani, al-Muhandis y sus asistentes. Al-Muhandis había ayudado a fundar Hezbolá, la milicia a la que se responsabiliza por el ataque con cohete del 27 de diciembre que mató al contratista estadounidense.

Pero otro comandante iraní escapó. La misma noche de la muerte de Soleimani, las fuerzas estadounidenses intentaron eliminar a Shahlai el comandante de la Fuerza Quds en Yemen que menciona el memorándum de O'Brien. Pero el ataque fracasó debido a un problema de inteligencia.

Irán se preparó para más. "Había un estado de movilización para aprestarse en caso de que este fuera el primer paso de un plan más amplio", dijo Mohamed Obeid, un activista libanés con lazos al "eje de resistencia" de Irán en la región. "Pudo haber habido otros pasos que estadounidenses o israelíes tomaran para ampliar el círculo de confrontación".

Trump planeaba jugar golf la ma√Īana del 4 de enero pero sus asesores concluyeron que eso mandar√≠a una se√Īal equivocada dado que la muerte del general Soleimani hab√≠a despertado descontento en todo Medio Oriente, lo que pod√≠a alentar un mayor conflicto con Ir√°n.

Inicialmente el presidente estadounidense se mostr√≥ optimista y con la expectativa de que se aplaudiera la operaci√≥n, como hab√≠a sucedido con la incursi√≥n de octubre que mat√≥ a Abu Bakr al-Baghdadi, l√≠der del Estado Isl√°mico. De hecho, en su primera declaraci√≥n a la prensa sobre la misi√≥n el viernes, Trump empez√≥ describiendo a Soleimani como el "terrorista n√ļmero uno en el mundo", de manera muy similar al modo en que hab√≠a iniciado sus declaraciones sobre al-Baghdadi meses antes.

Pero al ver la televisión durante el fin de semana, el presidente estadounidense se molestó de que sus críticos lo acusaran de elevar el conflicto de manera temeraria. Buscó la validación de los invitados en sus clubes de Florida, relatando detalles de las protestas de la embajada de Bagdad y escuchando elogios a su decisión. Les dijo a algunos asociados que quería preservar el apoyo de los republicanos de línea dura (usualmente llamados "halcones") en el Senado en el próximo juicio político y nombró al senador Tom Cotton de Arkansas como ejemplo, a pesar de que no habían hablado sobre Irán desde antes de Navidad.

Aunque Trump hab√≠a alertado del ataque a otro pol√≠tico de l√≠nea dura, el senador Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur, quien estaba de visita en Florida, su gobierno no advirti√≥ por adelantado a sus aliados europeos o socios del golfo P√©rsico. El √ļnico l√≠der extranjero que parec√≠a haber sabido lo que iba a suceder fue el primer ministro de Israel, Benjam√≠n Netanyahu, quien hab√≠a hablado con Pompeo antes del ataque y luego hizo una declaraci√≥n cr√≠ptica en p√ļblico horas antes de que ocurriera.

"Sabemos que nuestra región es tormentosa; suceden cosas muy dramáticas ", dijo Netanyahu a los periodistas en la pista a Tel Aviv antes de partir para Atenas. Luego ofreció apoyo a Estados Unidos "y a su pleno derecho a defenderse a sí mismo y a sus ciudadanos".

Más tarde, los líderes israelíes estuvieron complacidos con la muerte del general Soleimani, uno de sus enemigos más mortales, pero permanecieron en silencio para no provocar represalias, incluso cuando se revisaron los suministros de refugio y se cerró brevemente una estación de esquí cerca de la frontera siria.

Sin embargo, algunos pensaron que si Hezbolá atacara a Israel en nombre de Irán, sería mejor que esa batalla sucediera en el momento. "Este campo cree que habrá un choque de todos modos y que el mejor momento es antes de las elecciones estadounidenses, y que Israel puede perder a este presidente en la Casa Blanca", dijo Ofer Zalzberg, analista del International Crisis Group.

En Riad, el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, estaba inquieto. A pesar de su enfoque agresivo hacia Irán, recientemente ha estado aceptando los ofrecimientos de mediación de paquistaníes, omaníes, iraquíes y otros. Inmediatamente envió a su hermano menor, el príncipe Khalid bin Salmán, viceministro de Defensa, en una misión de emergencia a la Casa Blanca.

El príncipe Khalid quedó complacido con lo que le haya dicho Trump y le dijo después a los diplomáticos que la familia real estaba complacida porque el presidente le había dado un golpe grande a Irán y aliviada de que no parecía inclinado a escalar más el conflicto.

Pero otros no estaban tan seguros. Trump lanz√≥ amenazas belicosas de destruir a Ir√°n si ejerc√≠an represalias, incluidos sus tesoros culturales -en violaci√≥n a la ley internacional-, lo que hizo estallar la indignaci√≥n mundial y oblig√≥ a su propio secretario de Defensa a desmentir de manera p√ļblica la amenaza, pues dijo que ser√≠a un crimen de guerra.

Trump, en gran medida, estaba solo en el escenario global. Ninguna potencia europea importante expres√≥ su apoyo al ataque con dron, a pesar de que los l√≠deres estuvieron de acuerdo en que Soleimani ten√≠a las manos manchadas de sangre. Como lo dijo Le Monde, el diario franc√©s, la desavenencia era se√Īal de "una nueva etapa en el divorcio transatl√°ntico en torno a Medio Oriente".

El retiro de Trump del acuerdo nuclear de 2015 con Irán ha sido un importante punto de controversia. Los líderes europeos resintieron de manera profunda la retirada unilateral, al considerarla como un error grave que disparó un ciclo de sanciones y recriminaciones que llevaron a esta confrontación de siete días y ahora al reinicio del programa nuclear iraní.

Cuando Pompeo llamó por teléfono a sus homólogos europeos después de la huelga, expresaron preocupación. En una llamada de 15 minutos, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Heiko Maas, dijo que el asesinato no había hecho más fácil la estabilización de la región. Pompeo respondió que la situación ahora era más estable.

Tanto los franceses como los japoneses se ofrecieron a servir como mediadores, pero eso solo molestó a Trump, a quien no le gustan los intermediarios. Así que los europeos se centraron en evitar que Teherán reaccionara de forma exagerada.

Un alto diplom√°tico alem√°n envi√≥ un mensaje de texto a su hom√≥logo iran√≠ pidiendo calma. Recibi√≥ un mensaje escueto, aunque cort√©s. En una serie de llamadas telef√≥nicas, los funcionarios europeos intentaron dar a los iran√≠es la sensaci√≥n de que no eran ellos contra el resto del mundo, sino que, de hecho, hab√≠a un p√ļblico global m√°s all√° de Estados Unidos, seg√ļn un diplom√°tico europeo.

El presidente francés, Emmanuel Macron, tuvo un papel activo y se comunicó con ambos bandos. "La especificidad de Macron es que no aprueba, pero tampoco condena", dijo Michel Duclos, exembajador de Francia en Siria.

Macron habl√≥ con Trump el domingo 5 de enero y enfatiz√≥ la necesidad de aliviar la tensi√≥n. Trump sugiri√≥ que todav√≠a estaba abierto a la diplomacia. Todo lo que los iran√≠es ten√≠an que hacer era acudir a √©l y pod√≠an llegar a un acuerdo, dijo Trump, seg√ļn un alto funcionario franc√©s.

Dos días después, Macron habló con el presidente Rouhani de Irán y le recordó que había "perdido la oportunidad en septiembre" de hablar directamente con Trump en una llamada telefónica que Macron intentó organizar en el marco de la asamblea anual de las Naciones Unidas.

La canciller alemana, Angela Merkel, también habló con Trump y expresó su preocupación por la estabilidad de Irak si las tropas aliadas se retiraban. Si Estados Unidos se quedaba, dijo, Alemania también lo haría. Trump bromeó diciendo que Alemania era bienvenida para liderar la fuerza internacional y remplazar a los estadounidenses. Merkel se rio.

El país europeo más importante en estos siete días resultó ser Suiza, que ha fungido como intermediario entre Estados Unidos e Irán desde que rompieron relaciones diplomáticas en 1980.

Horas después del ataque, Markus Leitner, el embajador suizo en Teherán, se dirigió al Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, de acuerdo con un analista suizo. Los estadounidenses habían enviado una carta a los iraníes a través de los suizos para advertirles contra cualquier represalia por el ataque con el dron que pudiera incitar una mayor acción militar de parte de Trump.

Los estadounidenses "dijeron: 'Si desean vengarse, cobren venganza en proporción a lo que hicimos", dijo a la televisión estatal iraní Ali Fadavi, vicecomandante de la Guardia Revolucionaria.

Lo que no sabían los iraníes es que Trump había acordado atacar los otros sitios originalmente considerados -la instalación de gas y petróleo y la embarcación de comando y control- como parte de cualquier represalia que pudiera ser necesaria si Irán respondía al ataque con dron.

El 7 de enero, el Centro de Misiles Especiales y Astron√°utica de Defensa, parte de la Agencia de Seguridad Nacional, obtuvo m√ļltiples fragmentos de informaci√≥n, incluyendo im√°genes a√©reas y comunicaci√≥n interceptada, para concluir que un ataque con misil iran√≠ en bases iraqu√≠es era inminente, dijeron funcionarios. El centro envi√≥ la alerta a la Casa Blanca.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, y O'Brien se dirigieron de inmediato a la Sala de Situaciones de Emergencia en el sótano, posteriormente se les unieron el presidente y Pompeo. En el Pentágono, el secretario de Defensa, Mark Esper, y todos los integrantes del Estado Mayor Conjunto, encabezado por su presidente, el general Mark Milley, se reunieron en una sala de conferencias en el tercer piso y analizaron cómo mover tropas y familias en la región a ubicaciones más seguras.

Poco despu√©s de las 17:30, una voz casi rob√≥tica se escuch√≥ en el altavoz de la Sala de Situaciones de Emergencia. "Se√Īor, tenemos √≥rdenes de un lanzamiento a las 22:30, tiempo Zulu, desde el oeste de Ir√°n en direcci√≥n a Irak, Siria y Jordania". Los reportes comenzaron a llegar m√°s r√°pido. Los misiles fueron escalonados, pero la mayor√≠a impactaron hacia la base a√©rea Al Asad en Irak, hogar de dos mil efectivos del ej√©rcito de Estados Unidos.

El bombardeo terminó después de una hora, pero los comandantes de la base ordenaron a los soldados que permanecieran bajo resguardo por si se lanzaban más misiles. Cerca de las 7:30, alrededor de una hora después de que los ataques concluyeron, Esper y Milley se dirigieron a la Casa Blanca para reunirse con Trump.

Los misiles da√Īaron un helic√≥ptero, algunas carpas y otras estructuras, pero, gracias a la alerta anticipada, no causaron bajas. Adem√°s, otro mensaje lleg√≥ mediante los suizos: Eso era todo. Esa era la venganza de Ir√°n.

Los estadounidenses estaban sorprendidos por la velocidad de la comunicación, que se entregó a Trump y Pompeo cinco minutos después de que los suizos la recibieron de Irán.

Esper, un veterano de la guerra del Golfo de 1991, aconsejó cautela: "Vamos a quedarnos en calma", dijo. "La pelota está en nuestra cancha. No hay prisa por hacer algo. Vamos a dormir".

Para cuando Trump se retiró a la residencia en la noche, dicen los asesores, estaba aliviado de que no hubiera bajas y entusiasmado de apartarse del camino hacia un conflicto mayor. Publicó un tuit: "¡Todo está bien!".

A la ma√Īana siguiente, Trump dirigi√≥ un mensaje a la naci√≥n desde la Casa Blanca, y aunque critic√≥ duramente la "campa√Īa de terror" de Ir√°n, aclar√≥ que no habr√≠a m√°s represalias de parte de Estados Unidos.

"Irán parece cesar operaciones", dijo, y agregó que estaba "listo para aceptar la paz con todo aquel que la busque".

Tras la crisis inmediata, Trump envió a altos funcionarios a informar al congreso, pero las sesiones a puerta cerrada, en una instalación segura donde los legisladores tuvieron que entregar sus teléfonos, hicieron poco para calmar las preocupaciones sobre la justificación del ataque con aviones no tripulados.

En la sesión informativa de la Cámara, Pompeo ofreció una breve introducción seguida de presentaciones de Haspel, Esper, el general Milley y Joseph Maguire, el director interino de inteligencia nacional. Los tres ofrecieron afirmaciones vagas pero enfáticas de que contaban con inteligencia que indicaban una amenaza inminente por parte del general Suleimani. El general Milley dijo que la evidencia no podía ser más clara y que era la "mejor inteligencia" que había visto durante su carrera. Pero se negaron a describirla en detalle.

Un legislador dijo que la información no era más secreta de lo que se podía encontrar en Wikipedia. En un momento, el general Milley dijo que la inteligencia mostró que el general Soleimani había discutido posibles ataques terroristas en tres fechas específicas a fines de diciembre o principios de enero.

"¬ŅCu√°les eran las amenazas?", gritaron varios de los legisladores en la audiencia, pero el general Milley no las quiso mencionar.

Otro legislador se√Īal√≥ que las tres fechas citadas por el general Milley fueron todas antes del ataque al general Soleimani y que en ese momento no hubo ataques.

"Lo que realmente se vio fue una sensación de desdén y desprecio hacia el poder legislativo", dijo el congresista demócrata Gerald E. Connolly de Virginia. "Ni siquiera simularon estar comprometidos con el intercambio de información y la consulta".

El senador republicano Mike Lee, de Utah, calific√≥ la sesi√≥n para senadores como "probablemente la peor reuni√≥n informativa" en sus nueve a√Īos en el cargo. "Nunca llegamos a los detalles", dijo. "Cada vez que nos acercamos, dec√≠an: 'Bueno, no podemos hablar de eso aqu√≠ porque es sensible'".

Si fue demasiado sensible para el congreso, no fue demasiado sensible para Laura Ingraham, la presentadora de Fox News. En una entrevista transmitida el viernes, Trump le dijo que la amenaza había sido para cuatro embajadas estadounidenses, incluso cuando otros funcionarios dijeron en privado que no tenían pruebas concretas de los objetivos del general Soleimani.

Después de siete días de amenazas y nuevos despliegues de fuerzas armadas, la marcha inmediata a la guerra había terminado. Sin embargo, dentro de la clase dominante en cuestiones de seguridad, pocos consideran la crisis como concluida. En los próximos meses, esperan que Irán se reagrupe y encuentre maneras de contestar el ataque.

"Soleimani inspir√≥ a las masas. Fue un icono nacional. Simboliz√≥ la lucha", dijo Al√≠ Alfoneh, un profesor s√©nior en el Instituto de Estados del Golfo √Ārabe en Washington que estudia a Ir√°n. "Pero tambi√©n era una parte muy peque√Īa de una organizaci√≥n muy grande".

"Sí, está acéfala", agregó, "pero la organización no fue destruida".

 

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