Sumergido en ensayos clínicos, Brasil podría tener problemas para producir vacuna COVID-19
Por: Reuters
Agosto 2020
Fotografia: France Presse /Getty Images

 

Las autoridades de Brasil afirman que pueden empezar a producir vacunas contra el COVID-19 desarrolladas por investigadores brit√°nicos y chinos dentro de un a√Īo, sin embargo, expertos dicen que el pa√≠s necesitar√≠a el doble de ese tiempo, lo que lo dejar√≠a dependiendo de importaciones para frenar la crisis.

Si las grandes instituciones médicas de Brasil -carentes de fondos- no logran cumplir con sus metas ambiciosas, esto marcará un nuevo fracaso en el manejo de la epidemia por parte del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro. El país también podría quedar vulnerable al frenesí mundial por acceder a las dosis de inmunización.

Algunos de los candidatos más avanzados en la vacuna contra el COVID-19 -AstraZeneca Plc en asociación con la Universidad de Oxford y la farmacéutica china Sinovac Biotech Ltd- llevan adelante masivos ensayos clínicos en Brasil, que tiene más de 2,7 millones de casos reportados y casi 95.000 muertes por coronavirus.

Los investigadores pueden obtener resultados más rápido probando las vacunas donde existe una activa propagación del virus.

Como parte de los acuerdos con las autoridades brasile√Īas, AstraZeneca y Sinovac han prometido al Gobierno federal y al estado de Sao Paulo, respectivamente, decenas de millones de dosis de sus potenciales vacunas.

También se comprometieron a transferir tecnología para que Brasil eventualmente pueda producirlas en los principales institutos biomédicos de la nación: Fiocruz en Río de Janeiro y Butantan en Sao Paulo.

Los institutos dicen que la producción de las nuevas vacunas comenzará a mediados del 2021. El Gobierno federal ha expresado que invertirá 1.900 millones de reales (355 millones de dólares) en procesar y elaborar la fórmula de AstraZeneca.

Pero tres expertos dijeron a Reuters que el dinero por s√≠ solo no ser√° suficiente, argumentando que Brasil podr√≠a tardar entre dos y 10 a√Īos en producir vacunas para el COVID-19 debido a la dificultad de transferir tecnolog√≠a y a a√Īos de reducida inversi√≥n en las dos principales instalaciones de producci√≥n.

"Es imposible", dijo José Gomes Temporão, exministro de Salud de Brasil, sobre el objetivo de mediados del 2021. "Esto lleva mucho tiempo. Tal vez puedan acelerar un poco la manufactura, pero no tanto", explicó.

Un exdirector del regulador federal de salud, Anvisa, que pidió no ser identificado para evitar conflictos profesionales, también dudaba de que Brasil pudiera ser autosuficiente a tiempo en la producción de vacunas.

"Un proceso de transferencia de tecnolog√≠a dura de cinco a 10 a√Īos, en promedio. Cuando Brasil tenga la tecnolog√≠a completa, probablemente ya no ser√° necesaria una vacuna para el COVID-19", dijo el exjefe de Anvisa, y agreg√≥ que es probable que la naci√≥n sudamericana tenga que comprar vacunas en lugar de producirlas por su cuenta en el mediano plazo.

El Ministerio de Salud de Brasil sostiene que esas conclusiones son prematuras y todo dependerá de los resultados de los ensayos clínicos. Pero las autoridades han admitido que el calendario previsto podría ser difícil de concretar.

"Aunque parezca remoto, existe la posibilidad de un retraso en el desarrollo de la vacuna", dijo el lunes Elcio Franco, la segunda mayor autoridad en salud p√ļblica de Brasil, a periodistas. El Gobierno del estado de Sao Paulo, los centros Fiocruz y Butantan, AstraZeneca y Sinovac no respondieron a las solicitudes de comentarios. UN JUEGO ARRIESGADO Los gobiernos estatales y federal de Brasil est√°n discutiendo la posibilidad de admitir ensayos adicionales de vacunas contra el coronavirus en etapas finales con la estadounidense Pfizer Inc, el grupo chino Sinopharm y diplom√°ticos rusos.

A√ļn as√≠, el pa√≠s apost√≥ precozmente por los primeros candidatos a vacunas con las pruebas cl√≠nicas iniciales de AstraZeneca y Sinovac.

El acuerdo con Sinovac obliga al Instituto Butantan a invertir 85 millones de reales (16 millones dólares) para realizar las pruebas de la vacuna china. A cambio, el Gobierno de Sao Paulo, que administra el centro de investigación, recibiría suficientes dosis para inmunizar a 60 millones de personas.

El principio de acuerdo del Gobierno federal con AstraZeneca le obliga a comprar 30 millones de dosis de su vacuna -a√ļn no probada- a un costo de 97 millones de d√≥lares, incluso si falla en los ensayos principales. El acuerdo da prioridad a Brasil para comprar 70 millones de dosis m√°s si la vacuna funciona.

Como parte de ese pacto, Brasil se comprometió a invertir 1.900 millones de reales en producir la vacuna. Aproximadamente 1.300 millones se destinarán a la transferencia de tecnología y 95 millones de reales serán desembolsados para renovar las instalaciones de Fiocruz. El resto se gastará en el procesamiento de la vacuna.

El exjefe de Anvisa cuestionó la gran jugada de Brasil.

"Realmente creo que estos acuerdos son demasiado riesgosos con respecto a la inversi√≥n", dijo la fuente. "¬ŅQu√© suceder√° si la Fase III (de las pruebas) muestra que estas vacunas no son efectivas?", pregunt√≥.

(1 dólar = 5,35 reales)

 


Reporte de Lisandra Paraguassu en Brasilia, Pedro Fonseca en R√≠o de Janeiro y Eduardo Simoes en Sao Paulo. Editado en espa√Īol por Marion Giraldo

 

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