La deforestaci√≥n en la Amazonia se dispara y alcanza el r√©cord en 12 a√Īos
Por: El País
Diciembre 2020
Fotografia: Ricardo Moraes/Reuters

Malas noticias para el planeta. La deforestaci√≥n de la Amazonia -la cifra anual por la que el resto del mundo mide el desempe√Īo medioambiental de Brasil- se ha disparado en el √ļltimo a√Īo hasta alcanzar el nivel m√°s alto de los √ļltimos 12 a√Īos. La mayor selva tropical del mundo, clave para frenar el cambio clim√°tico, perdi√≥ 11.088 kil√≥metros cuadrados de √°rboles, seg√ļn el balance anual difundido este lunes por las autoridades. Este aumento del 9,5% respecto al a√Īo anterior pone en evidencia los graves efectos de la pol√≠tica del presidente, Jair Bolsonaro, de debilitar las inspecciones medioambientales, alentar la impunidad para los invasores de tierras y despreciar a los ind√≠genas que quieren preservar sus tierras.

La Amazonia es tan inmensa que Greenpeace ha hecho unas cuentas para que sea m√°s f√°cil entender el calibre de la p√©rdida. Son 626 millones de √°rboles talados. Es como si cada minuto del √ļltimo a√Īo la Amazonia hubiera perdido el equivalente a tres campos de f√ļtbol, hasta sumar cerca de 1,58 millones de estadios. La ONG sostiene en una nota que "el desmantelamiento de los √≥rganos y las pol√≠ticas medioambientales nos ha llevado a una tasa casi tres veces mayor que la meta de reducci√≥n de la deforestaci√≥n para el a√Īo 2020 establecida por ley".

Dos miembros del Gobierno -ambos militares del ala más pragmática, menos ideológica, del Gabinete- han participado de la presentación de los datos. En cambio, el ministro de Medio Ambiente, no estaba junto a ellos. "No estamos aquí para celebrar nada de esto, porque esto no es para celebrar", ha declarado el vicepresidente, el general Hamilton Mourão. A su lado, el titular de Ciencia, Marcos Pontes, el primer astronauta de Brasil. El vicepresidente ha animado a los inspectores, a menudo vapuleados por Bolsonaro, a seguir haciendo su trabajo guiados por la ciencia, la tecnología y la ley.

El responsable del Observatorio del Clima, Marcio Astrini, sostuvo el lunes en el principal informativo nocturno de Brasil que el "preocupante" aumento de la deforestaci√≥n es "resultado de un proyecto que est√° siendo implementado por el Gobierno". Y enumer√≥ algunas de esas acciones: "Por ejemplo paraliz√≥ el cobro de multas, debilit√≥ el Ibama (Instituto Brasile√Īo de Medio Ambiente), ech√≥ fiscales que combat√≠an los delitos ambientales, redujo las operaciones sobre el terreno, el presupuesto... El Fondo Amazonia (con dinero noruego y alem√°n) est√° congelado, existen una serie de medidas de incentivo al grilagem (usurpaci√≥n) de tierras, a la extracci√≥n ilegal de madera...".

La cifra conocida este lunes es resultado de las mediciones que realiza mediante sat√©lites el Instituto de Investigaciones Espaciales (INPE). Es un balance anual que abarca la superficie de √°rboles destruida entre agosto de 2019 y julio de 2020. Siempre tardan varios meses en ser p√ļblicas. Y suponen un balance preliminar que solo se consolida con los datos definitivos en el primer semestre del a√Īo.

El Gobierno de Bolsonaro es perfectamente consciente de que la política medioambiental es crítica en sus relaciones exteriores, tanto con la Unión Europea como los será con Estados Unidos cuando Joe Biden asuma la presidencia en enero. La ecología tiene un enorme peso en el proceso de ratificación del acuerdo comercial UE-Mercosur.

El despliegue de miles de soldados brasile√Īos en las zonas m√°s sensibles y la creaci√≥n del Consejo de la Amazonia para coordinar a todos los organismos implicados en el cuidado del medioambiente y la lucha contra los incendios no ha revertido el aumento de la deforestaci√≥n que comenz√≥ antes de que Bolsonaro llegara al poder, pero que se ha acelerado en estos dos a√Īos.

La destrucci√≥n de la Amazonia super√≥ en 2004 los 27.000 kil√≥metros cuadrados (casi el triple que ahora). Fue el primer a√Īo de Lula da Silva como presidente. A partir de entonces la destrucci√≥n anual de √°rboles fue disminuyendo hasta alcanzar en 2012 los 4.570 kil√≥metros cuadrados (el m√≠nimo desde que hay mediciones). Y a partir de ah√≠, con Dilma Rousseff en el poder, comenz√≥ de nuevo el aumento hasta alcanzar la cifra actual.

La organización ecologista WWF destaca en un comunicado que la deforestación registrada desde que Bolsonaro gobierna indica la desconexión del Gobierno de los desafíos y oportunidades (también económicas) que supone la Amazonia.

El INPE tiene otro sistema, que contabiliza alertas cada mes y sirve para movilizar a los inspectores ambientales o la polic√≠a, que ya hab√≠a indicado que la deforestaci√≥n segu√≠a en aumento. Greenpeace critica que pese a eso "la respuesta del Gobierno federal al aumento de la deforestaci√≥n ha sido maquillar la realidad, militarizar cada vez m√°s la protecci√≥n ambiental y trabajar para frenar las acciones de la sociedad civil, da√Īando nuestra democracia", seg√ļn una portavoz.

 

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