BBC: El estremecedor relato de un traficante de personas sobre cómo funciona su negocio ilegal
Por: BBC Mundo
Noviembre 2020
Fotografia: Getty Images

Antes de subirse al bote en el que realizaría ese cruce clandestino, Shafiulla llamó a sus familiares en Afganistán para decirles que estaba en camino hacia Europa y que se encontraba bien.

Esa fue la √ļltima vez que supieron de √©l.

La embarcación que los traficantes habían escogido para llevar este cargamento humano -de al menos 32 afganos, siete paquistaníes y un iraní- se hundió en el lago Van, en Turquía, el pasado junio.

Y todavía no se han encontrado sus restos.


Las autoridades turcas le dijeron a la BBC que algunos de los cuerpos podrían estar a unos 100 metros de profundidad, lo que haría bastante difícil recuperarlos.

Al menos cuatro de los hombres que iban en la embarcación -incluyendo a Shafiullah- fueron enviados por un contrabandista en particular, quien accedió a hablar con la BBC bajo condición de anonimato.

Elham Noor (nombre ficticio) habló sobre cómo lleva sus negocios ilegales y cómo se siente cuando sus clientes mueren durante los peligrosos viajes que él organiza.

Riesgo y culpa

La BBC le preguntó a Noor si se sentía culpable por la gente que se había ahogado o si era responsable por sus muertes.

"Duele cuando sus familiares me preguntan qu√© pas√≥. Dos de los cuerpos del barco fueron recuperados, mientras que otros dos permanecen desaparecidos", se√Īal√≥ el contrabandista.

"Ellos eran bastante j√≥venes y estaban en la b√ļsqueda de un mejor futuro, que es el derecho que tiene cualquier persona", agreg√≥.

Pero, aunque expresó su pesar por las muertes, no admitió ninguna responsabilidad sobre lo ocurrido.

"Me disculpé varias veces con las familias. He estado en contacto con ellas de forma regular. Pero las familias saben que yo no quería que pasara esto", dijo.

"Les dije claramente desde el principio, cualquier cosa puede pasar en el camino. Pueden ser arrestados y deportados por la polic√≠a. Secuestrados por milicianos, muertos en accidentes. Las familias hab√≠an aceptado esto", a√Īadi√≥.

"Dios será quien decida si me perdona o no", concluyó.

Crimen organizado

Noor es uno de los muchos contrabandistas de personas que opera de manera abierta y libre en la capital de Afganist√°n, Kabul.

√Čl promociona sus servicios con cifras que se√Īalan una alta tasa de √©xito en su traslado de personas a Italia, Francia y Reino Unido, debido a sus buenas conexiones con otros criminales.

"El tráfico humano no es un negocio individual sino una gran cadena. Tenemos contactos entre contrabandistas. Por ejemplo, yo no voy con los migrantes. Todo se arregla por teléfono", anotó.

Y nunca le faltan clientes. Especialmente con cientos de personas desesperadas por dejar Afganist√°n

Naciones Unidas informó que 2,7 millones de afganos viven fuera del país como refugiados.

A nivel mundial, esos n√ļmeros solo los superan Siria y Venezuela.

Noor no necesita publicidad. Sus clientes lo llaman y hace bien en solo confiar en el "voz a voz". Muchos jóvenes afganos buscan a un contrabandista que ya haya enviado a gente fuera de la región y Noor ha estado en este negocio por mucho tiempo.

Pero solo una peque√Īa parte de quienes tratan de llegar a Europa lo logran en su primer intento, muchos incluso desaparecen para siempre.

"Quiero ver su cuerpo"

"Sabíamos que el viaje era peligroso. Pero no sabíamos que iba a pasar esto", le dijo a la BBC Sher Afzal, el tío de Shafiullah.

Est√° de luto, pero con un dolor extra√Īo y vac√≠o al que le faltan certezas: Shafiullah es uno de los que figuran como desaparecidos despu√©s de la tragedia en el lago Van.

"Queremos ver su cuerpo. No esperamos que est√© vivo", se√Īala Afzal.

La familia quiere enterrarlo. En Kabul ya se hicieron las dos ceremonias f√ļnebres para los cuerpos que fueron recuperados.

Incluso el padre del contrabandista visit√≥ a los familiares, en compa√Ī√≠a de unos ancianos, para presentar sus condolencias.

El viaje de Shafiullah tenía como objetivo encontrar una mejor vida en Europa occidental. Veía que no había futuro para él en la ciudad de Jalalabad, en el este de Afganistán, y contactó a Noor para que lo llevara a Italia.

Le pagó al contrabandista US$1.000 como cuota inicial, mientras se iba juntando con otros migrantes y se movía de un lugar a otro en carro, camiones y a veces a pie.

Shafiullah cruzó Irán y llegó a Turquía. Eso fue lo más lejos que llegó. La llamada, aquella llamada final a orillas del lago Van, fue el 26 de junio.

Noor dijo que le había devuelto la plata a la familia de Shafiullah -dato que fue confirmado por la BBC- y a los otros cuyos viajes se habían interrumpido.

Negocios lucrativos

Esta tragedia le ha aumentado los recelos sobre este negocio. √Čl reconoce que es ilegal y que siempre hay un costo humano cuando las cosas van mal.

Sin embargo, no le resulta f√°cil dejar este negocio atr√°s despu√©s de haber vivido de esta profesi√≥n tan lucrativa durante tantos a√Īos.

"Cobramos US$1.000 desde Afganistán hasta Turquía. Desde Turquía hasta Serbia es US$4.000. Desde allí hasta Italia es US$3.500. Son algo así como US$8.500 por el viaje completo", dijo.

Esto es mucho dinero en un lugar donde el ingreso per c√°pita solo llega a US$500.

Noor gana entre US$3.000 y US$3.500 por cada migrante que llega a Italia.

Y todo lo que tiene que hacer un contrabandista es levantar el tel√©fono, arreglar una transferencia de dinero y sobornar a algunos miembros de las autoridades afganas, seg√ļn se√Īala.

√Čl nunca se re√ļne con sus clientes en persona, a menos que se trate de un amigo o un familiar.

Noor conf√≠a en su reputaci√≥n para atraer a sus clientes y desconf√≠a de hablar con extra√Īos.

Es una vida cómoda (lo que no es fácil de lograr en Afganistán) y las trampas de la riqueza son obvias: los carros, la ropa. Las casas.

La BBC tuvo conocimiento de otro contrabandista que abandon√≥ el negocio, pero regres√≥ a √©l un a√Īo m√°s tarde.

Casas seguras

El hombre admiti√≥ que los migrantes se enfrentan a un viaje peligroso e ilegal, en el que viajan sin documentos. Y a√Īadi√≥ que se mantienen escondidos de d√≠a y ganan terreno durante la noche.

Y a√Īade que sus redes de tr√°fico utilizan casas seguras a lo largo del camino, en ciudades como Teher√°n, Van (Turqu√≠a) y Estambul.

A las personas que viajan se les avisa que no lleven ning√ļn elemento valioso, como joyas o relojes, que puedan atraer a los ladrones.

Usualmente, Noor aconseja a los migrantes no llevar m√°s de US$100 en efectivo.

"No me responsabilizo si los agarra la policía, pero si son secuestrados por milicianos o grupos armados entonces se paga un rescate por ellos", explicó Noor.

Dependiendo de la intensidad de las patrullas policiales, el viaje hasta Turquía puede durar semanas o meses.

Este país es donde confluye la mayoría de los afganos que quieren llegar a Europa.

Huyendo de los talibanes

Un migrante que logró pasar por Estambul en su camino hacia Occidente fue Harta Sah, un exsoldado del ejército afgano.

Despu√©s de que el poblado donde viv√≠a qued√≥ bajo control de los talibanes, este joven de 25 a√Īos temi√≥ represalias en contra de su familia y decidi√≥ desertar del ej√©rcito e irse del pa√≠s.

Comenz√≥ el camino en la ciudad de Nangarhar, en el este de Afganist√°n, a principio de este a√Īo. Y le cont√≥ a la BBC su dif√≠cil camino, que tiene como destino Italia.

Aunque él no fue enviado por Noor, tiene mucho para decir sobre los contrabandistas.

"Después de llegar a la frontera (entre Turquía e Irán), nos llevó casi un mes llegar a Estambul. Me quedé ahí por un par de meses, trabajando en hoteles para conseguir algo de dinero para pagarle a los contrabandistas", contó Shah.

La ruta del Mediterráneo Oriental, que involucra cruzar el mar entre Turquía y Grecia, es muy popular entre los afganos.

La Agencia Europea de Fronteras estima que cerca de 14.000 personas cruzaron hacia Europa a trav√©s de esta ruta en los primeros ocho meses del a√Īo.

Y de ellos, una cuarta parte serían afganos.

Seg√ļn el relato de Shah, fue dif√≠cil ir desde Grecia hasta Bosnia -fue deportado muchas veces antes de finalmente lograrlo- y sus empe√Īos en moverse m√°s all√° de Bosnia fueron repetidamente fallidos.

"Es horrible. En el √ļltimo intento qued√© herido de gravedad. La polic√≠a me golpe√≥. Nos arrebataron nuestros sueters y zapatos y nos obligaron a regresar en medio de la noche. Es muy dif√≠cil el paso", record√≥.

"No pueden ayudar"

Shah no est√° seguro de si va a llegar a Italia, pero no est√° de humor para llamar a los contrabandistas en Afganist√°n para que le ayuden.

Dice que ellos desaparecieron ante la primera se√Īal de problemas y todos los que iban en este viaje se arrepintieron de haber confiado en ellos.

"Hay una posibilidad de que mueras o seas secuestrado en cada etapa del viaje y nadie te puede ayudar", relató Shah.

"Los contrabandistas no tienen manera de conseguir ayuda, porque le tienen miedo a la polic√≠a. Es un juego sucio", se√Īal√≥.

Durante su camino estuvo en lugares con condiciones muy precarias y durante estos meses vio morir a muchos.

"Recibes apenas la comida y el agua m√≠nima para mantenerte vivo. Me toc√≥ ver morir personas de sed. Los otros migrantes no lo pueden ayudar, porque si le das agua, luego podr√≠as enfrentar t√ļ una situaci√≥n similar",

De acuerdo a la organizaci√≥n Internacional de Migraci√≥n, al menos 672 personas murieron en el mar Mediterr√°neo este a√Īo.

Esto es principalmente porque son forzado a viajar en botes atiborrados y cuando las condiciones del mar son las peores.

Muchos otros, como Shafiulla, murieron antes de llegar al Mediterráneo, y no están incluidos en las estadísticas.

"Muchas personas mueren. A menos que estés muy desesperado, nadie debería hacer este viaje, Es muy peligroso", dijo Shah.

Pero no hay un atajo para los afganos m√°s desesperados.

Después de la explosión de una bomba en la embajada alemana en Kabul en 2017, que mató al menos 150 personas, la mayoría de los países europeos cerraron sus centros de solicitud de visas en Afganistán, lo que hace los viajes legales a Europa un problema.

Esto lo √ļnico que ha hecho es incrementar el n√ļmero de personas que buscan a los contrabandistas como Noor, m√°s all√° de los riesgos.

De migrante a contrabandista

Alguna vez, Noor vivió una situación similar.

Como muchos otros, quiso tener una vida confortable en Reino Unido e hizo el mismo viaje cuando ten√≠a 14 a√Īos.

Su padre le pagó US$5.000 a los contrabandistas.

"Todavía recuerdo las dificultades de mi viaje, particularmente en Bulgaria donde nos mantuvimos escondidos en trenes. De hecho me vi obligado a saltar desde un tren en movimiento", recordó Noor.

En ese viaje le tocó presenciar muchas muertes antes de llegar a Calais, en Francia. Allí vio la oportunidad de ganarse un dinero fácil.

"Yo le presentaba migrantes a otros contrabandistas en el campamento de Calais. Me daban una comisi√≥n de 100 euros por migrante", se√Īal√≥.

Ese fue el momento en que Noor comenzó su negocio del tráfico humano.

Noor finalmente lleg√≥ a Reino Unido y continu√≥ trabajando con contrabandistas. Pero a los 21 a√Īos, cuando se dio cuenta que la polic√≠a estaba detr√°s de √©l, viaj√≥ de regreso a Afganist√°n.

"Como ya era famoso cuando hacía negocios en Reino Unido, muchos se me acercaron y buscaban mi ayuda cuando volví", relató.

Algunos de los migrantes que alcanzaron a llegar a Europa a través de la red de Noor, comenzaron a pasar sus datos. Su reputación comenzó a crecer.

"M√°s all√° de la incertidumbre y lo dif√≠cil del camino, la gente sigue confiando en mi para llegar a estos pa√≠ses", se√Īal√≥.

Unas 100 personas que confiaron en Noor para llegar a otros pa√≠ses est√°n actualmente en camino, pero √©l estos ser√°n los √ļltimos.

Afirmó que va a dejar el negocio una vez sepa que estos han llegado a salvo a su destino.

¬ŅFin del camino?

La tragedia en el lago Van le ha pasado factura a la conciencia de Noor.

Dice que los cuatro que estaban en el barco volcado son los √ļnicos clientes que ha perdido en todos sus a√Īos como traficante, y eso ha provocado desacuerdos y problemas con su familia.

Ahora quiere dejarlo y piensa que puede seguir con su negocio de tr√°fico de personas solo hasta fin de a√Īo.

Sin embargo, un colega suyo le dijo a la BBC que estaba sorprendido por la decisión de Noor y que cree que al contrabandista le resultará difícil dejar el negocio atrás.

La gente continuar√° llam√°ndolo durante los pr√≥ximos a√Īos, y la oportunidad de ganar dinero no desaparecer√° simplemente en el momento en que termine.

Queda por ver si Noor puede dejarlo, pero con él o sin él, el tráfico de personas ciertamente continuará.

En Jalalabad, los preparativos ya están en marcha. A pesar de saber lo que le pasó a Shafiullah, dos de sus familiares están a punto de embarcarse en este peligroso viaje con la esperanza de llegar a Europa.

 

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