Crypto AG: la máquina espía suiza utilizada por regímenes militares para coordinar el Plan Cóndor
Por: BBC Mundo
Febrero 2020

En los √ļltimos d√≠as, se destap√≥ un entramado de espionaje que revel√≥ c√≥mo los servicios de inteligencia de los gobiernos de EE.UU. y Alemania espiaron durante d√©cadas las operaciones de cerca de 100 pa√≠ses, mediante un dispositivo de encriptaci√≥n que produc√≠a la empresa suiza Crypto AG.

El escándalo fue develado por el diario The Washington Post y la cadena de televisión alemana BDZ.

Sin embargo, gracias al Archivo de Seguridad Nacional, adscrito a la Universidad George Washington, también se conoció que los regímenes militares que controlaron varios países de Sudamérica en las décadas de 1970 y 1980, y que orquestaron la llamada Operación Cóndor, utilizaban las máquinas de Crypto AG para comunicarse entre ellos.

La Operación Cóndor fue un plan de inteligencia coordinada entre los gobiernos de facto que se instauraron en países del Cono Sur - principalmente Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil- a finales de la década de los 70.

Tenía como objetivo la represión de los miembros de grupos opositores, conllevando la vigilancia, tortura y traslado entre países de miles de personas, muchas de las cuales fueron víctimas de desapariciones forzadas.

A la red de comunicaciones que estuvo detrás esta coordinación regional entre los regímenes militares se la conoció como "Condortel".

"Aunque en el papel comenz√≥ en 1975, la red comenz√≥ a ser utilizada en 1976 para rastrear a las personas que hab√≠an buscado refugio en Buenos Aires, que para ese entonces era el √ļltimo rinc√≥n democr√°tico en el Cono Sur hasta el golpe de ese a√Īo", le dijo a BBC Mundo, Carlos Osorio, coordinador del proyecto de documentaci√≥n del Cono Sur del Archivo de Seguridad Nacional.

Pero, ¬Ņc√≥mo fue utilizada esta red en Sudam√©rica?

Condortel

Habr√≠a que remontarse a noviembre de 1975. Seg√ļn los documentos revelados por el Servicio Nacional de Archivos de EE.UU., en esa fecha y en Santiago de Chile, los responsables de cinco reg√≠menes militares en Sudam√©rica firmaron un acuerdo para emplear un sistema de encriptaci√≥n de las comunicaciones.

Dicho sistema iba a estar "disponible para los pa√≠ses miembro en los siguientes 30 d√≠as, con el entendimiento de que podr√≠a ser vulnerable" y el compromiso de que ser√≠a "reemplazado en el futuro con m√°quinas criptogr√°ficas que ser√°n elegidas de acuerdo com√ļn", reza el texto del acuerdo firmado.

"Esas eran m√°quinas muy apreciadas en esos a√Īos y los militares las ten√≠an para comunicarse y utilizarlas principalmente en el seguimiento de los refugiados que hab√≠an huido de los pa√≠ses que estaban bajo estos reg√≠menes", se√Īal√≥ Osorio.

"Primero las utilizaron para seguir a las personas en Sudam√©rica, pero pronto comenzaron a buscar personas en Reino Unido, Espa√Īa e Italia", a√Īadi√≥.

Tras una segunda reunión en junio de 1976, la Agencia Central de Inteligencia Estadounidense (CIA, por sus siglas en inglés) informó que Brasil había aceptado "proporcionar equipamiento para 'Condortel'" , que provendría de la suiza Crypto AG.

Crypto AG era una empresa fundada en los a√Īos 30 por el inventor sueco Boris Hagelin, que en los a√Īos 50 fue adquirida secretamente por la CIA y la BND (Bundesnachrichtendienst, la agencia federal de inteligencia del gobierno de Alemania Occidental).

Esa primera m√°quina del Condortel, comprada directamente a Hagelin, era una CX52 y su descripci√≥n establec√≠a que era "similar en apariencia a una vieja caja registradora que tiene n√ļmeros, manijas deslizantes y un dial operado manualmente a un lado que se gira despu√©s de cada entrada".

El sistema funcionaba mediante la codificación de archivos secretos de inteligencia que se compartían para coordinar acciones conjuntas entre países.

Las investigaciones hechas por el Washington Posty el Archivo de Seguridad Nacional no precisan las acciones para las que el sistema Condortel fue utilizado.

Sin embargo, sí revelan que la CIA pudo obtener de esta manera detalles de operaciones como el golpe militar de 1973 en Chile o el de 1976 en Argentina; el asesinato del excanciller chileno Orlando Letelier en Washington en 1976, la revolución sandinista en Nicaragua o la guerra de Malvinas que enfrentó a Argentina con el Reino Unido.

"Ahora esperamos que la CIA desclasifique estos documentos, para tener certeza de varios hechos. Por ejemplo, sabemos que la Operación Cóndor es responsable de la muerte de Orlando Letelier", dijo Osorio.

"Y tenemos informaci√≥n de que hay mensajes cifrados entre la Dima (Inteligencia chilena) y los militares paraguayos", a√Īadi√≥.

Adem√°s, en un archivo dado a conocer como parte de la investigaci√≥n, se se√Īala que el sistema tuvo varias actualizaciones. Una de ellas ocurri√≥ en 1977 y fue hecha por el gobierno argentino con la compra de un nuevo dispositivo "para mejorar la seguridad de sus comunicaciones a trav√©s del teletipo".

Otra tuvo lugar en 1978, cuando se incluyó dentro de la red a las fuerzas armadas de Ecuador.

El papel de EE.UU.

Sin embargo, muchos de los representantes de esos gobiernos desconoc√≠an la relaci√≥n entre Crypto AG y la CIA, se√Īala la investigaci√≥n.

As√≠, la empresa suiza no solo hac√≠a millones de d√≥lares con la venta de sus dispositivos -los vendieron a alrededor de 100 pa√≠ses y los √ļnicos que no los compraron fueron la Uni√≥n Sovi√©tica y China, que rechazaban la conexi√≥n de la marca con Occidente-, sino que obten√≠an datos cifrados a los que de otra manera les hubiera sido imposible acceder.

Seg√ļn el informe del Post, los agentes de la CIA anotaron en aquella √©poca sus preocupaciones por la violaci√≥n de derechos humanos que ocurr√≠an en el sur del continente, pero el gobierno de EE.UU. se√Īal√≥ en dichos documentos que ellos estaban m√°s "intranquilos" por las muertes fuera de las fronteras de estos pa√≠ses sudamericanos que por lo que ocurr√≠a dentro.

"Siempre se sospech√≥ sobre la participaci√≥n de EE.UU. y el saber, el conocer la situaci√≥n, es una forma de participaci√≥n", se√Īal√≥ Osorio.

"Esta es la confirmación de esa sospecha", explicó.

Otro de los se√Īalamientos que se desprenden de la investigaci√≥n es la falta de acci√≥n por parte de los gobiernos estadounidenses de entonces frente a los reg√≠menes militares que hac√≠an parte de la Operaci√≥n C√≥ndor.

"Las revelaciones en estos documentos tal vez nos permitan preguntarnos por qu√© EE.UU. no intervino cuando se estaban cometiendo estas atrocidades o, al menos, por qu√© no las expuso ante la opini√≥n p√ļblica mundial", se√Īalaron los periodistas Greg Miller y Peter Mueller, del Washington Post.

El diario subray√≥ que los productos de Crypto AG se siguen empleando en m√°s de una decena de pa√≠ses y su logotipo, en color naranja y blanco, todav√≠a se exhibe en lo alto de la sede de la marca en Zug, Suiza, aunque la compa√Ī√≠a fue liquidada y desmantelada en 2018 por sus inversores, a trav√©s de una empresa de Liechtenstein.

Dos empresas compraron casi todos los activos de Crypto AG: CyOne Security y Crypto International, que controla la marca y el negocio internacional de la antigua compa√Ī√≠a.

Ambas han insistido en que en la actualidad no tienen conexi√≥n alguna con ning√ļn servicio de inteligencia, aunque CyOne tiene al mismo director ejecutivo que tuvo Crypto AG durante las casi dos d√©cadas que fue propiedad de la CIA.

 

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