Espa√Īa acusa a Bolivia de hostigar a sus funcionarios en la crisis diplom√°tica de diciembre
Por: El País
Febrero 2020
Fotografia: David Mercado / REUTERS

Casi dos meses despu√©s de la grave crisis diplom√°tica entre Espa√Īa y Bolivia, el Ministerio de Exteriores ha dado a conocer el primer relato pormenorizado de los sucesos que la provocaron aquel 27 de diciembre en la residencia de la embajadora de M√©xico en La Paz. En una respuesta parlamentaria al diputado de EH Bildu Jon I√Īarritu, a la que ha tenido acceso EL PA√ćS, Exteriores acusa a las autoridades del pa√≠s andino de poner en riesgo la seguridad de los dos diplom√°ticos espa√Īoles y los cuatro polic√≠as que les escoltaban que se vieron involucrados en el mismo, adem√°s de criticar su "falta de voluntad de reconducir constructivamente la situaci√≥n". Hasta ahora Espa√Īa hab√≠a evitado acusaciones directas a las nuevas autoridades bolivianas, aunque las medidas adoptadas s√≠ hab√≠an sido dr√°sticas, con la expulsi√≥n de tres diplom√°ticos bolivianos acreditados en Espa√Īa, en respuesta a una medida similar del pa√≠s latinoamericano.

El documento desgrana a lo largo de cinco folios aquel suceso acaecido cuando la entonces m√°xima responsable de la Embajada de Espa√Īa en Bolivia, la encargada de negocios de la legaci√≥n, Cristina Borreguero, acudi√≥ acompa√Īada del secretario de la embajada, √Ālvaro Fern√°ndez Baquer√≠n, a la residencia de la embajadora de M√©xico en el pa√≠s andino, Mar√≠a Teresa Mercado. Seg√ļn el relato, la visita, definida como "un desayuno de cortes√≠a" por Exteriores en la respuesta parlamentaria, se produjo a petici√≥n de la Delegaci√≥n de la Uni√≥n Europea en Bolivia, que hab√≠a enviado un mensaje a las embajadas de los pa√≠ses de la UE en este Estado para que hicieran visitas a la representante mexicana "para visibilizar el inter√©s y preocupaci√≥n de los Estados miembros" con la escalada de tensi√≥n registrada entre ambos pa√≠ses americanos despu√©s de que la sede diplom√°tica mexicana acogiera a varios ex altos cargos del Movimiento al Socialismo, el partido del expresidente Evo Morales.

Tras la publicaci√≥n de la respuesta parlamentaria por parte de este diario, Exteriores difundi√≥ un comunicado en el que aseguraba que ya ha concluido la investigaci√≥n que abri√≥ tras los incidentes en La Paz. El texto se√Īala que Bolivia es "un pa√≠s hermano" para Espa√Īa y que el Gobierno de Pedro S√°nchez "espera encontrar en las autoridades interinas bolivianas esa misma disposici√≥n" a mantener las relaciones bilaterales.

Siempre seg√ļn el relato de Exteriores, tras recibir la petici√≥n del representante de la UE, la entonces m√°xima responsable de la legaci√≥n espa√Īola la transmiti√≥ por escrito a Madrid. En concreto, a la Direcci√≥n General para Iberoamerica y el Caribe "solicitando instrucciones sobre la pertinencia de realizar la visita". La respuesta fue que la misma "ser√≠a oportuna" al considerar que reforzaba la posici√≥n que hab√≠a marcado Espa√Īa desde el inicio de la crisis interna boliviana. "Se tuvo, adem√°s, en cuenta que la propia Delegaci√≥n de la UE hab√≠a realizado visitas previas a la residencia sin ning√ļn tipo de problema", a√Īade la respuesta parlamentaria, en la que precisa que la decisi√≥n final la tom√≥ el entonces secretario de Estado, Juan Pablo de Laiglesia, que consider√≥ que no era necesario informar a la ministra Margarita Robles, que en aquel momento hab√≠a asumido la cartera de Asuntos Exteriores tras la marcha de Josep Borrell a la jefatura de la diplomacia europea. Tras recibir este visto bueno, Borreguero escribi√≥ a la Embajada de M√©xico para concretar la visita, "que qued√≥ fijada a las 10 de la ma√Īana del d√≠a 27".

El d√≠a se√Īalado, la representaci√≥n espa√Īola formada por los dos diplom√°ticos y cuatro agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Polic√≠a Nacional que formaban parte del dispositivo de seguridad de la embajada partieron de la sede de esta a las 9.40 para desplazarse a la residencia de la embajadora mexicana. A su llegada, "los miembros del dispositivo policial boliviano permitieron el ingreso de los se√Īores Borreguero y Fern√°ndez Baquer√≠n sin mayores dificultades", se√Īala el escrito, que a continuaci√≥n detalla que "los efectivos del GEO, ante la importante presencia de polic√≠as bolivianos en el exterior de la residencia, decidieron retirarse". A bordo de los veh√≠culos se fueron de la urbanizaci√≥n donde resid√≠a la embajadora mexicana "y solicitaron a los diplom√°ticos espa√Īoles que les avisaran, una vez concluida la reuni√≥n, para regresar a buscarlos".

Exteriores asegura que la reuni√≥n entre los representantes espa√Īoles y la embajadora mexicana dur√≥ entre 40 y 45 minutos y que los primeros "se interesaron por el momento que atravesaban las relaciones entre Bolivia y M√©xico a ra√≠z de la presencia de los asilados dentro de la embajada". La representante del pa√≠s norteamericano se quejaba de que las autoridades bolivianas hab√≠an adoptado unas medidas de control en el entorno de su residencia que, en su opini√≥n, "supon√≠an una infracci√≥n de las disposiciones de la Convenci√≥n de Viena". El escrito recalca que durante su estancia en la residencia "los diplom√°ticos espa√Īoles no se reunieron" con los ex altos cargos del Gobierno de Evo Morales all√≠ asilados, "puesto que sus instrucciones se ce√Ī√≠an estrictamente a reunirse con la embajadora de M√©xico". En ning√ļn momento, a√Īaden, hicieron llegar a los asilados o recibieron de ellos "mensaje alguno".

Una vez terminado el encuentro con la embajadora mexicana, Exteriores asegura que los dos diplom√°ticos se pusieron en contacto con el jefe del dispositivo de seguridad para que regresaran a buscarlos. "Fue en ese momento cuando se produjeron los incidentes que originar√≠an la crisis posterior", se√Īala el documento. "Al intentar entrar los veh√≠culos de la embajada [espa√Īola] en la urbanizaci√≥n en la que se encuentra la residencia, las fuerzas de seguridad bolivianas les indicaron que ten√≠an √≥rdenes de no permitir su entrada", a√Īade el texto antes de destacar que "personas vestidas de paisano" empezaron a golpear los autom√≥viles en los que iban los geos espa√Īoles e intentaron abrir sus puertas ante la "actitud pasiva" de la polic√≠a boliviana.

Ante el cariz que tomaban los hechos y la presencia de personas que les grababan con m√≥viles, los agentes espa√Īoles optaron por "cubrirse el rostro" para preservar su identidad e intentar retirarse del lugar. En un primer momento no lo pudieron hacer, porque "se les bloque√≥ para impedirles la retirada", describe Exteriores. Y cuando consiguieron abrirse paso, el hostigamiento continu√≥: "Un veh√≠culo que pertenecer√≠a a fuerzas de seguridad de Bolivia les persigui√≥ embisti√©ndolos varias veces hasta que los veh√≠culos de la embajada consiguieron eludirlo y regresar a la sede de nuestra embajada".

Los diplom√°ticos espa√Īoles, que segu√≠an en la residencia de la embajadora mexicana, informaron "inmediatamente del incidente" tanto al secretario de Estado como al director general de Iberoam√©rica y a la subdirectora general para Pa√≠ses Andinos, e intentaron contactar con la canciller√≠a boliviana "para trasladarles el problema". Fue en ese momento cuando Juan Pablo de Laiglesia comunic√≥ a la ministra Margarita Robles lo ocurrido. El informe destaca que la canciller Karen Longaric tard√≥ "aproximadamente una hora" en devolver la llamada. Fue esta la que propuso enviar a la residencia de M√©xico un veh√≠culo para que condujera a los dos diplom√°ticos espa√Īoles a su sede diplom√°tica.

El informe destaca que "pese a las explicaciones" que ofreci√≥ Espa√Īa a las autoridades interinas bolivianas, estas decidieron expulsar a los dos diplom√°ticos el 30 de diciembre. "Espa√Īa respondi√≥ con arreglo al principio de reciprocidad expulsando a tres diplom√°ticos bolivianos acreditados en Espa√Īa". El documento critica que representantes del Gobierno de La Paz "dieran p√°bulo a las noticias falsas" en las que se acusaba a los funcionarios espa√Īoles de querer ayudar a algunos de los asilados a evadirse. Tambi√©n acusa al Ejecutivo boliviano de no dar "ninguna muestra de voluntad de contribuir a desescalar la crisis". Espa√Īa considera que esta falta de voluntad se puso en evidencia en las declaraciones p√ļblicas que hicieron las autoridades bolivianas tanto el d√≠a del incidente como los siguientes. En este punto, les acusa de haber "procedido a la filtraci√≥n de informaci√≥n y fotograf√≠as personales de funcionarios espa√Īoles con los riesgos que ello entra√Īa para la seguridad y el correcto desempe√Īo de sus funciones".

 

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