Joe Biden dibuja una nueva relación con Centroamérica
Por: El País
Febrero 2021
Fotografia: MARVIN RECINOS / AFP

La decisión del Gobierno de Joe Biden de rechazar una solicitud de reunión con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, muestra el nuevo rumbo que toma la política exterior del demócrata hacia Centroamérica, cuya mayoría de países sufre una fuerte crisis de derechos humanos, corrupción y de auge de autoritarismos.

La nueva Administraci√≥n ha expresado sus "diferencias" con las decisiones tomadas por Bukele, un mandatario que goza de una enorme popularidad en su pa√≠s, pero que intenta tener control de las instituciones, mientras ataca p√ļblicamente a los medios de comunicaci√≥n y las voces cr√≠ticas. Washington tambi√©n ha exigido un "cambio de rumbo" al r√©gimen de Daniel Ortega en Nicaragua, ante lo que ha calificado como la "intensificaci√≥n de la represi√≥n" en ese pa√≠s sumido desde 2018 en una profunda crisis pol√≠tica. "La Administraci√≥n Biden est√° comprometida con apoyar al pueblo nicarag√ľense y su demanda de democracia", afirm√≥ el Departamento de Estado en un comunicado publicado el lunes.

Bukele realiz√≥ la semana pasada un viaje no anunciado a Washington con el √°nimo de reunirse con funcionarios de la Administraci√≥n Biden, inform√≥ el lunes la agencia AP, que cita fuentes ligadas al Gobierno estadounidense. Ning√ļn funcionario accedi√≥ a reunirse con el mandatario. Bukele neg√≥ haber solicitado reuniones con funcionarios del Gobierno de Biden y dijo que se trat√≥ de un viaje privado. "El que crea que un presidente va a viajar a otro pa√≠s a sentarse a pedir reuniones, tiene que revisar bien si posee un cerebro propio", dijo el centroamericano en Twitter, su red social favorita para comunicarse con sus seguidores y por la que informa sobre sus decisiones presidenciales.

El Gobierno salvadore√Īo mantiene un contrato de 450.000 d√≥lares con la firma de cabildeo Sonoran Policy Group para lograr respaldos dentro del sistema legislativo de Estados Unidos frente al cambio de la pol√≠tica exterior de Biden, informa AP. "El hecho que invierta una enorme fortuna en comprar acceso en Washington e intentar maquillar su imagen revela la precaria situaci√≥n de su Gobierno con la actual Administraci√≥n y con el Congreso de Estados Unidos", explica a EL PA√ćS Jos√© Miguel Vivanco, director para las Am√©ricas de Human Rights Watch y una voz cr√≠tica con las acciones de Bukele.

El mandatario salvadore√Īo hab√≠a arropado la pol√≠tica migratoria del expresidente Donald Trump, quien lleg√≥ a referirse a El Salvador como "pa√≠s de mierda", y dijo que su Gobierno estaba comprometido en reducir la migraci√≥n irregular a Estados Unidos, dentro de los llamados acuerdos de "tercer pa√≠s seguro", que permit√≠an deportar solicitantes de asilo a estos pa√≠ses y que han sido suspendidos por la Administraci√≥n de Biden. De hecho, el mandatario salvadore√Īo calificaba al Gobierno de Trump como "nuestro aliado" y en la ceremonia de despedida del embajador estadounidense en El Salvador, Ronald Johnson, a mediados de enero dijo que "dudaba mucho" que tuviera una "amistad igual" con el reemplazo del diplom√°tico, a quien incluso condecor√≥ con una orden creada para la ocasi√≥n.

El hecho de que ning√ļn funcionario del Gobierno de Estados Unidos accediera a reunirse con Bukele "es un mensaje muy contundente, porque muestra a Bukele que las cosas han cambiado, que su conducta a nivel interno desde el punto de vista de derechos humanos, corrupci√≥n y su falta de respeto al Estado de Derecho tiene consecuencias en la relaci√≥n bilateral con Washington", explica Vivanco. "Mientras dur√≥ Trump, Bukele lleg√≥ a un entendimiento claro con Washington. El embajador de Trump en San Salvador era como el jefe de la barra que daba ox√≠geno de apoyo a Bukele, circunstancia que ha cambiado, porque Biden ha dejado muy claro que las relaciones bilaterales deber√°n estar fundadas en la lucha contra la corrupci√≥n, el respeto a los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho", agrega.

El desplante al l√≠der salvadore√Īo se da un mes despu√©s de que dos congresistas dem√≥cratas le pidieron en una carta que no avive las divisiones en El Salvador, luego de un ataque a una caravana de simpatizantes del opositor FMLN, que dej√≥ dos muertos. Bukele, en lugar de condenar el atentado, arremeti√≥ contra los opositores y las voces que critican su forma de gobernar y que lo culparon de sembrar odio en la poblaci√≥n. "Est√°n tan desesperados por no perder sus privilegios y la corrupci√≥n", dijo el mandatario horas despu√©s del suceso. En la misiva, firmada por los congresistas Albio Sires y Norma J. Torres, ambos legisladores advirtieron de las consecuencias que pueden tener los "mensajes mordaces de desinformaci√≥n, divisi√≥n y miedo" de Bukele y le pidieron que "como presidente de El Salvador use el poder de su oficina no para avivar divisiones en aras del beneficio pol√≠tico, como hizo el expresidente Trump, sino para transmitir mensajes de paz y unidad".

Preocupaci√≥n por la deriva nicarag√ľense

La Administración Biden también ha mostrado su preocupación por la situación en Nicaragua, país que sufre una profunda crisis política desde 2018, cuando el presidente Daniel Ortega desató una brutal represión contra las manifestaciones que exigían el fin de su mandato y la celebración de elecciones libres. En un comunicado publicado el lunes, el Departamento de Estado afirmó que "Estados Unidos está profundamente preocupado por la creciente represión del Gobierno del presidente Ortega" y cita medidas como la llamada "Ley de Agentes Extranjeros", una de cuatro normativas aprobadas por el Parlamento de Nicaragua para acallar a la disidencia. Estas han obligado a dos prominentes organizaciones a cerrar sus operaciones debido a los controles y cortapisas que imponen a los organismos que promueven el respeto a los derechos humanos y la libertad de expresión y prensa en el país centroamericano.

"Estos acontecimientos asfixian a√ļn m√°s a la sociedad civil nicarag√ľense y alejan al pa√≠s de unas elecciones libres y justas. Ortega est√° conduciendo a Nicaragua hacia la dictadura. Esto aislar√° a√ļn m√°s a su r√©gimen de la comunidad global", se advierte en la carta. "La Administraci√≥n Biden est√° comprometida con apoyar al pueblo nicarag√ľense y su demanda de democracia. Estamos enfocados en empoderar a la sociedad civil y mejorar el respeto por los derechos humanos. Instamos al presidente Ortega a que cambie de rumbo ahora", exige el Departamento de Estado en el documento.

Estados Unidos ha aumentado la presi√≥n al r√©gimen de Ortega imponiendo sanciones al c√≠rculo cercano al mandatario, incluyendo a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, sus hijos, operadores cercanos e integrantes de la Asamblea Nacional y el sistema de justicia, ambos organismos controlados por el exguerrillero sandinista. "No veo ninguna posibilidad de que la actual Administraci√≥n, comprometida con los derechos humanos y la democracia, vaya a modificar la pol√≠tica hacia Nicaragua, una dictadura dirigida por una pareja aferrada al poder al cualquier precio, con responsabilidades directas en masivas violaciones a los derechos humanos", dice Vivanco, quien estima que inicia una nueva era en las relaciones entre Estados Unidos y Centroam√©rica, con un Gobierno que "por primera vez", afirma, est√° interesado en desarrollar una pol√≠tica exterior hacia la regi√≥n "guiada por el respeto a las libertades p√ļblicas y los valores democr√°ticos".

 

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