El exitismo del gobierno chileno eclipsa una campa√Īa de vacunaci√≥n que pudo ser ejemplar
Por: Yasna Mussa / The Washington Post
Marzo 2021
Fotografia: Raul Zamora/AFP/Getty Images

La gesti√≥n del gobierno de Chile vinculada al proceso de vacunaci√≥n contra el COVID-19, tanto las negociaciones con diferentes laboratorios a principios de la pandemia como la compra oportuna, dieron paso a una exitosa campa√Īa de inoculaci√≥n que llam√≥ la atenci√≥n internacional por la rapidez, eficacia y cobertura ejemplar. En un a√Īo de elecciones presidenciales y con un constante estado de crisis que ha marcado la actual administraci√≥n, analistas y pol√≠ticos intentan adelantar este hito como parte importante del legado que dejar√° el segundo mandato de Sebasti√°n Pi√Īera.

Chile se posicion√≥ en pocas semanas como el l√≠der latinoamericano y uno de los tres primeros pa√≠ses a nivel mundial. Pero al mismo tiempo que el gobierno celebraba su √©xito, expertos en salubridad advert√≠an que la inoculaci√≥n no pod√≠a presentarse como un hecho aislado, pues el proceso deb√≠a ir acompa√Īado de cuarentenas, de un plan coordinado y, sobre todo, de un claro mensaje a la poblaci√≥n: las vacunas no sustituyen las medidas sanitarias para evitar la propagaci√≥n de los contagios.

La Organizaci√≥n Mundial de la Salud advert√≠a que "podr√≠a esperarse que con las vacunaciones los casos bajaran, pero son solo una de las herramientas para frenar los contagios y no podemos descansar solo en ella". No fue la √ļnica en hacer esta observaci√≥n. El Colegio M√©dico (Colmed), una asociaci√≥n gremial que re√ļne a los m√©dicos chilenos y que forma parte de la Mesa Social que asesora al gobierno, hizo el mismo llamado durante el verano austral, incitando al gobierno a no bajar la guardia y mantener las restricciones sanitarias y de movilidad.

Ya en enero pasado, el Colmed pedía suspender el permiso de vacaciones pues solo en la zona turística de Valparaíso se registraba una ocupación total de camas críticas. Mientras los expertos advertían que la segunda ola se podría convertir en tsunami, el ministro de Salud, Enrique Paris, se aferraba a la decisión desoyendo una vez más las recomendaciones de los expertos. Para el 28 de marzo, Valparaíso anunciaba el colapso total de su morgue y los cuerpos se acumulaban en los pasillos del hospital Van Buren.

Un mes despu√©s, el gobierno celebraba por adelantado los resultados de la vacunaci√≥n instalando una narrativa de √©xito que entregaba un mensaje errado. La vacuna se present√≥ como una soluci√≥n inmediata, un avance milagroso que daba un respiro a una poblaci√≥n cansada despu√©s de un a√Īo de confinamiento, aun cuando apenas se hab√≠a vacunado a 16% de la poblaci√≥n. Fue el impulso que hac√≠a falta para dar rienda suelta a salidas, viajes al extranjero y dentro del pa√≠s, compras y reuniones sociales. En cada reporte sanitario y felicitaci√≥n que llegaba desde el extranjero, el gobierno se sumaba al entusiasmo sin revisar los protocolos y mucho menos asumir una cuota de autocr√≠tica. Solo hubo reacci√≥n cuando las cifras hablaron por s√≠ mismas, decretando una cuarentena total que deja a 97% de la poblaci√≥n en un confinamiento estricto debido a la urgencia de la √ļltima semana.

Pero en estos tres a√Īos de gobierno, esta desconexi√≥n con la realidad no ha sido la excepci√≥n sino la t√≥nica de su discurso. Como quien se aferra al autoenga√Īo, tanto el presidente como sus ministros repiten algunos mitos que intentan instalar como verdades. En 2019 Pi√Īera asegur√≥ que Chile es un oasis de estabilidad en Am√©rica Latina. Poco despu√©s el exministro de Salud Jaime Ma√Īalich afirm√≥ que "nuestro sistema de salud es uno de los mejores y m√°s eficientes del planeta". Al desatino se sum√≥ tambi√©n el subsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo, quien dijo que la gente iba temprano a los consultorios m√©dicos a hacer vida social, en un pa√≠s que cada invierno registra colapsos en el sistema de salud, obligando a los enfermos a llegar de madrugada para esperar un turno para ser atendidos.

Son comentarios y frases que pasar√°n a la historia como una muestra palpable de las dos realidades que se viven en Chile: la de la √©lite y la de los ciudadanos comunes y corrientes. El estallido social parece estar lejos de convertirse en una lecci√≥n aprendida y el gobierno insiste en dejar su impronta de vecino exitoso del barrio: el que quiere ganar todas pero es incapaz de renunciar a algo. Por eso le parece factible compatibilizar una gran campa√Īa de vacunaci√≥n al mismo tiempo que pone como prioridad reactivar la econom√≠a. Sin un plan de apoyo efectivo a las familias menos privilegiadas, los trabajadores han debido recurrir a sus ahorros para la jubilaci√≥n, a sus seguros de desempleo o arriesgando su salud en transportes p√ļblicos saturados para atravesar la ciudad y no perder sus fuentes laborales.

A dos semanas de las elecciones de alcaldes, gobernadores y constituyentes que redactar√°n una nueva Constituci√≥n, el presidente anunci√≥ el 28 de marzo que se aplazar√°n los comicios hasta mediados de mayo. Aunque la medida parec√≠a inminente, la sorpresa est√° en la ausencia de un plan que acompa√Īe esta decisi√≥n, tal como ha insistido la Mesa Social del COVID-19 y el Consejo Asesor. Con un promedio de contagios que ha superado los 7,000 casos diarios durante la √ļltima semana (en una poblaci√≥n total de un poco m√°s de 18 millones y donde 33% ha recibido la vacuna), m√°s que en el peor momento de la pandemia en junio de 2020; con hospitales colapsados y con m√°s de 30,000 muertos por COVID-19, entre confirmados y probables, seg√ļn reconoce el informe epidemiol√≥gico del ministerio de Salud. Sin embargo, el gobierno sigue sin pronunciar nuevas medidas sobre el cierre de aeropuertos, de centros comerciales o de un apoyo econ√≥mico que permita una cuarentena segura para toda la poblaci√≥n.

El autoenga√Īo los ha llevado a congratularse entre pares, padeciendo de una sordera cr√≥nica ante las recomendaciones de asesores que ellos mismos han convocado, pero que luego ignoran. Con estas cifras, el gobierno deja m√°s claro cu√°l ser√° su legado: haber mantenido al pa√≠s en una permanente crisis pol√≠tica, social y ahora sanitaria, acumulando muertos por los que, m√°s temprano que tarde, tendr√° que rendir cuentas y aceptar su rotundo fracaso.

 


Yasna Mussa es corresponsal y reportera freelance en Chile, adem√°s de cofundadora de www.revistalate.net y www.mediambiente.cl . Actualmente es Bertha Fellow 2020-21.

 

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