La difícil tarea de transportar una vacuna que debe estar a 80 grados Celsius bajo cero
Por: David Gelles/ The New York Times
Septiembre 2020
Fotografia: Corning

Desarrollar una vacuna eficaz contra el coronavirus es el primer paso. Luego viene la cuestión de cómo enviar cientos de millones de dosis que necesitarán conservarse a temperaturas árticas.

 

Muchas cosas tendrán que concretarse para poder terminar con la pandemia del coronavirus. Las empresas farmacéuticas tendrán que desarrollar una vacuna segura y eficaz. Miles de millones de personas tendrán que aceptar vacunarse.

Pero también existen retos más ordinarios como, por ejemplo, el asunto de que las empresas deberán transportar ampolletas de vidrio diminutas a miles de kilómetros de distancia y conservarlas a temperaturas tan frías como las del Polo Sur en los inviernos más intensos.

Varias de las primeras vacunas en desarrollo contra la COVID-19 deberán conservarse a una temperatura mínima de hasta 80 grados Celsius bajo cero desde el momento en que se envasen hasta que estén a punto de ser inyectadas en el brazo del paciente.

Eso no será fácil. Es posible que las vacunas se fabriquen en un continente y se envíen a otro. Tendrán que pasar de un centro de distribución a otro antes de llegar a los hospitales y a otros lugares donde las apliquen.

Pese a que las autoridades de salud estadounidenses todav√≠a no aprueban ninguna vacuna, ya se est√°n haciendo preparativos para una campa√Īa de vacunaci√≥n masiva. Se espera que en la coordinaci√≥n y la distribuci√≥n en Estados Unidos participen el ej√©rcito y un contratista federal. Pero varias empresas se est√°n movilizando para encontrar la manera de mantener cientos de millones de dosis de una vacuna a temperaturas muy muy fr√≠as.

Los aeroplanos, los camiones de carga y los almacenes tendr√°n que estar equipados con congeladores. Las ampolletas de vidrio tendr√°n que resistir temperaturas heladas. Alguien tendr√° que fabricar mucho m√°s hielo seco.

"Apenas estamos comenzando a entender las complicaciones que conlleva la entrega", dijo J. Stephen Morrison, vicepresidente sénior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un organismo de investigación. "Y no hay vuelta de hoja. Las exigencias de temperatura son muy concretas y eso limitará el acceso y la entrega".

El viernes 18 de septiembre, el presidente Donald Trump afirm√≥ que para abril cientos de millones de dosis de una vacuna no identificada estar√≠an a disposici√≥n de todos los estadounidenses. Ese plazo es m√°s ambicioso de lo que sus propios asesores han manifestado. El 16 de septiembre, Robert Redfield, director de los Centros para la Prevenci√≥n y el Control de Enfermedades (CDC, por su sigla en ingl√©s), le dijo a un comit√© del Senado que la vacuna no estar√° disponible al p√ļblico en general sino hasta mediados del pr√≥ximo a√Īo.

De las tres vacunas que han llegado a la fase tres, dos -una fabricada por Moderna y los Institutos Nacionales de Salud, y la otra, por Pfizer y BioNTech- tienen que mantenerse en un estado casi constante de congelamiento extremo. (Están elaboradas con materiales genéticos que se desintegran al descongelarse). Otra candidata importante, que está siendo desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, debe conservarse fría, pero no congelada.

El mes pasado, McKesson, un destacado distribuidor de medicamentos, obtuvo un contrato federal importante para ayudar a distribuir la vacuna contra la COVID-19. Sin embargo, la mayor parte del trabajo recaer√° sobre empresas que no pertenecen a las industrias m√©dica ni farmac√©utica. Las principales empresas de paqueter√≠a estadounidenses, incluidas UPS y FedEx, ya cuentan con redes de congeladores que emplean para enviar alimentos perecederos y suministros m√©dicos. Estas compa√Ī√≠as tienen experiencia en el env√≠o de vacunas contra otras enfermedades, como la influenza estacional.

No obstante, es probable que los esfuerzos de vacunaci√≥n contra la COVID-19 superen los de las campa√Īas anteriores.

UPS informó estar construyendo una llamada granja de congeladores en Louisville, Kentucky, el centro de distribución más grande de esa empresa, donde puede almacenar millones de dosis a temperaturas bajo cero.

Crear un almacén completo capaz de mantener tal congelamiento profundo habría sido demasiado complejo y costoso. Así que en una bodega se han dispuesto filas de congeladores industriales verticales Stirling Ultracold, cada uno capaz de almacenar 48.000 ampolletas. Hasta ahora hay 70 congeladores pero la bodega tiene capacidad para varios cientos de ellos. Un centro similar de UPS está en marcha en Holanda.

"Nunca antes he visto algo como esto", dijo Wes Wheeler, director de salud de UPS. "Nada ha sido tan global a esta escala".

En FedEx, Richard W. Smith, hijo del fundador de la empresa, Fred W. Smith, es quien se encarga de los preparativos para el env√≠o de las vacunas. Smith hijo, quien est√° al frente de las operaciones a√©reas de la empresa en el continente americano, estuvo a cargo del sector de ciencias biol√≥gicas de las operaciones a√©reas de FedEx durante la pandemia de la influenza H1N1 en 2009. Smith se√Īal√≥ que, en ese entonces, el gobierno de Estados Unidos le pidi√≥ a FedEx que se preparara para ayudar en el transporte de las vacunas, y la empresa duplic√≥ la cantidad de congeladores que manejaba en todo el mundo.

"Por fortuna, la pandemia de H1N1 no llegó al nivel que pensábamos que podría alcanzar", dijo. "Pero todo eso nos permitió fortalecer en gran medida nuestra infraestructura de cadena de frío".

En los a√Īos posteriores, FedEx ampli√≥ su suministro de congeladores y trabaj√≥ en conjunto con la Administraci√≥n Federal de Aviaci√≥n de Estados Unidos para que sus aviones obtuvieran permiso para transportar m√°s hielo seco. (Cuando el hielo seco se derrite, emite di√≥xido de carbono, lo que hace que el aire en los aviones sea potencialmente inseguro para los pilotos y la tripulaci√≥n).

Ahora FedEx est√° a√Īadiendo congeladores capaces de mantener temperaturas tan bajas como 80 grados Celsius bajo cero en ciudades como Memphis, Indian√°polis y Par√≠s. Tambi√©n est√° instalando remolques refrigerados adicionales en Oakland, California, Dallas y Los √Āngeles, que podr√≠an usarse para vacunas que deben servirse refrigeradas, no congeladas.

"La demanda de esto es enorme", dijo Smith. "Sabemos que va a ser un mercado muy importante". Los analistas de Citi estuvieron de acuerdo y dijeron, en una nota reciente que sugiere que las acciones de FedEx eran una buena inversión, que es probable que el negocio de transporte de vacunas sea rentable.

Como si los retos no fueran lo suficientemente abrumadores, el mundo enfrenta una escasez inminente de hielo seco, lo cual es un efecto secundario inesperado de la pandemia.

El hielo seco, ese material que desprende humo fr√≠o y que apasiona a los peque√Īos cient√≠ficos en edad escolar, est√° hecho de di√≥xido de carbono, el cual com√ļnmente se genera como un derivado de la producci√≥n de etanol.

Sin embargo, la producci√≥n de etanol sube y baja seg√ļn fluct√ļa la demanda de gasolina. Esta primavera, debido a la puesta en vigor de los mandatos de permanecer en casa, la gente dej√≥ de conducir tanto. Como resultado, se redujo la producci√≥n de etanol, al igual que el suministro de di√≥xido de carbono.

En abril, Richard Gottwald, director ejecutivo de la Asociación de Gas Comprimido, envió una carta al vicepresidente Mike Pence advirtiendo sobre "un riesgo significativo de escasez de dióxido de carbono".

Cinco meses m√°s tarde, "la industria del etanol a√ļn no se ha recuperado", dijo Gottwald en una entrevista. "Estamos viendo una escasez". Y eso hace que sea dif√≠cil conseguir hielo seco.

Durante gran parte del verano, Marc Savenor, propietario de Acme Dry Ice en Cambridge, Massachusetts, que abastece a las empresas m√©dicas, se ha quedado sin di√≥xido de carbono. El suministro era el m√°s severo que hab√≠a visto en sus 42 a√Īos en el negocio, lo que oblig√≥ a Savenor a racionar su hielo seco.

"Era como un McDonald's sin hamburguesas", dijo, y agreg√≥ que el di√≥xido de carbono parec√≠a m√°s abundante en las √ļltimas semanas.

UPS y FedEx est√°n tomando cartas en el asunto. FedEx cuenta con m√°quinas que pueden producir hielo seco en los almacenes, y UPS se√Īal√≥ que est√° considerando incorporarlas.

Las empresas también tendrán que proporcionarles a sus repartidores capacitación y equipo especial, como guantes para manejar la mercancía helada.

Pfizer ha dise√Īado una caja especial para transportar su esperada vacuna. Estas cajas, m√°s o menos del tama√Īo de una hielera grande, podr√°n contener un par de cientos de ampolletas de vidrio, con diez a veinte dosis de la vacuna en cada una. Las cajas est√°n equipadas con sensores de temperatura con GPS que le permitir√°n a Pfizer saber d√≥nde se ubican las cajas y qu√© tan fr√≠as est√°n. (Si se ponen demasiado templadas, los trabajadores pueden a√Īadir hielo seco).

Todo esto nos lleva a otro problema: el vidrio casi siempre se fisura en temperaturas extremadamente frías.

A principios de este a√Īo, Corning, un fabricante de vidrio con 169 a√Īos de experiencia en el norte de Nueva York, se acerc√≥ a los funcionarios del Departamento de Salud y Servicios Humanos con una advertencia: no habr√≠a suficientes ampolletas resistentes al fr√≠o para manejar la vacuna congelada, se√Īal√≥ Brendan Mosher, director de tecnolog√≠as para la industria farmac√©utica de esa empresa.

Corning expuso una soluci√≥n. Podr√≠a fabricar millones de ampolletas con una nueva clase de vidrio de calidad farmac√©utica que puede resistir temperaturas g√©lidas. En junio, el gobierno le otorg√≥ a esta empresa un contrato de 204 millones de d√≥lares para que incrementara la producci√≥n de estas ampolletas especiales. El nuevo vidrio no est√° hecho con boro, un ingrediente com√ļn del vidrio convencional que puede contaminar cualquier cosa que se encuentre dentro de las ampolletas.

Mosher coment√≥ que Corning estaba usando los fondos federales para cuadruplicar la capacidad de su planta en Big Flats -en Nueva York-, acelerar la construcci√≥n de un horno para vidrio en Nueva Jersey y para apresurar la edificaci√≥n de otra planta en Carolina del Norte. Corning contratar√° a 300 trabajadores y dice que va por buen camino para comenzar a producir cientos de millones de ampolletas de vidrio el pr√≥ximo a√Īo.

Incluso si hay suficiente hielo seco, almacenes fr√≠os y ampolletas resistentes, es poco probable que las farmacias comunes y corrientes estar√°n equipadas para almacenar grandes cantidades de vacunas que requieran un almacenamiento tan fr√≠o. Sin embargo, es posible que puedan disponer de las cajas tama√Īo hielera de Pfizer, y la vacuna de Moderna puede almacenarse a temperaturas menos g√©lidas durante los d√≠as previos a su aplicaci√≥n.

En una exposici√≥n al equipo de trabajo para combatir el coronavirus de la Casa Blanca, el mes pasado, Kathleen Dooling, experta en enfermedades que trabaja en los CDC, se√Īal√≥ que los estrictos requisitos de temperatura "dificultar√°n mucho que las cl√≠nicas comunitarias y las farmacias locales almacenen y apliquen la vacuna". Mencion√≥ que esta tendr√≠a que suministrarse "en lugares centralizados que dispongan del equipo adecuado y puedan manejar altos vol√ļmenes". No se sabe d√≥nde se ubicar√°n esos lugares ni qui√©n administrar√° las vacunas.

Eso es solo en Estados Unidos. Cualquier vacuna que requiera un riguroso control de temperatura ser√≠a inalcanzable para gran parte de los pa√≠ses en v√≠as de desarrollo. En un estudio reciente de DHL y McKinsey, se descubri√≥ que una vacuna fr√≠a estar√≠a al alcance de aproximadamente 2500 millones de personas en 25 pa√≠ses. Quedar√≠an excluidas muchas regiones de √Āfrica, Asia y Sudam√©rica, donde no abundan los congeladores capaces de mantener temperaturas extremadamente fr√≠as.

"La consecuencia es que se ve reforzada la impactante tendencia que favorece a los pocos países ricos y poderosos", dijo Morrison, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

 

David Gelles escribe la columna Corner Office y es reportero de Negocios. Síguelo en LinkedIn y en Twitter @dgelles.

 

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