Vacunas VIP: el gobierno de Alberto Fernández se convirtió en lo que prometió combatir
Por: Noelia Barral Grigera / The Washington Post
Marzo 2021
Fotografia: José Méndez/EPA-EFE/Shutterstock

El gobierno de Alberto Fern√°ndez atraviesa, desde el 19 de febrero, la crisis pol√≠tica m√°s grave desde que asumi√≥, hace poco m√°s de un a√Īo. M√°s grave que el manejo de la pandemia por el coronavirus. M√°s grave que la devastadora situaci√≥n econ√≥mica. M√°s grave que cualquier pelea interna que haya sucedido dentro de la coalici√≥n de gobierno. La asignaci√≥n discrecional de un bien mundialmente escaso como la vacuna contra el COVID-19 es, adem√°s de moralmente deplorable, pol√≠ticamente catastr√≥fica para una gesti√≥n que naci√≥ y avanz√≥ con la promesa de ser exactamente lo contrario de un gobierno de carriles exclusivos para gente VIP.

"Volvimos y vamos a ser mejores", festej√≥ y prometi√≥ el presidente argentino en el escenario de su asunci√≥n, el 10 de diciembre de 2019. ¬ŅMejores respecto de qu√©? Mejores respecto de las acusaciones de corrupci√≥n que ensombrecieron la segunda gesti√≥n presidencial de su hoy vicepresidenta Cristina Fern√°ndez de Kirchner. Este esc√°ndalo da de lleno contra aquella promesa y probablemente aleje a un electorado moderado, no kirchnerista, que vot√≥ por el partido Frente de Todos sin una convicci√≥n particular y solo para sacar del poder a Mauricio Macri.

Porque, justamente, la gran promesa electoral de Fern√°ndez fue terminar con lo que para el hoy presidente fue un gobierno para ricos. "El m√°s tonto de los ricos tiene muchas m√°s posibilidades que el m√°s inteligente de los pobres", dijo en septiembre pasado en la provincia de San Juan. Afirmaci√≥n de la que hoy puede dar cuenta cualquier enfermera, m√©dica o persona mayor de 80 a√Īos que todav√≠a espera ser vacunada en la Argentina.

Es ah√≠, en ese punto, donde puede medirse la profundidad de la crisis pol√≠tica que enfrenta el gobierno argentino. Fern√°ndez es un presidente que sabe y habla de las desigualdades e inequidades intr√≠nsecas del sistema capitalista. Suele reflexionar sobre eso en p√ļblico y, adem√°s, intercede ante sus pares mundiales para intentar mitigar esas injusticias, corregirlas, aplazarlas. ¬ŅC√≥mo puede ser que en su gesti√≥n, bajo su mando, algunos pocos privilegiados, amigos del poder, o amigos de amigos del poder, hayan recibido la vacuna antes que una enfermera que pelea todos los d√≠as contra la pandemia? Lo que hoy sienten muchos de sus votantes, de sus militantes y hasta de sus compa√Īeros de gesti√≥n es desilusi√≥n. Y eso es m√°s da√Īino y lapidario que el despido del ahora exministro de Salud Gin√©s Gonz√°lez Garc√≠a, una eminencia del sanitarismo que debi√≥ ser convencida en persona por el entonces candidato presidencial para aceptar el Ministerio. Y, por supuesto, es mucho m√°s incontrolable y nocivo que cualquier causa judicial.

El gobierno argentino dedic√≥ los √ļltimos dos d√≠as (de una crisis que lleva ya seis) a intentar dar vuelta a la p√°gina. Empez√≥ por difundir la lista de todos los vacunados por fuera del sistema p√ļblico nacional de asignaci√≥n de turnos. Son 70 personas entre las que hay que desmalezar y analizar para distinguir entre tres grupos: los vacunados correcta y p√ļblicamente (el presidente, la vicepresidenta, algunos de sus ministros y colaboradores), aquellos que fueron inmunizados con criterios discutibles no explicitados ante la ciudadan√≠a (funcionarios j√≥venes de menor rango) y los VIPs (entre los que aparecen el expresidente Eduardo Duhalde, su esposa y tres de sus hijos; el due√Īo del multimedios La Capital, Florencio Aldrey Iglesias y dos de sus familiares; y el periodista Horacio Verbitsky, entre otros nombres menos p√ļblicos pero con igual capacidad de acceder a los resortes del poder).

El segundo paso para intentar dar vuelta la página de la flamante ministra de Salud, Carla Vizzotti, fue la creación de una Comisión para monitorear la vacunación de "personal estratégico", integrada por Unicef, el Congreso y la Organización Panamericana de la Salud, entre otros. Sin embargo, no está claro si el escándalo va a decrecer. Algunos nombres confirmados de los vacunados en provincias y municipios muestran que también en esos niveles de gobierno hubo discrecionalidad.

Este martes 23, de visita oficial en México, Fernández pareció referirse a esa posibilidad. "Si hay más responsables, se van a tener que ir los que se tengan que ir", dijo ante la prensa. Aunque está claro que su gobierno espera haber zanjado la discusión con el despido del ministro de Salud, la publicación de la lista de vacunados y la promesa de que no volverá a ocurrir.

Paradójicamente, el presidente argentino también responsabilizó a parte de la prensa por el error más grave de su gestión. "Unos protocolos se saltearon porque en sus diarios ustedes escribían que estábamos envenenando gente", dijo en conferencia de prensa desde la casa de gobierno mexicana, en un intento de explicar por qué nombres muy visibles del oficialismo ya fueron inmunizados.

Si efectivamente fue as√≠, si el gobierno argentino decidi√≥ inmunizar a algunos funcionarios por lo que dec√≠an los medios de comunicaci√≥n, Fern√°ndez entonces debi√≥ haber olvidado otra de las frases que quedaron marcadas la noche de su asunci√≥n presidencial: "No se preocupe, presidente, por las tapas de un diario -le dijo en aquel escenario Cristina Fern√°ndez de Kirchner-, preoc√ļpese por llegar al coraz√≥n de los argentinos, y ellos siempre van a estar con usted".

Si la llegada del COVID-19 a la Argentina marc√≥ el momento de mayor cercan√≠a entre el gobierno y la ciudadan√≠a, con medidas r√°pidas y firmes para cuidar a toda la poblaci√≥n y preparar al sistema de salud, el vacunatorio VIP es la demostraci√≥n √ļltima del divorcio entre el clima del palacio y la realidad del pueblo, que hace un a√Īo espera resultados no solo sanitarios, sino tambi√©n econ√≥micos y pol√≠ticos. Alberto Fern√°ndez no tiene margen si este a√Īo quiere revalidar el apoyo en las urnas: debe reconquistar el coraz√≥n de sus votantes, que no piden ni m√°s ni menos que lo que les prometi√≥.

 

Noelia Barral Grigera es periodista especializada en política. Conduce el noticiero central del canal de noticias IP y es columnista política en Radio Con Vos. Ha publicado el libro 'El otro yo', sobre Nicolás Caputo, alter ego del expresidente argentino Mauricio Macri.

 

Imprimir
Enviar Articulo

Lo más leido en:
Opinion
Personajes
Asa Regner / The Washington Post
Jorge Zepeda Patterson / El País
Martín Caparrós / The New York Times
Cayo Salinas
La Industria del conflicto Dat0s 195