¬ŅCu√°les son los retos cruciales de Bolivia para el pr√≥ximo Gobierno?
Por: France24
Octubre 2020
Fotografia: Ueslei Marcelino / Reuters


Los bolivianos acudieron este domingo 18 de octubre a las que han sido catalogadas como las elecciones más importantes de la historia reciente del país. A ellas se integraron dos bloques muy enfrentados, el del Movimiento al Socialismo del expresidente Evo Morales y un conjunto de partidos que se oponen al sistema que ha regido en el país durante casi tres lustros. Tras esto, quien gane la contienda electoral deberá hacer frente a una serie de retos político, económicos y territoriales fundamentales para el desarrollo de este país suramericano.

Bolivia afronta una serie de retos políticos, económicos, regionales y sociales cruciales con problemas que han sido agravados por la pandemia y la polarización que se viven desde la renuncia forzada de Evo Morales y la anulación de los comicios del 2019 por denuncias de fraude.

Hay dificultades estructurales, otras requieren de atenci√≥n urgente o se arrastran desde el Gobierno de Morales, pero gran parte de las soluciones est√°n supeditadas a la estabilidad pol√≠tica y la reducci√≥n de la conflictividad porque, de otra forma, no habr√° planes que funcionen, seg√ļn analistas consultados por France 24.

El primer reto, garantizar la gobernabilidad

Parte de la preocupaci√≥n est√° enfocada en las respuestas que pueda dar la clase pol√≠tica para lograr gobernabilidad y consolidar la democracia ante una posible mayor polarizaci√≥n de las fuerzas pol√≠ticas, seg√ļn los expertos.

El analista Henry Oporto considera que el pa√≠s no solo est√° en una transici√≥n de un gobierno a otro, sino en "la transici√≥n del r√©gimen autoritario que estuvo vigente por 14 a√Īos en el pa√≠s, hacia un renovado r√©gimen democr√°tico" que permita, al mismo tiempo, atender mejor la crisis econ√≥mica y la sanitaria causada por el coronavirus.

Seg√ļn Oporto, los comicios deber√≠an ser un hito en la consolidaci√≥n del r√©gimen democr√°tico, pero reconoci√≥ que "hay un ambiente de una enorme crispaci√≥n, tensi√≥n e incertidumbre" y "es posible que el resultado de las urnas no defina el futuro pol√≠tico del pa√≠s y eso nos conduzca a un escenario de m√°s confrontaci√≥n".

En 2019, Morales, l√≠der del Movimiento al Socialismo (MAS), estuvo cerca de completar tres mandatos y buscaba en los comicios de ese a√Īo un cuarto periodo al margen de la Constituci√≥n y de un referendo que vetaba su reelecci√≥n.

Morales se ha declarado v√≠ctima de un golpe de Estado y ha acusado a sus opositores de haber formado un "Gobierno de facto" como califica a la presidencia transitoria e interina de Jeanine A√Īez.

Evo Morales renunció en noviembre del 2019 en medio de protestas sociales urbanas y tras una petición de las Fuerzas Armadas para dejar el Gobierno debido a los conflictos.

Para el politólogo Marcelo Arequipa, la polarización está dada entre "el bloque masista" y "las fuerzas políticas antimasistas", que están en la perspectiva de un "enfrentamiento mucho más grande" y que podría convertir al nuevo Gobierno en uno de transición hacia un nuevo ciclo político, cuya naturaleza es difícil prever.

Agregó que la clase política debe entender que hay tres factores de poder que deben ser tomados en cuenta por cualquier gobierno: la Asamblea legislativa, el campo de las organizaciones sociales populares y los comités cívicos (entidades regionales), y el sector empresarial de la región de Santa Cruz.

"Sin esos tres factores no se puede gobernar", dijo.

El segundo reto, unidad para los problemas económicos

Los latentes problemas pol√≠ticos parecen hacer sombra a los econ√≥micos, pero estos son muy complejos y dif√≠ciles de afrontar sin un ambiente de seguridad y certidumbre, seg√ļn el analista econ√≥mico Ren√© Mart√≠nez, de la Fundaci√≥n Jubileo.

Un dato que refleja la gravedad de la situación es la caída del Producto Interior Bruto un 11,1 % al término del primer semestre. En términos nominales, el país tiene un PIB de casi 40.000 millones de dólares. Aunque fue la pandemia la que hundió la economía, el país ya arrastraba problemas desde el 2014 cuando comenzó la desaceleración.

Seg√ļn Mart√≠nez, el mayor problema es el d√©ficit fiscal provocado por el modelo de excesivo gasto p√ļblico aplicado por el anterior gobierno para aumentar la demanda agregada, pese a la reducci√≥n de ingresos en la venta de las materias primas.

El pa√≠s lleva seis a√Īos de d√©ficit p√ļblico con una media superior al 6%. En 2018, lleg√≥ al 8,3%, al a√Īo siguiente, al 7 %. En cifras absolutas, entre el 2014 y el 2019, el d√©ficit fiscal sum√≥ casi 15.000 millones de d√≥lares, seg√ļn datos oficiales.

Otros problemas preocupantes son la caída de las reservas internacionales de 15.000 millones de dólares en 2014 a poco más de 6.000 millones en la actualidad y la sobrevaluación del tipo de cambio (1 dólar por 6,97 bolivianos), que está congelado desde el 2011 y es un tema "políticamente muy difícil de abordar", dijo Martínez.

La deuda externa creció hasta 11.300 millones de dólares a junio pasado (28 % del PIB), la deuda interna ronda los 7.000 millones y la tasa de desempleo está en un 10 % a septiembre.

Los problemas estructurales son la diversificación del aparato productivo ya que depende en un 80 % de las materias primas, y la formalización de la economía, puesto que un 70 % de la población económicamente activa es informal.

"Los momentos que se vienen son muy complicados desde el punto de vista económico. Exhortamos a los diferentes actores sociales y políticos a la unidad", dijo Martínez.

Santa Cruz, "el factor que ya no se puede desde√Īar"

Desde los conflictos que lideraron para forzar en 2019 la renuncia de Morales, las fuerzas regionales organizadas en el movimiento cívico del departamento de Santa Cruz han cobrado relevancia para ser un factor de poder determinante en la política boliviana.  Muchos ven en Santa Cruz la balanza para decidir si habrá o no segunda vuelta.

La regi√≥n tiene un 25 % de la poblaci√≥n del pa√≠s, su caudal electoral representa un 26 % del padr√≥n de votantes y su aporte al PIB, supera el 30 %, con una econom√≠a productiva basada en la agroindustria, lo que implica "unas l√≥gicas distintas a las de la Bolivia tradicional vinculada a la extracci√≥n minera", dijo la historiadora cruce√Īa Paula Pe√Īa.

"Este país se constituirá en una nación en el momento en que el futuro presidente, sea quien sea, tenga la capacidad de reconocer la diversidad cultural, étnica, regional y potencializar cada una de esas diversidades para hacer de Bolivia un país rico", agregó.

La región abandera la demanda de una autonomía verdadera con un pacto fiscal para contar con más recursos que ahora están en manos del Estado y sus empresarios impulsan la agrobiotecnología o el uso de los transgénicos, entre los temas que suelen causar polémicas nacionales y ante los que tendrá que responder cualquier gobierno.

"La importancia de Santa Cruz crecer√° en la pol√≠tica con el crecimiento de su demograf√≠a y de su econom√≠a", afirm√≥ la historiadora para subrayar que esa regi√≥n oriental "ya no es un factor que se puede desmerecer o desde√Īar".

En 2019, Morales cometió el error de subestimar la movilización que comenzó en Santa Cruz, pero la misma terminó con su posible reelección.

 

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