Críticas al nuevo Gobierno ultraconservador de Bolivia
Por: El País
Noviembre 2019
Fotografia: RODRIGO SURA (EFE)

 

La etapa de sucesi√≥n de Evo Morales en Bolivia comienza en medio de una profunda, aparentemente insanable, quiebra pol√≠tica y social. La reci√©n designada presidenta interina, Jeanine √Ā√Īez, nombr√≥ el mi√©rcoles un Gabinete, a√ļn incompleto, de n√≠tido corte conservador en el que destacan f√©rreos opositores al exmandatario. Prometi√≥ "pacificar" el pa√≠s y convocar elecciones cuanto antes, pero no puso fecha. Arturo Murillo, el ministro de Gobierno, responsable de las pol√≠ticas de seguridad, se estren√≥, sin embargo, con una amenaza a un exministro de Morales: "Vamos a ir a la cacer√≠a de Juan Ram√≥n Quintana".

La representante del Movimiento Dem√≥crata Social (MDS), que asumi√≥ el cargo sin contar con el apoyo de la mayor√≠a del Parlamento, asegur√≥ en la toma de posesi√≥n de sus primeros 11 ministros que el equipo encargado de la transici√≥n "incluye a personas conocedoras y especializadas y en su mayor√≠a de perfil t√©cnico". √Ā√Īez, que se ha garantizado el control de la Polic√≠a y de los militares con el relevo de la c√ļpula de las Fuerzas Armadas, mantuvo que su meta es "recuperar la institucionalidad y el orden democr√°tico".

"Este va a ser un mandato de estricto orden provisional", prometió. "La labor principal de nuestra gestión de Gobierno será restaurar la paz social, realizar elecciones libres y transparentes en el plazo más breve posible y traspasar el Gobierno a quienes los bolivianos elijan con plena legalidad y legitimidad democrática", agregó.

Ella y todos los dirigentes que se opusieron a Morales llevan tres d√≠as negando que la dimisi√≥n del primer presidente ind√≠gena del pa√≠s sea fruto de un golpe de Estado, aunque su salida se produjo despu√©s de un pronunciamiento del jefe del Ej√©rcito, que lanz√≥ la "sugerencia" de que Morales dejara el cargo. Con todo, desde el Palacio de Gobierno √Ā√Īez arremeti√≥ contra el exmandatario, asilado en M√©xico, y lo calific√≥ de "caudillo".

El m√°s pol√©mico de los halcones de su equipo es Arturo Murillo, senador muy cercano a √ďscar Ortiz, el candidato del MDS en las elecciones del 20 de octubre. Murillo es ministro de Gobierno y sus primeras palabras fueron una amenaza a los "sediciosos" y en particular a Juan Ram√≥n Quintana, el exministro de la Presidencia, a quien las nuevas autoridades consideran el cerebro detr√°s de las fuertes movilizaciones en El Alto y de los bloqueos de caminos. "Que comiencen a correr", dijo Murillo, que quiere "cazar" a Quintana, porque "es un animal que se alimenta de la sangre del pueblo". "Vamos a hacer que la ley caiga con el m√°s fuerte peso, que se cumpla a cabalidad, vamos a reunirnos con el se√Īor fiscal general y le vamos a decir que apoye la patria, que apoye al pueblo de Bolivia", continu√≥. "Este no va a ser un ministerio de persecuci√≥n, para nada, este va a ser un ministerio que va a ayudar a la gente y va a buscar seguridad, pero aquel que trate de hacer sedici√≥n, a partir de ma√Īana que se cuide".

Este político de Cochabamba es conocido por sus arremetidas extremas en contra del Movimiento al Socialismo (MAS) y también en contra de las causas progresistas, el movimiento feminista o la despenalización del aborto. "Si quieren, suicídense, pero no maten a otros", dijo en una ocasión en referencia a las defensoras de la interrupción del embarazo. Murillo mezcló también sus intereses privados en las primeras declaraciones y denunció que, durante la caída del Gobierno, los cocaleros del MAS quemaron el hotel que tiene en el Chapare, haciendo huir a su hermana y a los hijos menores de esta.

Ante una cruz y la Biblia

Jerjes Justiniano, nuevo ministro de la Presidencia, trat√≥ este jueves de rebajar el tono y anunci√≥ un intento de di√°logo con el Movimiento al Socialismo, cuya viabilidad a√ļn est√° en el aire. Para favorecer el clima de negociaci√≥n con ese partido, que teme una persecuci√≥n, prometi√≥ que no habr√° "caza de brujas". El MAS, partido de gobierno durante los √ļltimos 14 a√Īos, rechaz√≥ apoyar la designaci√≥n de √Ā√Īez, senadora elegida en las filas de la oposici√≥n y vicepresidenta segunda del Senado. Esta asumi√≥ la presidencia porque las dem√°s autoridades de la l√≠nea de sucesi√≥n previstas en la Constituci√≥n hab√≠an dimitido. Sin embargo, la presidenta del Senado, la socialista Adriana Salvatierra, reivindic√≥ seguir todav√≠a en el cargo porque el Parlamento no debati√≥ ni ratific√≥ su renuncia.

√Ā√Īez tuvo de su parte el respaldo de los poderes f√°cticos, empezando por el Ej√©rcito y el Tribunal Constitucional, que interpreta que el tr√°mite de la sucesi√≥n no ten√≠a por qu√© obtener el visto bueno de la mayor√≠a del Senado.

En su Gabinete sentará también a Roxana Lizárraga, la nueva ministra de Comunicación, una periodista que se hizo popular acusando al Gobierno de Morales de vínculos con el narcotráfico, con Cuba y Venezuela. Comenzó su gestión diciendo que el Gobierno aplicará "todo el peso de la ley" en contra de quienes lo desestabilicen, y que los medios aliados del MAS deben "cambiar de línea" editorial.

La nueva canciller, Karen Longaric, es diplom√°tica de carrera, ac√©rrima cr√≠tica de la pol√≠tica exterior del anterior Ejecutivo. En su discurso de posesi√≥n, se√Īal√≥ que Bolivia estuvo bajo ataque de la "delincuencia internacional" e insisti√≥ en que Morales no fue derrocado por un golpe de Estado.

M√°s moderados son los ministros de Econom√≠a, Servicios P√ļblicos, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, todos ellos dirigentes de MDS, el partido de la presidenta, que tiene como l√≠der hist√≥rico a Rub√©n Costas, el gobernador de Santa Cruz.

Luis Fernando Camacho, el dirigente cívico de esta misma región que lideró la protesta contra Evo Morales, se ha visto compensado hasta ahora con dos ministerios, el de la Presidencia y el de Defensa, en los que figuran dos de sus más estrechos colaboradores. Se espera que Marco Pumari, el líder del comité cívico de Potosí, la ciudad que destacó por su radicalidad y por aportar grupos indígenas a la rebelión contra el expresidente, sea favorecido también con alguna de las carteras que todavía falta designar.

Todos los ministros juraron ante una gran cruz y una Biblia, en cumplimiento de la promesa de la "resistencia pacífica a la dictadura" de "devolver a Dios al Palacio de Gobierno".

 

Imprimir
Enviar Articulo

Lo más leido en:
Política
Especiales
Personajes
An√°lisis