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Ediciones DATOS-BO.COM
Uno de cada 10 latinoamericanos vive en pobreza extrema, el m谩ximo en una d茅cada
Por: El Pa铆s Mi茅rcoles, Enero 16, 2019-Hrs.
Reuters

Cuando se recorre el sector oriente de Santiago de Chile, lleno de altos y modernos edificios de hasta 300 metros en un barrio conocido como Sanhattan -en un gui帽o a Manhattan-, parece dif铆cil de entender que en el mismo pa铆s haya un 8% de la poblaci贸n que reside en una vivienda sin agua potable o un inodoro. La tendencia ha ido en aumento en los 煤ltimos cinco a帽os y hoy son m谩s de 1,4 millones de chilenos los que subsisten en estas condiciones. La precarizaci贸n de algunos de los servicios b谩sicos est谩 ligada directamente a la pobreza extrema, que seg煤n el informe Panorama Social 2018 de la Comisi贸n Econ贸mica para Am茅rica Latina y el Caribe (Cepal), presentado este martes en Santiago, ha alcanzado sus m谩s altos 铆ndices de la 煤ltima d茅cada en la regi贸n. Aunque la tasa general de pobreza medida por ingreso se ha mantenido estable, ligeramente por encima del 30%, y la desigualdad por ingresos se ha reducido considerablemente desde 2000, uno de cada 10 latinoamericanos vive actualmente en pobreza extrema (10,2%), la cifra m谩s alta en una d茅cada.

En 2002 hab铆a 57 millones de personas en situaci贸n de carest铆a extrema en Am茅rica Latina, cifra que creci贸 hasta los 62 millones en 2017 y que ha vuelto a aumentar en un mill贸n m谩s, hasta alcanzar los 63 millones de latinoamericanos en 2018, seg煤n la proyecci贸n de la Cepal. "Aun cuando la regi贸n logr贸 importantes avances entre la d茅cada pasada y mediados de la presente, desde 2015 se han registrado retrocesos, particularmente en materia de pobreza extrema", ha alertado Alicia B谩rcena, responsable del brazo de Naciones Unidas para el desarrollo econ贸mico en la regi贸n, al tiempo que hac铆a un llamamiento a impulsar pol铆ticas p煤blicas complementarias de protecci贸n social e inclusi贸n laboral y redistributivas en materia de ingresos.

Sin datos de Venezuela

El aumento de la pobreza extrema de Am茅rica Latina se explica, en buena medida por la mala evoluci贸n de Brasil, por mucho el pa铆s m谩s poblado de la regi贸n, que en entre 2015 y 2017 vio c贸mo este problema pas贸 de afectar del 4% al 5,5% de su poblaci贸n. "Si bien en muchos pa铆ses hubo reducciones o estancamiento de la pobreza extrema [Paraguay, Colombia, Costa Rica, Panam谩, Chile o Ecuador], al momento de analizar la situaci贸n conjunta de la regi贸n, impacta lo que sucede en pa铆ses con mucha poblaci贸n, como Brasil", ha explicado este martes en Santiago de Chile el oficial a cargo de la divisi贸n estad铆sticas de la Cepal, Xavier Mancero.

El informe, que incide en la discrepancia entre los datos nacionales y los del propio organismo -que fija sus propios criterios para unificar la informaci贸n-, una constante en todos los pa铆ses de la regi贸n, no pudo siquiera analizar las cifras de Venezuela, una de las econom铆as que peor evoluci贸n ha registrado en los 煤ltimos a帽os: "Desde 2015 no tenemos datos de ese pa铆s", ha indicado B谩rcena. La nula credibilidad de los datos que aporta el Gobierno de Nicol谩s Maduro hace imposible que el brazo de Naciones Unidas pueda ofrecer una cifra certera mediante el filtro estad铆stico que aplican a todas las naciones latinoamericanas y caribe帽as.

La tasa de pobreza general por ingreso, por su parte, se mantuvo en 2017 en el 30,2% (184 millones de personas) en toda Latinoam茅rica, una tasa id茅ntica a la registrada un a帽o antes.

Mejoras en desigualdad

Mejores noticias vienen por el lado de la desigualdad de ingresos, uno de los grandes talones de Aquiles de Am茅rica Latina y el Caribe, la regi贸n m谩s dispar del mundo, que acoge a algunas de las mayores fortunas del planeta y tambi茅n a millones de personas en condiciones de fragilidad extrema. La inequidad de ingresos entre los hogares y las personas se ha reducido "apreciablemente" en la regi贸n desde principios de la d茅cada de 2000: el promedio simple de los 铆ndices de Gini -el indicador m谩s utilizado globalmente-聽de los 18 pa铆ses de Am茅rica Latina analizados baj贸 de 0,543 en 2002 a 0,466 el a帽o pasado. Sin embargo, el ritmo de reducci贸n se ralentiz贸 en los a帽os recientes: mientras que entre 2002 y 2008 la disminuci贸n anual media de la desigualdad fue del 1,3%, entre 2008 y 2014 el ritmo baj贸 hasta el 0,8% y entre 2014 y 2017, hasta el 0,3%.

Colombia, El Salvador y Paraguay mostraron grandes reducciones de su desigualdad por ingresos en el periodo total analizado, mientras que otros, como Honduras y Rep煤blica Dominicana sufrieron deterioros. Pese a esta mejora, la todav铆a abrupta diferencia de ingresos entre latinoamericanos sigue "trabando el desarrollo" y permanecen como una "barrera" para la erradicaci贸n de la pobreza, la ampliaci贸n de la ciudadan铆a y la propia gobernabilidad democr谩tica. "Nos queda una gran brecha por cerrar respecto a los pa铆ses desarrollados", ha subrayado la secretaria ejecutiva de la Cepal.

Los indicadores, destacan los t茅cnicos del organismo de la ONU, "confirman un panorama con interrogantes para una regi贸n que enfrenta desaf铆os de gran magnitud para la inclusi贸n social y laboral de su poblaci贸n y en la que persisten profundas desigualdades, especialmente ante el actual contexto econ贸mico [con un crecimiento que tiende al debilitamiento tanto en el bloque desarrollado como en el emergente] y las transformaciones en curso en el mundo del trabajo". Vienen curvas y Am茅rica Latina tiene que prepararse para un escenario marcado por la incertidumbre.

El salario del 40% de trabajadores, por debajo del m铆nimo legal

El trabajo sigue siendo el camino m谩s r谩pido para salir de la carest铆a, pero los mercados laborales de los diferentes pa铆ses de la regi贸n siguen caracteriz谩ndose por una oferta de empleos insuficiente y por brechas "significativas" en la calidad de esos empleos, en el acceso a la protecci贸n social y en los ingresos laborales, "que en una alta proporci贸n son inferiores a los salarios m铆nimos legales [un abrumador 40% del total de trabajadores latinoamericanos, sobre todo j贸venes, mayores y mujeres, seg煤n los 煤ltimos registros] y a lo requerido para superar la pobreza y lograr niveles adecuados de bienestar, a ra铆z de lo cual una proporci贸n importante de ocupados trabajan largas jornadas". Otra se帽al de la disfuncionalidad de los mercados de trabajo de la regi贸n: uno de cada cinco trabajadores latinoamericanos recibe ingresos laborales inferiores a la l铆nea de la pobreza de su pa铆s, cifra que se dispara hasta el 35% en el caso de la poblaci贸n rural. Todo, a pesar de completar largas jornadas diarias, en muchas ocasiones por encima de lo pautado por ley.

La lacra de la informalidad sigue siendo, a帽o tras a帽o, marca de la casa de los mercados laborales latinoamericanos y caribe帽os. 驴Qu茅 consecuencias tiene para los trabajadores estar fuera de los canales formales de contrataci贸n? La Cepal es clara: falta de acceso a cobertura de la seguridad social en salud y pensiones, a jornadas de trabajo definidas -incluidos descanso semanal y vacaciones anuales remuneradas-, a seguros por desempleo, accidentes y enfermedades laborales, as铆 como a la protecci贸n de la maternidad y de la paternidad. Se llevan, por tanto, la peor parte. Y la evoluci贸n futura no parece augurar un cambio de tendencia a favor de la formalizaci贸n de sus puestos de trabajo: "Las transformaciones en el mundo del trabajo asociadas a la revoluci贸n tecnol贸gica pueden aumentar a煤n m谩s la proporci贸n de ocupados en esta situaci贸n", sentencia el estudio en referencia impl铆cita a plataformas digitales que han favorecido el trabajo por cuenta propia.

Evoluci贸n positiva del gasto social

A pesar de un frenazo en el 煤ltimo a帽o analizado, 2016, el gasto social mantuvo su tendencia al alza, al pasar en algo menos de dos d茅cadas del 8,5% del PIB a 11,2%. En t茅rminos per c谩pita, esta partida pr谩cticamente se duplic贸 entre 2002 y 2016, hasta rozar los 900 d贸lares. "Hay que reconocer que los pa铆ses han hecho avances muy importantes para incrementar el gasto social", ha apreciado la jefa de la Cepal. Protecci贸n social, educaci贸n y salud se mantienen como los tres principales destinos de este tipo de gasto. Por pa铆ses, Chile y Uruguay son los pa铆ses que disponen de m谩s recursos por persona para pol铆ticas sociales (2.387 y 2.251 d贸lares, respectivamente), seguidos por Brasil (1.631), Argentina (1.469) y Costa Rica (1.176). En el lado contrario, la regi贸n centroamericana y Bolivia quedan muy rezagadas: El Salvador y la citada naci贸n andina alcanzan un promedio anual de 310 d贸lares y Guatemala, Nicaragua y Honduras quedan por debajo de los 220 d贸lares.

A pesar del "importante avance" de la regi贸n en el cap铆tulo de gasto social, los t茅cnicos del organismo supranacional inciden en los "grandes desaf铆os de financiamiento de las pol铆ticas sociales", en especial en los pa铆ses que registran las mayores tasas de pobreza. Adem谩s, acotan, "los niveles de gasto siguen siendo muy inferiores a los existentes en pa铆ses desarrollados". "Frente a un contexto econ贸mico d茅bil", ha concluido B谩rcena, "es imperativo desarrollar simult谩neamente pol铆ticas de inclusi贸n social y laboral. La pol铆tica social no puede dejar a nadie atr谩s".