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Ediciones DATOS-BO.COM
Movilizaci贸n Poselectoral. Violencia: crisis de representatividad
Por: Redacci贸n dat0s Martes, Noviembre 26, 2019-Hrs.
Revista dat0s 227

Protestas en Chile: el origen de la violencia subterr谩nea que emergi贸 en las manifestaciones. Satisfacciones insatisfechas en la poblaci贸n joven. Los nuevos elementos del cambio.

Paula MEdina (BBC Mundo)

En Chile los llaman "v谩ndalos", "encapuchados", "lumpen", "violentistas" y en sentido ir贸nico "palomas blancas". En Bolivia aparentemente el movimiento es pacifista, aunque de acuerdo a la antrop贸loga Maite Hurtado del Centro de Desarrollo Social (CDES) tiene tambi茅n un componente violento desde que no permiten el derecho al libre tr谩nsito para una parte de la poblaci贸n. "Las protestas son una forma de ejercer presi贸n", asegura. La antrop贸loga se帽ala que incluso una huelga de hambre por muy pac铆fica condiciona una normalidad que puede afectar al resto y derivar en grados de manifestaciones violentas. Hurtado cita como ejemplo a Mahatma Ghandi que, para defender los derechos humanos en su pa铆s, ingresaba a firmes huelgas de hambre que pon铆an en riesgo su propia vida, y esto decantaba en manifestaciones de su pueblo en las calles, rebasando los l铆mites pac铆ficos y se ca铆a en la violencia. Por definici贸n la antrop贸loga dice que los cambios, conquistas y procesos de liberaci贸n germinan la violencia. Insiste que eso ha pasado antes y que la violencia est谩 creciendo en las sociedades modernas. "El sistema est谩 constituyendo sociedades violentas", afirma.

Un reportaje de la BBC los d铆as que Chile enfrent贸 una impensada manifestaci贸n de protesta por el reajuste de las tarifas de transporte decretado por el Gobierno, analiza el por qu茅 en un pa铆s considerado el crisol del desarrollo se gest贸 un movimiento subterr谩neo que despert贸 de un profundo letargo con el simple anuncio de un ajuste de los precios del metro que deton贸 un c煤mulo de furia contenida en la juventud. Una ola de vandalismo con la quema y destrucci贸n de las modernas estaciones de metro de la capital, incendio de buses del transporte p煤blico, destrucci贸n de la v铆a p煤blica, el comercio, asaltos, robos e inimaginables protestas violentas que obligaron al presidente Sebasti谩n Pi帽era a "pedir perd贸n por su falta de visi贸n".

BBC tom贸 testimonios en las calles y lleg贸 a la conclusi贸n de que las multitudinarias manifestaciones pac铆ficas que comenzaron en Chile el 19 de octubre cambiaron en el discurso p煤blico de los j贸venes que protagonizaron violentos incidentes en distintos puntos de Santiago. "Cruzan piedrazos con los carabineros, que responden con gases lacrim贸genas y perdigones. Est谩n all铆 cuando comienzan los incendios y los saqueos. Son parte de la violencia que se ha hecho visible en los d铆as de movilizaci贸n".

Parece que junto a las esperanzas de cambio que inspiran hoy a miles de chilenos a salir a las calles se hubiera levantado tambi茅n el velo que cubr铆a una violencia que, o no se quiso ver antes, en el caso de la protagonizada por algunos j贸venes, o se pens贸 que nunca regresar铆a al pa铆s, en el caso de los uniformados. Una cosa es no ser el oasis en Latinoam茅rica, otra que el pa铆s se convirtiera en escenario de saqueos pr谩cticamente diarios y que, en apenas 10 d铆as, se hayan presentado ya m谩s de 120 querellas por presuntas violaciones a los derechos humanos. 驴Qu茅 pas贸 en Chile? 驴De d贸nde surge la violencia?

"Son nuestros hijos"

La antrop贸loga Francisca M谩rquez describe para BBC Mundo que la mayor铆a son hombres, j贸venes y adolescentes. Golpean, destrozan, arrancan, se lanzan al suelo, a veces llevan el torso desnudo. Son "j贸venes populares", dice M谩rquez. Se les acusa de opacar las marchas y socavar el mayoritario apoyo a las movilizaciones. Son "carne de ca帽贸n" de las permanentes r谩fagas de gases lacrim贸genos y perdigones con los que la polic铆a intenta disolverlos. Son, tambi茅n, fruto de la sociedad chilena, dice la antrop贸loga. "Estos j贸venes, v谩ndalos, lumpen, son nuestros hijos: pasaron por nuestra educaci贸n p煤blica, son resultado de este sistema. No podemos venir a tratarlos de alien铆genas", como los calific贸 en una salida muy novedosa y bastante criticada la esposa del presidente Pi帽era. "No cayeron de Cuba, ni de Venezuela, nosotros los engendramos. Son terceras, cuartas generaciones tras la dictadura. Y debemos preguntarnos qu茅 hemos hecho para que ellos nos apedreen, para que quemen todo lo que es s铆mbolo de progreso", sostiene M谩rquez. "Tienen una capacidad muy certera de lanzar piedras muy lejos y se mueven como si jugaran a la guerra. Si el carabinero no responde, es como si no hubiera manifestaci贸n. Y creo que juegan a la guerra porque no tienen mucho m谩s que hacer", dice.

"Estudiaron en nuestras escuelas p煤blicas, las m谩s segregadas de Latinoam茅rica, algunos son la primera generaci贸n entrada a la universidad: son pastizal para cualquier incendio... Son los que han visto a sus mam谩s haciendo aseo, a sus padres reciclando en la basura. Tienen los ojos brillantes, porque aqu铆 ciertamente circula droga y ellos ciertamente han sido v铆ctimas del tr谩fico", agrega la antrop贸loga chilena en una entrevista a BBC Mundo.

"Responden violencia con violencia"

El soci贸logo Daniel Chernilo plantea que, si bien la violencia est谩 en la base de la vida social, y se expresa en la vida cotidiana en Chile con actos que van desde los feminicidios a la dureza en la convivencia urbana, hay un fen贸meno espec铆fico que se ha expresado en estas manifestaciones: el de j贸venes que no creen en la democracia ni la convivencia pac铆fica, porque no ven en ellas nada de valor.

"Creo que, en el caso chileno, pero no s贸lo en Chile, hay hace tiempo un grupo reducido, de gente m谩s bien joven, de clase media baja, con estudios secundarios completos, muchos de ellos con paso por la universidad, que han desarrollado una visi贸n de mundo, una ideolog铆a que por un lado legitima la violencia como medio pol铆tico y que, por otro, cuando los llamas a respetar las normas de la vida en democracia, no creen en nada de lo que se les est谩 diciendo. No ven que la democracia sea capaz de protegerlos o que tenga la capacidad de promoverlos... Ven las reglas de la convivencia pac铆fica como una hipocres铆a, y responden violencia con violencia".

J贸venes manifestantes, uniformados j贸venes

La violencia se ha visto retratada tambi茅n en las graves acusaciones que enfrentan los carabineros. La instituci贸n asegura que se trata de denuncias que toda v铆a est谩n en investigaci贸n y que ser谩n los tribunales los que deban aclarar la verdad. Cuentan que ha habido 900 uniformados lesionados en las protestas, algunos de ellos en estado grave. Mientras, el Instituto Nacional de Derechos Humanos reporta en tanto cinco querellas por homicidios con presunta intervenci贸n de agentes del Estado, 120 denuncias por torturas -incluidas dos violaciones- y m谩s de 1.300 civiles heridos.

"Hay un fen贸meno muy deficitario de aprendizaje en las fuerzas de seguridad del estado respecto a qu茅 significa respetar el derecho leg铆timo a manifestarse incluso cuando uno no tiene permiso, al derecho leg铆timo a usar el espacio p煤blico como espacio de desobediencia civil y respecto a c贸mo mantener el orden p煤blico y respetar los derechos humanos", dice Daniel Chernilo.

El abogado Cristi谩n Riego, docente de la Universidad Diego Portales y creador del actual sistema de justicia chileno, ha planteado que, en Chile, previo a las manifestaciones, ya exist铆a una "crisis policial" y antecedentes previos de maltrato a detenidos. Chernilo plantea que los esc谩ndalos previos en la instituci贸n -referidos por ejemplo al mal uso y apropiaci贸n de fondos p煤blicos- prueba adem谩s que los uniformados no funcionan bajo un control civil real, y que, por lo tanto, su forma de comportarse en el mundo civil es deficitaria. "La sensaci贸n que tiene mucha gente es que las marchas pac铆ficas se reprimen con dureza, y los actos de violencia tienen una respuesta tard铆a".

Protestas en Ecuador 驴en qu茅 se parece y diferencian las 煤ltimas revueltas sociales con Chile? FERNANDA PA脷L

La rebeli贸n social ecuatoriana comenz贸 luego de que el Gobierno de ese pa铆s llegara a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener cr茅ditos por m谩s de US$ 4.200 millones.聽 Al implementarse, el gal贸n de gasolina extra pas贸 de costar US$ 1,85 a US$2,30 y el diesel experiment贸 un incremento de m谩s del 120% en las bombas de gasolina. Como es de esperar, esto provoc贸 un alza en la tarifa del transporte p煤blico. La reacci贸n de los ecuatorianos no tard贸 en llegar y, en solo un par de horas, las manifestaciones se apoderaron de las calles de varias ciudades del pa铆s. Hay que destacar que el movimiento ecuatoriano si bien se inici贸 con protestas de los transportistas, luego pas贸 a ser comandada por grupos ind铆genas organizados por tradici贸n que, tras una semana de protestas, lograron derogar la medida.

Sin embargo, a pesar de que el origen de ambas protestas es similar (transporte p煤blico), para el acad茅mico de la Universidad de Cambridge y experto en movimientos sociales, Jorge Saavedra, hay una diferencia importante. "En el caso ecuatoriano, el alza del transporte fue parte de un paquete de medidas que el FMI le pidi贸 al gobierno de Len铆n Moreno para avanzar hacia la neoliberaci贸n del pa铆s. En el caso chileno, el pa铆s ya est谩 sumido en ese estado neoliberal", le dice a BBC Mundo. "Los ecuatorianos reaccionaron por el cambio de esquema de vida provocada por la decisi贸n del FMI, mientras que en Chile ese cambio ya se provoc贸 hace muchos a帽os y genera tal imposibilidad de vivir que se produce una adhesi贸n masiva en todo Chile", agrega.

Gobiernos ceden a la presi贸n, pero las reacciones son distintas

Esa es la raz贸n, quiz谩s, de por qu茅 en el caso ecuatoriano las protestas se detuvieron casi inmediatamente despu茅s de que se estableciera una mesa de di谩logo entre Gobierno y l铆deres ind铆genas. Se acord贸 la derogaci贸n del decreto y con ello se acabaron las manifestaciones. La calma volvi贸 a reinar en las ciudades de ese pa铆s. Muy diferente es lo que sucedi贸 en Chile. A pesar de que Pi帽era anunci贸 la suspensi贸n del incremento en el precio del transporte p煤blico, no se logr贸 apaciguar en lo m谩s m铆nimo a los manifestantes. En este pa铆s, de hecho, se hizo popular un lema que resume el sentimiento popular: "No es por 30 pesos, es por 30 a帽os".

La "mano dura" de los gobiernos

Si hay una similitud entre los casos de Ecuador y Chile es la "mano dura" impuesta por los respectivos gobiernos frente a las movilizaciones. Len铆n Moreno decret贸 estado de excepci贸n por 60 d铆as poco despu茅s de iniciarse el movimiento. Con esto, se desplegaron las Fuerzas Armadas por las ciudades ecuatorianas, se establecieron zonas de seguridad y se increment贸 la presencia policial. Lo mismo sucedi贸 en Chile: a las pocas horas de recrudecerse el con铿俰cto Pi帽era decret贸 estado de emergencia, lo que tambi茅n signi铿乧贸 el despliegue de los militares en diferentes zonas del pa铆s.

En ambos casos, los militares y polic铆as respondieron con dureza para reprimir las manifestaciones, gener谩ndose un duro enfrentamiento con los protestantes.