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Carlos Rodriguez San Martin. Periodista, Editor Socio Express Press Srl. (Revista Dat0s)
Por: Carolina Hoz de Vila / dat0s Martes, Febrero 11, 2020-Hrs.
Revista dat0s 229

Podr√≠a parecer una estrella de rock y a la vez un exc√©ntrico hombre de negocios. A simple vista, Carlos Rodriguez San Mart√≠n se mueve en una frontera; entre el artista y el kamikaze de la informaci√≥n. Es el hombre de la ruleta, el que se juega el todo por el todo para llegar a la verdad. Es dif√≠cil encasillar a este comprometido h√©roe de la comunicaci√≥n, que ha hecho del oficio su lucha. Su estudio y oficina tiene un mural de corceles salvajes corriendo por un bosque. Pintura de fondo que refleja muy bien su esp√≠ritu inquieto, libre y cuestionador. En un estante de libros, empotrados con tapas de cuero, descansan sus cl√°sicos de la literatura espa√Īola y rusa. Revistas como GQ, Rolling Stone, enciclopedias de fotograf√≠a y arte, adem√°s de ejemplares de dat0s coronan sus mesas, al caer de una tarde estival. Un sol crepuscular que alumbra su escritorio y muebles, como el p√°lido atardecer de una novela de Kundera se apodera de la sala. Carlos Rodriguez SM, el fundador y art√≠fice de la revista dat0s, enciende un cigarrillo y empieza a contar su experiencia en el periodismo.

Carlos es un hombre multifac√©tico, que creci√≥ siendo testigo de los principales aconteceres de su √©poca, tanto en Bolivia como en el mundo. Hijo de una familia de vertiente ideol√≥gica pol√≠tica, vinculada al MNR y m√°s adelante al MNR-I, vio c√≥mo su madre acogi√≥ en sus d√≠as a personajes de la palestra pol√≠tica como Siles Zuazo, los hermanos √Ālvarez Plata, Sim√≥n Reyes, Jaime Paz Zamora, Oscar Eid y To√Īo Aranibar entre muchos otros. Su hogar fue el basti√≥n de la resistencia contra la dictadura.

Su pasión política no se encendería todavía en esta etapa. La adolescencia llegaría como un huracán de sensibilidad y estímulos incontenibles. "Fui una persona muy sensible, aparatosa y rara. Tuve un grupo de amigos con los que absorbimos expresiones de la moda, la contracultura, el hipismo, la efervescencia del rock", describe con regocijo.  "Conocí y leí a gente que era rebelde pero que tenía principios, a su vez una energía de paz y de ellos se aprendía", agrega.

El rock, el arte literario y la m√ļsica lo llevaron a convertirse en un curioso de todo producto cultural que llegase a sus manos. La literatura de Jaime Saenz, la cr√≥nica del Inca Garcilazo de la Vega, el psicoan√°lisis Sigmund Freud, el materialismo de Karl Marx, la iron√≠a distopica de George Orwell o de Aldous Huxley, y la cr√≠tica social de Ernesto S√°bato incendiaron su imaginaci√≥n. Desde muy peque√Īo fue apasionado por la revista Life que coleccionaba su padre y lo atraparon en el periodismo durante la Guerra Fr√≠a. Informaci√≥n que a√Īos despu√©s se complementar√≠a con viajes por Europa y Brasil, donde estudio periodismo en la Facultad de Filosof√≠a y Ciencias Humanas de la Universidad Federal de Minas Gerais. Revistas como Time, Newsweek y ediciones de las brasile√Īas como Veja o Istoe y la argentina Noticias ser√≠an lo que alimentaria, por otro lado, su amor por la actualidad. La revoluci√≥n contracultural y juvenil del 68 marc√≥ a√ļn m√°s su naturaleza contestataria y disidente de las poses. "Fue la √©poca del destape, hab√≠an drogas puras. Ese periodo ha sido intenso y rico para m√≠. Gracias a Dios, he sabido sobreponerme a esa ola.", destaca. Woodstock y festivales afines, as√≠ como la m√ļsica de Led Zepelin, Janis Joplin, los Rolling Stones, Bob Marley, Eric Clapton, Cat Stevens, The Who y otros estuvieron en la aguja de su tocadiscos. "Era sorprendente porque estos √≠dolos eran gente que hac√≠a grandes fiestas y bailaban con la alta sociedad en Saint Tropez, Marsella, Londres, consum√≠an drogas y a la vez eran considerados genios", recuerda.

Inquieto, perspicaz y autoproclamado "freak", se considera un rom√°ntico, sin renunciar a ser cr√≠tico ante lo que percibe. "El romance es una forma de ser. Es una parte de m√≠, aunque hay gente que dice que soy √°cido". Tiene el amor a√ļn por el contacto f√≠sico del soporte de un libro, el contacto del papel, aunque no tenga tapujos en decir las cosas por su nombre, y mencionar que la tecnolog√≠a no lo ayuda a tomar contacto con la tierra. "Es como un sat√©lite desprendido que ayuda, pero te aleja del contacto y, creo que como en la m√ļsica es necesario tener un cable a tierra".

Este romance con el arte, la actualidad y la pol√≠tica, lo llev√≥ 20 a√Īos atr√°s a embarcarse en un proyecto period√≠stico de alta envergadura. El antecesor fue Express Press, un bolet√≠n de noticias nacionales e internacionales que se difund√≠a en la aerol√≠nea Aereosur, y que era bastante le√≠do por un amplio p√ļblico. Sin embargo, dat0s ser√≠a la propuesta de mayor vuelo. Publicaci√≥n que se mantiene vigente dos d√©cadas despu√©s. Una revista en la que se fueron realizando pron√≥sticos y an√°lisis detallados de noticias, que pudieron adelantarse al tiempo. Fruto que se ver√≠a plasmado en una realidad violenta, de crimen organizado sin l√≠mites y la corrupci√≥n en su m√°ximo grado ya en 2001. "Todo es un proceso. Despu√©s te das cuenta que todo eso que dijimos se reflej√≥ rigurosamente en la realidad", recalca. Estos pron√≥sticos se cumplir√≠an. "Transcurridos 20 a√Īos, uno ve que los reportajes son fuertes, llegaron a responder un prop√≥sito y ahora me he propuesto mostrarlos".

Junto a dos valientes mujeres de la exYugoslavia, Sonja Radoman (+) y Zana Petkovic, Rodriguez San Martín decidió desafiar los cánones de la información y crear una revista que pueda generar debate, análisis e inquietud en los lectores. Lejos de un periodismo pasivo y complaciente, dat0s nació como un factor riesgo, que pueda hacer de la comunicación un ejercicio didáctico, y un aporte a la investigación sobre temas sociales, políticos, culturales, de espectáculo, y posteriormente económicos.

Fue as√≠ que la cr√≠tica √°cida y sagaz de Carlos, junto con datos comprometedores de otros colaboradores especialistas dio un sello particular a dat0s. "La revista se destacaba por ser muy cr√≠tica al sistema. Ah√≠ me di cuenta que la vena pol√≠tica, que por alg√ļn motivo no estaba integrada del todo, empez√≥ a pronunciarse en mi desarrollo period√≠stico. Las decisiones que tom√°bamos en el consejo eran determinantes". Decir las cosas sin ning√ļn filtro fue la consigna del consejo de la revista, en dos d√©cadas. "Si hay gente corrupta que afecta el curso de otras vidas ¬Ņpor qu√© uno tendr√≠a que quedarse callado; decir la verdad?".

Para Rodriguez San Mart√≠n, el punto medio de un periodista no existe, pues la verdad debe ser contundente y ante todo poner en evidencia las fallas de la infraestructura institucional. "Hab√≠a gente que me ped√≠a que no sea tan duro en mis reportajes, mientras que otros me propon√≠an ir m√°s all√° de lo permitido en el periodismo", sostiene. "La persecuci√≥n con la prensa no es nuevo, todos los per√≠odos han tenido su √©poca de macartismo cuando decides decir la verdad". Hubo ocasiones en que portadas de dat0s provocaron la furia de gente que vino a patear la puerta de su oficina, o bien, el reclamo de alg√ļn personaje p√ļblico en el Gobierno de turno.

También es consciente de los cambios y giros que ha dado el mundo hasta entonces. "El crimen organizado y la corrupción no eran tan marcantes como ahora. Antes no había internet para informarse de inmediato". Por tal motivo, también dat0s tuvo que actualizarse como revista y adquirir otros formatos de divulgación electrónica.

Carlos vivi√≥ el complicado proceso de dar el paso del formato f√≠sico a internet con su revista. Un mundo donde la informaci√≥n va m√°s r√°pido que los medios de transporte, fue lo que lo llev√≥ a orientar el manejo de difusi√≥n hacia un camino m√°s virtual. "Hab√≠a vivido mis situaciones m√°s intensas cuando era un adolescente sin acudir al internet o a las redes digitales. Ahora, un chico tiene todos los accesos a la ¬īera digital¬ī", asevera. "Mi pregunta es c√≥mo ese chico va a buscar su inter√©s com√ļn fuera de la red con informaci√≥n cre√≠ble. El desaf√≠o es permanecer vigente; que la informaci√≥n que produces sea imprescindible para el p√ļblico, frente a la avalancha de ¬īfake news¬ī hacer periodismo de excelencia, riguroso y confiable". En los acontecimientos de noviembre de 2019, la juventud fue protagonista y su inter√©s por la pol√≠tica aument√≥. "En un sat√©lite las cosas acontecen m√°s r√°pido y el internet nos permite eso: llegar a un p√ļblico clandestino".¬† El novelista es tambi√©n otro personaje que Carlos ha mantenido en secreto. El escritor que desde el pasado y la ficci√≥n no puede evitar acudir a sus personajes de papel, a fin de realizar una narrativa retrospectiva, es el que trabaja a√ļn. "Estoy en proceso ahora de hacer un libro", adelanta, al hablar de su opera prima. "Toma tiempo realizar los avances. Tener una disciplina como escritor es m√°s complejo que en el periodismo, donde soy consecuente y veloz. La diferencia de ritmos de trabajo se acent√ļa, sobre todo cuando es m√°s f√°cil realizar una investigaci√≥n de la coyuntura que una introspecci√≥n".

Por lo que la novela es a√ļn un camino que el periodista est√° urdiendo, y le tomar√° su tiempo. "Esta novela es autobiogr√°fica, tiene la parte m√°s pesada que viv√≠. Es una propuesta biogr√°fica combinada con ciencia ficci√≥n, la cual retrata lo que sucedi√≥ en los lugares donde viv√≠ a fines de los sesenta hasta fines de los 70", comenta. Estas influencias literarias y art√≠sticas, lo impulsaron a ser fresco, innovador, din√°mico y valiente a la hora de tomar decisiones en su carrera profesional.

As√≠ lo manifiesta, al mencionar el rol que debe tener un periodista. "Llega un momento de tu vida en que no puedes hacer da√Īo a nadie, en que el legado es una experiencia que te permite transmitir el conocimiento que tienes a la comunidad". Rescatar a su vez el valor de mucha gente capaz de todos los √°mbitos acad√©micos que particip√≥ en la revista lo hace sentir orgulloso del equipo con el cual trabaj√≥. "Hemos tenido relaci√≥n con expertos de Bolivia, periodistas de Argentina, Brasil, EEUU y de algunos pa√≠ses de Europa. La vida son decisiones y siento que hemos tratado de llevar este campo al mejor nivel".

Rodriguez San Mart√≠n establece las razones que han tra√≠do el √©xito de dat0s. "Siempre hemos ido a un ritmo, convencidos que cuando te aceleras r√°pido, mueres r√°pido tambi√©n. El secreto es saber impulsarte y aprender a frenar. Nunca pensamos en hacer nuestro trabajo solo enfocados en la publicidad, eso vendr√≠a con el tiempo. Fueron satisfacciones y momentos dif√≠ciles que tuvimos estos 20 a√Īos". La opini√≥n p√ļblica no fue siempre f√°cil con sus investigaciones. "Podr√≠a contarte esos casos donde te llaman 2 am de la ma√Īana y te cuestionan ¬īqu√© has hecho, est√°s fundido¬ī, o en las que te llaman a una reuni√≥n para aclarar lo que has escrito con alg√ļn poderoso. A la vez es una gran satisfacci√≥n cuando alguien te transmite aliento y te √°nima a seguir adelante."

Descubri√≥ √©l que, en dos d√©cadas de trabajo en el periodismo no se puede "ser totalmente aceptado como el periodismo de hoy, complaciente, sin riesgos". Su pluma se fue ablandando y templando, aun as√≠, con la experiencia.¬† "Acepte tambi√©n ser m√°s atractivo; sin perder la esencia que nos lleva a hacer an√°lisis y dejar al lector que piense, que se interese. Hemos abierto el campo social y acad√©mico de las investigaciones", destaca. Afirma, por otro lado, que el p√ļblico de la revista se ampli√≥, hasta alcanzar un rango m√°s juvenil entre sus lectores. "Hemos pasado la edad de nuestro p√ļblico, al llegar a los j√≥venes". Rodriguez San Mart√≠n considera que hay una marcada ausencia de contenido y material profundo de observaci√≥n para el lector de revistas. "Nosotros cuidamos en ofrecer a nuestros lectores contenido sustancial que nos ayuda a mantenernos vigentes. Cuando empec√©, jam√°s pens√© en t√©rminos econ√≥micos. Invert√≠ una fortuna en dat0s y no me arrepiento de haberlo hecho", concluye.