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El "exceso de muertes" obliga a revisar las cifras oficiales del coronavirus en Bolivia
Por: El Deber Lunes, Septiembre 14, 2020-Hrs.
APG Noticias

 

De a poco, la muerte se ha empe√Īado en escribir una historia paralela sobre el coronavirus en el mundo. Lo que no logran contar los sistemas de salud de todo el orbe, queda esculpido en una l√°pida o -en los casos m√°s dram√°ticos- en los n√ļmeros sin nombre de una fosa com√ļn y en las cruces torcidas de los cementerios Covid-19.

En Bolivia, seg√ļn los datos liberados el lunes 7 de septiembre por el Servicio de Registro C√≠vico (Sereci), hubo 20.554 muertos m√°s entre enero y agosto de este a√Īo, que en el mismo periodo del a√Īo pasado. Con el coronavirus como el principal sospechoso de esta tragedia (equivalente a la mitad del aforo del estadio Tahuichi Aguilera), Bolivia pasa a ser uno de los pa√≠ses m√°s afectados por lo que se ha venido a llamar "exceso de muerte".

Con una incidencia de 178,73 muertos por cada 100.000 habitantes, esto coloca al pa√≠s como el segundo peor en este par√°metro global, solo por debajo de Ciudad de M√©xico, seg√ļn el √≠ndice de The Economist, y por encima de Per√ļ y Ecuador.

Consultado al respecto, Virgilio Prieto, jefe nacional de Epidemiolog√≠a del Ministerio de Salud, anunci√≥ que Bolivia buscar√° un asesoramiento internacional, como lo hizo Per√ļ, para aplicar criterios t√©cnicos a este dato. Mientras tanto, Beni, La Paz y Cochabamba, inician la revisi√≥n de sus cifras, algo que ya hizo Santa Cruz.

Desde las tumbas

Con Santa Cruz como el centro de la pandemia entre marzo y julio, los silencios de los otros departamentos escond√≠an historias que salieron a la luz de golpe el lunes √ļltimo, cuando el Sereci hizo p√ļblicas las cifras del registro de defunciones hasta el 30 de agosto.

Ahí se pudo evidenciar que Pando, La Paz y Beni pueden haber sufrido una tragedia menos reportada, mientras el país se encontraba en cuarentena.

En el caso de Pando, las cifras de muertos de 2020 fueron m√°s del doble que las de 2019. Con una poblaci√≥n peque√Īa y joven, en Pando se extendieron entre 13 y 23 certificados de defunci√≥n por mes el a√Īo pasado. Durante solo el mes de julio, los muertos inscritos en Pando fueron 141.

En agosto esa cifra baj√≥ a 58. En total, en los primeros ocho meses del a√Īo, el departamento amaz√≥nico registra 149 muertos dem√°s, es decir, un 103% m√°s que el a√Īo pasado.

En La Paz, el porcentaje es menor (93%) pero la escala es mucho m√°s grande. En los primeros meses del a√Īo, hubo 10.269 muertos m√°s que el a√Īo anterior. La mayor√≠a de los decesos se registraron entre abril y julio cuando el reporte de contagios era bajo.

Ayer, Ramiro Narváez, director del Servicio Departamental de Salud de La Paz estaba reunido con su equipo técnico para hacer un relevamiento de información que explique esta cantidad de decesos.

"Es una preocupación y es un trabajo muy fuerte el que se tiene que hacer. Debemos recurrir a autopsias verbales. Hay un rezago importante y hablaremos con el jefe nacional de Epidemiología para coordinar el trabajo", dijo.

Narv√°ez explica que julio y agosto fueron los meses m√°s complicados y eso se nota claramente en los datos del Sereci. En julio reporta 5.500 muertes de m√°s y agosto, otras 3.400 de m√°s. Hasta ayer, oficialmente los muertos en La Paz por coronavirus eran 893, 12 veces menos que el exceso de muerte reportado.

Junio, julio y agosto fueron muy complicados para Cochabamba. En esos meses se duplicaron los registros de defunciones y el sistema funerario de la ciudad valluna colapsó, obligando a la gente a sacar a sus muertos por Covid a las calles.

Hoy reporta oficialmente 1.000 decesos, pero hasta las notar√≠as han llegado 9.381 tr√°mites de defunci√≥n en los primeros ocho meses. Eso significa 2.944 decesos m√°s que el a√Īo pasado. Casi el triple de lo oficial.

Rubén Castillo, jefe de epidemiología del Sedes Cochabamba, explica que llegó un momento en que fueron rebasados por la tragedia, que se juntaron tantos que ni ellos ni el Instituto de Investigaciones Forenses dieron abasto para realizar las pruebas PCR a los óbitos.

"No ha terminado la pandemia y la información es dinámica. Estamos recopilando información de los certificados de defunción. Toda información es dinámica", explica.

En Beni, lo peor pas√≥ entre abril y junio. En Trinidad, donde se acostumbraba registrar una decena de muertes por d√≠a, la cifra lleg√≥ a triplicarse. La cifra oficial dice que por coronavirus hubo 341 defunciones en Beni. El Sereci, en cambio, dice que hasta agosto murieron 1.002 benianos m√°s que el a√Īo pasado. "Lo que nosotros reportamos son los positivos, los comprobados por PCR.

Pero tenemos una lista que con sospechosos superan los 700 casos", dice Hugo Gómez, director del Sedes de Beni. No descarta que las muertes superen las 1.000. cree que el 30% de diferencia entre sus cifras y las del exceso pueden estar entre la gente que falleció sin saber que tenía coronavirus o un mal registro de los familiares.

El modelo cruce√Īo

El s√°bado √ļltimo, Santa Cruz hizo crecer el √≠ndice de mortalidad observada de Bolivia al ajustar, de golpe su cifra de fallecidos de poco menos de 2.000 a m√°s de 3.000. El Servicio de Salud comandado por Marcelo R√≠os se acerc√≥ as√≠ a la cifra de exceso de muertes que present√≥ el departamento. Con 3.566 fallecimientos por coronavirus registrados oficialmente, el sistema local se encuentra a 506 casos de su exceso de muerte con respecto a los ocho primeros meses de 2019 (4.071).

"Hay gente que cree que esa cantidad de gente murió en una semana y no es así. Hay personas que fallecieron en abril y en mayo y que han sido incorporadas al registro", dice.

Las dudas de las cifras que √©l mismo reportaba comenzaron a surgirle en julio, en pleno pico de la pandemia, justo cuando los laboratorios cruce√Īos se quedaron sin reactivos suficientes. Un d√≠a, les lleg√≥ una cifra de muertos baja y tanto √©l como sus colegas hab√≠an tenido una jornada dura, con pacientes que no hab√≠an resistido a la enfermedad y con personal de salud tambi√©n fallecido.

Cuando comenzaron a revisar si los nombres de estos se encontraban en la base de datos, descubrieron que muchos faltaban. Ahí comenzaron a revisar casi manualmente los reportes de las redes y gerencias de salud para subsanar los errores.

"Hay que hacer actualizaciones muy serias, de forma tranquila. Si hay que actualizar la cifra hay que hacerlo. No hay por qué ocultarlo", dice Ríos.

El m√©dico cruce√Īo explica que los filtros que utiliz√≥ Santa Cruz para revisar sus cifras se comenzaron a construir un d√≠a antes de que Santa Cruz reporte su primera v√≠ctima de coronavirus. La principal fuente es el Sistema de Informaci√≥n en Salud, una base de datos del Ministerio de Salud que reporta hechos vitales (nacimientos y defunciones).

Eso se complementó con los informes diarios que envían las redes de salud (cuatro en la ciudad de Santa Cruz y 15 más en las provincias). "Los registros existían, lo que faltaba mejorar era el flujo de información. De manera personalizada, comenzamos a hacer una revisión", explicó.

Esto no hubiera sido posible sin la reunión de marzo, en la que el Sedes acordó la forma en la que se recogían los cadáveres. Solo podían ser manipulados por funerarias y personal municipal. Eso evitó que los registros se dispersaran. Se establecieron rutas de trámites que permitió luego hacer una revisión de los casos para identificar a la gente que falleció por Covid-19.

Ríos explica que este trabajo continuará y asegura que no recibió solicitudes de otras regiones del país para aplicar la metodología local en la revisión de sus cifras.

Si se toma como parámetro el exceso de muertes en el país para saber cuántos casos de coronavirus ha habido hasta agosto en Bolivia, la cifra podría escalar mucho más. Se estima que la letalidad real (no la observada o certificada) del coronavirus está entre el 0,7% y el 1,5%. Eso quiere decir que entre 1,5 millones y 3 millones de personas ya pueden haber sido afectadas por el virus en Bolivia.