Notice: Use of undefined constant ___FILE__ - assumed '___FILE__' in /home/forge/datos-bo.com/articulo.php on line 3
Ediciones DATOS-BO.COM
Muri贸 Quino, el creador de Mafalda
Por: Andr茅s Valenzuela / P谩gina 12 Mi茅rcoles, Septiembre 30, 2020-Hrs.
Leandro Teysseire


Muri贸 Quino. Es decir: se muri贸 una parte importante de la cultura argentina. El tipo que reinvent贸 el humor gr谩fico y que sintetiz贸 las ideas de una generaci贸n. El que educ贸 pol铆ticamente desde sus vi帽etas a capas enormes del pa铆s. El que, preocupado porque su trazo no desviara su camino, calcaba sus propios dibujos para mantener a su Mafalda id茅ntica a s铆 misma. El que, ya con problemas en la vista y sintiendo que no ten铆a tanto m谩s para decir, dej贸 los l谩pices a un costado, en un ejercicio de dignidad. El que volvi贸 cuando lo sinti贸 necesario. El que cuando usaban su nombre o su personaje para sostener ideas con las que no coincid铆a, protestaba y plantaba posici贸n. El que prestaba su figura para sostener cualquier iniciativa que aportara al universo de la historieta o el humor gr谩fico. Ten铆a 88 a帽os y una obra realizada.

Quino naci贸 como Joaquin Salvador Lavado el 17 de julio de 1932, en Mendoza, esa provincia tan fecunda en artistas gr谩ficos y a la vez tan habituada a empujarlos a trabajar en otras tierras. Quino no fue la excepci贸n, s铆 su exponente m谩s famoso.

Empez贸 a estudiar en la Escuela de Bellas Artes provincial con apenas 12 o 13 a帽os y abandon贸 a los 17. Sus primeras b煤squedas laborales fueron infructuosas. Al final se afinc贸 en Buenos Aires despu茅s de hacer la colimba y ah铆 empez贸 a cambiar su suerte.

Quino public贸 su primera p谩gina de humor en el semanario Esto Es y eso le abri贸 las puertas de otros espacios, incluyendo las populares revistas Leopl谩n, TV Gu铆a y Vea y Lea, entre muchas otras. Su primer salto fue cuando public贸 en las fundamentales Rico Tipo y T铆a Vicenta, donde ya empez贸 a perfilarse como un talento particular. De estos espacios surgi贸 la recopilaci贸n de su primer libro, Mundo Quino. Pero si en el humor gr谩fico hay algo parecido a la consagraci贸n, le lleg贸 con Mafalda.

Mafalda y la modernizaci贸n del humor gr谩fico argentino

Con Mafalda Quino moderniz贸 el humor gr谩fico argentino, del mismo modo en que Charles Schulz lo hab铆a hecho un par de a帽os antes con Peanuts en Estados Unidos. De hecho, la tira norteamericana hab铆a sido una gran fuente de inspiraci贸n para el mendocino en sus primeros intentos con el personaje. Eso se nota en los pasajes m谩s tempranos, aunque luego se despega. En uno y otro pa铆s, ambos imponen la f贸rmula que fue por varias d茅cadas la estructura protot铆pica del chiste: tres o cuatro vi帽etas con remate humor铆stico, galer铆a de personajes estable, preponderancia de ni帽os reflexionando como adultos (o mejor que estos).

En Argentina hay m煤ltiples otros exponentes que derivan de este esquema, como el Batu, de Tute. Y aunque esa es otra historia, en el pa铆s La ruptura formal lleg贸 de la mano de Miguel Rep, que desdibuj贸 la estructura y cambi贸 el "chiste" por una posible gama de humores. Las alusiones no son casuales. Rep fue amigo personal de Quino, quien lo acompa帽贸 cuando el de P谩gina/12 expuso en el Museo Nacional de Bellas Artes. De Tute dijo que era el m谩s brillante de su generaci贸n.

Mafalda no fue un 茅xito tan inmediato como parece a la distancia. Si se piensa en su origen publicitario (un ardid de una marca de electrodom茅sticos) o en la materialidad de sus primeras publicaciones, dif铆cilmente alguien pod铆a pensar que Quino iba a cambiar el humor gr谩fico argentino. Esas tiras inaugurales se publicaban en el Primera Plana rodeadas de los avisos m谩s pintorescos: f煤nebres, publicidades y hor贸scopo. La p谩gina que la cobijaba no era la m谩s prestigiosa del peri贸dico. Pero la ni帽a y sus padres, primero, la ni帽a y su grupo de amigos despu茅s, brillante reflejo de la clase media progresista argentina de mediados de los a帽os '60, ganaron aceptaci贸n y popularidad.

El gran salto fue en 1965, cuando el personaje apenas ten铆a un a帽o. Quino hab铆a abandonado Primera Plana por diferencias con sus directivos y su colega Brasc贸 le consigui贸 espacio en el diario El mundo, por entonces uno de los de m谩s circulaci贸n. Fue un fen贸meno imparable. En 1966 sali贸 su primera recopilaci贸n en libro, por la Editorial Jorge 脕lvarez, y la tira continu贸 hasta 1973. Las siguientes recopilaciones vendr铆an de la mano de Ediciones de la Flor.

La relaci贸n que Quino mantuvo con la editorial capitaneada entonces por Daniel Divinsky y su coterr谩nea Kuki Miller dice much铆simo de sus ideas. No s贸lo sus libros fueron fundamentales para la consolidaci贸n y crecimiento del sello, sino que los tres forjaron una amistad imbatible. Cuando la pareja debi贸 exiliarse en Venezuela, Quino sigui贸 publicando con ellos. Amigos en com煤n llevaban y tra铆an el material de un pa铆s al otro.

Quino podr铆a haber optado por cualquier otro sello (ofertas nunca le faltaron), por una din谩mica editorial menos engorrosa o que deparara menos "sorpresas" desagradables, pero 茅l les fue fiel a toda costa. Ellos le retribuyeron siempre esa amistad. Miller, por ejemplo, destacaba el car谩cter gentil de Quino, a煤n cuando a veces pod铆a resultar inescrutable para otros. "Es que como somos mendocinos entre nosotros nos entendemos", sol铆a repetir c贸mplice y con una sonrisa. Divinsky hablaba siempre de 茅l como "Quinito", con una ternura inenarrable. Si De la Flor fue fundamental para conservar en el imaginario lector la obra de los humoristas gr谩ficos de la d茅cada del '60 en adelante, Quino fue indispensable para que De la Flor misma existiera.

El legado de Quino

Lo curioso de todo el fen贸meno Mafalda -que se internacionaliz贸, tuvo series animadas y en el mundo es sin贸nimo de humor gr谩fico argentino- es que para el propio autor no se trataba de su trabajo m谩s representativo. 脡l sosten铆a que "apenas" hab铆a dibujado esa tira durante nueve o diez a帽os, pero que en cambio hab铆a hecho p谩ginas y vi帽etas toda su vida. Era cierto. Adem谩s en esas p谩ginas sueltas, con personajes sin nombre, el mendocino desplegaba sus inquietudes pl谩sticas (el chiste del "Guernica" de Picasso "reordenado" es ejemplar en este sentido) y le permit铆a ir a fondo con su lectura de las relaciones de poder, de dominaci贸n y de clase que habitan en la sociedad. Si en Mafalda tiene un peso enorme la coyuntura (esa de "Entonces... lo que me ense帽aron en la escuela...", al d铆a siguiente del golpe militar, por ejemplo), en sus p谩ginas hay tiempo para la reflexi贸n y una po茅tica m谩s elaborada.

Quino dio todo. Si queda alg煤n consuelo sobre su partida, es que tambi茅n se le retribuy贸 cuanto se pudo. Recibi贸 innumerables premios y homenajes y su sola aparici贸n despertaba aplausos. Umberto Eco observ贸 en un pr贸logo a la primera edici贸n italiana de Mafalda que su obra era fundamental para entender a la Argentina. No le faltaba raz贸n. Muri贸 Quino. Por suerte dej贸 un legado para aprender a dibujarnos.