Ven que cambios en países vecinos afectan en 5 temas

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La exportación de gas, de energía eléctrica, el aumento del contrabando, el efecto de la devaluación y las aspiraciones de estar dentro el trazo del tren bioceánico, son los principales aspectos que interesan a Bolivia y sobre los que incidirían los cambios políticos en países vecinos, según especialistas, quienes recomiendan desideologizar la relación diplomática y comercial y optar por el pragmatismo.

Los economistas Alberto Bonadona y José Luis Evia coinciden en que tanto Brasil como Argentina necesitan del gas que exportan de Bolivia, así como de la energía eléctrica recién importada, por lo que los acuerdos comerciales se concretarán por encima de las barreras ideológicas.

Sin embargo, el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, hace notar que el escenario de renegociación de contratos, en el caso del gas, ya no es el mismo y que el país ya siente los efectos de medidas como la devaluación de monedas que afecta a la industria nacional e incrementa el ingreso de productos de contrabando.

Evia considera que lo técnico primará ante lo ideológico y por eso Bolivia debe concentrarse en ofrecer ventajas competitivas y mostrarse como un proveedor confiable en temas energéticos.

En Argentina, Mauricio Macri asumió la presidencia en diciembre de 2015 después de lograr reunir a peronistas, radicales y políticos de otras tendencias en su candidatura con el objetivo común de desbancar al kirchnerismo, muy afín al Gobierno de Evo Morales.

Bonadona afirma que la necesidad de gas de ese país es innegable así como de energía, ya que no tiene posibilidad inmediata de generarla por su cuenta. Aunque  cuestiona que sea buen negocio para Bolivia vender energía producida por termoeléctricas, que supone vender gas sin industrializar.

Respecto a Brasil, donde en mayo pasado, en medio de un juicio político por manipulación de cuentas públicas, el Senado suspendió a la presidenta Dilma Rousseff y asumió interinamente el vicepresidente, Michel Temer, Bonadona considera que ese país depende de la energía que le suministra Bolivia y no cree que los cambios políticos incidan en las relaciones comerciales.

Pero para Rodríguez no parece tan sencillo porque, en el caso de Argentina, Bolivia queda pasible a sufrir las penalidades por no cumplir con los volúmenes acordados de gas, fijadas por contrato. Y respecto a Brasil señala que es la “mayor incógnita” por lo que pueda suceder, ya que Temer envió señales “duras” acerca de la reversión de la nacionalización de las refinerías brasileñas que operaban en Bolivia.

Añadió que ese hecho también configura un escenario distinto para la renegociación del contrato de compraventa de gas, considerando que ahora Brasil tiene tres regasificadoras y reservas de gas y petróleo y que antes no tenía. “Si se consolida el actual gabinete, Bolivia podría enfrentar una situación de conflicto, incluso para fijar el nuevo precio del gas”, señaló.

La suspensión de Rousseff es por 180 días para que enfrente el  juicio político. Temer quedaría en el cargo de forma permanente si Rousseff es condenada por dos tercios de la Cámara Alta.

Rodríguez recomienda mejorar las relaciones diplomáticas y basarlas en el pragmatismo.

Para Evia, los gobiernos definen sus políticas en función a sus intereses y, en el caso del gas, es un interés que puede hacer que la relación vaya más allá de la ideología. A pesar de eso, destacó que a Bolivia le hace falta mostrarse como un proveedor fiable.

Sobre el contrabando, los tres especialistas coinciden en que la frontera con Argentina es bastante permeable sobre todo para alimentos y bebidas. Rodríguez y Evia señalan que el principal problema es la devaluación de monedas en Brasil y Argentina, cuando en Bolivia se mantiene el tipo de cambio fijo que hace más caros los productos bolivianos en relación con los precios de sus vecinos.

Además, Argentina liberó ciertas trabas a las exportaciones y hay más productos y maquinarias, sobre todo en el sector agrícola y agroindustrial, con presencia en el país que afectan a los productores bolivianos.

En cuanto a Perú, Rodríguez considera que la relación tendrá un giro ya sea que asuma la presidencia Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, o Pedro Pablo Kuczynski, de Peruanos por el Kambio (PPK), ya que no hay afinidad ideológica con ninguno.

Sobre los temas en agenda con Perú, que son la venta de GLP y energía, además de la construcción del tren bioceánico que incluya en su trazo a ese país junto a Bolivia y Brasil, Evia señaló que más importante que lo ideológico será cuan competitivo y atractivo técnicamente sea el trazo que ofrece Bolivia. “Depende  de las seguridades y facilidades que pueda ofrecer, son más importantes los temas de costos y seguridad, de riesgo y precio, que los temas ideológicos”, insistió.