Especial Entrevistas: Jorge Richter | Estado & Sociedad
Edición "dat0s 235"
Por: Redacción dat0s
Enero 2021
Fotografia: Jorge Richter

Resignificar un Estado en el que todos participen "Está claro que, si no nos reconocemos plurales, distintos, diferentes, multicolores, no podremos avanzar. Ni de un sector ni de otro". - Jorge Richter, politólogo invitado como portavoz oficial. Talentoso comunicador haciendo análisis con eficiencia oratoria, inteligencia y profundidad.

 

Invitado por el presidente Luis Arce a generar el an√°lisis pol√≠tico que necesita su administraci√≥n, el gabinete del presidente del Estado Plurinacional ha ganado un nombre comprometido en la primera l√≠nea con el conocimiento, que, durante largos a√Īos, hasta convertirse en figura p√ļblica, fue editor de peri√≥dicos impresos en una √©poca en la que el periodismo ganaba la mente y corazones de sus audiencias de forma muy diferente a lo que dicta hoy. As√≠ como las formas han cambiado en la comunicaci√≥n, tambi√©n sus actores ocupan diferentes espacios en los que la credibilidad y profundidad juegan mucho a la hora de escoger con que productos y personas quedarse.

Jorge Richter sabe que las debilidades se pueden volver oportunidades en cosas de rutina y en los grandes desaf√≠os tambi√©n. Quiz√° no estar√≠a hoy donde est√° sin haber metido en su piel el valor de la informaci√≥n. La diferencia c√≥mo saber transmitir el orden e impacto de las palabras. Jorge es l√ļcido y tiene un don especial. La lectura de los hechos que maneja a diario comparte visiones que representan una realidad. La credibilidad es fundamental en esta tarea. Anula la b√ļsqueda de estilo etimol√≥gico que no se asocia a la narraci√≥n que quiere contar y las vuelve a plantear con poderosa coherencia.

Nos encontramos en momentos en los que la humanidad atraviesa grandes cambios de comportamiento en sus hábitos de vida, en el que la salud debe ser reencausada lo mismo que la educación y, claro repensar la relación que jugará el Estado como interlocutor de esa nueva construcción de sociedad que propone desde la base de un Estado que sabe lo que quiere.

¬ŅQu√© se viene en materia de salud y educaci√≥n, dos materias pendientes no solo en Bolivia, de alguna manera todos atravesaron rupturas por la pandemia covid-19? El desaf√≠o termina siendo m√°s grande del que nos hemos imaginado. La pandemia no es un evento anecd√≥tico, tiene incidencias mucho m√°s grandes. Esto nos obliga a resignificar el Estado. En Bolivia hemos hecho un cambio sustancial en 2009 con la conformaci√≥n del Estado Plurinacional, 11 a√Īos despu√©s ese Estado exige ser mejorado a consecuencia de una pandemia que ha transversalizado las tem√°ticas de urgencia. Una de ellas, la salud. Ha quedado en evidencia que no estamos capacitados para enfrentar pandemias de estas caracter√≠sticas. Y hay en esto algo interesante, los bolivianos vivimos resignadamente de forma precaria, lo que nos obliga tomar acciones sin ser eficientes. Somos uno de los pa√≠ses con mayor letalidad por el impacto de la covid-19. Y esto porque no hemos tenido la capacidad de instalar las UTI m√°s all√° de lo que se dice. No llegamos a 75 de las 500 que se nos dijo se hab√≠an adquirido. Lo que nos demuestra que no podemos resignarnos. Hoy en d√≠a hay un modelo que ha mercantilizado la salud: las pruebas de testeo r√°pido en laboratorios privados, las internaciones de emergencia en espacios privados y la cadena de pos atenci√≥n en manos de las cadenas privadas. Esta l√≠nea es la visi√≥n mercantilizada de la salud y no tiene compasi√≥n con la econom√≠a de la mayor√≠a de los bolivianos. Por ejemplo: el Gobierno anterior observ√≥ una ley aprobada por la Asamblea Legislativa que dec√≠a que la salud de las personas con covid-19 pod√≠a ser atendida en recintos privados, el presidente Arce ha puesto en vigencia esa ley. Son temas que te hacen repensar que estas estructuras pasen a manos del Estado. Es importante discutir y debatir estos nuevos elementos.

¬ŅY en materia de educaci√≥n? Si entendemos que Bolivia est√° viviendo una polaridad social que nos enfrenta c√≠clicamente de forma dram√°tica, tenemos que ver el origen y vamos a descubrir que esta anotada por las consecuencias de miradas √©tnicas de desprecio entre dos grandes sectores de la sociedad, irresuelto desde 1825 al nacer como Estado republicano. Uno de los elementos donde germina este desprecio del uno por el otro que es diferente, tiene origen territorial espec√≠fico y colores de piel diferentes, estableciendo clases dominantes y clases subyugadas, que se genera en las propias unidades educativas, los colegios particulares y las escuelas fiscales. Aqu√≠ entran los chicos a recibir una educaci√≥n y poco a poco desarrollan una mirada soslayada, de burla respecto del que est√° en el otro colegio que se acent√ļa de manera desgarradora en la sociedad.

¬ŅQu√© hacer desde el Estado? Tenemos que resignificar lo que es la educaci√≥n en Bolivia, la convivencia de los chicos en el proceso educativo. No estoy hablando de contenidos de mate - ria, sino de convivencia, esto hay que revisarlo. Hay que debatir, cuestionar y revisar y as√≠ como esto ha ocurrido tenemos otros elementos y cito: Polic√≠a y Fuerzas Armadas, se han convertido en un dirimidor del equilibrio pol√≠tico. Significa que en alg√ļn momento ellos tienen la posibilidad de decantar el equilibrio pol√≠tico como ha ocurrido en 2019. Ese tomar partido por una opci√≥n pol√≠tica significa tener que reprimir para sostener ese equilibrio desbalanceado y esos son muertos, heridos y presos pol√≠ticos. Lo que nos queda es discutir y resignificar la verdadera dimensi√≥n del Estado respecto la presencia de las FFAA y la Polic√≠a Nacional. Tenemos, por lo tanto, varios elementos que est√°n necesitando un estudio. Otro ejemplo es el transporte p√ļblico. El pa√≠s no puede seguir viviendo con estas c√°psulas insalubres que son fuentes de contagio. El Estado tiene que intervenir para modificar la l√≥gica del transporte.

El ciudadano necesita que el Estado se acerque a su vida y le solucione algunos problemas de convivencia y de salud inmediata. En esa perspectiva, lo que nos deja la pandemia como secuela es repensar las formas del alcance de las instituciones y los servicios del Estado.

Por supuesto se trata de un desafió mayor y me atrevería a decir que quitando la Asamblea Constituyente no hemos hecho este ejercicio hace demasiado tiempo. Somos un país de administradores, pero no somos un país de constructores, de construir nuevos sistemas y ser agresivos e innovadores. Esto explica que nuestros niveles de desarrollo estén ralentizados. Un desarrollo propio del subdesarrollo, de la mentalidad subdesarrollada. Este Estado Plurinacional de democracia intercultural, pero también de democracia republicana, requiere revisar algunos otros elementos de sus instituciones, servicios y sus sistemas de seguridad.

¬ŅEl papel resignificante del Estado no ser√≠a concertar con todos buscando salidas articuladas y en equilibrio? Bolivia tiene una universalidad casi infinita y una pluralidad de igual manera inacabada. Somos un enorme abanico de colores, lo que Zabaleta llamaba la sociedad abigarrada. Esta es nuestra realidad, ¬Ņqueremos construir algo ignorando nuestra realidad? Es imposible hacerlo. Sin embargo, se ha intentado hist√≥ricamente construir Estado y Sociedad a partir de la prevalencia de un sector que ha invisibilizado al otro que no considera apto. Est√° claro que, si no nos reconocemos plurales distintos, diferentes, multicolores, no podremos avanzar. Ni de un sector ni de otro. Alguna gente intenta decir que este es un pa√≠s preponderantemente originario y que hay que construir en esta l√≥gica Estado y Sociedad y que los otros se deben acomodar; eso tampoco es posible. El pa√≠s est√° demandando nuestros mayores talentos en imaginaci√≥n, pensamiento y an√°lisis para crear instituciones que puedan coexistir de forma pac√≠fica entre la mirada republicaba liberal y la mirada intercultural. Si no encontramos este punto intermedio no hay posibilidades como Estado.

Primero debemos reconocer nuestra diversidad, luego comprender que no puede haber ninguna opción de imposición de un sector sobre el otro. Puede haber hegemonías circunstanciales, pero no indefinidas. Hoy nos toca invertir, aunque parezca ilusorio para algunos, tratando de amalgamar esta sociedad en niveles de coexistencia aceptables con tensiones mínimas donde las palabras tolerancia e inclusión sean centrales.

¬ŅParece una buena y sana intensi√≥n, pero debe haber una voluntad pol√≠tica para esta construcci√≥n? Si lo logramos vamos a encontrar un nivel de estabilidad, pacificaci√≥n y de aminoramiento de la conflictividad social y de la intolerancia que permite observar modelos de desarrollo y crecimiento a partir de saber que todos estamos incluidos en un mismo esquema. Esto es indispensable y no se ha hecho de forma pr√°ctica todav√≠a.

Adem√°s de los elementos que se√Īalas hay como un enfrentamiento entre el poder pol√≠tico enraizado en la sede de Gobierno y el eje productivo que est√° en Santa Cruz. Al tema de la polaridad social lo acompa√Īa el enfrentamiento regional entre el poder pol√≠tico de Occidente y el poder pol√≠tico y econ√≥mico del Oriente que tiene elementos transverzalizados de racialidad y etnicidad que hay que resolverlo porque podemos crecer al siete por ciento, pero esto esta irresuelto y en alg√ļn momero se vuelve a quebrar.

El empresariado observa que las primeras acciones del Gobierno del presidente Arce son dogm√°ticas, que, en lugar de unir practicidades, enfrenta. Existe en este momento una realidad que se√Īala y se define de la siguiente forma: la econom√≠a necesita ser reconstruida en funci√≥n de aquel modelo econ√≥mico y de desarrollo en el que creas mecanismos de implementaci√≥n. En la campa√Īa electoral hab√≠a una mirada economisista de prestarse recursos de la comunidad internacional para inyectarlos y a partir de eso construir crecimiento; inviable por los niveles de endeudamiento. El otro modelo propone la reactivaci√≥n de la demanda interna a trav√©s de la inyecci√≥n de recursos, no en los mismos niveles, tampoco en alianza con el FMI, sino con recursos que se iban a dejar de asignar al pago del servicio de la deuda externa, que en t√©rminos redondos son 800 millones de d√≥lares, que puedes dejar de pagar por la pandemia, asignando esos recursos a la reactivaci√≥n de la econom√≠a con el compromiso de no adquirir nueva deuda, salvo en t√©rminos concesionales.

Este es el modelo que propuso Luis Arce. Y ya se est√° haciendo esto con el bono Contra el Hambre y proyectos de infraestructura como por ejemplo el tren metropolitano en Cochabamba; el fideicomiso que se ha firmado para que nuestras empresas p√ļblicas dinamicen la econom√≠a; el aumento al sistema de jubilaci√≥n para nuestros ancianos. Hay un incremento importante de recursos en la econom√≠a que se van a comenzar a mover y viene despu√©s una serie de medidas adicionales para generar la demanda interna; que la gente comience a mover su econom√≠a, es un modelo basado en obras p√ļblicas.

¬ŅLos empresarios difieren de esa visi√≥n, se√Īalan que los bonos no son importantes porque provocan endeudamiento y no reactivan el motor del aparato productivo? Si son importantes porque ya ha dado resultado y se tiene expectativas de crecimiento que est√°n en torno para este a√Īo del cuatro por ciento, seria verdaderamente importante despu√©s de la ca√≠da que hemos tenido. Pero es un modelo que se impulsa desde la econom√≠a del Estado, que no es un crimen; lo otro es una absoluta liberalizaci√≥n de la econom√≠a, que no es posible sin el Estado porque te protege cuando hay una crisis profunda. No te protege la corporaci√≥n privada, ni los sectores privados. Quien pone capitales para reactivar el pa√≠s, es el Estado.

¬ŅPuede el Estado soportar esa carga solo sin el componente empresarial? El Estado tiene la fuerza suficiente para lograr gradualmente estos objetivos. No vamos a ir por la v√≠a del endeudamiento como los 8 000 millones que planteaba Jorge Quiroga o los 6 000 de Carlos Mesa. Por supuesto tenemos capacidad de contraer deuda y esa deuda va a ser volcada a obra p√ļblica para favorecer a las empresas que prestan servicios. Este es el trabajo que se est√° haciendo y el pr√≥ximo a√Īo vamos a conocer unos indicadores positivos alentadores de la econom√≠a.

¬ŅSe van a lograr entendimientos con el sector empresarial? Est√° claro que el Gobierno anterior, posesionado el se√Īor Parada, fue por la v√≠a de un decreto derogando todo lo que era el abastecimiento de los cupos internos para determinadas industrias; por ejemplo, la aceitera y facilitar de esa manera las exportaciones. Esta ha sido una de las medidas de corte neoliberal. Nosotros las hemos derogado y alg√ļn titular ha dicho ¬īafectando la capacidad productiva de algunas empresas¬ī, pero en los hechos reales la prioridad esta puesta en favorecer los cupos nacionales, con la demanda interna. Primero atendemos a los bolivianos y los excedentes los podemos exportar. Es una necesidad que diferencia la asignaci√≥n de responsabilidades de un Gobierno y tambi√©n de una personalidad pol√≠tica. Yo dec√≠a, hay que conocerlo al presidente en su caracterizaci√≥n, no tomando como elemento si viaja en avi√≥n comercial o presidencial, eso no es de fondo, lo verdadero es si beneficias a la sociedad o a un sector exportador, industrial que adem√°s tiene vinculaciones pol√≠ticas. Esto es lo que te caracteriza, c√≥mo proteges a la sociedad.

El sostener un modelo econ√≥mico desde el Estado no priva de lograr un desarrollo integral con sectores favorecidos con la producci√≥n de alimentos, por ejemplo, ¬Ņc√≥mo articular esa relaci√≥n? El esfuerzo esta puesto bajo el concepto de la seguridad alimentaria que no se consigue con los decretos de los transg√©nicos en las l√≥gicas economisistas de determinados grupos industriales. Pero esta es una cadena, tenemos que fortalecer nuestra econom√≠a con capacidad de generar divisas, de crecer, diversificar y dejar de ser monodependientes, sino tener otras industrias que nos beneficien. Por ejemplo, el presidente est√° empe√Īado en la hidrovia que va al Norte del pa√≠s, hacia Guayaramerin (se refiere al proyecto Ichilo - Mamor√©) como canal de generaci√≥n de exportaciones y esto tiene un est√≠mulo entre dos a tres puntos en relaci√≥n al PIB. Esto ser√≠a verdaderamente formidable para la econom√≠a. Es un tema prioritario para el Presidente. Si nosotros logramos generar posibilidades nuevas para diversificar la econom√≠a, crecer en el PIB vamos a tener capacidades para cubrir tambi√©n esta brecha alimentaria.

¬ŅUnos sostienen que los transg√©nicos no son malos y se deber√≠a pensar en ellos para convertir al pa√≠s en exportador de alimentos? La sustituci√≥n de exportaciones desde los a√Īos 50 del siglo pasado ha estado en muchos ciclos en debate porque nos obligaba a vender nuestras materias primas para despu√©s comprar manufactura. El ciclo de vida de este debate ha tenido varios momentos, pero tambi√©n el debate de la sustituci√≥n de importaciones ha ca√≠do en descredito cuando ha llegado el modelo neoliberal. Sin embargo, el Gobierno cree que paulatinamente podemos avanzar en esta sustituci√≥n de importaciones para fortalecer nuestra industria, nuestras capacidades productivas y empezar a tomar posici√≥n del compro, no solo como eje discursivo; tenemos que empezar a comprar lo nuestro y a producir para exportar lo boliviano. Esta es una de las tareas que el Presidente mira con expectativa. Tenemos un conjunto de empresas que le venden al Estado y este es un gran comprador generando un redito y una dinamizaci√≥n de la econom√≠a, un desarrollador de la industria. En esto necesitamos encontrar f√≥rmulas para apuntalar nuestra industria, la planta de Urea tiene un enorme potencial para sacar su producci√≥n por la Hidrovia Ichilo Mamor√©. No podemos quedarnos en el preconcepto de decir no debi√≥ ser instalada en ese lugar. Tenemos capacidades para reactivar, fortalecer e impulsar nuestra industria.

A todo esto, se dice que el Estado no es un buen administrador. Posiblemente, hay que mejorar seguro que s√≠, pero es lo que tenemos y hay que potenciarlo, no dejarlo de lado. Esa es una visi√≥n que dio resultado en a√Īos anteriores y la apuesta es que se tiene que reactivar ese modelo. M√°s all√° de la pandemia, claramente el Gobierno pasado no confi√≥ en este modelo, apost√≥ por otras l√≥gicas, el resultado 11.1 del PIB hac√≠a abajo. Desde el a√Īo 85 no hab√≠amos ca√≠do en esa proporci√≥n. Est√° claro que nosotros no vamos a apostar por ese modelo.

 

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