Detener migrantes es un buen negocio en Estados Unidos
Por: Le贸n Krauze / The Washington Post
Octubre 2019
Fotografia: prensalibre.com

En los 煤ltimos a帽os la detenci贸n de inmigrantes en los Estados Unidos se ha convertido en una industria lucrativa. El n煤mero de inmigrantes alojados en instalaciones privadas ha crecido exponencialmente, al igual que el presupuesto para su arresto y expulsi贸n. Solo en la administraci贸n de Trump, empresas privadas como GEO Group y CoreCivic han ganado cientos de millones de d贸lares. Daniel Carrillo, un activista de derechos humanos de Los 脕ngeles, me dijo recientemente sobre el tema: "Es un negocio, nada m谩s".

Los defensores de este modelo con fines de lucro dicen que es m谩s eficiente a que lo haga el Estado. Pero la eficiencia puede ser cruel y desde hace mucho falta una conversaci贸n en Estados Unidos sobre si se debe permitir que las empresas se enriquezcan con la detenci贸n de inmigrantes.

Hace unas semanas visit茅 el centro de detenci贸n de inmigrantes en Adelanto, California, a unos 130 kil贸metros al noreste de Los 脕ngeles. Esta extensa propiedad -que le pertenece a y es operada por GEO group- est谩 dise帽ada para albergar a casi 2 000 detenidos. A principios de septiembre el calor seco era tan sofocante que los detenidos ni se acercaban a las canchas de futbol y b谩squetbol donde se les permite hacer ejercicio. Por eso el lugar, desde fuera, parec铆a abandonado.

El centro de Adelanto es una de varias instalaciones sobre las cuales hay informes de riesgos de seguridad, abuso y negligencia. En septiembre de 2018 el inspector general del Departamento de Seguridad Nacional public贸 un reprensivo reporte se帽alando lo inadecuado de la atenci贸n m茅dica, la "segregaci贸n demasiado restrictiva" y otras condiciones inseguras, como sogas que cuelgan de los respiraderos dentro de las celdas. Hace poco m谩s de un mes, una demanda judicial refiri贸 que en Adelanto y otros centros de detenci贸n se practica el confinamiento punitivo y, nuevamente, que la atenci贸n m茅dica es inadecuada.

Recorr铆 las instalaciones junto a Thomas Giles, director interino en Los 脕ngeles de operaciones de ejecuci贸n y remoci贸n del Servicio de Inmigraci贸n y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en ingl茅s). Giles me explic贸 c贸mo funcionan las instalaciones de una manera que se sinti贸 como un discurso bien ensayado. Hizo 茅nfasis en explicar c贸mo a los detenidos se les da una muda de ropa limpia y art铆culos de higiene personal, y que estos son reemplazados si se les pierden. Insisti贸 en que los inmigrantes reciben una alimentaci贸n adecuada y, contrario a lo que afirman el reporte y la demanda, que reciben atenci贸n m茅dica adecuada.

Giles estaba al tanto de ese informe de 2018, el cual se帽ala que Adelanto se parece m谩s a una c谩rcel que a un centro de detenci贸n civil. Por eso cuando me mostr贸 el 谩rea de segregaci贸n disciplinaria de las instalaciones me se帽al贸 una consola de videojuegos Xbox, libros y DVD como prueba de las comodidades que se les otorgan. Cuando le pregunt茅 si es higi茅nico el artefacto que combina inodoro y bebedero dentro de las celdas (que ha sido tan criticado), Giles a duras penas respondi贸: "Este es el espacio habitable. Estas son las instalaciones con las que contamos". Neg贸 reiteradamente que hayan ocurrido abusos en Adelanto o que los inmigrantes vivan en malas condiciones.

Aunque mis interacciones con los detenidos fueron limitadas al m铆nimo, pude entablar una conversaci贸n con Bernardo S谩nchez, quien emigr贸 a los Estados Unidos desde M茅xico hace 20 a帽os, cuando ten铆a 12. S谩nchez tiene cinco hijos, todos ellos ciudadanos estadounidenses. Me dijo que hab铆a sido detenido mientras intentaba resolver la suspensi贸n de su licencia de manejo por una infracci贸n de tr谩nsito al conducir en estado de ebriedad. Su plan era luchar contra la deportaci贸n, pero no era muy optimista al respecto.

S谩nchez tambi茅n me dijo que hab铆a visto al menos un intento de suicidio en Adelanto y hab铆a visto a muchos detenidos tomar p铆ldoras para la "depresi贸n y la soledad". Tambi茅n que hab铆a sufrido discriminaci贸n: "Los oficiales son racistas con mucha frecuencia. No les gusta que los molestemos si necesitamos algo".

Los legisladores comparten estas preocupaciones. La diputada federal Nanette Barrag谩n (dem贸crata por el estado de California), quien una vez confront贸 a la exsecretaria de Seguridad Nacional Kirtsjen Nielsen por la separaci贸n de familias en la frontera, me dijo que no confiaba en las condiciones impecables que me mostraron durante mi recorrido. "Limpian todo cuando saben que vamos a ir de visita", me dijo Barrag谩n. "Sabemos por los informes de supervisi贸n que las condiciones en Adelanto son inaceptables".

Giles neg贸 cualquier se帽alamiento de racismo o abusos: "Creo que el Grupo GEO... son profesionales y tratan a los detenidos con respeto. No creo que se cometan actos de racismo aqu铆. Cualquiera que diga lo contrario estar铆a mintiendo". Giles tambi茅n me dijo que no estaba de acuerdo con el informe del Departamento de Seguridad Nacional: "Tenemos un 谩rea habitable restringida. Pero pueden usar el tel茅fono, pueden tener visitas, reunirse con sus abogados o con el consulado, pueden jugar Xbox y ver pel铆culas".

Antes de concluir la visita, le pregunt茅 a Giles sobre el controvertido modelo con fines de lucro que le permite a empresas como GEO Group beneficiarse de la detenci贸n de migrantes. La pregunta no deber铆a haber sido una sorpresa. A煤n as铆, cuando comenc茅 a formularla, la oficial de asuntos p煤blicos de ICE Lori Haley, me interrumpi贸 bruscamente: "No estamos aqu铆 para hablar de eso". Giles coincidi贸: "No voy a hablar de dinero".

Es una pena: el p煤blico necesita una discusi贸n franca sobre la industria de detenci贸n de inmigrantes. La mayor铆a de los candidatos dem贸cratas que se han postulado ya han recomendado prohibir los centros de detenci贸n de iniciativa privada como el de Adelanto. De cualquier manera, ICE tendr谩 que lidiar con el legado de encarcelar a miles de inmigrantes en beneficio de corporaciones privadas. La historia no juzgar谩 favorablemente a esta agencia.

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