Trump recibe a Petro en una reunión de alto voltaje

Por redacción dat0s con El País
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Petro arriba a EEUU 2 feb 2026

El temor de los analistas es que Petro no caiga en provocaciones y lleve propuestas a Washington.

Nadie en esta parte del hemisferio Sur quiere parecerse de lejos a Venezuela. El histrionismo que se ha convertido en la punta de lanza de la política exterior de los Estados Unidos con América Latina ha dejado en alerta a más de un líder político de la región. Se podría citar caso por caso a cada uno de ellos. Gustavo Petro tiene una relación de larga data con las guerrillas y en fuego cruzado con las organizaciones delincuenciales que se fueron desprendiendo de la guerrilla y los grupos armados en Colombia. No se necesita hilar muy fino para apuntar algunas exigencias que llegan del norte para sopesar las relaciones en un nivel digamos más o menos óptimo.

Tras el ataque a Venezuela, el mensaje de que Colombia sería el próximo suscitaron controversia. Había que moverse en las olas con mucha determinación para no caer en abismos. Por eso una de las preguntas que se hacen los analistas regionales cuando este martes el presidente Trump reciba a Petro, es: ¿lo hará cubriéndole de reproches, como hizo con el líder ucranio el año pasado? ¿o, tras meses de insultos y críticas mutuas, se deshará en elogios, como ocurrió con el alcalde neoyorquino en diciembre?

En vísperas del encuentro, Trump se mostraba optimista. Petro, aseguraba durante un acto en el Despacho Oval, “ha sido muy amable en el último mes o dos”. “Antes era muy crítico, pero ha cambiado mucho su actitud” sostuvo después de la operación militar estadounidense en Venezuela que detuvo a Nicolás Maduro el 3 de enero. “Vamos a tener una buena conversación. Vamos a hablar sobre la lucha contra la droga; están saliendo unas cantidades enormes de su país”.

Un encuentro delicado

El encuentro de este martes en la Casa Blanca es uno de los más delicados del dirigente estadounidense en el último año. No menos para el colombiano que se juega su legado. De lo que traten los dos mandatarios en esa reunión, pese a sus sonoras agarradas a lo largo de los últimos meses, puede depender el futuro inmediato de las relaciones bilaterales entre Washington y uno de sus aliados tradicionales en América Latina. Pero, dada la volatilidad de ambos líderes y su disposición a decir exactamente lo que piensan, el resultado es impredecible.

Esa incertidumbre ha mantenido en tensión no solo a la comitiva que ha viajado con el presidente Petro, sino también a una cohorte de colombianos que llevan semanas preparando el terreno para una reunión que consideran histórica. Entre bambalinas se dice que la dificultad de la cita, o más concretamente la de convencer al mandatario colombiano de tres cuestiones clave: que sea breve y no hable más que Trump, que no caiga en provocaciones y que presente propuestas viables que interesen a Estados Unidos y convengan a Colombia.

Aparentemente convencido, lo previsible es que Petro salga de Washington con una política de cooperación antidrogas reforzada, lo que se traduciría en mayor apoyo militar y de inteligencia estadounidense. También está sobre la mesa la posibilidad de operaciones conjuntas contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la guerrilla colombiana financiada en parte por el narcotráfico en la zona fronteriza con Venezuela.

El presidente colombiano también llega con una baza: Venezuela. Según esta fuente, Petro podría ofrecerse para una eventual transición en Venezuela.-alineándose con la agenda del secretario de Estado, Marco Rubio, que beneficia a los planes de negocio de Trump—, asumir costos políticos que el magnate no quiere cargar y explorar una posible participación de Ecopetrol en el país vecino, en un momento en que Colombia necesita gas venezolano. No es casual que el presidente de la petrolera estatal, Ricardo Roa, se encuentre en Washington. El tema energético es además uno de los preferidos de Petro. En la agenda también es importante el comercio bilateral — el 30% de las exportaciones colombianas tiene como destino Estados Unidos-, junto con medidas contra la inmigración irregular.

Una fuente cercana al gobierno de Petro explicó que el encuentro comenzó a prepararse tras la llamada telefónica del pasado 7 de enero, con la que ambos mandatarios enterraron meses de enfrentamientos públicos. Aquella conversación, dijo, marcó un punto de inflexión y permitió encauzar la visita con el objetivo de “garantizar que salga bien para los dos países”.


"La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo"

Jianwei Xun
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