
Personas en el malecón de La Habana, Cuba | AFP
La medida ocurre mientras se ejecuta una escalada de presión contra el régimen cubano.
En medio de una crisis que tiene arrinconada y bajo presión de la administración estadounidense, Cuba ha aceptado una ayuda de 100 millones de dólares para paliar su deteriorada economía que ha sumido al país en una crisis sin precedentes que bien podría derivar en emergencia nacional humanitaria agravada por la falta de combustibles y energía.
El secretario de Estado Marco Rubio se ha puesto al frente de la política inductiva de desgaste que apunta a Cuba. En medio se ha filtrado una temeraria acusación contra Raúl Castro de haber instruido el ataque a dos aviones civiles en 1966 que derivó con la muerte de cuatro pilotos estadounidenses. Sería el comienzo de una recalcitrante maniobra endurecida por nuevas fórmulas de presión para someter a Cuba, han explicado a dat0s especialistas internacionales. “Si sumamos la paupérrima situación en la que se debate la mayoría de los habitantes de la Isla, la ecuación es casi perfecta para doblegar la resistencia”, afirman las mismas fuentes.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó la semana pasada que aceptará la oferta de los Estados Unidos de facilitar US$ 100 millones de ayuda humanitaria, después de anunciar que el país está sin combustible. La escasez es resultado directo del cerco promovido por la administración del presidente norteamericano, Donald Trump a la isla caribeña que esencialmente bloqueó la exportación de petróleo a La Habana por medio de sanciones para presionar un cambio de gobierno en Cuba, donde comunistas castristas detentan el poder desde que Fidel Castro lideró la revolución cubana en 1959.
“Si verdaderamente hay disposición del gobierno estadounidense a brindar ayuda en los montos que anuncia y en plena conformidad con las prácticas universalmente reconocidas para la ayuda humanitaria, no encontrará obstáculos ni ingratitud de parte de Cuba, por muy inconsecuente y paradójico que resulte el ofrecimiento a un pueblo que, de modo sistemático y despiadado, el propio gobierno estadounidense castiga colectivamente”, escribió el presidente cubano en X (ex-Twitter).












