
El próximo 27 de octubre, el Estado de Israel celebrará elecciones parlamentarias. ¿Por qué es importante para la región latinoamericana? Israel es aliado natural de Estados Unidos, prácticamente en todos los nuevos gobiernos latinoamericanos recientes, una de las primeras acciones al momento de establecer nexos con EEUU ha sido retomar, abrir o afianzar relaciones con Israel y, aunque no es tan evidente o conocido su papel como lo es el Washington, sí está inmersa en la agenda política y comercial de los países alineados a la política estadounidense.
¿Qué se discute en el ambiente electoral de Israel?
Una de las cuestiones que sobrevuelan estos comicios es si el país volverá al periodo de crisis política que vivió entre 2018 y 2022.
Pero también están en juego otros asuntos, como el servicio militar para los ultraortodoxos, la reforma judicial o la creación de una comisión de investigación sobre el 7 de octubre. Sin embargo, lo que no está a debate en estas elecciones es el genocidio del pueblo palestino, el estado de guerra permanente o el carácter sionista de Israel.
Con las listas electorales ya presentadas, podemos hablar de dos grandes bloques en la política israelí: el de Benjamin Netanyahu, compuesto por los partidos que forman el actual Gobierno, y el de la oposición. La clave estará en cuál de ellos consigue alcanzar la mayoría de 61 escaños de los 120 que componen la Knéset.
¿Quién se presenta a las elecciones de Israel?
Benjamin Netanyahu busca revalidar su mandato
La oposición se presenta organizada para derrotar a Netanyahu
Los partidos palestinos podrían ser decisivos en la formación del nuevo Gobierno
¿Cuál es el bloque de Netanyahu?
En el bloque de Netanyahu se han presentado cinco listas electorales. Por un lado, el Likud y los partidos ultraortodoxos tradicionales; por otro, las formaciones situadas más a la derecha del Likud, principalmente los sionistas religiosos.
Entre estas últimas destacan Poder Judío, de Itamar Ben-Gvir, y Sionismo Religioso, de Bezalel Smotrich, que esta vez se presenta junto al partido libertario Zehut, de Moshe Feiglin. En conjunto, los partidos del Gobierno oscilan entre los 47 y los 49 escaños en las encuestas, bastante por debajo de los 61 necesarios.
¿Y el de la oposición?
En el bloque de la oposición encontramos cuatro fuerzas políticas bien definidas, con un punto en común: derrotar a Netanyahu. El partido que actualmente lidera las encuestas es Yashar, encabezado por el general Gadi Eisenkot, que podría convertirse en el próximo primer ministro de Israel.
A este se suman la alianza entre Naftali Bennett y Yair Lapid bajo la plataforma Juntos; Los Demócratas, resultado de la fusión del Partido Laborista Israelí y Meretz; y Yisrael Beiteinu, defensor de los intereses de la población rusófona y contrario a la influencia de los partidos religiosos ultraortodoxos. En conjunto, las fuerzas de la oposición se sitúan por encima del bloque de Netanyahu, con entre 50 y 54 escaños, acercándose algo más a la mayoría de 61.
¿Y los partidos palestinos?
Fuera de ambos se encuentran los partidos palestinos, que podrían desempeñar un papel decisivo.
Por un lado, está la Lista Conjunta, dispuesta a ofrecer apoyo externo a una coalición contraria a Netanyahu, aunque condicionado a la adopción de una serie de políticas favorables a los palestinos del 48. Por otro, la Lista Árabe Unida, que ha optado por una estrategia más pragmática y busca integrarse en el bloque de la oposición.












