Emotivas historias de amistad del reino animal

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¿Quién dijo que los seres diferentes no pueden entenderse? Aquí tienes diferentes parejas de animales que demuestran lo contrario

La chimpancé llamada Anjana y un cachorro de tigre

 

Pocas cosas parecen más firmemente establecidas en nuestro planeta que las jerarquías en el mundo animal. Tanto los que viven en manada como los más solitarios parecen tener identificados a sus enemigos y a quienes no representan ningún peligro. Pero en ocasiones surgen asombrosas relaciones que rompen prejuicios, como si los animales fuesen protagonistas de una película de Walt Disney. La intervención del ser humano a través de la domesticación suele ser un factor decisivo, aunque no siempre es así: a veces, el amor simplemente está en el aire.

En el blog «Bored Panda» hemos encontrado esta preciosa colección de fotografías que retratan historias de increíbles amistades entre diferentes especies del reino animal. Sobre estas líneas tienes a una chimpancé llamada Anjana, que como puedes comprobar está encantada de cuidar de un cachorro de tigre blanco. El pequeño llegó al refugio junto a un hermanito tras perder a su madre durante un huracán; y según cuenta la responsable del albergue, Anjana se implicó desde el primer día en el cuidado de los nuevos inquilinos. De hecho, no es la primera vez que asume responsabilidades sobre huérfanos.

La perra Candy y el jabalí Manni

Así de bien se lo pasan correteando y jugando la perra Candy y el jabalí Manni. Una familia alemana encontró al cerdo salvaje en el bosque, abandonado y muriendo de hambre; así que decidió darle cobijo hasta que se recuperase. Su otra mascota, un Jack Russell Terrer, enseguida vio en él a un fantástico compañero de juegos.

Un gato y un zorro

De esta extraña pareja formada por un gato y un zorro no sabemos gran cosa. Únicamente que fue un pescador quien los vio a orillas del lago de Van, el más grande de Turquía. Por fortuna, tuvo tiempo de sacar su cámara para inmortalizar el maravilloso momento en que se hacen una carantoña.

El perro Torque y el búho Shrek

Estos dos colegas, a quienes parecen haber interrumpido mientras echaban una siesta en el sofá viendo un documental, son Torque el perro y el búho Shrek. El ave tuvo que separarse de su madre siendo apenas un polluelo, pero no tardó en hacer buenas migas con el cachorro que vivía en casa de su familia adoptiva. Pasado el tiempo, la amistad continúa.

Bea la jirafa y Wilma el avestruz

Los jardines Busch, en la estadounidense bahía de Tampa, son suficientemente grandes como para que Bea la jirafa y Wilma el avestruz puedan vivir a sus anchas, separadas una de la otra. Pero se llevan tan bien que prefieren hacerse compañía y compartir confidencias. Ahí las tienes, disfrutando de una tarde de relax junto al lago.

El elefante Bubbles y la perrita Bella

Si la especie no es relevante a la hora de hacer amigos, ¿por qué iba a serlo el tamaño? Eso es lo que piensan el elefante Bubbles y la perrita Bella. El paquidermo fue trasladado a una reserva en Estados Unidos tras ser rescatado de los cazadores furtivos en África. Allí estaba la labradora para recibirle y facilitar su adaptación.

Un cóctel

Esta imagen parece propia de «El libro de la selva»… porque sus protagonistas se llaman Leo, Baloo y Shere Khan. La principal diferencia es que aquí no hay malvados ni enemigos. Los tres están muy unidos tras sobrevivir juntos a los maltratos de un narcotraficante, antes de ser rescatados y llevados al santuario animal «Arca de Noé».

El perro Mtani y el guepardo Kasi

El perro Mtani y el guepardo Kasi se hicieron amigos cuando llegaron, siendo prácticamente recién nacidos, a la misma reserva. A medida que fueron creciendo, el felino fue mostrando algo más de interés por sus iguales; pero como se puede apreciar en esta foto más actual, todavía hoy se llevan estupendamente.

Un ciervo y un conejo

Este ciervo y este conejo, fotografiados en un bosque viviendo en libertad, podrían perfectamente ser Tambor y Bambi, el conejo y el ciervo que protagonizan la película infantil. Ambos tienen claro que en la inmensidad de los bosques viene bien tener alguien con quien compartir los ratos muertos.