Estados Unidos emitió casi 12 mil prohibiciones literarias en escuelas en el último año

- La organización defensora de la libertad de expresión PEN America contabilizó la mayor cantidad de prohibiciones literarias en el último año. También constató que los administradores de los distritos escolares recurren cada vez más a la inteligencia artificial para determinar qué textos deben retirarse.
- Las temáticas sobre raza, racismo, sexualidad e identidad de género se mantuvieron como los motivos más frecuentes para cuestionar o retirar las obras.
Las escuelas públicas de Estados Unidos alcanzaron un nuevo récord de prohibiciones de libros durante el ciclo escolar 2025-2026: 11,982 títulos fueron vetados, casi el doble de los registrados un año antes, de acuerdo con el quinto índice anual de PEN America.
El dato marca un salto considerable respecto a las 6,870 prohibiciones contabilizadas durante el ciclo escolar anterior, según el informe de la organización dedicada a la defensa de la libertad de expresión y de prensa.
Muchas de las prohibiciones se registraron en Florida y Texas, donde autoridades y activistas han promovido leyes e iniciativas para vetar títulos de los acervos escolares. De igual forma, el informe constató que los administradores de los distritos escolares recurren cada vez más a la inteligencia artificial para determinar qué textos deben retirarse.
Más allá de la cifra, el reporte advierte que los vetos están afectando especialmente a los libros dirigidos a adolescentes. El 58% de los títulos prohibidos pertenece a la categoría de literatura juvenil, mientras que 87% corresponde a obras de ficción.
PEN America sostiene que estas decisiones están dejando a estudiantes sin acceso a historias que pueden ayudarles a desarrollar el hábito de la lectura.
¿Qué temas abordan los libros vetados?
Las temáticas sobre raza, racismo, sexualidad e identidad de género se mantuvieron como los motivos más frecuentes para cuestionar o retirar las obras.
La organización identifica dos principales motores detrás del crecimiento de estos vetos: las leyes estatales y los grupos organizados que presionan para retirar determinados títulos de las escuelas.
A este escenario se suma ahora la inteligencia artificial. ¿qué significa eso? PEN America advierte que algunas personas involucradas en las campañas para retirar libros están recurriendo a herramientas de inteligencia artificial para identificar títulos que deberían ser cuestionados.
El problema, según la organización, es que estos sistemas pueden recomendar retirar un libro simplemente porque ya fue prohibido en otro distrito escolar, en lugar de determinar si realmente incumple los criterios legales de obscenidad aplicables.
Para PEN America, esto puede generar un efecto de “bola de nieve”: un veto en una escuela o distrito puede convertirse en referencia para impulsar nuevas prohibiciones en otros lugares.
“Las bibliotecas escolares ponen a disposición del público conocimientos e ideas, garantizan que los libros estén al alcance de todos, independientemente de sus ideologías personales o políticas, y abren las puertas a historias que informan, cuestionan y reflejan las realidades del mundo para los lectores. La prohibición de libros obstaculiza la libertad de lectura, limitando el acceso de los estudiantes a la diversidad de puntos de vista, voces, perspectivas y literatura que merecen conocer”, se lee en el informe de PEN America titulado Prohibidos en Estados Unidos.
En total, la organización detectó 11 mil 982 casos de prohibición que afectaron a 7 mil 370 obras. Más de 4 mil 500 figuraron en la lista por primera vez, desde el clásico del siglo XIX Jane Eyre hasta la serie de manga Tokyo Ghoul, de Sui Ishida.
Los libros de Stephen King sufrieron 312 retiradas, entre ellos El resplandor y La milla verde. El título más censurado fue la novela Sold, de Patrick McCormick, con 25 retiradas registradas. Otros textos frecuentemente vetados fueron El cuento de la criada, de Margaret Atwood; Speak, de Laurie Halse Anderson, y Crank, de Ellen Hopkins.
PEN America y la Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA, por sus siglas en inglés) han reportado incrementos históricos en las prohibiciones desde principios de la década de 2020. Las organizaciones mantienen diferencias metodológicas: PEN contabiliza las retiradas temporales, mientras que la ALA registra únicamente los vetos permanentes. En su informe más reciente, publicado en abril, la ALA consignó cerca de 5 mil 600 prohibiciones en el periodo anual previo.












